Debutar con un tema carcelario no parece lo más conveniente para un director. Edgar Neville, en este caso codirigiendo con Ward Wing (para mi un absoluto desconocido, que sólo rodó esta cinta) se erige en un cineasta imprescindible en la escena española de los años cuarenta y cincuenta. Un hombre peculiar con un cine reconocible y películas verdaderamente imprescindibles.
Un grande. En todo, en su cine, en su persona, en su amante (Conchita Montes, siempre espectacularmente guapa) en su mito, en su legado, en su historia, en su influencia.
Es un ejemplo claro de cómo se rodaba en los años 30. Esta es la versión española de una cinta americana titulada The Big House (George W. Hill, 1930). A la vez que se rodaba esta se rodaba la española, aprovechando escenarios, decorados, etc.
La versión española está a cargo de Ward Wing y Neville actualiza diálogos, prepara escenas, etc. Pero todos coinciden que es algo más que un mero acompañante o asistente.
A la vez que se rodaba The Big House y ésta también se rodaban otras dos versiones: Menschen hinter Gittern (Paul Fejos, 1931), y Révolte dans la prison (también Paul Fejos, 1930).
Hay incluso una versión italiana pero que es la versión española traducida al italiano.
Era como se rodaba antes. Supongo que la industria necesitaba expandirse y se pensaba que esta forma de rodar era más sencilla y fácil que traducir la cinta a otro idioma. Era auténticamente los comienzos del cine hablado, por lo que no sé si en aquella época era sencilla la traducción de los diálogos y su incorporación al metraje de la copia de la cinta. Probablemente no, por lo que esta era la única posibilidad de adaptar cintas americanas a otros idiomas.
No me extrañaría, incluso, que algunas escenas y planos generales (los de la fábrica, los del patio de la cárcel, etc.) se utilizaran indistintamente en varias de las versiones.
La película en sí no da para mucho.
La historia es fría y desangelada, triste y poco edificante. Los actores se mueven de manera muy amanerada, los escenarios se encuentran poco trabajados. No es una excelente película, ni parece que puedan apreciarse los cánones del cine de Neville.






