lunes, 31 de agosto de 2026

§ 4.127. La vía láctea (Luís Buñuel, 1969)

Me cuestan las películas surrealistas de Buñuel. No es el cine que me gusta, por dos razones. Porque no lo entiendo -ni en el fondo, ni en la forma-, y porque me disgusta el tono satírico y burlón permanente que mantiene con cualquier situación, con todas las personas, las ideas. No porque me disguste esa perspectiva, sino porque la mayoría de la veces no sé a dónde va, no sé qué quiere decir, ni para qué emplea ese lenguaje.
El tema elegido era el ideal para proyectar su ateísmo. Es religioso sólo tangencialmente, por lo que pasa por debajo del radar de la crítica abierta de las instancias religiosas. De manera sutil e inteligente va dejando caer sus críticas con ironía, humor y surrealismo, es decir, con comportamientos desusados y fuera de lo admitido como normal, natural y educado con estándares ortodoxos y admitidos por la sociedad.
No es de mis Buñueles favoritos, ni mucho menos, pero tiene su gracia para completar su filmografía.

§ 4.126. Un extraño en la escalera (Tulio Demicheli, 1955)

Clarísimamente influenciada por el cine negro, la película intenta retratar, cómo la ambición cruzada con pasión por unas faldas puede provocaran verdadera obnubilación. 

Genial Arturo de Córdova, y magnífica Silvia Pinal.

Evidentemente bebe en las fuentes clásicas, pero lo hace verdaderamente bien.

Bellísima Silvia, una como verdaderamente hermosa, moderna, grande, ojos enormes, y una gracias y un garbo morboso y con ese olor a sexo que sólo saben exhumar las grandes bellezas del Hollywood clásico. Me recuerda a Kim Novak, con esa cabellera impresionante con una espalda recta que no acaba. Una belleza. Pero Pinal no le va a la zaga, ni mucho menos.

martes, 11 de agosto de 2026

$ 4.125. Hasta que nos volvamos a ver (Frank Borzage, 1944)

 


Clase magistral absoluta de un cineasta tremendamente infravalorado.
Es impresionante. Todo funciona en la cinta, la música, los claroscuros, la aparición de los personajes, los diálogos. Tema difícil, llevado con maestría hacia delante. No sé muy bien cómo no está considerado como uno de los mejores cineastas de todos los tiempos. Desde luego en mi ideario está entre los mejores.
Además, puede considerarse un cineasta muy comprometido con su tiempo, incluso políticamente. Es un alegato anti nazi absoluto. Como tormenta mortal, por ejemplo. Aunque es peor película que aquella, es emotiva, directa, y funciona la perfección.

lunes, 10 de agosto de 2026

$ 4.124. Fu Manchú y el beso de la muerte (Jesús Franco, 1968)

 

Psicodelia, paranoia, desparrame, imaginación, desbordante, aventuras, chinos, Fúmanchú, lo tiene todo. Jesús Franco se atrevía con todo. Absolutamente todo.
La cinta se ve perfectamente, y tiene un algo intemporal, realmente me gusta ver malas películas. No pertenece a la época infame de él, todo lo contrario. Hasta los años 70 Jesús franco era un director de lo más interesante, con producciones internacionales, actores, guiones, música.
A partir de un momento perdió pie en el suelo y empezó a rodar por rodar. Esta película pertenece a las primeras. Es una historia de aventuras, como otras tantas. Algo controvertida, con un fondo morboso, pero interesante. Se deja ver y tiene un metraje de lo más civilizado. Me gusta Jesús Franco. 

sábado, 8 de agosto de 2026

$ 4.122. Capitanes de las nubes (Michael Curtiz, 1942)

 


Entraría dentro de lo que se consideraría cine de propaganda. Una película dirigida directamente a insuflar aire en los corazones de los jóvenes americanos. Infundir ardor Guerrero podríamos decir. Tono épico, aventuras, me gusta el desenfado que mantienen los personajes ante las situaciones más trascendentes, y un tono optimista, muy acordes al Tecnicolor, que nos muestra unas nubes azules y blancas preciosas.

Una más de un grandísimo artesano, que la publicó el mismo año que Casablanca. Ya es decir. Ese año hizo tres. Es una circunstancia ahora impensable para una gran estrella de la dirección. 

Me ha gustado, pero no tiene más que un visionado.

viernes, 7 de agosto de 2026

$ 4.121. El hombre más duro (Richard Fleischer, 1983)

 


Supongo que Richard Fleischer ya había rodado sus mejores cintas. Y estaba en una vía netamente comercial.

Es un intento nostálgico de recuperar ese tipo de personajes perdedores tan característicos del cine de los años 70 norteamericano. Lo consigue a medias. La película es entretenida, aunque algo larga, pero el estudio psicológico y la profundidad emocional no la consigue. Además de que la historia es un poco inverosímil, el casting de los actores no es el mejor posible. Supongo que Denis Quaid estaba de moda y era un chico maravilla, pero no es el tipo de actor que le iba a esta película.

Quizá un tono más sombrío, menos festivo, más introspectivo, más oscuro y retorcido y hubiera ido mejor al guion. Hay algo de triunfo preventivo en la cinta. Sabes que va a triunfar, y eso lastra bastante el desarrollo de la película. Un Richard Fleischer menor.

§ 4.127. La vía láctea (Luís Buñuel, 1969)

Me cuestan las películas surrealistas de Buñuel. No es el cine que me gusta, por dos razones. Porque no lo entiendo -ni en el fondo, ni en l...