viernes, 8 de mayo de 2026

§ 4.044. Todos somos necesarios (José Antonio Nieves Conde, 1956)

 

Otra de Nieves Conde. Con una temática dura e incómoda para la época. Un cine de presidiarios, de expresidiarios, de gente sin oportunidades que se ve desesperada y sin porvenir. En una sociedad y en una época en la que la dictadura imponía un control todavía muy férreo sobre el mundo de la cultura en general y sobre el cine en particular. 
Vidas y expectativas malogradas ante la incapacidad de hacerse un hueco en una sociedad que les estigma por el puro hecho de salir de prisión.
Bien rodada, bien narrada, con tino y disposición. Un blanco y negro muy logrado y una fondo social muy típico de Nieves Conde. El ideal de la Falange puede verse reflejado en sus películas. La ciudad en Surcos; los presidiarios en esta; la religión en la Balarrasa; el crimen en Los peces rojos. 
Me ha gustado mucho. En realidad me gusta esa forma de narrar tan ortodoxa, de principio a fin, desde una premisa A al resultado B. 
No oculta su mensaje. Lo coloca en la primera escena. Y desarrolla su argumento. 
No tiene el virtuosismo de Mur Oti, por ejemplo, ni la capacidad de impresionar de Julio Coll, pero es un directorio como la copa de un pino.
Tres historias personales alrededor de tres presos que salen de prisión. Tres visiones sobre su propio destino, sobre su futuro y sobre sus expectativas vitales. 

domingo, 26 de abril de 2026

§ 4.042. Los muertos andan (Michael Curtiz 1936)

 
 Del mismo título que la celebérrima serie: The Walkin Dead, seguro que esta película tiene menos seguidores que la serie, que dicen que es una de las más célebres de todos los tiempos, al menos de estos modernos.
Historia más o menos conocida que se basa en dos puntales. En primer lugar, en la hipótesis de que la técnica y la ciencia pueden devolver la vida a una persona muerta. Y, en segundo lugar, en que la redención del hombre puede provocarse desde la venganza. 
Interesante, de metraje más que controlado, únicamente una hora y dos minutos, pareciera que la cinta podía dar más desarrollo.
La estrella indiscutible es Boris Karloff, que llena la pantalla por sí mismo de verdad. Tiene ese aura que sólo la poseen verdaderamente las estrellas de cine. Y él lo era, indudablemente.
El director es Curtiz, un cineasta más que solvente, verdaderamente importante en la historia del cine y no sólo por el éxito inconmensurable de Casablanca, que también, naturalmente.
Me ha gustado. Quizá es de esas películas que podrían haber tenido algo más de metraje.

sábado, 25 de abril de 2026

§ 4.041. Venganza (Edward Dmytryk, 1945)


 Me ha gustado. Un poco pretenciosa, pero verdaderamente bien trazada. 
Un director más que solvente, extraordinario, en el contexto de la IIGM abordando un tema controvertido entonces y recurrente en el cine: los colonos alemanes -Nazis, en realidad- en Sudamérica. Abordada desde una premisa personal, el personaje se embarca en una cruzada contra unos exiliados en Argentina que tuvieron, por decirlo suavemente, una cierta participación determinante en el asesinato de su mujer, combatiente francesa en la resistencia.
Un buen color (aunque algo sudibo de tono), un sonido inteligible aunque no brillante, y una fotografía demasiado cercana (quizá en Cinemascope o en un formato de gran angular que acerca las imágenes al espectador de manera algo exagerada para los gustos actuales), y un guión interesante que convierte el discurso en un juego de equívocos para ir descartando quién es el malo.
Buen resultado. Pero sin alardes. Buena película, sin ser brillante. Interesante, pero lejos de las suyas verdaderamente potentes.

§ 4.040. Los olvidados (Luis Buñuel, 1950)

No soy muy fan del realismo en las películas, del Neorealismo ni de la intención de mostrar unas realidades en las películas que se centran en los aspectos más duros de la realidad. Me gustan las películas. 
Puedes ver La calle, de King Vidor; o Las Uvas de la Ira, de Ford; o Stromboli, tierra De Dios, de Rossellini. Y son películas, Muestras una realidad dura y amarga, seca y dura, pero son películas. Sin embargo, este tipo de cintas son más ensayo que película. Tienen una textura y una forma de mostrar las cosas que se acerca más al documental, alejándose de los formatos y del lenguaje de las películas. 
Por ese no me agrandan tanto.
¿El valor de la cinta? Inmenso. Ser capaz de rodar esta barbaridad, denunciando las situaciones de absoluta miseria en la que viven niños y adolescentes en aquella época es de una valentía noticiable. Además de posicionarse ideológicamente de una manera clara y nítida a favor de los desfavorecidos. 
No recuerdo que en su biografía se centrase mucho en esta película y sus circunstancias. En realidad no era una biografía de sus años de madurez, sino un testimonio de sus años de juventud. Y aunque va comentando películas, no lo hace de una manera sistemática y ordenada, sino anecdótica y episódica. Es más un testimonio de vida que unas memorias cinematográficas.
Me ha gustado, me parece que hay que ver de todo. Pero el cine social, el de protesta, el de testimonio, no es lo que más me agrada. Para ver la realidad ya tengo ojos en la cara.

jueves, 23 de abril de 2026

§ 4.038. La corrupción de Chris Miller (Juan Antonio Bardem 1973)

Desde luego Bardem sabía cómo hacer las cosas. Cinta más que interesante que le aleja de su estilismo tradicional para inmiscuirse en un terreno difícil y muy prolífico en el cine americano: asesinos, traumas, escenas violentas, cine de alto presupuesto y largo metraje.
Tres actores principales: Jean Seberg, Marisol y Barry Stokes.
Con música de Waldo de los Rios y guión de Santiago Moncada, otro clásico en la cinematografía española, pretendía asaltar el mercado Americano, y según he leído no le fue del todo mal. Es la primera película de Marisol fuera de sus papeles de niña que le dieron fama y dinero.
La casa, el paisaje, la lluvia, los escenarios naturales parecen pretender idealizar una vida en algún lugar del centro de Europa. Pero no. Es Cantabria. Cantabria infinita, qué belleza, qué verdor, qué preciosidad.
La soledad, la incomunicación, los fantasmas del pasado, temás de siempre. Pero hay dos subtramas de los más interesantes: la relación lésbicas implícita en tres la madrastra y la hijastra, y la salud mental de la niña que tiene algún trauma del pasado relacionado con su padre, que la abandonó, y a su madrastra, hace tiempo y ella le sigue esperando, no se sabe para qué ni cuándo.
Gran escenografía, una película muy bien producida, con metraje largo y formato de gran clase.

§ 4.044. Todos somos necesarios (José Antonio Nieves Conde, 1956)

  Otra de Nieves Conde. Con una temática dura e incómoda para la época. Un cine de presidiarios, de expresidiarios, de gente sin oportunidad...