Joan Crawford es todo lo que una estrella de cine es. Guapa, sin ser una de las guapas; actriz dotadísima; algo diva pero no escandalosa; perturbadora en la mirada; mala cuando hay que ser mala, y buena cuando tiene que ser buena.
Alta pero no escandalosamente alta y con ese magnetismo que desprenden las verdaderas artistas.
De el director he visto ya varias cosas, y siempre me ha parecido un director de los más solvente, competente y eficaz.
Suyas he visto: El regreso del Doctor X (1939); A través de la noche (1941); Lucha en la sombra (1941); Camino de espinas (1943); El señor Skeffington (1944) una verdadera obra de arte; La sentencia (1947), muy entretenida; La envidiosa (1950) bastante decente; Los condenados no lloran (1950), otra gran película; La dama de Trinidad (1952), entretenida comedia de aventuras; Bestias de ciudad (1957), otra película brillante y La ciudad frente a mi (1959), otra gran cinta.
Es un director verdaderamente competente, empotrado en el cine dorado de los años más brillantes.
La película tiene trama, historia, desarrollo, un blanco y negro muy bonito y una historia triangular algo convencional pero interesante.
Por momentos emotiva y algo cándida, pero emocionante. La nostalgia de los recuerdos, del tiempo que pasó y no volverá, de lo que pudo ser y no fue, o no fue como pensábamos que iba a ser, o sólo lo fue a medias.
Le falta algo de tensión dramática en las relaciones sentimentales para ser verdaderamente más profunda. Me ha gustado.
Lev Stepanovich
Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
domingo, 11 de octubre de 2026
§ 4.166. Eugenie (Historia de una perversión) (Jesús Franco, 1980)
La tenía por una cinta más de la época salvaje de Franco, pero no es así del todo. Ahí cosas aprovechables. Para empezar los edificios en donde se desarrolla la historia, de un modernismo singular, de un color rojo tierra muy bello. Con muchísima luz con espacio muy enrevesados: escaleras, vanos abiertos, vigas inverosímiles, cubos habitables, etc.
Quizá sea Tenerife o una isla de Playa (puede ser Palma de Mallorca quizá). No, acabo de comprobarlo y es Calpe, Alicante. El edificio rojo tan singular se llama “La muralla roja” y otro que aparece abigarrado y retorcido “Xanadu”, ambos en la urbanización llamada “La Manzanera”. Los dos edificios son obras de Ricardo Bofill, un arquitecto que estuvo muy de moda en España a finales de los 90 y principios de los 2000. Los dos se terminaron de construir a mediados de los 70.
En algunos momentos cobran un protagonismo interesante, pareciendo un personaje más.
La música también tiene su gracia, no interrumpe como suele pasar en otras obras suyas. También es de Franco.
El guión lo atribuye el Director una novela del Marqués de Sade, adaptada por él a la gran pantalla.
Antonio Mayana, Lina Romay como siempre en sus películas. Él intentando imprimir cordura a su personajes, ella con esa punto tan exhibicionista que le hacía jugar el director.
Otras de las chicas es Katja Bienert, actriz muy de este género semi erótico que tuvo sólo 11 películas rodada y muchas de ellas precisamente con Franco.
La tercera chica en discordia es Mabel Escaño, que sí tuvo una carrera más prolífica, rodando más de 40 películas.
Una historia convencional, -convencional, para Franco quiero decir- de amores obsesionados y perversiones mentales (más que físicas).
Pero tiene un ritmo tranquilo, sereno, pero no evoluciona del todo bien. Se pierde en regodearse en escenas sin demasiada trascendencias para la historia y llega a hacerse un poco larga. Empezaba mejor que avanzaba.
Al final se acaba perdiendo en su intención de deleitarse con el morbo de la historia, en vez de ser éste un camino hacia la propia historia. Lo trata como asunto principal, cuando lo interesante es que sea medio para contar algo, no fin en sí mismo.
§ 4.165. Los depredadores de la noche (Jesús Franco, 1988)
Un Franco ya de su etapa más tardía. Me ha sorprendido, porque no está en esa fase de “desparrame” total y cuesta abajo en la que se había convertido su carrera.
La cinta no tiene nada especial. Es una historia convencional, un thriller de los que hay centenares, pero está bien hecha y además toca un tema muy “ochentero”, y no lo hace mal.
Una cinta muy de su época, la música de esos años, con sus vicios, sus excesos, sus ropas exageradas, hombreras y adornos, joyas y pelos.
Es, además, un remake de una cinta estupenda: Los ojos sin rostro (Georges Franju, 1960).
Franco era capaz de atraer talento a sus películas. Me llama la atención que Helmut Berger participe en ellas. Supongo que no era un actor barato de contratar.
La chica es Brigitte Lahaie, actriz para mi desconocida. No creo haber visto ninguna cinta suya.
Creo que es de las mejores de la última etapa del Tito Jess.
Tiene ritmo, tiempo, una estructura bien cerrada, un guión interesante y se deja ver.
La cinta no tiene nada especial. Es una historia convencional, un thriller de los que hay centenares, pero está bien hecha y además toca un tema muy “ochentero”, y no lo hace mal.
Una cinta muy de su época, la música de esos años, con sus vicios, sus excesos, sus ropas exageradas, hombreras y adornos, joyas y pelos.
Es, además, un remake de una cinta estupenda: Los ojos sin rostro (Georges Franju, 1960).
Franco era capaz de atraer talento a sus películas. Me llama la atención que Helmut Berger participe en ellas. Supongo que no era un actor barato de contratar.
La chica es Brigitte Lahaie, actriz para mi desconocida. No creo haber visto ninguna cinta suya.
Creo que es de las mejores de la última etapa del Tito Jess.
Tiene ritmo, tiempo, una estructura bien cerrada, un guión interesante y se deja ver.
sábado, 10 de octubre de 2026
§ 4.164. La mirada del otro (Vicente Aranda, 1997)
No es la mejor de Aranda, que tiene cosas estupendas (casi todas). Es un autor que me gusta, pero en esta película creo que no consigue dar con el tono justo.
Es una historia difícil de narrar, de contar. Además la búsqueda de la introspección no está bien conseguida. No me ha gustado demasiado.
Es una historia difícil de narrar, de contar. Además la búsqueda de la introspección no está bien conseguida. No me ha gustado demasiado.
§ 4.163. El doctor Mabuse (Jesús Franco, 1972)
Mejor de lo que esperaba, mejor de lo que pensaba.
Hace falta ser muy valiente para rodar una cinta con ese titulo. Pero supongo que el tío Jess se atrevía con todo. No era, precisamente un mojigato. Ni mucho menos.
La historia no tiene mucha sustancia. Es lo que es. El malo, que es Jack Taylor quiere, nada más y nada menos, que dominar el mundo. Y para ello idea un plan: aprovechar las virtudes de un metaloide que proviene de la luna para construir un ejercito de robot que obedecen las ordenes del malo…
Nada menos.
Tiene una especial intensidad visual y la escenografía esta trabajada.
La chica guapa es Ewa Strömberg. Actriz que rodó pocas películas, 11 me dice filmaffinity (y suele ser un dato muy fiable, pues, sin duda, la mejor base de datos de cine interactiva y gratuita), una con Robert Siodmak y algunas otras con cineastas alemanas.
La cinta es de nacionalidad alemana. Me llama la atención la capacidad que tenía Franco de abrirse camino fuera de España. Fue un hombre avanzado a su tiempo.
En esta cinta además de dirigirla firma el guión y compone la música. Cineasta total, que además actuó en muchas películas.
viernes, 9 de octubre de 2026
§ 4.162. 99 mujeres (Jesús Franco, 1969)
Pues al contrario de lo que podía parecer, estamos en presencia de una obra interesante del tio Jess. Ya de cabeza en el “exploited”, ese género entre erótico y carcelario (o entre algún elemento morboso: vampiros, torturas, guerras y altos componentes eróticos femeninos), hay decenas de cintas totalmente prescindibles. Y esta quizá lo sea, pero es algo mejor que otras en el mundo de Franco.
El director emplea dos excelentes actrices: Mercedes Mc Cambridge (en su rol de guardiana de la moralidad y suministradora de carne) y Maria Schell (como excelente modelo de discreción y contrapunto al ambiente erótico que se respira), que cada una en su registro realizan unos papeles verdaderamente interesantes. Algo manidos y llenos de tópicos, pero es de los mejores materiales con los que ha contado Franco en su extensísima filmografía.
Me ha interesado sobre todo por cómo sublima lo erótico en estas dos actrices, que, evidentemente, no estan para hacer las cosas que otras actrices con menos cartel sí estarían dispuestas a hacer, Lina Romay, sin ir más lejos.
Está bien rodada, se deja ver y es verdaderamente de las mejores de esta época de Jess, en la que ya se había tirado al barro de rodar y rodar lo que fuese a cualquier hora, momento y lugar.
jueves, 8 de octubre de 2026
§ 4.161. El lado oscuro del corazón (Eliseo Subiela, 1992)
Me ha gustado. Muy interesante, algo reiterativa y con un punto a ‘culta’ que sólo se hace irritante por momentos. Es soñadora, onírica, bella y feliz por momentos, cautivadora y original.
Melancólica sin ser empalagosa, y fina y delicada sin ser cursi ni manida.
Bien rodada, con un guión cultivado.
A medida que pasa el metraje la cinta empieza a decaer. Tiene mejor propósito que desarrollo. En algunos momentos se muestra reiterativa, y entonces la magia se esconde.
Demasiado larga, convirtiéndose en autoreferencial y reiterativa.
La idea de organizar los diálogos a base de poemas es interesante, pero se hace muy pesada. Básicamente porque la poesía que se declama no tiene relación alguna con la trama. No se trata de que dialoguen en verso, que podría ser novedoso o emocionante, sino que, en determinados momentos, se interrumpe el diálogo y se declama un poema.
No es una idea original, pero en este caso funciona regular.
Más interesante y con mejor planteamiento que el desarrollo y el resultado.
Melancólica sin ser empalagosa, y fina y delicada sin ser cursi ni manida.
Bien rodada, con un guión cultivado.
A medida que pasa el metraje la cinta empieza a decaer. Tiene mejor propósito que desarrollo. En algunos momentos se muestra reiterativa, y entonces la magia se esconde.
Demasiado larga, convirtiéndose en autoreferencial y reiterativa.
La idea de organizar los diálogos a base de poemas es interesante, pero se hace muy pesada. Básicamente porque la poesía que se declama no tiene relación alguna con la trama. No se trata de que dialoguen en verso, que podría ser novedoso o emocionante, sino que, en determinados momentos, se interrumpe el diálogo y se declama un poema.
No es una idea original, pero en este caso funciona regular.
Más interesante y con mejor planteamiento que el desarrollo y el resultado.
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