Otra más del Tito Jess. De las que se pueden ver. Es interesante por varias cosas. En primer lugar, por la fotografía, el color con que está rodada y el tipo de película con que está rodada. Tiene un punto ‘granulado’, o ‘granuloso’ que hace que el espectador distinga bien los colores oscuros.
En segundo lugar, or la presencia de Anne Libert y su interpretación de la “mujer-pájaro”, verdaderamente guapa e interesante.
En tercer lugar, por el nombre del doctor maligno -los doctores siempre lo son- Cagliostro, nombre interesante que intuyo que lo trajo de la película atribuida a Orson Welles, que a su vez lo utiliza por ser un personajes de una ópera (creo recordar).
En cuarto lugar, por la preciosa capa portuguesa que luce el ‘doctor’ Seward, el bueno en este caso.
Algo desparramada, con esos puntos delirantes que ya no sabes si son forzados o si era el sello típico del Tito Jess.
Se puede ver, pero como muchas suyas, es para los muy convencidos, los muy de él, los que ven de todo, o de los que le gustan mucho las películas “exhume”.
Lev Stepanovich
Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
domingo, 20 de septiembre de 2026
§ 4.138. Queridos camaradas (Andrei Konchalovsky, 2020)
Incómoda y honesta. Pero te deja un cierto regusto peculiar. Pareciera que loa el período de Stalin. Al menos es lo que dicen recurrentemente cuando surgen problemas y tienen que enfrentarse a la resolución de los mismos.
Rodada en blanco y negro pretende poner sobre la mesa los problemas internos que ya tenía la URSS en 1962.
La represión incluso frente a los suyos debería ser una cuestión más frecuente de lo que nos contaron durante años.
Hay algo de cinismo, un poco de humor mordaz y una crítica abierta al régimen, su burocracia y sus políticos.
Una sociedad inflamada de ideología que situó lo colectivo en el centro del sistema en vez de al individuo no podía construir un paradigma duradero y justo. Era evidente.
Me ha gustado. Tiene ritmo y tensión, además de efectuar esa labor de proselitismo del que el cine soviético no se libra nunca. Quizá Tarkovsky fuese el único lúdico en toda su industria. Con él coescribió el guion de su película Andréi Rubliov (1966).
El director no es precisamente un principiante. Nació en 1937. Es hermano de Nikita Mijalkov, porque eligió como apellido el de su abuelo.
Hizo su periplo norteamericano incluso con cintas tan peculiares como Tango y Cash, ahí es nada.
Rodada en blanco y negro pretende poner sobre la mesa los problemas internos que ya tenía la URSS en 1962.
La represión incluso frente a los suyos debería ser una cuestión más frecuente de lo que nos contaron durante años.
Hay algo de cinismo, un poco de humor mordaz y una crítica abierta al régimen, su burocracia y sus políticos.
Una sociedad inflamada de ideología que situó lo colectivo en el centro del sistema en vez de al individuo no podía construir un paradigma duradero y justo. Era evidente.
Me ha gustado. Tiene ritmo y tensión, además de efectuar esa labor de proselitismo del que el cine soviético no se libra nunca. Quizá Tarkovsky fuese el único lúdico en toda su industria. Con él coescribió el guion de su película Andréi Rubliov (1966).
El director no es precisamente un principiante. Nació en 1937. Es hermano de Nikita Mijalkov, porque eligió como apellido el de su abuelo.
Hizo su periplo norteamericano incluso con cintas tan peculiares como Tango y Cash, ahí es nada.
viernes, 18 de septiembre de 2026
§ 4.137. Libertad provisional (Roberto Bodegas, 1976)
Pues una cinta con una temática muy avanzada a su tiempo. Parejas no estandarizadas, prostitución encubierta (y no tan encubierta), lumpem proletariado venido a más, pretensiones sociales, dificultades y soluciones vitales novedosas.
Un director de aquel momento. Tiene una cinta muy singular: Matar al Nani (1988), que siempre me gustó mucho.
Una buena Concha Velasco en plenitud de condiciones y un Patxi Andión que no daba para más.
Un director que quizá no tuvo suerte y que luego, más tarde, se dedicó a la dirección de series de televisión, supongo que con desigual fortuna.
§ 4.136. Las hermanas Munekata (Yasujiro Ozu, 1950)
Es que… te quedas sin aliento, sin nada que decir. Es de una delicadeza, de una emotividad expresiva, de una sencillez dramática que apabulla.
No sobra un plano, no sobre un diálogo, no faltan explicaciones, no las necesita, no las reclamas.
Sencillamente te dejas llevar por una historia absolutamente corriente pero narrada con una introspección y una capacidad reflexiva que impresiona. Porque sólo hay encuadre, planos, diálogos, actores, actuación. Es decir, sólo hay cine.
Me ha gustado mucho el empleo del “plano Ozu”, desde abajo, a 40 centímetros del suelo, porque patrocina una perspectiva singular y muy original. Sobre todo en las escenas familiares, que es cuando más lo usa. Probablemente en exteriores no lo emplea. Tendré que fijarme la próxima vez.
Me ha gustado más el planteamiento que el desenlace, que juega más en las ligas románticas del cine ortodoxo occidental.
Apreciar la alegría o el amor en los rostros de los japoneses me parece difícil y poco fiable. Lo tienes que deducir por el contexto y los diálogos, no tanto por su expresividad, aunque también.
La luchas de las hermanas es soterrada, pero intensa, con piedad y sosiego, pero dura y vivida.
Son dos formas de vivir lo que plantea, dos maneras de amar y de sentir. Una más serena, madura, adulta, y otra más ligera, vehemente y superficial. Pero las dos son válidas, las dos tienen virtudes y defectos.
Me pregunto si al día de hoy todavía las mujeres japonesas utilizarán para el día a día los kimonos tan vistosos que se ven en la cinta. Probablemente no, su uso estará reducido a ceremonias y eventos especiales. Pero sólo lo supongo.
jueves, 17 de septiembre de 2026
domingo, 13 de septiembre de 2026
§ 4.134. La noche (Michelangelo Antonioni, 1961)
La segunda de la trilogía de la incomunicación, la primera que veo (pueden verse separadamente, porque no tienen conexión entre sí).
Muy interesante. Como el Desierto Rojo, es difícil entrar en ella, tiene un estilo visual seco y duro. Un blanco y negro grueso, áspero e industrial agudiza la sensación de tristeza.
No es que sea una película existencial, pero plantea preguntas incómodas y difíciles, de esas que todos los hacemos antes o después y que por necesidad no podemos plantearnos frecuentemente. No podríamos vivir con la angustia de tener que racionalizar la muerte, la soledad, la enfermedad, la pena o la tristeza. Hay que continuar y seguir hacia adelante, aunque no sepamos qué significa eso, ni para qué sirve.
Aunque no es el tono, sí es la temática de Bergman, tratada, eso sí, desde una perspectiva muy diferente. Para empezar, en Antonioni los diálogos forman parte esencia de la película, mientras que al potencia visual de Bergman es su punto fuerte.
Desde luego puede verse con tres prospectivas, al menos. En primer lugar, como un replanteamiento de la propia vida cuando observas la enfermedad e inevitable muerte de un amigo. En segundo lugar, como el hastío de un matrimonio burgués cansado de los años, de sí mismo y de todo lo que les rodea. Y, en tercer lugar, esconde un mensaje de soledad compartida, de imposibilidad de establecer un diálogo natural, sincero y constructivo sobre la pareja y sobre la evolución de cada miembro por separado.
Ese vértigo de los cuarenta y tantos largos, de esa madurez en la que todo marcha y va sobre ruedas, en los que todavía tienes fuerza y potencia para comenzar una nueva vida pero, sin embargo, te sigue amarrando a la que tienes, por nostalgia, por hábito, por necesidad o cobardía.
No entiendo bien del todo algunos episodios que acontecen en la aventura de la mujer: la pelea, los cohetes, etc. No sé muy bien qué nos quiere decir el director.
Es una película muy de actores, tres espectaculares: Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, con la presencia de Monica Vitti y Bernhard Wicki, el gran director austríaco.
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