Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
sábado, 6 de junio de 2026
§ 4.081. Caza al terrorista (Paul Schrader, 2014)
No entiendo cómo Schrader hace esta cosas. Cine de lo más comercial. Sin una pizca de clase, estilo o personalidad. Podría haberla rodado cualquier. Cualquier director. No hace falta ser Schrader para rodar esto.
Tramas de espias, torturas, la Cia de por medio. Persecuciones en coche, memorias USB que contienen información importantísima. Malos malísimo, buenos con dobleces, intenciones nobles que se van pervirtiendo, y 84 minutos de cine comercial con un Nicolas Cage en estado semi histérico totalmente desfasado. Alcohol, demencia, pastillas, resentimientos del pasado y traumas por estrés al haber sido torturado. Todo un poema. Sin familia, y que vive en un bar que se llama Ruby Tuesday, como la canción de los Rollings Stones. Toda una parodia del cine de espías. No se puede ver desde otra perspectiva. Nigerianos que toman una medicación específica, rumanos que se la llevan, espías para todo, muertos desde hace veinte años que no están muertos.
Un delirio muy de los que pueden permitirse rodar cualquier cosa porque saben que va a salir adelante y que va a tener público para ello.
No sé. Supongo que hay que pagar facturas y que la creatividad tiene fase y momentos. Pero no creo que sea la película preferida suya.
No creo que sea la película preferida de siempre.
§ 4.080. El contador de cartas (Paul Schrader, 2021)
Peculiar película, como todas las de Schrader. Motivos ocultos, imágenes poderosas, temáticas duras y ásperas, personajes turbios.
No es lo que más me ha gustado de él, pero tengo que reconocer que son cintas que una vez empezadas es difícil que no te atrapen.
Considerar que la pericia en los juegos de cartas es de similar entidad a la capacidad para interrogar a detenidos es, cuanto menos, ingenios y peculiar. Pero la idea es explotada con interés. Suena bien y aunque no es su mejor película entretiene y muestra interés.
viernes, 5 de junio de 2026
§ 4.079. Duelo en el Amazonas (Eugenio Martín 1964)
Misterios de la producción.
Se ve muy bien, el color es magnífico y seguramente se rodó en un formato de alta definición,
Actores españoles y alemanes y supongo que los miembros del equipo también serían de las mismas nacionalidades.
El guión me ha recordado a una película de Henry Hathaway. La hechicera blanca (1953). Éste es bastante peor película que aquella.
Se deja ver, tiene su gracia pero no va a ninguna parte. Tiene ritmo, pero no funciona. Es de lo peor que he visto de Eugenio.
La cinta también es conocida como Diosa Dorada del rio Beni. Y en los créditos se atribuye una coodirección con Franz Eichhorn. Es cierto que los créditos del comienzo de la película están escritos en alemán, acentuando la coproducción, pero la dirección se atribuye en la cinta a Eugen Martín. Ni siquiera a Eugenio.
Como entretenimiento de sobremesa no está mal. Se deja ver. Funciona relativamente bien, aunque por momentos se pierde el interés. Planos que no funcionan, metraje inconsecuente, etc.
No es un buena cinta. Se puede ver, pero no es buena cinta.
§ 4.078. Lejos del mundanal ruido (John Schlesinger, 1967)
El compromiso actoral es de primer nivel: Julie Christie, Terence Stamp, Peter Finch como y Alan Bates. Casi nada. Cualquiera de ellos por sí solos llena una película.
Cinta larga, más de 160 minutos, dos horas y cuarenta minutos. Una barbaridad.
La ruralidad está bien planteada, bien trazada. Los escenarios, decorados animales organizan las escenas amorosas y de cortejo. Nada que decir. Pero le falta algo de armadura y estructura. Es una película “lenta”, cadenciosa y contemplativa. La explotación de la ruralidad funciona como reclamo, pero está alejado de los intereses cinematográficos que contemplo usualmente. Hay que ver de todo. Pero esto no me ha gustado especialmente.
¿Esta bien hecha la película? Por supuesto. ¿Es buena? Probablemente.
¿Me ha gustado? Lo justo, lo necesario para verla.
Perfectamente ambientada, con actores estupendos, especialmente Peter Finch, que es una debilidad personal.
El director de fotografía es Nicolas Roeg, luego director del que he visto varias cosas, interesantes todas.
La música, al parecer, es célebre. A cargo de Richard Rodney Bennett, que incorpora canciones folk y tradicionales con ritmos nuevos y más tecnificados.
La lentitud es exasperante. Porque, a diferencia de los japoneses que adoro, Ozu y Mizoguchi, principalmente, la contemplación en esta cinta es impostada, como una forma de rebajar la tensión emocional, como una técnica. Mientras que en ellos es estructura de la narrativa. Para los orientales es su lenguaje, en esta película es elección dramática y técnica narrativa. Por eso cuando se acelera en momentos de tensión -como en el incendio- se ve rara e incluso impropia. Me recuerda, en este sentido, a La hija de Ryan, aunque esta es peor que aquella, que es extraordinaria, por más que fuera masacrada por la crítica y el público.
jueves, 4 de junio de 2026
§ 4.077. Los buitres cavarán tu fosa (Juan Bosch Palau, 1972)
Tiene mala nota en cualquiera de las plataformas que la notician, pero tiene su gracia. Es mejor de lo que la valoran.
Con el característico Craig Hill, y Fernando Sancho en sus papeles principales.
Me ha gustado. He visto Western peores. Los escenarios se sostienen, los decorados, los personajes, la trama, el guión. No es una brillante película, pero se sostiene.
miércoles, 3 de junio de 2026
§ 4.076. Cómicos (Juan Antonio Bardem, 1954)
Quizá eso sea bueno para la profesionalidad del actor y su capacidad de progresar, pero para tener una vida privada no es lo más razonable.
Y la vida en sombras, copiando el título de la famosa película, tiene peligros, como el que se avizora desde el primer minuto.
Está muy bien narrada, los problemas de los actores están bien reflejados, y el tino es sereno. Da gusto ver este tipo de obras, organizadas con dedicación, esmero y cultivadas a fuego lento.
El reparto es espectacular. Elisa Galvé, y Fernando Rey son los actores principales.
Está tan bien narrada que, por momentos, no sabes si están hablando entre ellos o representando escenas míticas de determinadas obras de teatro que ellos mismos han actuado con anterioridad.
Me ha gustado, pero menos que otras de Bardem, que es un directorio como la copa de un pino.
martes, 2 de junio de 2026
§ 4.075. Orgullo (Manuel Mur Oti, 1955)
Si esto te lo firma William Wyler, Stanley Kramer, Cecil B DeMille, Anthony Mann, Howard Hawks, o Henry Hathaway dices que es una historia magnífica, espléndida. No sé por qué no se tiene en mejor consideración a Muy Oti. Me parece un director absolutamente excepcional. Así, con todas las letras, EXCEPCIONAL. El mejor talento de su generación. No sé qué pudo ocurrir para que no tenga la fama que deería haber tenido. Sólo los muy especializados, sólo los entendidos, lo conocen y lo valoran. No hay distribución de sus películas en DVD, no he visto un ciclo de sus películas, un premio que lleve su nombre, un homenaje, un libro de recuerdo.
A lo mejor no sé de esto. Me gustaría saber lo que los entendidos de cine patrio piensan de él y su cine. Garci, Marías, etc.
Veo algo del cine clásico en sus estructuras, en las tramas, en la cadencia del discurso, en el lenguaje universal del movimiento de las imágenes.
Qué ternura de los personajes principales, qué dureza en sus respectivos padres. Es verdaderamente brillante.
lunes, 1 de junio de 2026
§ 4.074. La caza del oro (Juan Bosch Palau 1972)
Se ve por el interés de ver qué ocurre con los personajes. Nada más.
Lo peculiar es que el protagonista principal es un pistolero mayor, listo como un demonio que conoce dónde se encuentran unos kilos de oro que robó antes de entrar en prisión veinte años antes.
La galería de personajes es espectacularmente paródica. El malo malísimo, el malo guapo, el indio, el resentido, el joven con ínfulas… todos, más o menos los de siempre.
Dura 90 minutos y se hace pesada. Para lo que tiene que decir es mucho metraje.
Alguna situación cómica, algún plano, algún diálogo, pero pocas cosas que decir. Todo envuelto en una estética del oeste de lo más ordinario.
Un oeste básico para pasar un rato de la tarde de un día de verano. Sin más. Nada más que recordar.
domingo, 31 de mayo de 2026
§ 4.072. Hipnosis (Eugenio Martín, 1962)
Aunque también rodó otras cosas interesantes: Tres Western interesantes: El precio de un hombre (1966), El hombre de río Malo (1971) (con un reparto internacional brillante: con James Mason, Lee van Cleef y Gina Lollobrigida) y El desafío de Pancho Villa (1972) (también con actores internacionales: Christopher Lee, Peter Cushing, Telly Savalas, Alberto de Mendoza, y Silvia Tortosa).
Y varias de terror: una mezclada con intriga policial: La última señora Anderson (1971); otra con el drama del aborto: Aquella casa en las afueras (1980)
Y una especie de musical de revista: La chica del Molino Rojo (1973)
Tiene más coas. Estas son las que he visto.
Me parece un director interesante. Domina el oficio y sabe lo que tiene entre manos.
Me llama la atención la producción de la cinta. Es de nacionalidad italiana, pero parece rodada por la UFA alemana.
Los créditos están rotulados en alemán, los actores también son alemanes, y en la película se emplean coches alemanes y se habla de robo de dinero en marcos alemanes.
Me ha gustado. Muy de la época.
Algo fría y desapasionada, mezclandos dos género en principio contradictorios: terror y policíaco, y con una estética Europea, cosmopolita: ciudades, fábricas, nada de campo, etc.
Al parecer coexisten dos versiones. La española de 80 minutos, más policíaca, y la internacional, de 93 minutos, más barroca y cerebral.
No creo que sea una cinta muy conocida por el seguidor del cine español.
sábado, 30 de mayo de 2026
§ 4.071. Diario de una camarera (Luis Buñuel, 1964)
La vi en 2023 por primera vez. Me gustó mucho, pero siempre he querido verla de nuevo.
Escribí esto de ella: Sátira morbosa y crítica de una sociedad decadente, en la que el sexo
juega un papel importante. Interesante, sofisticada en su exposición y
sumamente morbosa. Impresionante Jeanne Moreau, una verdadera actriz
dotadísima y eficaz. Le da ese punto de morbo que hace que la película
sea interesante. Además es muy guapa.
El retrato que hace de la relación entre los esposos es extremadamente
cruel. Ella es rica y probablemente es quien tiene el dinero y las
posesiones, y el marido vive con ella pero no convive matrimonialmente.
Además está el padre de la señora, un fetichista de los zapatos que se
dedica a fisgonear la vida de la camarera.
El vértice de todas las relaciones es ella. Que no se sabe realmente qué
hace en la finca y qué pretende. Porque es evidente que algo trama, que
no está allí por estar, que tiene un propósito. Pero no se sabe cuál
es, y cuándo va a proyectar su deseo.
No está interesada en el marido de la señora, ni tampoco en su padre, el
viejo verde. Pretende algo, pero no se sabe qué. No está allí por
estar, eso seguro.
Me gusta la escenografía, la simplicidad de la propuesta, la limpieza de
los planos, la sobriedad de su desarrollo. Y, sobre todo, la
complejidad de su pretensión.
Por supuesto no podía faltar la crítica a la iglesia y al clero, con las
confidencias que hay la señora al cura del lugar. Sacerdote que, por
otra parte, sólo está interesado en reformar el techo de la iglesia. Por
eso escucha las confidencias de la mujer sobre su imposibilidad de
tener sexo con el marido.
El otro vértice de la obra es la niña, que no se sabe de quién es,
probablemente de otra criada, que vive en la casa pero no se sabe qué
hace allí ni de dónde procede. Su asesinato y el fallecimiento del viejo
alteran por completo todas las relaciones y la averiguación del crimen
se convierte en la obsesión de la protagonista. Un suceso trágico y
drástico, violento que aunque parece socializarse fácilmente se incrusta
en las vidas de las gentes alterándolas.
§ 4.070. La ciudad maldita (Juan Bosch, 1978)
Un “Paella Western” peculiar. No raro, pero sí algo diferente de lo que se espera de este tipo de películas.
Tiene más de inspección de los delitos y menos de los elementos clásicos del cine del Oeste.
Está basada en la novela “Cosecha roja” de Dashiell Hammett, publicada en 1929.
Es un poco confusa. No es que sean fallos de guión, es que ocurren dos circunstancias. En primer lugar, ya de por sí la propia novela tiene genera confusión: multitud de personajes parecidos, intervenciones muy rápidas, conversaciones con dobles sentidos, etc. En segundo lugar, porque la traducción al lenguaje cinematográfico de la complejidad de la novela no es sencillo. Ocurre en otras excelentes películas basadas en relatos de cine negro. Desde el Halcón Maltés, hasta El sueño eterno, de Howard Hawks, aunque aquí la novela es de Raymond Chandler.
Entretiene, pero no es brillante. Funciona a un nivel muy primario, y la complejidad de la historia hubiera requerido algo más de mordiente.
Por momentos me he perdido en la historia, además de que, en algunos otros he tenido una sensación de confundirme con los personajes. Su caracterización no es distintiva.
Se puede ver una vez. Supongo que no más.
Los actores no son especialmente conocidos, lo que no me ayuda a apreciarla en toda su intensidad.
viernes, 29 de mayo de 2026
§ 4.069. La casa de las mujeres perdidas (Jesús Franco, 1983)
El tío Jess ya había entrado en la fase de desparrame total. Ya habían pasado los mejores años de su filmografía, y ahora todo era exhibicionismo y algo de depravación sexual. La motivación de la película es esa. Sin más. No tiene mala trama, y el guión podría prometer, pero su insistencia en los coños, las telas y los culos se hace pesadísimo. Tengo carrete. Con él sobre todo, porque me gustan los artesanos del cine, pero es un poco pesado.
Además el exhibicionismo de su mujer hace que todo tenga un cariz todavía más cutre y desolador. Mostrar siempre a tu mujer como una ninfómana no parece una buena idea. Sin embargo recuerdo cuando le dieron el Goya de honor y estaba en una silla de ruedas. Ella llevaba la silla y al ver la estampa no puedo sino recordar que efectivamente eran una buena pareja.
A veces veo sus películas con un cierto sentido paródico, como si no fuesen conmigo, para reírme de todo, de él por su insistencia paródica de sí mismo, y yo por perder el tiempo viendo estas cosas…
Pero el que me lee ya sabe cuál es mi pensamiento en estos temas. Esta semana he visto dos obras maestras del cine. Una de Ozu o otra de Mizoguchi, y ya son suficientes por hoy. Hay que ver cosas ligeras y deshinibidas. Pero a veces es demasiado.
Por otro lado el tratamiento que le da a la discapacidad es infame. Hoy no posaría el corte de los socialmente aceptado. No digo de los políticamente correcto, que tampoco. Digo de que socialmente se tolera o permite.
Los diálogos también son pare echarlos aparte. Qué insensateces se dicen.
Bueno un tío Jess más para pasar el rato.
miércoles, 27 de mayo de 2026
§ 4.068. Cuentos de la luna pálida (Kenji Mizoguchi 1953)
La ambición del dinero, del reconocimiento, de la prosperidad. Ese es el planteamiento inicial. Dos maneras de ver la vida de conducirse en ella. Y esa ambición puede afirmarse y sostenerse de diferentes maneras. Desde el diligente Samurai hasta el humilde alfarero.
Dos tipos diferentes de ver la vida.
La historia está bien. Pero es siempre lo de menos en Mizoguchi. Es la estética del movimiento, la cadencia de la actividad física, el relato de la movilidad.
Hay algo de fisicidad en ello. No goza de la mafestuosidad de los planos abiertos tan característicos en Kurosawa, y las motivaciones personales no son prosaicas, mundanas, alejadas de los altos valores que mueven a los personajes del mundo imaginario de Akira.
Película de corto metraje. Cien minutos, que para estos japoneses clásicos es poco. Creo recordar que todas las que he visto de él tienen más duración.
Me llama la atención la falta de talla moral de los Samurais. Se presentan más como bandidos o ladrones -que es probablemente lo que fueron- que como reaccionarios al poder que alquilan su brazo armado. Algo parecido a lo que ocurre en España con los bandoleros. Seres mitológicos que se conducían más por supervivencia que por honor.
Me ha gustado, pero no tanto como otras de Kenji. La suavidad tan sutil necesita de impulsos más firmes, en su materialización, en su propósito, en su determinación. No es que le falte pulso vital, es que el director no quiere que la película transite por esa senda emocional.
lunes, 25 de mayo de 2026
§ 4.066. El sabor del sake (Yasujirō Ozu, 1962)
Acude para su última película a un tema ya tratado en Primavera Tardía (1949). Aquí a todo color y con algo más de optimismo, con menos amargura y algo más de vitalidad. Pero sin Setsuko Hara, que tiene una gracia y un donaire verdaderamente atrayente, sinceramente brillante. Una estrella, en el tenor literal de la palabra: alguien que brilla entre los demás.
Para el papel masculino se encarga el mismo actor: Chishu Ryu, que también es un actor muy de la época.
En Ozu las emociones transitan despacio, sin prisa, con moderación, con naturalidad, nada de efectos circenses, de golpes de timón en la película, nada de violencia, por supuestos, y con formas de conducirse suaves, tranquilas, y nada histéricas. El director de la tranquilidad.
Capra lo es de la felicidad, Ozu de la tranquilidad.
Me ha gustado, pero algo menos que otras de él. La citada y Cuentos de Tokio (1953) y Crepúsculo en Tokio (1957). De las que he visto suyas la que menos me ha gustado ha sido Buenos días (1959).
Es curiosa la relación que mantienen los personajes de las películas de Ozu con el alcohol. Él tuvo muchos problemas, incluso se bromeaba en los rodajes sobre cómo iban de tiempo dependiendo del número de botellas de sake que había ido bebiendo a lo largo de la producción y montaje.
domingo, 24 de mayo de 2026
§ 4.065. Man on the Moon (Milos Forman, 1999)
Dudo bastente que, tal y como lo retratan en la película, no tuviese de verdad un problema psíquico, o incluso de doble personalidad.
Me parece que lleva su visión de las cosas hasta un punto delirante. Aunque quizá de eso se trate. De conseguir que la gente se ría de verdad, de sí misma, de los demás, de todo, de cualquier cosa.
Desde luego es una forma muy creativa de abordar el mundo del espectáculo. Novedosa y rupturista, quizá lo mejor que se puede decir de un cómico.
§ 4.064. El Golem (Paul Wegener y Carl Boese, 1929)
No sé cuál sería el papel que este tipo de cintas jugó en la persecución de los judíos, en la histórica persecución de los judíos, legitimando las que ya se habían producido antes de la misma y dando cobertura a las que se producirían después de ella.
No suelen gustarme las películas mudas. Sí las de los años treinta, con la incorporación del sonido, pero no son muchas las que tengo de la década de los años veinte.
Sí me gustó mucho La Carreta Fantasma; Tres hombre malos; Nosferatu y las de Lang: Viaje a la Luna; Metrópoli, etc. También Juana de Arco de Dreyer. Pero poco más. No creo que llegue a cien películas las que tengo mudas.
La veo con interés y curiosidad, con ganas de aprender y saber de cine, pero no me parece la quintaesencia del cine.
Personajes estáticos, hieráticos, con movimientos poco naturales, con dificultades para expresar sentimientos o emociones. La música repetitiva tan insistente que no deja lugar a nada más que la escucha de un piano -bien tocado, eso sí- y algún instrumento de viento, seguramente una flauta.
Una historia interesante, con un guión simple y eficaz. Una singular historia de supervivencia en un contexto de discriminación religiosa.
Nada más y nada menos. Tema moderno en donde los haya. Además puede verse como un antecedente claro de Frankenstein y del cine de monstruos.
No desees aquellos que no puedan controlar una vez obtenido.
Reconocida obra del expresionismo alemán, tan influyente en directores posteriores, y desde éstos a todo el cine mundial. Sin ellos este invento maravilloso hubiera sido otro.
sábado, 23 de mayo de 2026
§ 4.063. Trauma (León Klimovsky, 1978)
Última película de Klimovsky, un todoterreno, un director que sirve para todo. Principalmente terror, películas de situación y el típico fantaterror, entre el miedo y el erotismo básico y nada edificante.
Nada que ofrecer, mala de solemnidad, tópica y típica sin ningún tipo de sensación de bondad o verdadera calidad.
Un despido acorde a la calidad media de sus trabajos.
Interesantes a veces, pero otras recurrentes y aburridos. Tediosos como esta, que nada aportan pero que pretenden entretener.
No me ha gustado, tiene cosas mejores, casi todas.
El reclamo de Agata Lys como estrella principal de la película ya dice mucho sobre lo que pretendía la cinta. Una actriz dedicada a géneros de cine expositivo, de la época, de destape.
Me gustaría saber en qué ciudad se ha rodado. Me suena la sierra de Madrid, Segovia, quizá Tordesillas, ese tipo de sierra de pinos y construcciones de piedra tan típicas de los años ochenta, aspiracionales, de dobles residencias y amantes ocasionales. Todo un mito en la filmografía patria.
§ 4.062. Poseída (Giulio Petroni 1978)
No sé por qué es la confusión, porque Franco no participa ni de la música, ni del guión, ni la produce. Tampoco es un seudónimo. Petroni es un director que rodó en Italia en aquella época, poco, pero rodó una diez películas.
Temática conocida, problemas sexuales del marido, incomunicación con la esposa, soledad de ésta en el pueblo donde se vive, etc.
Pocos personajes, interés en el desarrollo, tortura mental y física, angustia existencial y un secreto encubierto que siempre amenaza con salir a la luz.
Interesante, con el recorrido típico de esta obras.
Después de verla se sabe que no es de Franco. Por mucho que la plataforma a él se la atribula.
Se puede ver, sin más. Pero no es una gran obra. Por momentos es interesante, especialmente en los de miedo o terror. Pero en general es algo insulsa. No es el Gore sangriento, ni el Giaio, ni pertenece al género erótico o semipornográfico. Tiene esa mezcla singular que la hace atrayente.
Marisa Mell es su único atractivo serio. Actriz interesante, musa de la Serie B Europea y mujer castigada por la vida.
viernes, 22 de mayo de 2026
§ 4.061. El ministro de propaganda (Joachim Lang, 2024)
Es demasiado obvia, subraya lo que pretende una y otra vez. Llega a ser prácticamente paródica.
Comienza bien, pero se va disolviendo poco a poco.
No aguante el metraje. Tiene valor, se puede ver, pero es un poco cansada.
La idea de hacerla lo más realista posible es muy buena. El hecho de intercalar fotógramas auténticos con nuevo metraje le da un carácter documental excepcional.
La imagen de Joseph Goebbels la tenía por más gruesa. Le veía más fuerte, más alto y huesudo. No tanto como Goering, porque eso es difícil.
No tengo tan claro que Goeggels se comportase con tanta crudeza al expresar sus ideas con su amante. Ni siquiera creo posible que tuviese ese nivel de confianza con ella.
La amante sí existió, se llamaba Lida Baarová, y era checa. Es la más famosa de todas ellas. Porque aunque era un mujeriego empedernido sí parece que con esa mujer en concreto perdió la cabeza más allá de una aventura más o menos larga o constante.
Una actriz que tuvo una vida de película: actriz de la industria checa del cine, amante del nazi, exiliada luego más tarde, encarcelada por el régimen comunista, liberada más tarde, vuelta al exilio, viajes por argentina, parada y fonda en España -donde trabajó a las órdenes de Manuel Mur Ofi, José Antonio Nieves Conde, y León Klimovsky, entre otros-, vuelta a Chequia y más tarde muerte en Salzburgo.
Lo que me ha llamado la atención es que estuvo a punto de caer en desgracia en varias ocasiones precisamente por sus líos de faldas y la relación en particular con esta amante. Era considerado, al menos así se muestra en la película, un problema de moral líquida en aquella Alemania de hierro.
§ 4.060. Heretic (Scott. Beck y Bryan Woods, 2024)
La búsqueda de la religión verdadera convertida en obsesión malsana y retorcida.
Por momentos es perturbadora, por momentos muestra el terror, por momentos se acerca a una película de miedo clásico.
Los dos directores siempre trabajan juntos, me recuerdan a esa pareja tan peculiar y que hizo tantas películas: Michael Powell, y Emeric Pressburger, que aunque hicieron cosas por sí mismos su éxito les llegó, tanto de público como de crítica, cuando trabajaron juntos.
Es por momentos interesante, pero no pasa de ser un ensayo sobre la maldad desde un punto de vista religioso. Un estudio de cómo la ciencia fanática puede llevar a maldades y sufrimientos.
Hugh Grant está muy bien de malvado, de fanático religioso. Chloe East y Sophie Thatcher son las dos hermanas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. No sé cómo los Mormones con el poder que tienen han permitido esta película. Es demoledora, una crítica velada a todos sus planteamientos. No hay fe. No hay bondad, no hay más que maldad y retorcimiento. Fanatismo en estado puro.
§ 4.058. Clara es el precio (Vicente Aranda 1975)
En la estela de Bella de día, de Luis Buñuel, pero sin la potencia ni la calidad de aquella.
Producto de su época, no ha envejecido bien del todo. Está hecha como vehículo de lucimiento de Amparo Muñoz, una actriz limitada pero de indudable belleza que tuvo una vida cuando menos peculiar y una carrera que quizá apuntaba a más y no llegó a culminar bien del todo. Unas cuarenta películas, un par de series, algunas obras de televisión. Todo ello desde 1973 a 2000.
Muchas, además, al estilo de esta, en donde funciona como reclama erótico, y algunas otras en papeles semi pornográficos.
Juan Luis Galiardo y Máximo Valverde como se espera de ellos, mejor el primero que el segundo, que es un actor limitado.
Aranda supongo que rodaba cualquier cosa en aquellos momentos. No está en su esplendor creativo, son años de formación, de tránsito del Fantaterror hacia obras más personales.
Todo previsible, nada de recordar, mala cinta, sin más. Una película del montón en aquella época que ha pasado sin pena ni gloria. Ha envejecido mal. Además no tiene los aspectos tan particulares de las obras de Jesús Franco, que sí tienen un sello personal, aunque éste sea realmente infame muchas de las veces.
miércoles, 20 de mayo de 2026
§ 4.057. Ríos de color púrpura (Mathieu Kassovitz, 2000)
Un thriller francés del año 2000 que lo recuerdo con mucho predicamento.
Intenso, algo deslavazado pero interesante. El poder y sus fisonomía, los escaños y abusos, la ausencia de naturalidad, la vivencia del crimen como algo natural y cotidiano, la falta de escrúpulos.
Hay algo morboso y atrayente en la brutalidad del crimen al que se enfrenta. Por qué alguien podría torturar de manera tan salvaje a nadie. Con qué objetivo, para qué. ¿Dinero, poder, sexo?
La cinta atrae porque te sorprende la salvajada del crimen. Y por la intuición del policía. Pero es una más de las miles de signo parecido que hay.
El escenario sí en novedoso, pero no el contexto semi religioso en el que se produce, tampoco es especialmente novedosa la forma el la que el policía busca obtener la información.
Algo vacía por momentos, se mantiene únicamente por la intriga que sostiene la historia.
Me ha gustado, pero no es especialmente brillante.
domingo, 17 de mayo de 2026
§ 4.056. Napoleón (Ridley Scott, 2023)
Me ha sorprendido. Por dos razones. En primer lugar, porque aunque las críticas la masacraron, a mi me ha parecido una película más que interesante. No es redonda, pero es más que apreciable.
En segundo lugar, porque no pensaba que el personaje real de Napoleon fuese tan pusilánime, que estuviese dominado por una mujer. En este caso, una mujer mayor que él -al parecer incluso 9 años- que era viuda de un militar pasado por la guillotina y que pasó por prisión.
Joaquin Phoenix está espléndido como Napoleón, y Vanessa Kirby magnífica como Josefina.
El color es brillante, el contexto histórico fiel a la realidad (al parecer), el guión más que aceptable y el metraje, que es lo más criticado, adecuado. Y eso que estoy viendo el Director´s cut, que dura 50 minutos más, unos 210 minutos, tres horas y media. Una barbaridad solo al alcance de unos pocos, los privilegiados.
§ 4.055. Los inocentes (Juan Antonio Bardem, 1963)

Otra obra grande de Bardem. Qué director, por favor, qué director. Un retrato demoledor de la soledad, de la traición amorosa, del engaño, de la culpa, del perdón, de las miserias humanas, de la redención por el amor, del peso de la responsabilidad, de las oportunidades perdidas, de la infidelidad.
La temática es verdaderamente interesante, muy similar a la que luego rueda Sydney Pollack titulada “Caprichos del destino” de 1999 con Harrison Ford, y Kristin Scott Thomas.
A veces es mejor no saber cómo se hacen las salchichas. Porque cuándo lo sabes no las vuelves a comer.
Saber por qué una persona amada ha tomado determinado decisiones, cuáles fueron sus motivaciones y cómo se relacionan con uno mismo puede ser un peligro. Y muchas de la veces carece de sentido. Sobre todo cuando la averiguación de lo que ocurrió genera dolor, conflicto y sufrimiento. Si, además, quien busca la verdad no era un buen compañero de vida, la problemática se dispara exponencialmente.
Rodada en un buen blanco y negro, con una cierta pausa y cadencia en su ritmo y con una música típica de cine negro que ambienta muy bien el drama y la tensión.
El resultado es magnífico, verdaderamente brillante. Soberbio en la forma, decae algo en los diálogos que sostienen la excelente trama.
El contraste de modelos de vida subraya la diferencia de clases, y legitima la lucha entre ellas. El industrial vivía en la opulencia, rico de verdad; la enfermera estaba casada con un industrioso operario de banca. Por ahí puede leerse más cosas que las que muestra la trama.
Dos cosas son interesantes: cómo desprecia a la clase alta al entatizar sus vicios -alcohol, infidelidad-, sus defectos -insensibilidad, desprecio, maldad, soberbia-, sus miserias -soledad, hipocresía- y sus enfermedades -depresión, neurosis, con una no tan velada crítica a la homosexualidad.
Frente a ello se alza el trabajador digno y entero, capaz de sobreponerse a las cargas emocionales más duras. Machacado por su propia conciencia e incapaz de asumir la culpa que supone la realidad.
El personaje principal se llama Sártoris, como el título de la novela y el personaje de Faulkner.
sábado, 16 de mayo de 2026
viernes, 15 de mayo de 2026
§ 4.052. Lazos humanos (Elia Kazan, 1945)
Ésta me ha parecido excesivamente larga, para contar lo que quiere contar no hace falta darle una extensión tan desmesurada. No creo que en un cine actual, más preocupado a la restricción de medios pudieran hacerse este tipo de excesos. 128 minutos es una duración larga.
No dudo que sea una cinta excelente, tanto técnica como dramáticamente, pero no es lo que más me ha gustado de Kazan, que aquí se comporta como un cronista realista que rueda “América, América” que como el idealista de “Viva Zapata”.
Tiene la gracia de ser un producto de gran formato, grandes intenciones, actores muy teatrales, guión profundo y muy trabajado y melancolía en el resultado.
Hay algo de King Vidor en la cinta, de La calle, una cinta que me pareció paradigmática de neorealismo americano. Aunque sea una exageración uno este tipo de cine con Rossellini, con De Sica, y esta gente tan creativa que lo que que pretende es ser cronista de la realidad.
El casting es extraordinario: Dorothy McGuire, James Dunn, Peggy Ann, Ted Donaldson, Joan Blondell, Lloyd Nolan, James Gleason, Ruth Nelson, y McDonough
John Alexander.
No es lo que más me ha gustado de Kazan y ni siquiera me parece una cinta verdaderamente brillante. Hablo desde un nivel de apreciación personal, no desde un punto de vista técnico o estilístico. Seguramente es una cinta apreciada, pero no creo que tenga nada que ver, por ejemplo, con Mar de hierba, que es su segunda película y su primera obra de arte.
miércoles, 13 de mayo de 2026
§ 4.050. Duelo en la cañada (Manuel Mur Oti, 1959)
Bien rodada, pero bien rodada de verdad. No sobra un minuto del metraje. Todo sirve para explicar las cosas, todo es necesario. Un blanco y negro que se ve precioso, con una fotografía brillante, con planos iluminados de arriba a abajo de manera certera para enfatizar algunos aspectos del discurso y subrayar otros: la tragedia, la pena, la angustia, el amor.
Me ha gustado mucho todo lo que he visto de Mur Oti. Director quizá más reconocido ahora que en su momento, pasa por ser un gran director en estos momentos, pero no tengo claro que tuviese gran predicamento en su momento.
Me ha gustado mucho, mucho de verdad. Es una gran cinta.
Los actores principales son María Esquivel, una cubana preciosa, pequeña pero muy sugerente, y Javier Armet, actor algo hierático y con poca naturalidad y expresividad, que rodó muy pocas películas, únicamente doce y que sólo he visto en una de Jesús Franco: Labios rojos, una de sus primeras cintas.
La pasión y el deseo funcionan perfectamente en una subtrama que sabes que va a ser la principal a medida que avance la cinta.
Esa pasión que se torna en rivalidad cuando pretende sustituirse esa pasión y ese deseo en otra mujer.
También hay algo de rivalidad entre dos mujeres, de lucha por el amor de un hombre rico, de dos mundos enfrentados: la mujer pobre bella y racial, y la niña buena pero no tan atrevida, no tan bella, no tan mujer.
lunes, 11 de mayo de 2026
§ 4.049. El diablo que vino de Akasawa (Jesús Franco, 1971)
Estoy convencido de dos cosas sobre Franco. Que era un cinéfilo experto, un hombre de cine absoluto, conocedor de temáticas, anécdotas, técnicas y películas de todo el mundo. y que se autopercibía como un cineasta absoluto, como un director capaz de todo, de hacer cualquier tipo de cine, cualquier película: terror, erótica, pornográfica, de cine negro y, como es en este caso, de espías en países exóticos.
La música repetitiva y absolutamente irritante, electrónica y sicodélica al mismo tiempo, marca los ritmos de los tiempos de acción. Sustituir el Jazz que empleaba en sus primeras cintas por este tipo de ¿música? es cuanto menos sorprendente.
La temática es un poco caótica, desparramante y fuera de lugar. En una especie de parodia desordenada se pretende trazar una temática de espías alrededor del robo de una piedra extraída de una mina del centro de África. Scott Land Yard, espías americanos, hoteles de mala muerte, prostitutas tristes que son espías dobles, legendarios miembros del servicio secreto… es un ver por ver, un ver fotogramas por ver fotogramas, sin demasiado sentido ni organización.
No le encuentro la lógica a la cinta y quizá de lo que se trata, sin más, es de divertirse con el propio “despiporre” que es la película.
El reparto es un poco lo de siempre: Fred Williams, Soledad Miranda, Horst Tappert, la guapísima
Ewa Strömberg, y el americano Howard Vernon que parece un asociado a la Cátedra de Franco (por la cantidad de películas que rodó con él).
De verdad es que creo que se ríe de nosotros para que nos riamos con él. No hay otra. Los mejores tiempos de Franco ya habían pasado.
domingo, 10 de mayo de 2026
§ 4.048. La cuarta ventana (Julio Coll Claramunt, 1963)
Julio Coll tiene cosas mejores. Casi todas. No es una buena película, y ha envejecido realmente mal. La estructura es clásica, ortodoxa, ordenada, y el desarrollo está bien trazado, se ve bien, con un blanco y negro muy definido, y tiene un metraje civilizado (menos de 90 minutos).
Un singular thriller celtibérico de mujeres y cocaína. Avanzado por la temática y la situación que genera, pero no buena en general.
Se hace pesada, no avanza con naturalidad, se tropieza con escenas deslavazadas del interés general. No se acaba de vislumbrar a dónde se dirige, más allá de constituir un singular entretenimiento como película de mujeres (y probablemente para mujeres).
Temas avanzados a su tiempo: tráfico de drogas, mujeres violentadas, venganza ante ofensas de hombres, empoderamiento femenino, etc. Temas usuales hoy en día, pero que en 1963 daban de qué hablar.
La idea es buena. El guión está bien, pero no avanza correctamente. No sé por qué, pero se tropieza, se dificulta consigo misma y no consigue nunca situarte más allá de las meras imágenes. Además, en ocasiones parece una comedia, en otras una singular tragedia, a veces drama, pero sin trascendencia ni personalidad. Además la música que acompaña algunas escenas tiende a pordiosear la escena, con sonsonetes ridículos, agudos y desafinados.
Difícil de catalogar y difícil de disfrutar. La imagino como un fracaso total en taquilla.
Es ambigua: mujeres empoderadas que se autocensura (o no se atreven a avanzar en su liberación personal); paisaje urbano y nocturno sin llegar a representar una verdadera liberación femenina; problemas sociales -cocaína dixit- tratado de manera frívola y poco consistente; policía autoritaria sin llegar a ser imperiosa.
Pretende ser una película avanzada a su tiempo, pero no lo hace en la dirección adecuada. Se ve rara, no es de su época, pero tampoco es innovadora. Mezcla géneros pero a veces parece un folletín, un vodevil, una revista.
Nada que ver con Un vaso de Whisky, Distrito Quinto, o Los cuervos, obras mayores en su filmografía.
Se disfruta lo justo. No cansa, pero no se disfruta del todo.
§ 4.047. Correo de indias (Edgar Neville 1942)
Rodada con su musa, Conchita Montes, una guapa entre las guapas a la altura en belleza de cualquiera de las americanas tan célebres en los tiempos gloriosos del cine.
Es una historia de amor que imita a las clásica del Hollywood de barcos y amores, principalmente de Raoul Walsh con El mundo en sus manos (1952) y Los gavilanes del estrecho (1953), éstas bastante mejores y mucho más entretenidas.
Tiene su gracia, pero dura demasiado: 98 minutos es más que suficiente para contar lo que tiene que contar. Pero bueno. El director se lo podía permitir. Era un grande entre los grandes del cine patrio, y le tengo por muy metido en el gobierno del cine español, un cineasta poderoso e influyente.
Además le sobran números musicales y le falta diálogos y conversaciones. Se apoya mucho en la presencia de su musa y le falta contenido, ademas de no ser especialmente interesante en los momentos de acción.
sábado, 9 de mayo de 2026
§ 4.046. Calle Mayor (Juan Antonio Bardem 1956)
No dudo, ni por un momento, de la excelencia técnica de la cinta, de lo bien rodada que está y su grandeza e influencia. Pero no es mi tipo de película. Ni por el tema -que me hace sufrir-, ni por las formas, ni por la emocionalidad que trasmite. Es un tema que me repele, que no me gusta, que me provoca rechazo, que me hace sufrir.
Muy reconocida como obra grande del cine español, es la que menos me ha gustado de Bardem de todas las que he visto. En todas las demás -entre ellas varias obras maestras del cine patrio- siempre he encontrado algo realmente brillante. En esta no. Muerte de un ciclista, La venganza, Los pianos mecánicos, La corrupción de Chris Miller, Jarabo, y Resultado Final, son las que he visto. Y excepto la última, que verdaderamente no es buena, las demás me han parecido verdaderamente magníficas. Y esta lo es, pero no es de las que más me han gustado. Me ha costado terminarla. Me duele su temática, el desarrollo de su trama, no entiendo el sufrimiento y menos aun que las personas disfruten haciendo sufrir a otros, y eso me provoca rechazo, aversión, tristeza. La escena de la iglesia en la que se ven los protagonistas y ella comprende que el chico quiere ennoviarse con la chica es dramática. Refleja las ilusiones, las esperanzas y los anhelos de las personas, y con eso no se puede jugar. Nunca llegas a saber del todo si en la pretensión del chico hay un atisbo de verdad, de interés real, de ocultamiento a sus propios amigos de su interés.
Verdaderamente retrata fielmente la idiosincrasia de una sociedad cerrada, pequeña, opresiva, cansada de sí misma y tremendamente pueblerina. Pero el personaje de la mujer es espléndido. El rostro le cambia cuando ve al chico, los sueños de un futuro con marido e hijos -aspiración muy humana y natural- se ven reflejados en su movimiento, en sus ojos, en su alegría, en su pasión renovada por vivir y por sentir.
La crítica traza una línea de vida sobre la realidad demoledora. Pero cruel y triste. Además el argumento es tremendamente machista y casposo, al basarse sobre uno de los principios básicos de la ideología del régimen. Con una pretensión de criticarlos, naturalmente, pero apoyándose en él.
El chico no muestra la más mínima duda en relación con su propósito, pero quiero ver en él algo de piedad, de cansancio en la broma y de arrepentimiento interior. Quizá no frente a los suyos, pero sí frente a sí mismo, viéndose sucio y malvado.
La fotografía es excelente y el guión y los diálogos magníficos. Además no sobra ni un fotograba, tiene un metraje perfecto, y decir eso de una cinta es mucho.
Bardem es un director imprescindible, genial y singular. Me encanta. Uno de los grandes.
viernes, 8 de mayo de 2026
§ 4.045. Camino solitario (Jesús Franco, 1984)
Los años mejores del tipo Jess ya pasaron. En esta época repetía la fórmula una y otra vez, colocando productos de dudosa calidad en el mercado.
Aquí pretende una revisión del noir, una especie de Neo-noir, en este caso en una zona de playa, Torremolismo, Nerja, algún otro pueblo de Málaga, pero desde luego algún sitio de la Costa del Sol.
Interesante la voz en off que acompaña a algunas escenas que se ruedan cámara en mano, como si fuese algún sucedáneo del cine “dogma”.
Piano bar, canciones tristes, blues, jazz barato mal interpretado y demás canciones baratas acompañan una trama de lo más común, quizá basada en algún relato de Raymond Chandler. Estaría por apostar que es así. Que es una derivación de un relato clásico, aunque no se acredita así en el guión, que se atribuye al propio Franco. Quizá el Largo Adiós sirvió para inspirarse y luego proyecto lo esencial de la historia en la Costa del Sol. Pero tiene los rasgos de los detectives de Chandler: solitarios, cansados de vivir, algo ambígüos en lo que respecta a la moral, siempre cortos de moneda y propensos a los deportes de riesgo: levantamiento de vidrios y barra fija, principalmente.
Es interesante, y no es de las más pastiche de Franco. Se puede ver y entretiene. Para aquel que disfrute del puro visionado de cintas de Serie B, como es mi caso.
Me ha gustado.
§ 4.044. Todos somos necesarios (José Antonio Nieves Conde, 1956)
Otra de Nieves Conde. Con una temática dura e incómoda para la época. Un cine de presidiarios, de expresidiarios, de gente sin oportunidades que se ve desesperada y sin porvenir. En una sociedad y en una época en la que la dictadura imponía un control todavía muy férreo sobre el mundo de la cultura en general y sobre el cine en particular.
Vidas y expectativas malogradas ante la incapacidad de hacerse un hueco en una sociedad que les estigma por el puro hecho de salir de prisión.
Bien rodada, bien narrada, con tino y disposición. Un blanco y negro muy logrado y una fondo social muy típico de Nieves Conde. El ideal de la Falange puede verse reflejado en sus películas. La ciudad en Surcos; los presidiarios en esta; la religión en la Balarrasa; el crimen en Los peces rojos.
Me ha gustado mucho. En realidad me gusta esa forma de narrar tan ortodoxa, de principio a fin, desde una premisa A al resultado B.
No oculta su mensaje. Lo coloca en la primera escena. Y desarrolla su argumento.
No tiene el virtuosismo de Mur Oti, por ejemplo, ni la capacidad de impresionar de Julio Coll, pero es un directorio como la copa de un pino.
Tres historias personales alrededor de tres presos que salen de prisión. Tres visiones sobre su propio destino, sobre su futuro y sobre sus expectativas vitales.
miércoles, 29 de abril de 2026
domingo, 26 de abril de 2026
§ 4.042. Los muertos andan (Michael Curtiz 1936)
Historia más o menos conocida que se basa en dos puntales. En primer lugar, en la hipótesis de que la técnica y la ciencia pueden devolver la vida a una persona muerta. Y, en segundo lugar, en que la redención del hombre puede provocarse desde la venganza.
Interesante, de metraje más que controlado, únicamente una hora y dos minutos, pareciera que la cinta podía dar más desarrollo.
La estrella indiscutible es Boris Karloff, que llena la pantalla por sí mismo de verdad. Tiene ese aura que sólo la poseen verdaderamente las estrellas de cine. Y él lo era, indudablemente.
El director es Curtiz, un cineasta más que solvente, verdaderamente importante en la historia del cine y no sólo por el éxito inconmensurable de Casablanca, que también, naturalmente.
Me ha gustado. Quizá es de esas películas que podrían haber tenido algo más de metraje.
sábado, 25 de abril de 2026
§ 4.041. Venganza (Edward Dmytryk, 1945)
Me ha gustado. Un poco pretenciosa, pero verdaderamente bien trazada.
Un director más que solvente, extraordinario, en el contexto de la IIGM abordando un tema controvertido entonces y recurrente en el cine: los colonos alemanes -Nazis, en realidad- en Sudamérica. Abordada desde una premisa personal, el personaje se embarca en una cruzada contra unos exiliados en Argentina que tuvieron, por decirlo suavemente, una cierta participación determinante en el asesinato de su mujer, combatiente francesa en la resistencia.
Un buen color (aunque algo sudibo de tono), un sonido inteligible aunque no brillante, y una fotografía demasiado cercana (quizá en Cinemascope o en un formato de gran angular que acerca las imágenes al espectador de manera algo exagerada para los gustos actuales), y un guión interesante que convierte el discurso en un juego de equívocos para ir descartando quién es el malo.
Buen resultado. Pero sin alardes. Buena película, sin ser brillante. Interesante, pero lejos de las suyas verdaderamente potentes.
§ 4.040. Los olvidados (Luis Buñuel, 1950)
Puedes ver La calle, de King Vidor; o Las Uvas de la Ira, de Ford; o Stromboli, tierra De Dios, de Rossellini. Y son películas, Muestras una realidad dura y amarga, seca y dura, pero son películas. Sin embargo, este tipo de cintas son más ensayo que película. Tienen una textura y una forma de mostrar las cosas que se acerca más al documental, alejándose de los formatos y del lenguaje de las películas.
Por ese no me agrandan tanto.
¿El valor de la cinta? Inmenso. Ser capaz de rodar esta barbaridad, denunciando las situaciones de absoluta miseria en la que viven niños y adolescentes en aquella época es de una valentía noticiable. Además de posicionarse ideológicamente de una manera clara y nítida a favor de los desfavorecidos.
No recuerdo que en su biografía se centrase mucho en esta película y sus circunstancias. En realidad no era una biografía de sus años de madurez, sino un testimonio de sus años de juventud. Y aunque va comentando películas, no lo hace de una manera sistemática y ordenada, sino anecdótica y episódica. Es más un testimonio de vida que unas memorias cinematográficas.
Me ha gustado, me parece que hay que ver de todo. Pero el cine social, el de protesta, el de testimonio, no es lo que más me agrada. Para ver la realidad ya tengo ojos en la cara.
viernes, 24 de abril de 2026
jueves, 23 de abril de 2026
§ 4.038. La corrupción de Chris Miller (Juan Antonio Bardem 1973)
Tres actores principales: Jean Seberg, Marisol y Barry Stokes.
Con música de Waldo de los Rios y guión de Santiago Moncada, otro clásico en la cinematografía española, pretendía asaltar el mercado Americano, y según he leído no le fue del todo mal. Es la primera película de Marisol fuera de sus papeles de niña que le dieron fama y dinero.
La casa, el paisaje, la lluvia, los escenarios naturales parecen pretender idealizar una vida en algún lugar del centro de Europa. Pero no. Es Cantabria. Cantabria infinita, qué belleza, qué verdor, qué preciosidad.
La soledad, la incomunicación, los fantasmas del pasado, temás de siempre. Pero hay dos subtramas de los más interesantes: la relación lésbicas implícita en tres la madrastra y la hijastra, y la salud mental de la niña que tiene algún trauma del pasado relacionado con su padre, que la abandonó, y a su madrastra, hace tiempo y ella le sigue esperando, no se sabe para qué ni cuándo.
Gran escenografía, una película muy bien producida, con metraje largo y formato de gran clase.
miércoles, 22 de abril de 2026
§ 4.037. Un final made in Hollywood (Woody Allen 2002)
El papel de neurótico descalzado completamente amortizado en el mundo del cine parece hecho para Allen.
Un cine dentro del cine divertido, suave, con mucho color, muchos gas, chistes y malos entendidos, sobreentendidos, giros del lenguaje y demás recursos propios de la comedia.
Gran reparto, como siempre a medio camino entre modelos clásicos y nuevos talentos: Woody Allen, Téa Leoni, George Hamilton, Treat Williams, Debra Messing, Mark Rydell y Marian Seldes.
De las pocas de Allen que me quedan por ver. Tengo prácticamente todas. Algún día tendría que ponerme a ver todas las suyas desde la primera a la última.
martes, 21 de abril de 2026
§ 4.036. Apartado de Correos 1001 (Julio Salvador, 1950)
Ha visto decenas de cintas similares sobre la CIA, la Interpol, Schott Lang Yard, etc. A medio camino entre la propaganda y el reconocimiento social a la policía.
Basado en hechos reales, aunque muy alterados en la película, muestra las capacidades detectivescas de la policía española en los años duros de la postguerra.
Perfectamente imbricada en un guión portentoso, obra de Julio Coll, que luego fue un director verdaderamente notable del cine español, también con cintas de este género policíaco.
Muestra una ciudad de Barcelona urbana y activa, con sus tranvías, calles y plazas atestados de gente que va y viene, con el pulso de la vida muy acelerado.
Tiene madera de gran obra, sustentada en el guión, en la eficacia de las técnicas policiales y en la pimienta de la relación amorosa que se cocina entre el policía joven y la chicas inocente que manda las cartas.
§ 4.081. Caza al terrorista (Paul Schrader, 2014)
No entiendo cómo Schrader hace esta cosas. Cine de lo más comercial. Sin una pizca de clase, estilo o personalidad. Podría haberla rodado c...
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