sábado, 23 de mayo de 2026

§ 4.063. Trauma (León Klimovsky, 1978)


 Última película de Klimovsky, un todoterreno, un director que sirve para todo. Principalmente terror, películas de situación y el típico fantaterror, entre el miedo y el erotismo básico y nada edificante. 
Nada que ofrecer, mala de solemnidad, tópica y típica sin ningún tipo de sensación de bondad o verdadera calidad.
Un despido acorde a la calidad media de sus trabajos. 
Interesantes a veces, pero otras recurrentes y aburridos. Tediosos como esta, que nada aportan pero que pretenden entretener.
No me ha gustado, tiene cosas mejores, casi todas.

El reclamo de Agata Lys como estrella principal de la película ya dice mucho sobre lo que pretendía la cinta. Una actriz dedicada a géneros de cine expositivo, de la época, de destape.

Me gustaría saber en qué ciudad se ha rodado. Me suena la sierra de Madrid, Segovia, quizá Tordesillas, ese tipo de sierra de pinos y construcciones de piedra tan típicas de los años ochenta, aspiracionales, de dobles residencias y amantes ocasionales. Todo un mito en la filmografía patria.

§ 4.062. Poseída (Giulio Petroni 1978)

Atribuída por la plataforma FlixOlé a Jesús Franco es, en realidad, de Guilio Petroni. Es de 1978 aunque los créditos dicen que es de 1973. 
No sé por qué es la confusión, porque Franco no participa ni de la música, ni del guión, ni la produce. Tampoco es un seudónimo. Petroni es un director que rodó en Italia en aquella época, poco, pero rodó una diez películas.
Temática conocida, problemas sexuales del marido, incomunicación con la esposa, soledad de ésta en el pueblo donde se vive, etc.
Pocos personajes, interés en el desarrollo, tortura mental y física, angustia existencial y un secreto encubierto que siempre amenaza con salir a la luz.
Interesante, con el recorrido típico de esta obras. 
Después de verla se sabe que no es de Franco. Por mucho que la plataforma a él se la atribula.
Se puede ver, sin más. Pero no es una gran obra. Por momentos es interesante, especialmente en los de miedo o terror. Pero en general es algo insulsa. No es el Gore sangriento, ni el Giaio, ni pertenece al género erótico o semipornográfico. Tiene esa mezcla singular que la hace atrayente. 
Marisa Mell es su único atractivo serio. Actriz interesante, musa de la Serie B Europea y mujer castigada por la vida. 

viernes, 22 de mayo de 2026

§ 4.061. El ministro de propaganda (Joachim Lang, 2024)


La idea es muy buena. Un guión bien trazado. Medios cuantiosos y costosos: escenarios abiertos, muchos extras, trajes, coches, atrezzo, música… una gran producción. Que llega regular. La insistencia en la idea, su repetición constante llega a constituir un problema. Porque no hace falta ser tan pesado para que el mensaje cale.
Es demasiado obvia, subraya lo que pretende una y otra vez. Llega a ser prácticamente paródica. 
Comienza bien, pero se va disolviendo poco a poco. 

No aguante el metraje. Tiene valor, se puede ver, pero es un poco cansada.
La idea de hacerla lo más realista posible es muy buena. El hecho de intercalar fotógramas auténticos con nuevo metraje le da un carácter documental excepcional.
La imagen de Joseph Goebbels la tenía por más gruesa. Le veía más fuerte, más alto y huesudo. No tanto como Goering, porque eso es difícil. 
No tengo tan claro que Goeggels se comportase con tanta crudeza al expresar sus ideas con su amante. Ni siquiera creo posible que tuviese ese nivel de confianza con ella. 
La amante sí existió, se llamaba Lida Baarová, y era checa. Es la más famosa de todas ellas. Porque aunque era un mujeriego empedernido sí parece que con esa mujer en concreto perdió la cabeza más allá de una aventura más o menos larga o constante. 
Una actriz que tuvo una vida de película: actriz de la industria checa del cine, amante del nazi, exiliada luego más tarde, encarcelada por el régimen comunista, liberada más tarde, vuelta al exilio, viajes por argentina, parada y fonda en España -donde trabajó a las órdenes de Manuel Mur Ofi, José Antonio Nieves Conde, y León Klimovsky,  entre otros-, vuelta a Chequia y más tarde muerte en Salzburgo.
Lo que me ha llamado la atención es que estuvo a punto de caer en desgracia en varias ocasiones precisamente por sus líos de faldas y la relación en particular con esta amante. Era considerado, al menos así se muestra en la película, un problema de moral líquida en aquella Alemania de hierro.

§ 4.060. Heretic (Scott. Beck y Bryan Woods, 2024)




Un particular género es el de miedo religioso. Me recuerda a una cinta de Alejandro Amenabar que se titulaba Regresión (2015). 
La búsqueda de la religión verdadera convertida en obsesión malsana y retorcida.
Por momentos es perturbadora, por momentos muestra el terror, por momentos se acerca a una película de miedo clásico.
Los dos directores siempre trabajan juntos, me recuerdan a esa pareja tan peculiar y que hizo tantas películas: Michael Powell, y Emeric Pressburger, que aunque hicieron cosas por sí mismos su éxito les llegó, tanto de público como de crítica, cuando trabajaron juntos.
Es por momentos interesante, pero no pasa de ser un ensayo sobre la maldad desde un punto de vista religioso. Un estudio de cómo la ciencia fanática puede llevar a maldades y sufrimientos.
Hugh Grant está muy bien de malvado, de fanático religioso. Chloe East y Sophie Thatcher son las dos hermanas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. No sé cómo los Mormones con el poder que tienen han permitido esta película. Es demoledora, una crítica velada a todos sus planteamientos. No hay fe. No hay bondad, no hay más que maldad y retorcimiento. Fanatismo en estado puro.

§ 4.059. Sugar (Mark Protosevich (creador), 2024)

 


§ 4.058. Clara es el precio (Vicente Aranda 1975)


 En la estela de Bella de día, de Luis Buñuel, pero sin la potencia ni la calidad de aquella.
Producto de su época, no ha envejecido bien del todo.  Está hecha como vehículo de lucimiento de Amparo Muñoz, una actriz limitada pero de indudable belleza que tuvo una vida cuando menos peculiar y una carrera que quizá apuntaba a más y no llegó a culminar bien del todo. Unas cuarenta películas, un par de series, algunas obras de televisión. Todo ello desde 1973 a 2000.
Muchas, además, al estilo de esta, en donde funciona como reclama erótico, y algunas otras en papeles semi pornográficos. 
Juan Luis Galiardo y Máximo Valverde como se espera de ellos, mejor el primero que el segundo, que es un actor limitado.
Aranda supongo que rodaba cualquier cosa en aquellos momentos. No está en su esplendor creativo, son años de formación, de tránsito del Fantaterror hacia obras más personales. 
Todo previsible, nada de recordar, mala cinta, sin más. Una película del montón en aquella época que ha pasado sin pena ni gloria. Ha envejecido mal. Además no tiene los aspectos tan particulares de las obras de Jesús Franco, que sí tienen un sello personal, aunque éste sea realmente infame muchas de las veces.

miércoles, 20 de mayo de 2026

§ 4.057. Ríos de color púrpura (Mathieu Kassovitz, 2000)

 

Un thriller francés del año 2000 que lo recuerdo con mucho predicamento. 
Intenso, algo deslavazado pero interesante. El poder y sus fisonomía, los escaños y abusos, la ausencia de naturalidad, la vivencia del crimen como algo natural y cotidiano, la falta de escrúpulos.
Hay algo morboso y atrayente en la brutalidad del crimen al que se enfrenta. Por qué alguien podría torturar de manera tan salvaje a nadie. Con qué objetivo, para qué. ¿Dinero, poder, sexo?
La cinta atrae porque te sorprende la salvajada del crimen. Y por la intuición del policía. Pero es una más de las miles de signo parecido que hay. 
El escenario sí en novedoso, pero no el contexto semi religioso en el que se produce, tampoco es especialmente novedosa la forma el la que el policía busca obtener la información.
Algo vacía por momentos, se mantiene únicamente por la intriga que sostiene la historia.
Me ha gustado, pero no es especialmente brillante.

§ 4.063. Trauma (León Klimovsky, 1978)

 Última película de Klimovsky, un todoterreno, un director que sirve para todo. Principalmente terror, películas de situación y el típico fa...