Última película de Klimovsky, un todoterreno, un director que sirve para todo. Principalmente terror, películas de situación y el típico fantaterror, entre el miedo y el erotismo básico y nada edificante.
Nada que ofrecer, mala de solemnidad, tópica y típica sin ningún tipo de sensación de bondad o verdadera calidad.
Un despido acorde a la calidad media de sus trabajos.
Interesantes a veces, pero otras recurrentes y aburridos. Tediosos como esta, que nada aportan pero que pretenden entretener.
No me ha gustado, tiene cosas mejores, casi todas.
El reclamo de Agata Lys como estrella principal de la película ya dice mucho sobre lo que pretendía la cinta. Una actriz dedicada a géneros de cine expositivo, de la época, de destape.
Me gustaría saber en qué ciudad se ha rodado. Me suena la sierra de Madrid, Segovia, quizá Tordesillas, ese tipo de sierra de pinos y construcciones de piedra tan típicas de los años ochenta, aspiracionales, de dobles residencias y amantes ocasionales. Todo un mito en la filmografía patria.

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