martes, 21 de abril de 2026

§ 4.036. Apartado de Correos 1001 (Julio Salvador, 1950)

Otro clásico del cine español. Del género policíaco patrio. Una de las primeras de este subgénero. Pionera e innovadora. 
Ha visto decenas de cintas similares sobre la CIA, la Interpol, Schott Lang Yard, etc. A medio camino entre la propaganda y el reconocimiento social a la policía. 
Basado en hechos reales, aunque muy alterados en la película, muestra las capacidades detectivescas de la policía española en los años duros de la postguerra.
Perfectamente imbricada en un guión portentoso, obra de Julio Coll, que luego fue un director verdaderamente notable del cine español, también con cintas de este género policíaco.
Muestra una ciudad de Barcelona urbana y activa, con sus tranvías, calles y plazas atestados de gente que va y viene, con el pulso de la vida muy acelerado. 
Tiene madera de gran obra, sustentada en el guión, en la eficacia de las técnicas policiales y en la pimienta de la relación amorosa que se cocina entre el policía joven y la chicas inocente que manda las cartas.

lunes, 20 de abril de 2026

§ 4.035. Surcos (José Antonio Nieves Conde, 1951)

Neorealismo español. Cine moderno. Retrato duro y salvaje de una España que fue, que quizá todavía sigue siendo en algunos aspectos.
Impresionante pulso, nada tiene que envidiar a las mejores películas italianas del género.
No es documental, es Neorealismo. El propio director hace un gas al género, cuando el nuevo rico y jefe de la organización delictiva vuelve del cine con su querida y comentan que la película ha sido un rollo, y que era de esas nuevas de Neorealismo.
Por lo que he leído no gustó ni a la Iglesia, ni a los Franquistas, ni al poder establecido. Natural. Seguro que tampoco le gustó a los izquierdosos.
Se ve en un verbo. Son 99 minutos, pero se pasan volando. Es mérito de la cinta, claro. 
La copia que he visto se ve perfectamente, evidentemente se encuentra restaurada. Un blanco y negro verdaderamente bonito, que cuadra bien con la arquitectura de la ciudad: hormigón y sombras. 
La necesidad de sobrevivir se junta con la ambición como motor de vida. Parece que sólo es posible lo primero con grande dosis de los segundo. Y aunque ahora quizá sí se puede vivir sin ambición, el mensaje y el discurso parecen caminar por otros derroteros. 
Llama la atención también el papel de la mujer, objeto de atención y motor de esa ambición. Un retrato bastante crudo de una realidad que a veces no gusta ver. 
Hay una subtrama muy profunda, la que une delincuencia con desempleo. En un discurso verdaderamente deleznable, aunque real, qué duda cabe. 
La necesidad de sobrevivir y las ambiciones desbocadas llevan a los hombres a transitar caminos angostos, fuera de la legalidad.
No es solo el estraperlo, que también, ni el aprovechamiento de la mendicidad, que no se ve de forma clara, es la prosperidad a costa de empleos en la zona negra de vida. 
También hay otra subtrama, la de la prostitución encubierta, de las queridas que por salir de su situación se arrojan en brazos de los hombres maduros, que con sus pupilas dilatadas siembran de faltas expectativas los sueños de las mujeres incautas.
Lo de Nieves Conde es cosa seria. Cosa seria de verdad. Un directorio de los de verdad. Con una obra personal y reconocible. Poliédrica y fructífera. Entre las que destacan dos o tres obras verdaderamente grande.

domingo, 19 de abril de 2026

§ 4.034. La madriguera (Carlos Saura, 1969)


Brillante película. Interesante guión, muy bien narrado, desde una idea simple, de esas de toda la vida, pero tratada de forma distinta, de manera diferente. No es subrealismo, sino teatro del absurdo. Tiene tintes oníricos y también neuróticos. Una mezcla rara, difícil de tratar y de organizar.
Una mujer revive su infancia cuando recibe unos muebles de su familia. Encerrada en un matrimonio sin amor, sin pasión, sin verdadera comprensión, vuelve a sentirse niña con esos recuerdos. Y, a la vez, el marido descubre que los padres de la muchacha la obligaron a casarse con él por mero interés. No es tanto que no exista amor, sino que carecen de comprensión, de compenetración, de empatía.
Me encanta la transgresora idea de confrontar la decoración clásica castellana, con muebles de madera y tapizados en tafetán rojo, con la casa estilo brutalista, maciza y compacta. La casa se encuentra ubicada en Somosaguas y es conocida como  Casa Carvajal, por el nombre del arquitecto que la construyó como casa familiar, Javier Carvajal Ferrer. Es muy parecida al Parador de Segovia.
Los sueños oníricos de él son sumamente perturbadores, y el contraste con la vuelta a la infancia de la mujer es una verdadera brutalidad estética.
La interpretación de los sueños es una materia complicada. Pero mucho más si no se tiene la menor idea de qué significan las cosas. Y, desde luego, es bastante pertubador y disruptivo que la mujer experimente órganos cuando se la rodea de bichos, en una escena que parece sacada de Orden, de Dreyer.
Geraldine Chaplin está verdaderamente guapísima. El actor es Per Oscarsson, que no me suena mucho. Aunque le he visto en El visitante nocturno (László Benedek, 1971), y en Sentencia para un dandy (Anthony Mann y Laurence Harvey, 1968). Es un actor de eso de carrera larga y fructífera, desde 1947 y una de docenas largas de cintas de varios directores y países.

sábado, 18 de abril de 2026

§ 4.033. Angustia (José Antonio Nieves Conde, 1947)

Segunda película de Nieves Conde. No he visto su debut, no la he encontrado. 
No tiene la atracción de otras obras mayores suyas: Surcos, Los peces rojos, Balarrasa, Rebeldía, etc.
La escenografía parece una obra de teatro. Pocos personajes, rodada siempre en interiores, diálogos espesos, serios, trascendentes, dramáticos. Y una cierta pretensión de trascendencia. Nieves Conde quería trascender, quería dejar huella, entendía que el cine era para algo más que entretener. 
La música, muy intrusiva, consigue exponencial los momentos dramáticos de manera  excesivamente subrayada.
Consigue transmitir la sensación de fracaso, y también el peso de las responsabilidades, pero no así el alivio de la solución que plantea, que sueña en realidad. 
Tiene su fondo moral, por supuesto, al estilo de esas películas americanas a medio camino entre el melodrama y el cine negro, con uso retrospectivo de los recuerdos como método discursivo. Funciona. No del todo bien, pero funciona.
La película va comiendo peso a medida que avanza. Quizá el comienzo no está bien planteado, pero la trama central sí tiene cuerpo y estructura.
Se deja ver, en definitiva, tiene fondo y forma, y un metraje civilizado.
La copia que he visitando no es especialmente buena, el sonido no se escucha del todo bien y las imágenes no son del todo nítidas. Un blanco y negro desvaído, poco definido.
Al parecer Nieves era un Falangista de pro, un hombre duro del régimen. Me es indiferente la adscripción política de un director. De hecho algunos abiertamente comunistas me gustan tanto como éste. Barbem, Pontecorvo, Eisenstein. No sé si Tarkovsky está en ese grupo.
No es de lo mejor de Nieves. Ni mucho menor. De hecho, no es especialmente buena. 

viernes, 17 de abril de 2026

§ 4.032. El Yankee (Tinto Brass, 1966)

Pues vale bastante poco la cinta, la verdad. Uno de los primeros trabajos de Brass antes de deslizarse por la rampa de la inconsistencia y la vulgaridad del soft porno.
Pensaba que quizá tuviera más tino con este tipo de Spaguetti Western, pero no. No consigue transmitir la sensación de buena película. Ni siquiera de intensa película. Resbala por los cánones del subgénero, pero sin meterse en él. No sé. Es muy prescindible, muy poco interesante, incluso por momento es aburrida y tediosa. Abusa de los tópicos y transita en la mediocridad. 
Me ha decepcionado bastante. No tiene nada de interesante. Más allá de pasar el rato viendo una cosa básica.
Cada director brilla en su especialidad, y la de Brass no es ésta.

jueves, 16 de abril de 2026

§ 4.031. Condenados (Manuel Mur Oti 1953)

Una maravilla. Una especie de neorealismo a la española. La dureza del trabajo, las ilusiones perdidas, el campo como síntoma y las estaciones como temperatura de la vida.
Hay algo precioso en la vida simple, en la falta de ambición, en la naturalidad con la que se hacen las cosas. En el deseo limpio y sincero.
Pero también es una forma de esconder el deseo, la pasión, lo que la vida puede dar. La renuncia como parte esencial de la felicidad. 
Y en ese escenario es donde la lucha entre las pasiones humanas y esa pretendida renuncia a la felicidad donde chocan las realidades de la vida. Convirtiendo un escenario de trabajo y paz en una fratricida pelea entre dos realidades.
Me ha encantado. Un blanco y negro muy lucido y unos encuadres limpios y soleados. 
Guión muy bien trazado, que procede de una novela de José Suárez Carreño.
Un poco pesadota se hace la insistencia en la música de Beethoveen, que repiquetea insistentemente toda la cinta con un propósito dramático que enfatiza los momentos hasta la vulgaridad.

 

 

martes, 14 de abril de 2026

§ 4.029. Los renglones torcidos de Dios (Tulio Demicheli, 1983)



Seguimos con Demicheli, que tiene cosas muy interesantes.
Y, desde luego, como despedida de su filmografía es excelente punto final. 
Tienen un guión prodigioso, verdaderamente brillante, en el que confundes la verdad de la situación con la ficción en la que se vive en el sanatorio mental, eufemismo para denominar a un manicomio. 
Porque lo verdaderamente interesante es que no llegas a descubrir si la detective verdaderamente está investigando un crimen o si verdaderamente sufre algún tipo de enfermedad mental, más o menos grave.
La protagonista es de una belleza racial intensa y clásica, sofisticada y animal. Muy bella. Y eso hace que tiendas a pensar que verdaderamente es una detective y no una enferma. 
En algunos momentos cuando ríe sí parece que no es una formal normal de comportarse, hay algo insano en ello. Al menos lo parece. 
Los diferentes tipos de personas que conviven en el hospital parecen muy reales. No me extraña que se hubiesen rodado esas escenas en escenarios reales, en algún tipo de institución mental. 
Personas desgarbadas, jorobados, que no hablan, que tienen la mirada perdida, con evidentes signos de fobia social y desequilibrios internos, etc. 
Me ha gustado mucho. No pensaba que el título de la obra de Torcuato Luca de Tena se refiriese a un manicomio, pensaba que era una película de trasfondo religioso. 
Está muy bien rodada, tiene trasfondo y es de las películas que se recuerdan, de lo mejor de Demicheli.

lunes, 13 de abril de 2026

§ 4.028. El refugio del miedo (José Ulloa 1974)

Un director de pocas películas, solamente cuatro como director. 
Cosas de la época. Un directo de la transición. Libertad creativa, nuevas perspectivas, enfoques diversos, temáticas poco ortodoxas, etc. 
Una especie de ensayo con tintes apocalípticos sobre un mundo post-nuclear. Relaciones cerradas, viciosas, malsanas, morbosas, enfermas entre dos matrimonios y el hijo de uno de éstos que conviven los cinco en un apartamento no muy grande de Manhattan.
No hay zombies, ni alienígenas, ni siquiera otros protagonistas. Esos cinco personajes, sin más, mantienen relaciones durante noventa minutos. Conversaciones, relaciones, sueños.
Podría haberla firmado Juan Bosch, Klimovsky, De Ossorio, incluso Naschy, por qué no.
No se sostiene en sí misma y ha pasado mucho tiempo por ella, tratándola relativamente mal. Queda como una rareza, como una singularidad, como algo quizá interesante -destacado, sorpresivo- de su tiempo pero que ha quedado alejado de los intereses de los cinéfilos actuales. 
Es interesante, se deja ver y en algunos momentos se muestra como interesante, pero ha quedado obsoleta completamente, para raritos y estudiosos de cine de aquella época.

§ 4.027. El ángel azul (Josef Von Sternberg, 1930)

He terminado de leer la novela de Heinrich Mann apenas hace una semana. Y me pareció una gran novela. No es de la potencia de Mephisto, de Klaus, hijo de Thomas, pero se le acerca bastante. Por dejas fuera de las herpe por excelencia de las letras alemanas.
No he visto, por cierto, que yo recuerde, ninguna película basada en un texto de Thomas. Y, desde luego, ninguna Montaña Mágica, ni Dr. Faustus, ni Los Buddenbrook. Sí, por supuesto, La Muerte en Venecia, que es otra de las muchas maravilla de su pluma, aunque para mi algo fuera de mis gustos fílmicos. No es Visconti el director de cine que más me gusta, aunque Confidencias sí me llegó bastante. 
La película refleja bastante bien la novela, pero se ma hecho un poco larga, tiene mucho metraje para decir lo que quiere decir. 100 minutos son muchos, y más en 1930. Porque la película tiene la friolera de 96 años. Hay es nada.
Respeta bastante bien el texto original de la novela, pero plantea algunos cambios. El profesor en la novela era de Griego, aquí lo es de Ingles. Pero más allá de eso y quizá el nombre de los alumnos, el resto queda bastante parecido. Pero el sentido de algunas cosas cambia. En la novela hay un punto de cordura en la decisión del profesor, aquí no. Aquí hay desprestigio, pérdida del sentido propio de sí mismo y descenso a los infiernos de la locura. Hay alteraciones sutiles de escenas y diálogos que le dan más contenido morboso a la cinta que  a la novela.
En la película llegas a pensar: “Bueno, y qué”. Al fin y al cabo, más allá de los escarceos de Rosa, el Profesor consigue lo que quiere. Todos juegan a su juego. Todos bailan su canción. Y él tan contento. Y, sin embargo, en la novela el deterioro es evidente. No cambia muchas cosas -ni el contexto, ni los personajes importantes- pero si el sentido de la depravación. Entre otras cosas, porque en la película quizá si le mereciera la pena, pero en la novela seguro que no.
La decadencia, la morbosidad, el cierto glamour del personaje femenino está bien construido. Lola aquí, Rosa en la novela, tiene esa atracción hacia la vulgaridad que me recuerda al éxito de determinadas políticas en este país. Su vulgaridad, exudando sexo sólo puede agradar a determinados especímenes, que buscan lo fácil en vez de tomar el camino de lo interesante.
Me ha gustado, pero se me ha hecho larga. Demasiado larga. 

sábado, 11 de abril de 2026

§ 4.026. La adúltera (Tulio Demicheli, 1956)

Seguimos con Demicheli, un director muy interesante. 
Una producción clásica para la época, de intriga y asesinato. No es exactamente una película de cine negro, pero se enmarca en esa estructura, en esa organización dramática y emocional.
Celos, traiciones, dramaturgia, desgarro, pasión y emociones desbocadas. 
Tiene un punto de telefilm, de novela de folletín, incluso de una trama barata de una novela de Stefan Sweig, aunque las salidas de su pluma, aun siendo baratas se convierten en excelentes tratados de las emociones humanas.
El argumento es algo inverosímil, pero el desarrollo tiene su miga y su desarrollo es equilibrado, aunque previsible. 
En un pozo de intriga no se comporta como una historia malsana, sino como una novela de amor amanerada y poco sofisticada. Roza una pretenciosidad burda, muy al estilo de Hollywood de la época de las grandes actrices. Me imagino esta película rodada por un americano de “clase media” y con Bety Davis, por ejemplo.
Me ha gustado. Me gusta Demicheli, un director interesante, todocamino, solvente y eficaz.

§ 4.025. Dr. Braim (Kim Jee-woon, 2021)

 


§ 4.024. La legión del silencio (José Antonio Nieves Conde y José María Forqué, 1956)

 

Pues me ha parecido una maravilla. Una inspiración, o incluso algo más, de La confesión (Costa-Gavras, 1970), una celebérrima película que denuncia las purgas del partido comunista Checo. Pero sólo en su primera parte, quizá la dirigida por Nieves Conde.
Aquí no se reconoce el país en el que se produce, y cuando se nombran ciudades o provincias en las conversaciones tampoco quiere el director que se aprecie de qué país se trata. Evidentemente es de habla hispana.
Hay que hacer algunas aclaraciones sobre el director y la época.
Nieves Conde era Falangista hasta la médula. Un hombre del régimen en le ideológico y en lo fílmico. Comprometido con el régimen de Franco ejercía como lo que era: un hombre de partido. El cine servía para mandar un mensaje, para adiestrar al público y conseguir un objetivo político.
En segundo lugar, era, probablemente, muy religioso, por lo que su aversión al comunismo era algo servido. Y la condición cristiana no es asunto menor en esta película.
En la segunda parte, quizá la dirigida por Forqué, el asunto religioso toma el protagonismo, abandonándose la trama de represión política que anunciaba. En el fondo es una película de temática religiosa. 
Pierde algo de fuerza en la segunda parte, menos enérgica y pretendidamente más reflexiva. Pero pierde potencia y energía. 
Gran Jorge Mistral, con esa cara marmórea tan característica suya y es mirada traslúcida que no transmite emoción alguna cuando quiere que eso sea así.
Me ha gustado, pero creo que hubiera sido mejor película si hubiera transitado por lo insinuado en la primera parte.

viernes, 10 de abril de 2026

§ 4.023. Tres hombres buenos (Joaquin Luís Romero Marchent 1963)

 

Es mejor un buen enemigo que un mal amigo.
Jugando con el título de la excelentísima película de John Ford Tres hombres malos de 1926, nos presenta el J de los Marchent una obra personal, interesante, muy bien rodada y adecuada a los cánones que se esperan de un Paella´s Western.
Se acompaña muy bien con la música, los extras (que son muchos) la escenografía -verdaderamente lograda- y los escenarios naturales. No diría que rodada en Extremadura, pero, desde luego, sí en lugares muy similares. Esos canchales, esa roca viva de granito, esas llanuras desérticas, la falta de vegetación de altura, las casas y los muebles y las casas.
En la de Ford se llamaban malos, pero eran bueno, aquí ocurre algo absolutamente contrario. Se llaman buenos, y son buenos. Buenos que persiguen a los malos para matarlos, claro. Pero bueno, nos entendemos.
El paso de los años y el caminar de los caballos sobre la nieve buscando los dos hombre su (diferente) venganza, cada cual la suya, asemejan la historia a Centauros.
Me ha gustado, nada pesada, bien rodada, entretenida y con sabor a buen Oeste.
La labor de un artesano se reconoce en pequeñas cosas, la iluminación, el dominio del tiempo, del espacio, la composición de los planos, de las composiciones cuando están presentes varias personas, etc. Todo esto lo domina Marchent.

sábado, 28 de marzo de 2026

§ 4.020. Harakiri (Masaki Kobayashi, 1962)

 

Es una obra de arte. Maravillosa. Una de las mejores películas de todos los tiempos. Redonda, cerrada, perfecta.  

Un director que rodó además de esta obra: Rebelión y la trilogía de la Condición Humana tiene que pasar a la historia del cine por la puerta grande. 

Realmente el cine japonés es mucho más que Kurosawa, Ozu, o Mizoguchi, y esta obra es una buena prueba de ello. Tan buena como cualquier de las obras maestra de esos tres monstruos.

Aunque puede parecer un tema conocido, trillado, y aunque nos queda lejos culturalmente hablando, la cinta consigue que te llegue la historia. Realmente es un relato fantástico, nada enredoso, muy claro, con una exposición limpia, lineal incluso en sus introspecciones hacia atrás. Se va descubriendo, poco a poco, la historia, el trasfondo, las motivaciones, la venganza... Tanto la exposición del ritual del harakiri, como su componente axiológico o moral está perfectamente tratado.

La fotografía es muy nítida, pero sin esos preciosismos de las películas en blanco y negro de los directores 'americanos': Lang, Hitchcock, o Preminger. No tiene claroscuros, ni contrapicados, ni ningún recurso de ese tipo. Expone la acción a la luz blanca prácticamente sin sombras, sin reflejos.

Los actores, naturalmente, no me suenan de nada: Tatsuya Nakadai, y Rentarô Mikuni en los papeles principales. Aunque indudablemente deben ser tremendamente conocidos, porque cada uno de ellos tiene más de cien películas. 

Una maravilla. Me ha encantado. Me ha parecido una obra de arte. No sé cuál es la sensación que tienen otros amigos del cine. Ni lo sé, ni me importa, porque nunca me ha importando. Tampoco pretende que mi criterio sea seguido por alguien. No soy más que un simple aficionado.








§ 4.019. Rebeldia (Jose Antonio Nieves Conde, 1954)

Muy bien trazada, bien narrada y con el estilo de la época en un tema que supongo que le encantaba al público de la época: la redención de las personas desviadas de las ortodoxia oficial. No tengo tan claro que fuera del gusto del régimen, que intuyo que indudablemente cuestionaría la temática y su desarollo. Aunque no es directamente combativa con la religión, sí muestra, con cierto desprecio incluso, la tensión latente entre las clases sociales y la lucha entre el ateísmo militante y la fe como camino de vida.
Una temática de fondo similar a Balarrasa (1951), aunque con menos fuerza y potencia. Misma cuestión de fondo: la presencia religiosa en la vida diaria y la lucha entre el ateísmo militante como forma de vida y la quietud espiritual del creyente practicante.
En Balarrasa la tensión dramática se eleva a la consecución de una auténtica obra de arte. Este es menos brillante. Interesante, pero algo más plana, más sutil, menos evidente. Por dos razones. En primer lugar, por la tensión sexual dramatizada entre algunos de los protagonistas. Y, en segundo lugar, por la relación algo viciosa que mantienen los escritores entre sí, el brillante, rico y ateo que ha sido condenado por el vaticano por la inmoralidad de sus obras, y el ayudante modesto que tiene método pero carece de carácter. Si la película la hubiera rodado Bardem, Fernán Gómez, Julio Bosch, Buñuel o cualquiera de nuestros clásicos de los cincuenta seguro que se hubiera centrado sólo en un tema.
El reparto es de verdadero escándalo. Delia Garcés, Fernando Fernán Gómez, Fernando Rey
Indudablemente Nieves Conde consigue una buena película, pero lejos de sus mejores obras, que para mi se sitúan en las del género policial que rodó en sus primeros años, sublimada con Los peces rojos (1955) que fue su siguiente película.

viernes, 27 de marzo de 2026

§ 4.018. Abismo de pasión (Sam Wood, 1942)

Melodrama en toda regla de esos que se recuerdan por la fuerza dramática de sus personajes, de la historia y de moraleja que transmite. 
Un poco amanerada, especialmente en la primera de las tres partes, dedicada a narrar la infancia de los protagonistas.
Niñas “repipis”, niños vestidos de primera comunión, escenarios naturales 
Los diferentes tipos de personas aparecen mostrando las cualidades y características notables de cada forma de ser. Son diferentes en cada forma de ser, pero todos ellos están dentro del mismo cosmos social, la misma estructura cerrada de una ciudad provinciana del este de EE.UU. Todo un mundo ideal al que 
Un reparto encabezado por la siempre guapa Ann Sheridan, el estirado Robert Cummings, un buen actor pero muy encasillado, el inefable Ronald Reagan, en el decir de muchos en su mejor película, y Betty Field.
También intervienen Charles Coburn, Claude Rains, Judith Anderson y la entrañable Maria Ouspenskaya. Un reparto en toda regla. Y bastante adecuado. Parece que los personajes están hechos para esos actores. 
Mención aparte merece el director, Sam Wood, un director que pareciera que pasa de puntilla en la historia del cine y que, a decir verdad, es más importante de lo que parece. A la sombra de los monstruos de la época, aquellos salvajes con decenas de obras maestras, pero alejado de las medianías comerciales. Pero tiene cuatro o seis obras verdaderamente notables.

§ 4.017. Los amantes crucificados (Kenji Mizoguchi 1954)

 Quien interprete el cine japonés clásico como frio, deshumanizado o poco pasional, no sabe lo que dice. Es exactamente, todo lo contrario. Es fuego, contenido y poco expresivo, pero calienta y hace arder las pasiones humanas básicas como cualquier otro cine. Hay que entenderlo en su justo punto, en su medida, en su contexto. Es intenso, violento, incluso salvaje y brutal. 
Aquí no hay la más mínima duda: violencia contenida, venganza, sordidez pasional, 
sexo como motor y desencadenante de las vivencias y todo una subtramas que imaginas o intuyes de pura animalidad poco virtuosa. 
Las proposiciones indecentes son igual de sórdidas en todas partes, en cualquier tiempo y circunstancias. No hay forma alguna de apreciar su  modulación.
No es exactamente una road movie, porque prácticamente no se sale de un mismo escenario (en la primera parte), pero tiene ese espíritu, la huida, la marcha, el escape por la libertad propia, por la vida (en la segunda).
Hay mucha claridad narrativa en su exposición fílmica. Lineas puras, luces y sombras bien definidas, encuadres ortodoxos. Calma y sencillez en los diálogos, tempo nítido en su recorrido temporal, emoción contenida y nada de saturación emocional. Un plano, un sentimiento; varios planos, varias emociones.

martes, 24 de marzo de 2026

§ 4.015. Dulces sueños (Karel Reisz 1985)

I

Interesante biopic sobre Patsy Cline, una cantante americana de Country de los años cincuenta de carrera fulgurante pero breve. Murió a los 31 años en un accidente de aviación. 
Su influencia en la música es, al parecer, descomunal. Cambió del Rockabilly al Country, y desde aquí al Pop. La clásica versión del sueño americano: éxito, influencia, dinero, amor, y muerte siendo un cadáver joven.
No me sueña especialmente, pero la música de la película en la que canta verdaderamente la protagonista, no la actriz, desvelan una voz característica, algo nasal pero con mucha fuerza, tono y tino. Verdaderamente un gran cantante. Lo que se denomina una voz prodigiosa. 
Millones de discos vendidos, influencia colosal en cientos de cantantes y músicos, una mujer verdaderamente impresionante. No he escuchado nada de ella. Pero no es extraño, sólo escucho Jazz.
La película está muy bien rodada, y los dos protagonistas están estupendos. La siempre eficaz Jessica Lange, sonriente y atractiva y Ed Harris como su segundo marido, quien la hizo feliz y también desdichada, alejándola de la vida familiar hacia terrenos inhóspitos de amargura, alcoholismo y resentimiento. 
El director es Karel Reisz, un director muy interesante, un virtuoso del cine británico, que se fue alejando progresivamente del movimiento del nuevo cine británico para incorporarse a una comercionalidad cada vez más acusada. A medida que avanza su carrera se difumina en película más mediocres, quizá gane público, pero pierde personalidad y atractivo. 
Su carrera es corta: - Sábado noche, Domingo mañana (1960), - Night Must Fall (1964), - Morgan, un claro clínico (1966), - Isadora (1968), - El jugador (1974), - Nieve que quema (1978), - La mujer del teniente francés (1981), - Dulces sueños (1985) y Todo el mundo gana (1990)
Me gusta como director, además de tener una vida personal de lo más peculiar.

lunes, 23 de marzo de 2026

§ 4.014. Mishima: Una vida en cuatro capítulos (Paul Schrader 1985)



 
Atrayente y sugestiva, como casi todo lo de Schrader. Visual, con mucho ritmo y tino aborda una historia de lo más peculiar. 
Desconocía quién era Mishima, su potencia, su estilo y la influencia de su obra. No digo nada ya de su muerte, de la locura de su intento de Golpe de Estado, de la polémica que le acompañó, etc.
Una película interesante, bien rodada, con pretensiones, con propósito. Algo ampulosa, alambicada, y con una cierta cadencia que la aleja de las cintas más notables de Schrader. 
Producida por Francis Ford Coppola y George Lucas, dos cineastas que por sí mismo llevaría un estadio de críticos y público a favor de su obra. 
Entiendo que Schrader ya era un director consolidado, quizá desde el comienzo de su producción. Blue Collar fue un éxito inconmensurable, tanto de público como de crítica.
Esta incursión en culturas distintas tiene su atractivo, pero no es, ni por asomo, una cinta “japonesa”, ni en los temas que toca, ni en la estructura formal o estética, ni en la cadencia de sus planteamientos. Nada que ver. 
Me ha gustado, pero esperaba otra cosa. Es interesante, está bien rodada, pero no profundiza en el personaje, me parece fría por momentos, académica y ortodoxa pero heladora. Le falta el pulso y la tensión que le sobra a Aflicción, que por supuesto es muchísimo mejor obra. 
Y se aleja de la morbosidad de El placer de los demás, que es también una gran obra, en donde se explora con mayor determinación aspectos que le interesan a Schrader. 
La pérdida de valores japoneses a lo que se oponía Mishima no se ven del todo reflejado en la película. Los personajes se comportan como si fuesen occidentales, americanos. Carecen de la gestualidad japonesa, de la seducción que imprimen sus caracteres, de la atracción de su carácter. No consigue profundizar en la ideación de lo japonés.
Está bien, pero no me ha sorprendido. Hay algo de usual, de trillado, de conocido.
La idea de hacer avanzar la película exponiendo las obras claves de su trayecto es brillante. Para un desconocedor absoluto de su obra es una forma muy interesante de acercarse al autor.

domingo, 15 de marzo de 2026

§ 4.012. La edad de oro (Luis Buñuel, 1930)

 

 El primer Buñuel. Su segunda película, realmente mediometraje. 
Surrealimo en estado puro. Ideas que se encauzan a través de un potente desarrollo visual, engarzando hechos, circunstancias y sucesos que no tienen un desarrollo lógico, ni siquiera racional. 
Vidas y costumbres de los alacranes, obispos rezando en un acantilado, bandidos agotados de caminar (no parece que huyeran de nada) y circunloquios varios que es estructuran más como un ensayo fílmico que como una película.
Adoradores de esqueletos, peregrinos de las rocas, amantes apasionados, lujuria encubierta, pasión no consumada…
Las memorias de Buñuel, que les el mes pasado, conceden mucha importancia a sus primeras películas, y, sobre todo, al hecho de no ser considerado como un abandonado del surrealismo. Se nota que el apego que sentía por el movimiento era algo más que una identificación grupal, o la rememoración de su identidad a través de la recuperación de su memoria. Además de eso, que probablemente también, el surrealismo es para Buñuel una fuente de inspiración, un lugar al que acudir para recoger la siembre de su cosecha intelectual.
No es mi tipo de cine. Puedo verlo, naturalmente, y creo que se puede prender mucho de él, pero no es mi cine. Hay algo oscuro y perverso en la contemplación de imágenes sin hilaron, en una sucesión de emociones dispares que no conducen a ningún sitio y que se encadenan únicamente por el capricho del autor. Podría estar montada la película de otra manera y sería exactamente la misma. 
Seguramente es una película fructuosa, pero no es mi tipo de cinta.

§ 4.011. Volvieron cinco (John. Farrow, 1939)


Tengo por Farrow una pasión secreta, me parece un director de una pieza en un período (de cine clásico) en el que triunfar en Hollywood estelar no era una cuestión sencilla. Todo lo contrario. Era muy difícil.
Y Farrow consigue dos cosas, entretener y divertir por un lado, y decir cosas interesantes, por otro. 
Y en esta cinta hace las dos cosas.
Un estudio psicológico de unos personajes envuelto en una aventura en la selva. Desde luego como propuesta es más que interesante. Cómo reaccionan las personas ante la presión es todo un misterio. Los seguros de sí mismo se amilanan, los débiles se crecen, los enfermos dan lo mejor de sí, y los fuertes decaen ante la menor adversidad. 
Me encantaría saber cómo le fue en taquilla. Porque aunque tiene claramente un formado de Serie B, es una muy buena película. De esas de la industria que se “fabricaban” en serie, de corrido, haciendo varias en el estudio a la vez. Por varios directores, con varios finales alternativos por países, etc. 
Un elenco brillante: Chester Morris, Lucille Ball, Wendy Barrie, John Carradine, Allen Jenkins y Joseph Calleja
La cinta tuvo un remake del propio Farrow en 1956 titulada “Regreso de la eternidad” que vi hace tiempo y analicé en el correspondiente post de este blog: https://www.filmaffinity.com/es/film919708.html
Me han gustado las dos, pero quizá la original sea más “fresca”, diferente, rápida y entretenida…
Pareciera como si la cinta original le hubiera quedado corta, como si se hubiese dejado algo en el tintero por decir, como  si no se hubiera quedado del todo satisfecho con el resultado.
Y se aprecia en varios detalles, dos particularmente. El "tempo" con el que se desarrolla la trama, cadencioso al principio, en la presentacion de los personajes pareciera como si estuviésemos ante una cinta más larga. Y el desenlace, apresuarado y con menos cantidad de matraje que la presentación. Son sólo 75 minutos, una hora y cuarto, lo ideal para colocar en la primera sesión de la doble de los sábados en cines de barrio.

sábado, 14 de marzo de 2026

§ 4.010. La noche de los asesinos (Jesús Franco, 1974)

De las de "clase media" de Franco. Continua con su serie de relatos inspirado en Edgar Alan Poe, que no le quedaron del todo mal. 
En esta época ya rodaba por rodar, habían pasados sus mejores obras y su intensidad fílmica no se correspondía con la claridad y maestría que se le supusieron en algún momento anterior.
Y, sin embargo, Franco siempre aporta algo, siempre tiene cosas que decir, y siempre gusta de ver sus películas, aunque no sean las más brillantes, 
Metraje muy civilizado, guión trabajado, equipo supongo que contenido y otra cinta más para el espectador, el público en general a su propia historia como narrador cinematográfico. 
Recupera el mejor tono que ya exhibió años atrás y se aleja del “fantadestape” que es el género que el cultivó de manera intensa.
Con todo en algunos momentos exuda sensualidad, especialmente en las relaciones entre las mujeres. Hay algo morboso entre ellas, como si fuese un sello de creación del director.
Está muy bien ambientada, la música está bien acoplada al discurso y la trama se desarrolla con naturalidad y discreción. 
De lo mejor del Franco de aquella época.
Interesante.

viernes, 13 de marzo de 2026

§ 4.009. La joven (Luis Buñuel, 1960)


Duro retrato de un sur empobrecido en EE.UU. Aunque no dice exactamente dónde se ambienta la película, no cabe duda del lugar. Puede parecer la dramatización de un relato de John Steinbeck, o de Truman Capote, o incluso de William Faulkner. Pudiera ser quizá de Tennessee Williams. Pero la historia, casi teatral, procede de un cuento de Peter Mathiessen, autor para mi absolutamente desconocido.
Racismo, venganza, deseo reprimido en una ambientación agobiante, claustrofóbica, cerrada, inculta y algo neurótica. El aislamiento no facilita la cordura. Pero no sé si el director consigue expresar lo que quiere decir. Es que no le veo en esta película. No sé por dónde cojerla.
Un reparto muy corto. Zachary Scott, que no sé qué pinta en esta cinta. Los repartos de Buñuel es una cosa peculiar. Bernie Hamilton y Key Meersman como la chica inocente que aviva el deseo de los hombres completan el reparto.
 No la he entendido muy bien. No parece una cinta de Buñuel. No juega con los elemenos que le suelen gustar, ni se recrea en los círculos neuróticos que tanto juego le patrocinan en otras películas.
La rodó en inglés, y a lo mejor pretendía hacerse un hueco en la industria, pero ni es una cinta verdaderamente suya, característica y rotunda, ni es un relato impactante y solemne que pueda influir en el público americano. 
Si lo que pretendía era intentar una aventura americana, no creo que lo consiguiera. La otra película que rodó en inglés fue Robinson Crusoe, ya me dirás tú qué hace Buñuel rodando una historia como ésa.  
Salvando las distancias me recuerda a La Caza, de Saura, aunque esta es peor película. Ese peligro constante que generan las armas que se manejan desde la soledad y el aislamiento, la sensación permanente de peligro, de que algo va a ocurrir, y el dominio de la situación desde la violencia. Tiene la razón quien tiene el arma. En eso se parecen, pero en nada más.  

domingo, 8 de marzo de 2026

§ 4.008. Ella y el miedo (León. Klimovsky 1964)

Pues me ha gustado mucho. Una trama muy interesante, bien rodada y con pulso y tino. Algunos movimientos de cámara no los he entendido bien, pero supongo que expresan la influencia que se ha sentido de otros cineastas.

No llega a provocar esa sensación claustrofóbica de pánico de otras obras canónica del género, pero tiene su gracia y su estilo. Me parece interesante. Metraje ajustado, y aunque la trama es algo obvia, funcioan bien. 

La actriz protagonista es la guapísima May Heartherly. Estadounidense, afincada en España, todoterreno pero de clase "media". Tiene la peculiaridad de que quiso ser torera, algo peculiarísimo, sobre todo en esa época.

El galán es Victor Teixeira, el detective es George Rigaud, y también trabaja Jesús Puente, un actor que rodó de todo, hizo televisión, teatro, cine, espectáculos, etc. 

 

 

Director muy interesante, con cantidad de cintas rodadas. Un director de esos que se consideran "fiables". Que ruedan todos los años, que ruedan de todo, que saben el oficio, que saben hacer las cosas. Supongo que se adaptaba a presupuestos, actores, temáticas, estudios, exteriores o interiores, etc. Tiene además de todo: Western, amor, drama, cualquier cosa.

 

 

 

sábado, 7 de marzo de 2026

$ 4.007. Slow Horses (Will Smith (Creador), James Hawes, Adam Randall, Saul Metzstein, Jeremy Lovering, 2022)

 


§ 4.006. Los ambiciosos, la fiebre sube al Pao (Luis Buñuel, 1959)


Retrato de un país Sudamericano, con sus intrigas, con sus Presidentes corruptos, con sus traiciones, sus sevicias, sus torturas, sus presos, todos los tópicos en una pelícla que funciona a la perfección. Es espectacular. Alejada del subrealismo, de las imágenes oníricas y de las perspectivas subjetivas.
Pretende, sin ninguna duda, implementar una revindicación política, y lo hace a través de una historia de amor imposible. Pero, a su vez, estudiar el juego del poder, de la ambición, de la ambición desbocada, desmedida, dentro de un régimen corrupto y salvaje.
Plantea dos perspectivas muy interesantes. Que la ambición como tal no sabe diferenciar entre lo profesional y lo personal. Sé es ambicioso porque se es ambiciosos, en todos los terrenos, en todos los aspectos, ante todos y ante uno mismo.
Y, en segundo lugar, que la ambición se retroalimenta desde lo femenino. Es la mujer la que alberga deseos ocultos y fomenta la ambición de aquel que tiene la semilla de la ambición. 
Dos actores absolutamente míticos: Gérad Philipe, un actor de culto francés muy apreciado, y María Félix, una belleza mexicana rotunda y racial a la que le supongo una vida "entretenida".

miércoles, 4 de marzo de 2026

§ 4.005. La encadena (Manuel Mur Oti, 1975)


Me ha decepcionado un poco. He visto cosas de Mur Oti mejores, todas. El guión tiene su gracia, pero no explota bien las posibilidades que tiene, no sé muy bien por qué. Tiende hacia la vulgaridad (podría haberla firmado Jesus Franco) en vez de hacia la sofisticación.  Muy de su época, por otra parte. 

Algo le ocurre para que no funcione bien. Un cierto abuso de los estereotipos, de los planteamientos usuales y convincentes. Pareciera que abusa de tópicos anudados a la cierta sensación de obviedad en su desarrollo y su desenlace. 

Entretiene, pero no aporta.  Hay algo atrayente en ella, pero no es la película en sí, es más bien el guión, la historia, lo que ocurre, lo que pasa. 

Qué pinta Richard Conte en este película...!!! 

No tengo ni idea, ni sé cómo pudo llegar aquí, ni si tenía alguna relación con eldirector, con alguna poductora común, no sé. Supongo que algún vínculo particular sí tendría, claro.

 La chica es Marisa Mell, una desconocida para mi. No creo haberla vista en otra cinta más que en Historia de una traición (Nieves Conde, 1971)

El hijo es Anthony Steffen, que tamopco me suena mucho, y al que sólo he visto en Barro en los ojos (Edoardo Mulargia, 1971), en Alambradas de violencia (León Klimovsky, 1966), en ¿Por qué seguir matando? (José Antonio de la Loma, 1965), y en Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962)

martes, 3 de marzo de 2026

§ 4.004. Soga de arena (William Dieterle 1949)

 
e
Interesante, sugerente, y algo en la línea de Casablanca (Michael Curtiz, 1942) en el sentido de contextuar una aventuras con un amor en África, en este caso en el desierto.
Un guión muy logrado, aunque algo embarullado, enrevesado, que convierte lo extraordinario en cotidiano, en normal, en acostumbrado. 
Le falta algo de ritmo, por momentos su cadencia se confunde con desidia, con abandono.  Una lentitud que no explica nada, que no sirve de mucho. Y, sin embargo, en otros momentos se vuelve más rápida, con emociones constantes,  aceleradas. 
Es una buena película, pero le falta algo para ser redonda, para ser cerrada. Lo que en el papel es una historia muy buena, queda en una película normal.  
Baja de intensidad sin sabe por qué, y muestra gran tensión en otras.
Un elenco de escándalo, de auténtico escándalo: Burt Lancaster, Paul Henreid; Claude Rains; Corinne Calvet, Peter Lorre y Sam Jaffe.
Pero no consigue emocionar como otras cintas. Un gran director con cintas verdaderamente espléndidas. Esta es de las de clase media, media/alta. 


lunes, 2 de marzo de 2026

§ 4.003. La muerte en este jardín (Luis Buñuel, 1956)



Me llama la atención en la filmografía de Buñuel. Es rara, una producción a todo color, en una película estandar, sobre un tema clásico, casi de aventuras, con pocas ensoñaciones subrealistas, una estructura ortodoxa, "americana", con una historia convencional, con chica, heroe, aventurero (que se parece a Sterling Hayden), un metraje civilizado y un desenlace de lo más convencional. 
Los protagonistas principales son Simone Signori, que hace de prostituta, tan guapa como siempre, Charles Vanel, Georges Marchal, que es el aventurero parecido a Hayden, y Michel Piccolí, gran amigo del cineasta y del que habla entusiasticamente bien en sus memorias.
 No me ha parecido una cinta muy de Buñuel, no le reconozco más que en la oncofmración tan heterogenea de los personajes. Todos ellos con pasados conflictivos, oscuros y semidelincuentes, arrogantes formas de conducirse en la vida y un sustrato de violencia en sus maneras, ademanes y estructuras mentales. 
Está bien rodada, indudablemente, pero no me parece una cinta muy "Buñuel". Tampoco creo que fuese una de sus películas favoritas.  

martes, 24 de febrero de 2026

§ 4.002. Carga maldita (William Friedkin, 1977)

Me ha gustado. No sé por qué tiene tan mala fama. Dicen que la primera versión de este remake era demasiado larga, que tuvieron que cortarla, y que quedo reducida en un tercio, perdiéndose parte de lo esencial que rodó el director.
Se estrenó una semana después de Star Wars, de George Lucas, y entonces todo se comprende mejor. La atención de público y crítica se centró en esa obra maestra del cine de todos los tiempos.  
 Los actores están fantásticos, Roy Scheider, Bruño Cremer (el que me impactó muchísimo en Fanny `pelopaja` (Vicenta Aranda, 1984), nuestro Paco Rabal y Amidou (que me suena menos).
Me parece perfectamente hilada,  muy bien narrada, con personajes, historia, desarrollo, profundidad y técnicamente muy bien rodada. No sé cuál puede ser el óbice que se le impute, pero en fin, hay malditismo por cualquier cosa, en cualquier sitio y por cualquier razón. 
Es, claro está, un remake de la cinta original de Henri-Georges Cluzot, de 1953. El libro en el que se basan las dos cintas es de George Arnaud, y es el que me estaba leyendo cuando oposité en 2002 a la titulairdad de Escuela Universitaria. 

lunes, 23 de febrero de 2026

§ 4.001. La organización criminal (John Flynn 1973)

 
 
Me ha sorprendido, la esperaba más básica, peor, del motón, y me ha sorprendido, mucho, especialmente su calma, su temple, su estilo pausado, tranquilo, sereno, incluso detenido. 
 El papel de robert Duval es muy bueno, difícil en su carrera, pues nunca ha hecho de malo malísimo, que yo recuerde, y no lo hace nada mal. Antes al contrario, es creíble y veraz. No se espera de él un papel así, pero le imprime una personalidad peculiar. Acostrumbrado como estamos a asesinos, o vitaminados, musculosos, y fornidos, o bien neuróticos, neurasténicos y psicópatas, ver un asesino tan "normal" no es tran sencillo. Me recuerda a Get Carter, el personaje de Michael Caine, aunque aquel era un profesional desde el principio, y éste parece haber aprendido el oficio sobre la marcha. Aunque tiene un pasado nada halagüeño, turbio y oscuro. 
 Su frialdad, su calma, su saber hacer no es compatible con una improvisación, antes al contrario, revela costumbre, oficio, escuela, práctica. No hay posibilidad alguna de que su conducirse sea espontaneo.
Me ha gustado, me gusta este director, del que he visto pocas cosas.
Aemás de Duval interviene Jane Greer,  lo cual ha sido toda una sorpresa, pero está irreconocible, lejos de sus papeles de femme fatale que la hicieron mundialmente conocida, toda una estrella en su momento, todo un canon de mujer de los cincuenta.
 

domingo, 22 de febrero de 2026

$ 4.000 Disclaimer (Alfonso Cuarón, 2024)

 

Me ha gustado. Me parece interesante. Es una especie de “En brazos de la mujer madura”, en versión cinematográfica, en este caso es una serie. Me gusta la voz en off, las temáticas, la sensación de abuso general por parte de la mujer, y lo fácil que es cometer un pequeño error y caer por el precipicio sin remedio.
Me gustan la relación de los padres con el niño. Están perfectamente trazadas, sobre todo, en lo que importa a aprovechamiento por parte de este de la rendijas de la fragilidad emocional de los padres. Me parece un estudio muy interesante.
El fallecimiento del otro niño, y las relaciones del padre con el libro que describe es interesante, pero me parece menos verosímil y algo más forzada. En conjunto me parece una serie interesante, con un metraje más que civilizado, solo siete capítulos, y que explora bien las relaciones humanas. Es de Alfonso Cuarón, claro.

§ 3.999. Escalaré la montaña más alta (Henry King, 1951)

Una cinta de amor como otras muchas. Con algunas peculiaridades: la mujer lo es de un párroco, ella es una mujer fuerte y potente, no hay escenarios difíciles -selvas, montañas, tribus salvajes, malos, etc.-, ni terceras personas por medio, sino el abismo de la cotidianidad el amor, la vulgaridad del día a dia en una comunidad rural americana. Una historia sencilla, incluso poco edificante, nada destacable. Pero hay algo ducle, delicado y sincero en ella. Profundamente ideal, capaz de emocionar desde la naturalidad y con ese aire de egloga antigua.
Suelo leer las críticas a las películas que veo en Filmaffinity, quizá no todas pero sí la mayoría, y cuando son muchas leo las más importantes. Pero no suelo recomendar ninguna. Pero hoy sí voy a recomendar esta: https://www.filmaffinity.com/es/user/rating/592241/811024.html, que me parece perfecta. 
Parece ser la vida, más o menos idealizada de Corra Harris, escritora de principios de siglo XX que tuvo mucho éxito con la novela que lleva pro título el de la película.
Evidentemente, es un amor idealizado, bucólico y algo amanerado, pero funciona. Tiene sensibilidad y autenticidad, alejándose de los cánones usuales de los amores de película. 
 Me ha gustado, aunque por momentos se ve algo envejecida y muy apegada a un momento concreto del cine.
Mención aparte merece la pelirroja Susan Hayward, actriz con la que siempre me planteo qué hubiera sido de ella si hubiera elegido mejor sus papeles. Una grande de Hollywood pero siempre constreñida, nunca el todo suelta. Me la imagino más salvaje y racial. Más hembra y menos muñequita. El papel que más se acerca a ese modelo ideal que tengo de ella es Quiero vivir, que verdaderamente está destada. 
Henry King es un director absolutamente imprescindible. Tiene obras maestras, grandes, e intermedias. Es un director impresionante.

sábado, 21 de febrero de 2026

§ 3.998. El irlandés (Martin Scorsese, 2019)

Me ha gustado mucho. Pero es que las películas de gansters me gustan mucho. 
 De Niro, Al Pacino, Harvey Keitel, Joe Pesci, los grandes del género. 
Muy buen guión, muy bien narrado, muy bien hecha. Es una película estupenda. 
Ya vi la que dirigió Dani DeVito, que es una película que siempre me ha gustado mucho. Pero esta es mucho mejor película.
Aunque es realmente larga, 208 minutos, no se hace pesada, ni mucho menos. Parece una serie, podría ser una serie, perfectamente. Si se plantease seriamente podría guionizarse para ello.
No tiene la pujanza de otras obras de la mafia mas violentas, más pujantes, más vibrantes. 
No tiene esa emocionalidad tan racial de otras obras, pero sí tiene un sustrato de violencia muy a flor de piel.
Lo que Scorsese borda a la perfección es integrar la música de la época con las imágenes. Es una fusión perfecta. En eso es un maestro.
Los papeles femeninos no brillan en la cinta. En realidad, excepto en Uno de los nuestros, no hay mujeres potentes en las películas de Scorsese. Le falta una cinta de mujeres. No creo que la haga ya.No tiene tiempo y quizá no tenga tino pare ello. Conoce bien la amistad masculina, la solidaridad de los criminales, los códigos, las poses, las situaciones, etc. Al igual que hay directores que sí manejan correctamente las situaciones femeninas, Scorsese no es de esos. Supongo que no se puede tener todo.
Me parece una muy buena película.  

viernes, 20 de febrero de 2026

§ 3.997. Los asesinos de la luna (Martin Scorsese, 2023)

 

La historia no me interesa demasiado, pero está muy bien tratada. Un cine preciosista, que se le detiene en los detalles, con un plan muy bien estructurada que hace que las dos horas y media de la cinta pasan deprisa. Una gran película. Una de las mejores películas de último  Scorsese.

Me ha gustado más que Silencio, que no la entendí en ningún momento. 

La trilogía de actores: Leonardo DiCaprio, Robert De Niro y la chica india que se llama Lily Gladstone.

Es una historia muy dura, seguramente de esas olvidadas y enterradas por años en la historia americana. De esas vergonzantes que nadie quiere recordar y que se recupera por el empeño de un gran cineasta americano.

 Me ha gustado mucho. Tiene una lentitud, por momentos exagerada, que le va bien al ritmo de la cinta.  Y lo que más me gusta es el proceso de degradación del protagonista principal. Idealista y práctico al principio, pasa a ser un malvado por interés, por oficio.

Hay algunos aspectos que no he entendido muy bien, por qué se convierte en malvado. No es sólo el dinero, no es sólo la ambición, ni sólo el respeto al señor que le dio la posibilidad de establecerse en la zona (que es su tío), es algo más. Por eso no llega a asumir del todo su papel en la trama perversa en la que se ve involucrado.  

 Lo que no acabo de comprender es la circunstancia de la diabetes de los indios. Parece una enfermedad congénita, algo propio de su  tribu. Algo así como una enfermedad endémica, que sólo a ellos afecta y sólo a ellos ataca. 


§ 4.036. Apartado de Correos 1001 (Julio Salvador, 1950)

Otro clásico del cine español. Del género policíaco patrio. Una de las primeras de este subgénero. Pionera e innovadora.  Ha visto decenas d...