viernes, 29 de mayo de 2026

§ 4.069. La casa de las mujeres perdidas (Jesús Franco, 1983)


 El tío Jess ya había entrado en la fase de desparrame total. Ya habían pasado los mejores años de su filmografía, y ahora todo era exhibicionismo y algo de depravación sexual. La motivación de la película es esa. Sin más. No tiene mala trama, y el guión podría prometer, pero su insistencia en los coños, las telas y los culos se hace pesadísimo. Tengo carrete. Con él sobre todo, porque me gustan los artesanos del cine, pero es un poco pesado. 
Además el exhibicionismo de su mujer hace que todo tenga un cariz todavía más cutre y desolador. Mostrar siempre a tu mujer como una ninfómana no parece una buena idea. Sin embargo recuerdo cuando le dieron el Goya de honor y estaba en una silla de ruedas. Ella llevaba la silla y al ver la estampa no puedo sino recordar que efectivamente eran una buena pareja.
A veces veo sus películas con un cierto sentido paródico, como si no fuesen conmigo, para reírme de todo, de él por su insistencia paródica de sí mismo, y yo por perder el tiempo viendo estas cosas…
Pero el que me lee ya sabe cuál es mi pensamiento en estos temas. Esta semana he visto dos obras maestras del cine. Una de Ozu o otra de Mizoguchi, y ya son suficientes por hoy. Hay que ver cosas ligeras y deshinibidas. Pero a veces es demasiado.
Por otro lado el tratamiento que le da a la discapacidad es infame. Hoy no posaría el corte de los socialmente aceptado. No digo de los políticamente correcto, que tampoco. Digo de que socialmente se tolera o permite. 
Los diálogos también son pare echarlos aparte. Qué insensateces se dicen.
Bueno un tío Jess más para pasar el rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

§ 4.072. Hipnosis (Eugenio Martín, 1962)

Muy de la época. Una de las primeras de Martín, que luego hizo cosas mejores, básicamente dos: Pánico en el transiberiano (1972) y Una vela ...