Lev Stepanovich
Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
domingo, 19 de julio de 2026
§ 4.113. ¡ Dispara ! (Carlos Saura, 1993)
Interesante. Sin más. Saura me gusta cuando critica a la sociedad bien pensante de la época, cuando se burla de las convenciones sociales, cuando juega con situaciones absurdas y disecciona emociones y situaciones conflictivas desde el absurdo social, incluso desde la paranoia. No cuando rueda un film convencional de venganza y amor más o menos salvaje. Para ver esto casi prefiero a Uribe o a Aranda. Pero bueno. Entiendo que hay que hacer de todo, que rodar es un oficio, que un director necesita tener proyectos para expresarse, que la máquina del cine no para y hay que seguir haciendo que la rueda gire y gire. Pero esta cinta se aleja de lo que se espera de un director de su altura.
Bien Francesca Neri, y bien Antonio Banderas. No se trata de actores, ni de guión, ni de estructura, ni de director. Es que cuando ves a un Saura, no quieres ver un Thriller.
§ 4.112. El hombre que vino del odio (León Klimovsky, 1971)
Pero funciona. No es una gran película, pero funciona. Por dos motivos. En primer lugar, porque es una película corta, de una hora y veinte minutos, por lo que va directa al grano. En segundo lugar, porque todo es trama, todo es guión y su desarrollo. Nada de reflexiones, introspecciones, o monólogos interiores.
Es un thriller internacional (varios países, algunos exóticos) con una trama en Roma principalmente y algunas otras secundarias en otros países, que pretende introducirse en el mundo del estraperlo internacional, el tráfico de joyas y demás enredos.
Un hombre que deserta de la guerra es reclutado por una banda internacional de criminales. A partir de hay se desarrolla la historia. Entretenida y algo trillada, pero se puede ver. No varias veces.
sábado, 18 de julio de 2026
§ 4.111. No eran imprescindibles (John Ford, 1945)
No me parece un gran Ford, pero sí es mucho menos, bastante mejor, de lo que siempre he pensado. Es larga, y eso en una cinta bélica es mortal, porque la temática no da más de sí.
Pero es muy interesante, una joya escondida, aunque no creo que en paridad eso se pueda decir de una cinta de John Ford, que están todas editadas, en cualquier plataforma, etc.
Evidetemente es abiertamente propagandística, pero eso no es óbice para este arte.
Tiene una trama muy sólida, y cuanta una historia muy Ford, muy “hay que hacer lo que hay que hacer”, porque el verdadero hombre se comporta así. Con ardor guerrero, belicosamente, con empuje, hombría y determinación.
Hay algo místico en el hecho de desobedecer una orden injusta que está en la base de la propia consideración de lo que es un hombre. Incluso aunque el sacrificio sea desproporcionado al beneficio.
Me ha gustado mucho Robert Montgomery, y también Ward Bond. Por supuesto también John Wayne.
Heroismo a raudales, amistad verdadera, compañerismo más allá de lo esperable.
Me ha gustado mucho. No sé por qué no le he dado más valor las veces que la he visto.
Insisto, no obstante, no es la mejor película de Ford.
§ 4.110. La teta y la luna (Bigas Luna, 1994)
Me cansan las comedias choras y poco edificantes. Y esta es una de esas películas. No sé si pretende hacer una crítica a la sociedad catalana, sus costumbres y sus mitos, que ellos creen fundacionales de la humanidad, lo que no sería descabellado siendo Bigas Luna un hombre tremendamente cosmopolita, o un retrato de su infancia erótica y sus deseos infantiles, que también puede ser, porque en la mejor estela de Jesus Franco, le tengo por un gran pornógrafo.
No es, ni de lejos, la mejor de Luna. Es más, es de las que menos me ha gustado.
§ 4.109. Jandro (Julio Coll Claramunt, 1965)
Consigue por momentos ese tono épico y emocional tan de Ford, pero está lejos de ser una cinta parecida.
Aquello era un canto coral a la vida rural y al trabajo duro, al esfuerzo y a la unidad familiar. Esta tiene un aire de superación personal, de escape del destino que a uno le tiene marcado la vida, de las posibilidad de escapar de él. Esta es una cinta más individual, aquella familiar. Esta es una buena película, aquella una auténtica obra de arte con mayúsculas.
Me gustan los paisajes (especialmente los de mar), el rito del funeral, la historia de amor y el color de la cinta. Actores de la época, bien compensados y con el fondo que da el tener horas y horas de teatro encima.
El mensaje cuadra bien con el espíritu Falangista que era santo y señal de su ideario personal.
Quizá un poco larga, le sobran 20 minutos.
martes, 14 de julio de 2026
§ 4.108. La muerte de Mikel (Imanol Uribe, 1984)
Uno de los primeros éxitos de Uribe, un director muy Vasco, muy comprometido (con lo Vasco) y muy bueno. Me gusta mucho. Todo lo que he visto suyo me ha gustado, en mayor o menor medida.
Tema conflictivo, por dos motivos, o incluso por tres. Por el contexto político, con la homosexualidad del protagonista y por traición a la clase (alta) social social a la que pertenece.
Un guión atrevido en el que las dos salidas del armario (sexual y político) van de la mano, surgiendo ambas al calor de la libertad que patrocina el nuevo régimen político.
Además hay un crimen evidente, que es lo que complica mucho más ambas salidas. Porque lo que sugiere es que ambas “salidas” son consecuencia y tienen relación.
Magnífico Imanol Arias, y me ha gustado mucho la música de Alberto Iglesias, que no sé cuántos éxitos tiene.
Estupendos paisajes del País Vasco, con el mar de protagonista.
Podría decirse que Uribe tiene una tetralogía del País Vasco con “El proceso de Burgos”, “La fuga de Segovia”, esta cinta y “Días contados”.
lunes, 13 de julio de 2026
§ 4.107. Johnny Oro (Sergio Corbucci, 1966)
Supongo que Corbucci hacía películas e intentaba hacerlas bien. A veces le salían excelentes obras, otras veces algo más normales y otras (muchas, demasiadas, quizá) medianías. Esta es una del último grupo.
Buena idea, bien desarrollada, pero no engancha, no se encaja bien desde el principio y se arrastra a lo largo de un metraje civilizado.
Excelente color, buena música, un western medio, interesante por momentos y que no destaca por su brillantez. Lleno de tópicos como casi todos los Spaguetti (incluso los excelentes) que a veces funcionan y otras no. No funcionan en esta película. Por lo que sea. No funciona.
Pero no aburre, no cansa y entretiene.
Me gusta. A diferencia de los “Paella Western” aquí hay una violencia más cruda, más deprevada, a veces sin ningún sentido, o por venganzas estériles y pueriles. Faltas de sentido e incluso contraproducentes.
Es un Oeste más crudo, más potente. Más salvaje, lleno de motivaciones violentas y con un sentido menos cómico, más trascendentes.
La escenografía es muy buena, y el atrezo también.
En ese sentido es una buena cinta.
No aburre y tiene un metraje equilibrado.
§ 4.113. ¡ Dispara ! (Carlos Saura, 1993)
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