Lev Stepanovich
Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
martes, 28 de julio de 2026
§ 4.115. El desierto rojo (Michelangelo Antonioni, 1964)
No es exactamente ver crecer la hierba. Tampoco seguir a una hormiga en un ir y venir desde el hormiguero. Pero no es una película fácil al uso. Tiene algo atrayente, una intensidad emocional alta y un profundidad no impostada.
Incomunicación, soledad, hastío vital, ahogo, agonía… temas ordinarios, de la gente normal, elevados a la categoría de problemas existenciales. Una vida gris, monótona, una vida industrial, en blanco y negro, frente a una vida a color, emocionante, con aventuras, con intensidad vital.
Me ha gustado el uso de los colores: grises con las fases de incomunicación de la protagonista, y en color en los momentos de diálogos constructivos.
La neurosis de la vida industria parece ser el tema de la cinta. La construcción de un pasaje industrial es un personaje más de la obra. La belleza de lo industrial es más que cuestionable, pero Antonioni intenta edificar una simbología de lo bello con su montaje, pero no sé si lo consigue del todo.
Mención a parte son los sonidos, estridentes, agudos, insoportable, los sonidos de las máquinas y la industria. Forman parte del juego también, de la edificación de escenario postindustrial.
Al parecer a Akira Kurosawa le gustaba mucho la película. No lo dudo, ni lo ensalzo, pero me llama la atención.
lunes, 27 de julio de 2026
§ 4.114. Fedra (Manuel Mur Oti, 1956)
Un tema de lo más comprometido. Especialmente para la fecha y el contexto social en el que se rodó. España, 1956 en plena cruzada franquista por la moral y la religiosidad.
Mujer fatal, guapa a rabiar, sometida a las miradas lúbricas de los trabajadores (y de sus mujeres) de un pueblo marinero. Tema clásico que ha dado lugar a varias versiones, inspirada en un relato de Séneca y sometidas a numerosos cambios y modificaciones.
Lo de Emma Penella es de traca. Siempre la he visto como una actriz mayor, sobria e incluso recatada, pero aquí se la ve salvaje, racial, bellísima, interesantes y con ese punto de indomable que la hace interesante.
Me recuerda mucho a los clásicos papeles de BB (Briguite Bardot) en las cintas de los años cincuenta, con un cuerpo de escándalo y una mirada felina.
Me ha encantado. Pero es que me gusto todo lo de Mur Oti. Qué directorazo, qué salvajada, qué impresionante. Un hombre fundamental en el cine patrio, que no ha recibido, a mi juicio, todo el valor y toda la consideración que se merece. Cine a imitar, con virtudes y formato casi de teatro filmado, pocos excesos con la cámara y dejando el protagonismo a los diálogos y las actuaciones.
domingo, 19 de julio de 2026
§ 4.113. ¡ Dispara ! (Carlos Saura, 1993)
Interesante. Sin más. Saura me gusta cuando critica a la sociedad bien pensante de la época, cuando se burla de las convenciones sociales, cuando juega con situaciones absurdas y disecciona emociones y situaciones conflictivas desde el absurdo social, incluso desde la paranoia. No cuando rueda un film convencional de venganza y amor más o menos salvaje. Para ver esto casi prefiero a Uribe o a Aranda. Pero bueno. Entiendo que hay que hacer de todo, que rodar es un oficio, que un director necesita tener proyectos para expresarse, que la máquina del cine no para y hay que seguir haciendo que la rueda gire y gire. Pero esta cinta se aleja de lo que se espera de un director de su altura.
Bien Francesca Neri, y bien Antonio Banderas. No se trata de actores, ni de guión, ni de estructura, ni de director. Es que cuando ves a un Saura, no quieres ver un Thriller.
§ 4.112. El hombre que vino del odio (León Klimovsky, 1971)
Hay que tener valor para hacer una película sobre un desertor del Vietnan que vuelve deshumanizado y desvirtualizado.
Pero funciona. No es una gran película, pero funciona. Por dos motivos. En primer lugar, porque es una película corta, de una hora y veinte minutos, por lo que va directa al grano. En segundo lugar, porque todo es trama, todo es guión y su desarrollo. Nada de reflexiones, introspecciones, o monólogos interiores.
Es un thriller internacional (varios países, algunos exóticos) con una trama en Roma principalmente y algunas otras secundarias en otros países, que pretende introducirse en el mundo del estraperlo internacional, el tráfico de joyas y demás enredos.
Un hombre que deserta de la guerra es reclutado por una banda internacional de criminales. A partir de hay se desarrolla la historia. Entretenida y algo trillada, pero se puede ver. No varias veces.
Pero funciona. No es una gran película, pero funciona. Por dos motivos. En primer lugar, porque es una película corta, de una hora y veinte minutos, por lo que va directa al grano. En segundo lugar, porque todo es trama, todo es guión y su desarrollo. Nada de reflexiones, introspecciones, o monólogos interiores.
Es un thriller internacional (varios países, algunos exóticos) con una trama en Roma principalmente y algunas otras secundarias en otros países, que pretende introducirse en el mundo del estraperlo internacional, el tráfico de joyas y demás enredos.
Un hombre que deserta de la guerra es reclutado por una banda internacional de criminales. A partir de hay se desarrolla la historia. Entretenida y algo trillada, pero se puede ver. No varias veces.
sábado, 18 de julio de 2026
§ 4.111. No eran imprescindibles (John Ford, 1945)
Pues estaba bastante equivocado con esta película, que he visto no menos de tres veces con anterioridad.
No me parece un gran Ford, pero sí es mucho menos, bastante mejor, de lo que siempre he pensado. Es larga, y eso en una cinta bélica es mortal, porque la temática no da más de sí.
Pero es muy interesante, una joya escondida, aunque no creo que en paridad eso se pueda decir de una cinta de John Ford, que están todas editadas, en cualquier plataforma, etc.
Evidetemente es abiertamente propagandística, pero eso no es óbice para este arte.
Tiene una trama muy sólida, y cuanta una historia muy Ford, muy “hay que hacer lo que hay que hacer”, porque el verdadero hombre se comporta así. Con ardor guerrero, belicosamente, con empuje, hombría y determinación.
Hay algo místico en el hecho de desobedecer una orden injusta que está en la base de la propia consideración de lo que es un hombre. Incluso aunque el sacrificio sea desproporcionado al beneficio.
Me ha gustado mucho Robert Montgomery, y también Ward Bond. Por supuesto también John Wayne.
Heroismo a raudales, amistad verdadera, compañerismo más allá de lo esperable.
Me ha gustado mucho. No sé por qué no le he dado más valor las veces que la he visto.
Insisto, no obstante, no es la mejor película de Ford.
No me parece un gran Ford, pero sí es mucho menos, bastante mejor, de lo que siempre he pensado. Es larga, y eso en una cinta bélica es mortal, porque la temática no da más de sí.
Pero es muy interesante, una joya escondida, aunque no creo que en paridad eso se pueda decir de una cinta de John Ford, que están todas editadas, en cualquier plataforma, etc.
Evidetemente es abiertamente propagandística, pero eso no es óbice para este arte.
Tiene una trama muy sólida, y cuanta una historia muy Ford, muy “hay que hacer lo que hay que hacer”, porque el verdadero hombre se comporta así. Con ardor guerrero, belicosamente, con empuje, hombría y determinación.
Hay algo místico en el hecho de desobedecer una orden injusta que está en la base de la propia consideración de lo que es un hombre. Incluso aunque el sacrificio sea desproporcionado al beneficio.
Me ha gustado mucho Robert Montgomery, y también Ward Bond. Por supuesto también John Wayne.
Heroismo a raudales, amistad verdadera, compañerismo más allá de lo esperable.
Me ha gustado mucho. No sé por qué no le he dado más valor las veces que la he visto.
Insisto, no obstante, no es la mejor película de Ford.
§ 4.110. La teta y la luna (Bigas Luna, 1994)
Me cansan las comedias choras y poco edificantes. Y esta es una de esas películas. No sé si pretende hacer una crítica a la sociedad catalana, sus costumbres y sus mitos, que ellos creen fundacionales de la humanidad, lo que no sería descabellado siendo Bigas Luna un hombre tremendamente cosmopolita, o un retrato de su infancia erótica y sus deseos infantiles, que también puede ser, porque en la mejor estela de Jesus Franco, le tengo por un gran pornógrafo.
No es, ni de lejos, la mejor de Luna. Es más, es de las que menos me ha gustado.
§ 4.109. Jandro (Julio Coll Claramunt, 1965)
Estoy convencido de que a Julio Coll le encantaba “Qué verde era mi valle” (John Ford, 1939). Y esta, en buena medida, es un tributo a aquella película. El mismo tono, la misma temática, aunque en ésta cambian los aspectos que a él -a Julio Collo- le hubieran gustado cambiar de la de Ford. Es una mera suposición, por supuesto. Faltaría más. Pero no creo ir desencaminado.
Consigue por momentos ese tono épico y emocional tan de Ford, pero está lejos de ser una cinta parecida.
Aquello era un canto coral a la vida rural y al trabajo duro, al esfuerzo y a la unidad familiar. Esta tiene un aire de superación personal, de escape del destino que a uno le tiene marcado la vida, de las posibilidad de escapar de él. Esta es una cinta más individual, aquella familiar. Esta es una buena película, aquella una auténtica obra de arte con mayúsculas.
Me gustan los paisajes (especialmente los de mar), el rito del funeral, la historia de amor y el color de la cinta. Actores de la época, bien compensados y con el fondo que da el tener horas y horas de teatro encima.
El mensaje cuadra bien con el espíritu Falangista que era santo y señal de su ideario personal.
Quizá un poco larga, le sobran 20 minutos.
Consigue por momentos ese tono épico y emocional tan de Ford, pero está lejos de ser una cinta parecida.
Aquello era un canto coral a la vida rural y al trabajo duro, al esfuerzo y a la unidad familiar. Esta tiene un aire de superación personal, de escape del destino que a uno le tiene marcado la vida, de las posibilidad de escapar de él. Esta es una cinta más individual, aquella familiar. Esta es una buena película, aquella una auténtica obra de arte con mayúsculas.
Me gustan los paisajes (especialmente los de mar), el rito del funeral, la historia de amor y el color de la cinta. Actores de la época, bien compensados y con el fondo que da el tener horas y horas de teatro encima.
El mensaje cuadra bien con el espíritu Falangista que era santo y señal de su ideario personal.
Quizá un poco larga, le sobran 20 minutos.
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