domingo, 19 de abril de 2026

§ 4.034. La madriguera (Carlos Saura, 1969)


Brillante película. Interesante guión, muy bien narrado, desde una idea simple, de esas de toda la vida, pero tratada de forma distinta, de manera diferente. No es subrealismo, sino teatro del absurdo. Tiene tintes oníricos y también neuróticos. Una mezcla rara, difícil de tratar y de organizar.
Una mujer revive su infancia cuando recibe unos muebles de su familia. Encerrada en un matrimonio sin amor, sin pasión, sin verdadera comprensión, vuelve a sentirse niña con esos recuerdos. Y, a la vez, el marido descubre que los padres de la muchacha la obligaron a casarse con él por mero interés. No es tanto que no exista amor, sino que carecen de comprensión, de compenetración, de empatía.
Me encanta la transgresora idea de confrontar la decoración clásica castellana, con muebles de madera y tapizados en tafetán rojo, con la casa estilo brutalista, maciza y compacta. La casa se encuentra ubicada en Somosaguas y es conocida como  Casa Carvajal, por el nombre del arquitecto que la construyó como casa familiar, Javier Carvajal Ferrer. Es muy parecida al Parador de Segovia.
Los sueños oníricos de él son sumamente perturbadores, y el contraste con la vuelta a la infancia de la mujer es una verdadera brutalidad estética.
La interpretación de los sueños es una materia complicada. Pero mucho más si no se tiene la menor idea de qué significan las cosas. Y, desde luego, es bastante pertubador y disruptivo que la mujer experimente órganos cuando se la rodea de bichos, en una escena que parece sacada de Orden, de Dreyer.
Geraldine Chaplin está verdaderamente guapísima. El actor es Per Oscarsson, que no me suena mucho. Aunque le he visto en El visitante nocturno (László Benedek, 1971), y en Sentencia para un dandy (Anthony Mann y Laurence Harvey, 1968). Es un actor de eso de carrera larga y fructífera, desde 1947 y una de docenas largas de cintas de varios directores y países.

sábado, 18 de abril de 2026

§ 4.033. Angustia (José Antonio Nieves Conde, 1947)

Segunda película de Nieves Conde. No he visto su debut, no la he encontrado. 
No tiene la atracción de otras obras mayores suyas: Surcos, Los peces rojos, Balarrasa, Rebeldía, etc.
La escenografía parece una obra de teatro. Pocos personajes, rodada siempre en interiores, diálogos espesos, serios, trascendentes, dramáticos. Y una cierta pretensión de trascendencia. Nieves Conde quería trascender, quería dejar huella, entendía que el cine era para algo más que entretener. 
La música, muy intrusiva, consigue exponencial los momentos dramáticos de manera  excesivamente subrayada.
Consigue transmitir la sensación de fracaso, y también el peso de las responsabilidades, pero no así el alivio de la solución que plantea, que sueña en realidad. 
Tiene su fondo moral, por supuesto, al estilo de esas películas americanas a medio camino entre el melodrama y el cine negro, con uso retrospectivo de los recuerdos como método discursivo. Funciona. No del todo bien, pero funciona.
La película va comiendo peso a medida que avanza. Quizá el comienzo no está bien planteado, pero la trama central sí tiene cuerpo y estructura.
Se deja ver, en definitiva, tiene fondo y forma, y un metraje civilizado.
La copia que he visitando no es especialmente buena, el sonido no se escucha del todo bien y las imágenes no son del todo nítidas. Un blanco y negro desvaído, poco definido.
Al parecer Nieves era un Falangista de pro, un hombre duro del régimen. Me es indiferente la adscripción política de un director. De hecho algunos abiertamente comunistas me gustan tanto como éste. Barbem, Pontecorvo, Eisenstein. No sé si Tarkovsky está en ese grupo.
No es de lo mejor de Nieves. Ni mucho menor. De hecho, no es especialmente buena. 

viernes, 17 de abril de 2026

§ 4.032. El Yankee (Tinto Brass, 1966)

Pues vale bastante poco la cinta, la verdad. Uno de los primeros trabajos de Brass antes de deslizarse por la rampa de la inconsistencia y la vulgaridad del soft porno.
Pensaba que quizá tuviera más tino con este tipo de Spaguetti Western, pero no. No consigue transmitir la sensación de buena película. Ni siquiera de intensa película. Resbala por los cánones del subgénero, pero sin meterse en él. No sé. Es muy prescindible, muy poco interesante, incluso por momento es aburrida y tediosa. Abusa de los tópicos y transita en la mediocridad. 
Me ha decepcionado bastante. No tiene nada de interesante. Más allá de pasar el rato viendo una cosa básica.
Cada director brilla en su especialidad, y la de Brass no es ésta.

jueves, 16 de abril de 2026

§ 4.031. Condenados (Manuel Mur Oti 1953)

Una maravilla. Una especie de neorealismo a la española. La dureza del trabajo, las ilusiones perdidas, el campo como síntoma y las estaciones como temperatura de la vida.
Hay algo precioso en la vida simple, en la falta de ambición, en la naturalidad con la que se hacen las cosas. En el deseo limpio y sincero.
Pero también es una forma de esconder el deseo, la pasión, lo que la vida puede dar. La renuncia como parte esencial de la felicidad. 
Y en ese escenario es donde la lucha entre las pasiones humanas y esa pretendida renuncia a la felicidad donde chocan las realidades de la vida. Convirtiendo un escenario de trabajo y paz en una fratricida pelea entre dos realidades.
Me ha encantado. Un blanco y negro muy lucido y unos encuadres limpios y soleados. 
Guión muy bien trazado, que procede de una novela de José Suárez Carreño.
Un poco pesadota se hace la insistencia en la música de Beethoveen, que repiquetea insistentemente toda la cinta con un propósito dramático que enfatiza los momentos hasta la vulgaridad.

 

 

martes, 14 de abril de 2026

§ 4.029. Los renglones torcidos de Dios (Tulio Demicheli, 1983)



Seguimos con Demicheli, que tiene cosas muy interesantes.
Y, desde luego, como despedida de su filmografía es excelente punto final. 
Tienen un guión prodigioso, verdaderamente brillante, en el que confundes la verdad de la situación con la ficción en la que se vive en el sanatorio mental, eufemismo para denominar a un manicomio. 
Porque lo verdaderamente interesante es que no llegas a descubrir si la detective verdaderamente está investigando un crimen o si verdaderamente sufre algún tipo de enfermedad mental, más o menos grave.
La protagonista es de una belleza racial intensa y clásica, sofisticada y animal. Muy bella. Y eso hace que tiendas a pensar que verdaderamente es una detective y no una enferma. 
En algunos momentos cuando ríe sí parece que no es una formal normal de comportarse, hay algo insano en ello. Al menos lo parece. 
Los diferentes tipos de personas que conviven en el hospital parecen muy reales. No me extraña que se hubiesen rodado esas escenas en escenarios reales, en algún tipo de institución mental. 
Personas desgarbadas, jorobados, que no hablan, que tienen la mirada perdida, con evidentes signos de fobia social y desequilibrios internos, etc. 
Me ha gustado mucho. No pensaba que el título de la obra de Torcuato Luca de Tena se refiriese a un manicomio, pensaba que era una película de trasfondo religioso. 
Está muy bien rodada, tiene trasfondo y es de las películas que se recuerdan, de lo mejor de Demicheli.

lunes, 13 de abril de 2026

§ 4.028. El refugio del miedo (José Ulloa 1974)

Un director de pocas películas, solamente cuatro como director. 
Cosas de la época. Un directo de la transición. Libertad creativa, nuevas perspectivas, enfoques diversos, temáticas poco ortodoxas, etc. 
Una especie de ensayo con tintes apocalípticos sobre un mundo post-nuclear. Relaciones cerradas, viciosas, malsanas, morbosas, enfermas entre dos matrimonios y el hijo de uno de éstos que conviven los cinco en un apartamento no muy grande de Manhattan.
No hay zombies, ni alienígenas, ni siquiera otros protagonistas. Esos cinco personajes, sin más, mantienen relaciones durante noventa minutos. Conversaciones, relaciones, sueños.
Podría haberla firmado Juan Bosch, Klimovsky, De Ossorio, incluso Naschy, por qué no.
No se sostiene en sí misma y ha pasado mucho tiempo por ella, tratándola relativamente mal. Queda como una rareza, como una singularidad, como algo quizá interesante -destacado, sorpresivo- de su tiempo pero que ha quedado alejado de los intereses de los cinéfilos actuales. 
Es interesante, se deja ver y en algunos momentos se muestra como interesante, pero ha quedado obsoleta completamente, para raritos y estudiosos de cine de aquella época.

§ 4.034. La madriguera (Carlos Saura, 1969)

Brillante película. Interesante guión, muy bien narrado, desde una idea simple, de esas de toda la vida, pero tratada de forma distinta, de ...