lunes, 13 de julio de 2026

§ 4.017. Johnny Oro (Sergio Corbucci, 1966)

 

Supongo que Corbucci hacía películas e intentaba hacerlas bien. A veces le salían excelentes obras, otras veces algo más normales y otras (muchas, demasiadas, quizá) medianías. Esta es una del último grupo. 
Buena idea, bien desarrollada, pero no engancha, no se encaja bien desde el principio y se arrastra a lo largo de un metraje civilizado.
Excelente color, buena música, un western medio, interesante por momentos y que no destaca por su brillantez. Lleno de tópicos como casi todos los Spaguetti (incluso los excelentes) que a veces funcionan y otras no. No funcionan en esta película. Por lo que sea. No funciona.
Pero no aburre, no cansa y entretiene. 
Me gusta. A diferencia de los “Paella Western” aquí hay una violencia más cruda, más deprevada, a veces sin ningún sentido, o por venganzas estériles y pueriles. Faltas de sentido e incluso contraproducentes. 
Es un Oeste más crudo, más potente. Más salvaje, lleno de motivaciones violentas y con un sentido menos cómico, más trascendentes. 
La escenografía es muy buena, y el atrezo también. 
En ese sentido es una buena cinta. 
No aburre y tiene un metraje equilibrado.


§ 4.106. Extraños (Imanul Uribe, 1999)


 Me ha parecido una propuesta interesante. Un viaje a la propia identidad envuelto en un thriller. Tanto de una mujer que ha perdido a su madre, como del detective que la controla, que se siente perdido y a la vez afortunado por encontrarse en un historia personal que le supera y amarga. 
Un reparto muy de la época, que mezcla a actores clásicos consagrados (María Casal, Carmelo Gómez) con gente en aquel momento nueva (Ingrid Rubio). 
Me ha gustado. Tiene un aire ochenteno interesante mezclado con el nuevo aíre que directores como Uribe trajo en la cinematografía patria, aunque cuando rodó esta cinta ya era un director de lo más conocido.
Una buena mezcla de actores y de perspectivas.

domingo, 12 de julio de 2026

§ 4.105. Killer Barbys (Jesús Franco, 1996)

 

Franco era un generador de ideas de primer orden. Su cabeza, más que de director era de productor. Sus ideas son buenas, tiene capacidad contrastada para montar equipos, aprovecha bien los materiales, monta guiones (a veces muy ingeniosos)  con suma facilidad, no tiene miedo a adentrarse en nuevas temáticas, espacios o estilos no trabajados con anterioridad, y aunque abusa del “rodar por rodar” siempre hay en sus películas algo llamativo, agradable, interesante, etc.
Me parece un caso único de director: trabajador, extenuantemente prolífico, denostado por la crítica (que supongo que le daría exhaustamente igual) y apreciado por parte del público. Cosmopolita, culto, un hombre interesante.  
Aquí se adentra en el cuento de la vampira con una vuelta de tuerca musical de lo más interesante. Retorcida, morbosa, e intentando acercarse a un público más joven que no le conocía (ni por edad, ni por formación cinéfila) y que pretende darle una historia de su tiempo.
En ese sentido era todo un valiente.

domingo, 5 de julio de 2026

§ 4.104. Bésame monstruo (Jesús Franco, 1969) 

Otra aventura de “Labios rojos”, las detectives que intervinieron en otro caso del Profesor Bertran… en la cinta “El caso de las dos bellezas” (1968). Las tres están en la linea de “Labios rojos” (1960) con una idea sugestiva de dos mujeres detectives, a cual más guapa, que resuelven casos cuando se meten inconscientemente en ellos. 
Comedia, Serie B, con algo de destape. Una cinta como otras muchas, con algunos planos interesantes, una trama previsible y que no funciona y una cinta muy prescindible. El Tito Jess ha empezaba a dar muestras de haber entrado en esa rueda alocada de hacer películas una tras otra sin mucho sentido, incluso sin cuidado y dedicación.
Tiene, sin embargo, una idea de la estética muy acusada. La forma de componer los planos, su profundidad, sus colores, sus enfoques, el empleo de luz natural, etc. Sabe rodar, sabe el oficio de hacer cine, pero quizá le falla todo lo demás: guión, diálogos, ideas creativas, dinero, etc. 
Es un director muy de su tiempo, influido por las películas que se estrenaba cuando él robada. Y, por otro lado parece anticipar estéticas que vinieron luego. En un momento concreto parece que estamos viendo a Julie Andrews, en ¿Victor o Victoria? (Blake Edwards, 1982), o incluso a Liza Minelli en Cabaret (Bob Fose, 1972).
Dos mujeres muy guapas para la época Janine Reynaud, y Rosanna Yanni, unos interiores funcionales que en aquella época representaban la modernidad, una música que acompaña a la historia, y mucha imaginación para rellenar 87 minutos de metraje. 
Llama muchísimo la atención que la isla en la que se desarrolla parte de la historia se llame Lopagán (aquí parece que todo junto), como el municipio murciano “Lo Pagán”, que es una pedanía De San Pedro del Pinatar.
La acción es alocada, llena de dobles giros, pero es básicamente insustancial, poco consistente y muy fuera de lugar. 
Ya empezaba a abusar el Tito Jess de sus vicios y tendencias fílmicas: rodar por rodar y sacar películas cada vez más rápidamente.

§ 4.103. Revenge of the Alligator Ladies (Jesús Franco y con Antonio Mayans, 2013)

 


Última película de Jesús Franco, ya muy mayor, muy mayor, que probablemente no terminó de rodar y al que  ayudó rodar Antonio Mayans, o Al Pereira, como se prefiera. Metraje corto, rodada en un tono semidocumental, sólo interesa a los “toditas” o a los muy fan muy fan del Tito Jess.
Carece casi de guión, de estructura y de diálogos. Probablemente gran parte de la misma lo constituya metraje desechado de la anterior, que parece ser que sí terminó Jesús.
Parece un homenaje en toda regla de Mayans de su amigo Jesús, como un compromiso moral o de amistad.
Carece por completo de valor. No tiene nada noticiable. Ver a Franco y a Mayans, si acaso. Realmente es infame. 

viernes, 3 de julio de 2026

§ 4.102. Uno, dos, tres... dispara otra vez (Tulio Demicheli, 1973)



Un Spaghetti Western en un tono de comedia, de burla, de sorna, de parodia que no me gusta mucho. Tiene el interés de ver una cosa básica, pero es una especie de pérdida de tiempo… pero ya saben mis seguidores y amigos lo que pienso del cine y del visitando de películas. Es necesario ver de todo, y es muy importante ver malas películas.
Lo digo tal y como lo pienso: es importante ver malas películas.
Me gusta Eduardo Fajardo. Interviene Agata Lys, Roberto Camardiel y Anthony Steffen, que no sé, la verdad, si hizo alguna otra cosa que no fueran cintas del Oeste (de ese Oeste patrio, Italiano o Español, es indiferente) o Peplum.

jueves, 2 de julio de 2026

§ 4.101. Son de mar (Bigas Luna 2001)

Bigas Luna siempre aporta algo. Tiene su aquel, sin ser un cineasta prodigioso. 
Obsesiones y temas recurrentes: la comida, y el deseo sexual de manera muy gráfica. 
No es lo más característico suyo. Ya había perdido el gen creativo. A el gen le había abandonado a él, no sé. 
Una historia trillada, bonita y convencional de pasión, deseo y sexo, pasada por el filtro de la modernidad. Se deja ver. Pero es lo de siempre de él.
No esperaba nada distinto de lo que he visto.
Alguna toma interesante, algunos planos, el mar siempre tan presente en sus obras.
La lucha entre el amor querido y deseado y lo que convendría. Quien no hay realizado esas cuentas no está en el mundo. 

§ 4.017. Johnny Oro (Sergio Corbucci, 1966)

  Supongo que Corbucci hacía películas e intentaba hacerlas bien. A veces le salían excelentes obras, otras veces algo más normales y otras ...