Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
miércoles, 21 de octubre de 2026
§ 4.173. Mariposa negra (Brian Goodman, 2017)
Esta no es una excepción. Lenta, algo pesada y poco vivaz, no acaba de mostrar todo su potencial.
Es algo plana, insulsa y abusa de los tópicos y los chuches propios de una obra de manufactura. No es que le falte originalidad, es que, sencillamente, no es buena.
No es que sea desastrosa, o que no pueda verse, no es eso. Es que está mal hecha. Carece de interés, de sabiduría. Avanza y no es capaz de concretar esos avances, y, a la vez, tiene poca sustancia con la que entretenerse y divertirse. No es buena película. Y la idea quizá sea buena. Al parecer es un remake de otra cinta francesa que se llama “Papelón Noir” y es de Christian Faure, estrenada en 2008. No la he visto, pero seguro que es mejor que ésta.
Antonio Banderas me ha parecido interesante, pero algo amanerado. Además, hacer de borracho no le va, no le pega. No es su tío de papel, ni mucho menos. El brilla en los papeles normales, de ciudadano normal.
Sin embargo, Jonathan Rhys Meyers me ha gustado mucho, más que Banderas. Me ha parecido frío, salvaje, brutal, desapasionado, encerrado y negro. Duro y agerrido y, a la vez, apasionado y amigable. Una especie de ángel negro que vuela alrededor de lo siniestro y lo vampírico. Es fuerte y horrible, cálido y cercano. Y sabes que va a desaparecer. Sabes que nova a estar allí cuando las circunstancias mejores, cuando el alcohólico escritor sea capaz de contar la historia de él en el aislamiento al que le somete el extraño.
martes, 20 de octubre de 2026
§ 4.172. El amor y otras cosas imposibles (Don Ross, 2009)
Un drama (con tintes de comedia) familiar sobre las relaciones humanas, la pérdida de identidad personal, la búsqueda del sentido de la vida y la capacidad del ser humano para renacer de sí mismo y volver a ilusionarse con la vida, con “lo de todos los días”, con la vida.
El trio protagonista está formado por Natalie Portman, que da sentido a la película y que todo funciona en torno a ella, Scott Cohen, actor algo plano y simple que no funciona del todo bien, y Charlie Tahan que es el niño pequeño “contestón” y abierto que dice las cosas tal y como las siente.
Lisa Kudrow hace de la mujer del abogado, tan reconocible como siempre.
También actúa Lauren Ambrose, actriz pelirroja especialmente reconocible.
No funciona del todo bien. Es algo plana y provoca evidente falta de interés.
Demasiado evidente en algunos momentos y poco original en otros. No la veo del todo funcionando bien.
Seguro que en su momento tuvo un gran éxito en taquilla, pero no me ha parecido una gran cinta.
Todo hecho a la medida de Portman, que estaba en sus mejores años. Una cara preciosa, una figura elegante, un porte de mujer inglesa fina y educada.
lunes, 19 de octubre de 2026
§ 4.171. Arrabalera (Tulio Demicheli, 1950)
El guión es del director en colaboración con Ulyses Petit de Murat. El libro original es, más teatro que novela, una obra de Samuel Eichelbaum titulada “Un tal Servando Gómez”
Los protagonista son Tita Merello, Santiago Gómez Cou y Mario Fortuna, para mi tres desconocidos. Ella tiene esa belleza típicamente racial, fascinante por lo hipnótico, la bestialidad que ofrece y el drama que encubre, que se avizora.
Porque la violencia soterrada que se encubre en la disputa amorosa latente no va a acabar bien.
Está bien, pero es algo amanerada, previsible y algo desorganizada. Además las canciones expuestas como se hace aquí no me llenan del todo. Se aprovechan para rellenar metraje, y no se sobra a esta cinta.
domingo, 18 de octubre de 2026
§ 4.170. La condea perversa (Jesús Franco, 1974)
Algunas tomas son rodadas en la misma casa que aparece recurrentemente en Eugenie, historia de una perversión, que rodó en 1980. Tanto el complejo “Xanadú”, como “La muralla roja”. El tercer edificio, la casa propiamente dicha, es “El club social Manzanera”, edificio experimental construido con linea irregulares con el propósito de dar una sensación de desorden y falta de armonía.
Interesante el contraste entre el edifico natural experimental y la sordidez de la historia que se desarrolla en el interior.
No son las únicas películas que rueda en ese escenario. Rodó algunas otras.
La película es lo de siempre, parece que Franco rodase siempre la misma historia.
Interesante es la urbanización La Manzanera, el sito de playa en el que aparece la mujer, las estructuras rocosas que rodean la playa y la habitabilidad interior de las casas. Pero el resto no da para más. Un metraje incluso un poco largo, que se va a los 100 minutos, cuando la medida de Franco son los 85.
martes, 13 de octubre de 2026
§ 4.169. Sin testigos (Nikita Mikhalkov 1983)
Me habían gustado mucho las dos películas que había visto de Mikhalkov: Quemado por el sol (1994), y El barbero de Siberia (1998), especialmente la primera.
Pero a esta cinta no le he visto la gracia. Parece una obra de teatro, más que una película. Pocos personajes, un escenario cerrado, planos fijos, nada de espacios abiertos.
Es delicada y sutil, fina y estilísticamente notable. Pero comienza sin demasiado pulso y le cuesta avanzar hacia territorios conocidos.
Emocionalmente potente y delicada a veces cuesta seguirle en su teatralidad: ¿para qué los monólogos de los protagonistas?, ¿Quieren explicar su pasado, sus sentimientos, sus emociones, su estar actual? Es una especie de mezcla de géneros difícilmente digerible.
Además, la premisa de la que parte, no siendo inverosímil, es improbable. Nada sabes de los personajes hasta que se reencuentran tras años de separación matrimonial, disputas, amarguras por separados y reproches sin decir.
Necesariamente han tenido que llevarse mejor estos años de lo que parece en la cinta.
La tensión se acelera con el paso del metraje, pero no parece que desenlace en algo concreto.
No es exactamente cine experimental, pero tiene rasgos del cine dogma: los primeros planos, las explicaciones cerradas con la cámara con un sólo personaje, la interrupción del desarrollo para explicar situaciones antecedentes, la estructura de la obra como si de capítulos de un ensayo se tratase, los planos fijos -probablemente también al hombre (al menos la cámara vibra en algunos momentos)- y su querencia por diálogos cerrados, a veces más pensados para la reflexión que para la información.
Por momentos quiere ser Bergman, pero sin su retorcimiento mental y estético, sin esas composiciones tan peculiares suyas. Otras quiere ser un rompedor -Chabrol, Godard-, siempre con pretensiones cultas y refinadas.
Vistas las anteriores y esa, no parecen del mismo director.
No es el cine que más me gusta, pero hay que ver de todo…
§ 4.168. Mi caso (Manoel De Oliveira, 1986)
No sé. No me ha gustado mucho. Una especie de obra de teatro que no aclara ni deserreda cuál esl a problemática o qué quiere decir. No tiene un desarrollo convencional: comienzo, trama y desenlace.
Es un ensayo más que una película. No es una “novela”, ni puede leerse com tal. Es más un “ensayo” y como tal tiene que apreciarse y tratarse.
Varios personajes quieren hablar de “su” caso. Y es lo que hacen en un escenario. Produciéndose una especie de irreconducibles situaciones a un nexo común. En realidad nadie sabe qué le ocurre al otro -probablemente no le importa tampoco- porque cada uno está pendiente de “su” caso, de su problemas, de sus circunstancias.
Queda rara la cinta. Intrascendente para mi. Carece de orden, de concierto, de estructura -clásica o novedosa, ortodoxa o vanguardista- y todo se reduce a plantar la cámara delante del escenario y dejar que los personajes cuentan “su” historia.
No puedo afirmarlo categóricamente, pero aunque no está rodada en un solo plano, y no con una sola cámara, no hay más que unos cuantos planos y cortes. No se necesitaría más.
No me ha gustado. Nada de nada.
domingo, 11 de octubre de 2026
§ 4.167. Adios, mi amor (Vincent Sherman, 1951)
Alta pero no escandalosamente alta y con ese magnetismo que desprenden las verdaderas artistas.
De el director he visto ya varias cosas, y siempre me ha parecido un director de los más solvente, competente y eficaz.
Suyas he visto: El regreso del Doctor X (1939); A través de la noche (1941); Lucha en la sombra (1941); Camino de espinas (1943); El señor Skeffington (1944) una verdadera obra de arte; La sentencia (1947), muy entretenida; La envidiosa (1950) bastante decente; Los condenados no lloran (1950), otra gran película; La dama de Trinidad (1952), entretenida comedia de aventuras; Bestias de ciudad (1957), otra película brillante y La ciudad frente a mi (1959), otra gran cinta.
Es un director verdaderamente competente, empotrado en el cine dorado de los años más brillantes.
La película tiene trama, historia, desarrollo, un blanco y negro muy bonito y una historia triangular algo convencional pero interesante.
Por momentos emotiva y algo cándida, pero emocionante. La nostalgia de los recuerdos, del tiempo que pasó y no volverá, de lo que pudo ser y no fue, o no fue como pensábamos que iba a ser, o sólo lo fue a medias.
Le falta algo de tensión dramática en las relaciones sentimentales para ser verdaderamente más profunda. Me ha gustado.
§ 4.166. Eugenie (Historia de una perversión) (Jesús Franco, 1980)
La tenía por una cinta más de la época salvaje de Franco, pero no es así del todo. Ahí cosas aprovechables. Para empezar los edificios en donde se desarrolla la historia, de un modernismo singular, de un color rojo tierra muy bello. Con muchísima luz con espacio muy enrevesados: escaleras, vanos abiertos, vigas inverosímiles, cubos habitables, etc.
Quizá sea Tenerife o una isla de Playa (puede ser Palma de Mallorca quizá). No, acabo de comprobarlo y es Calpe, Alicante. El edificio rojo tan singular se llama “La muralla roja” y otro que aparece abigarrado y retorcido “Xanadu”, ambos en la urbanización llamada “La Manzanera”. Los dos edificios son obras de Ricardo Bofill, un arquitecto que estuvo muy de moda en España a finales de los 90 y principios de los 2000. Los dos se terminaron de construir a mediados de los 70.
En algunos momentos cobran un protagonismo interesante, pareciendo un personaje más.
La música también tiene su gracia, no interrumpe como suele pasar en otras obras suyas. También es de Franco.
El guión lo atribuye el Director una novela del Marqués de Sade, adaptada por él a la gran pantalla.
Antonio Mayana, Lina Romay como siempre en sus películas. Él intentando imprimir cordura a su personajes, ella con esa punto tan exhibicionista que le hacía jugar el director.
Otras de las chicas es Katja Bienert, actriz muy de este género semi erótico que tuvo sólo 11 películas rodada y muchas de ellas precisamente con Franco.
La tercera chica en discordia es Mabel Escaño, que sí tuvo una carrera más prolífica, rodando más de 40 películas.
Una historia convencional, -convencional, para Franco quiero decir- de amores obsesionados y perversiones mentales (más que físicas).
Pero tiene un ritmo tranquilo, sereno, pero no evoluciona del todo bien. Se pierde en regodearse en escenas sin demasiada trascendencias para la historia y llega a hacerse un poco larga. Empezaba mejor que avanzaba.
Al final se acaba perdiendo en su intención de deleitarse con el morbo de la historia, en vez de ser éste un camino hacia la propia historia. Lo trata como asunto principal, cuando lo interesante es que sea medio para contar algo, no fin en sí mismo.
§ 4.165. Los depredadores de la noche (Jesús Franco, 1988)
La cinta no tiene nada especial. Es una historia convencional, un thriller de los que hay centenares, pero está bien hecha y además toca un tema muy “ochentero”, y no lo hace mal.
Una cinta muy de su época, la música de esos años, con sus vicios, sus excesos, sus ropas exageradas, hombreras y adornos, joyas y pelos.
Es, además, un remake de una cinta estupenda: Los ojos sin rostro (Georges Franju, 1960).
Franco era capaz de atraer talento a sus películas. Me llama la atención que Helmut Berger participe en ellas. Supongo que no era un actor barato de contratar.
La chica es Brigitte Lahaie, actriz para mi desconocida. No creo haber visto ninguna cinta suya.
Creo que es de las mejores de la última etapa del Tito Jess.
Tiene ritmo, tiempo, una estructura bien cerrada, un guión interesante y se deja ver.
sábado, 10 de octubre de 2026
§ 4.164. La mirada del otro (Vicente Aranda, 1997)
Es una historia difícil de narrar, de contar. Además la búsqueda de la introspección no está bien conseguida. No me ha gustado demasiado.
§ 4.163. El doctor Mabuse (Jesús Franco, 1972)
Mejor de lo que esperaba, mejor de lo que pensaba.
Hace falta ser muy valiente para rodar una cinta con ese titulo. Pero supongo que el tío Jess se atrevía con todo. No era, precisamente un mojigato. Ni mucho menos.
La historia no tiene mucha sustancia. Es lo que es. El malo, que es Jack Taylor quiere, nada más y nada menos, que dominar el mundo. Y para ello idea un plan: aprovechar las virtudes de un metaloide que proviene de la luna para construir un ejercito de robot que obedecen las ordenes del malo…
Nada menos.
Tiene una especial intensidad visual y la escenografía esta trabajada.
La chica guapa es Ewa Strömberg. Actriz que rodó pocas películas, 11 me dice filmaffinity (y suele ser un dato muy fiable, pues, sin duda, la mejor base de datos de cine interactiva y gratuita), una con Robert Siodmak y algunas otras con cineastas alemanas.
La cinta es de nacionalidad alemana. Me llama la atención la capacidad que tenía Franco de abrirse camino fuera de España. Fue un hombre avanzado a su tiempo.
En esta cinta además de dirigirla firma el guión y compone la música. Cineasta total, que además actuó en muchas películas.
viernes, 9 de octubre de 2026
§ 4.162. 99 mujeres (Jesús Franco, 1969)
Pues al contrario de lo que podía parecer, estamos en presencia de una obra interesante del tio Jess. Ya de cabeza en el “exploited”, ese género entre erótico y carcelario (o entre algún elemento morboso: vampiros, torturas, guerras y altos componentes eróticos femeninos), hay decenas de cintas totalmente prescindibles. Y esta quizá lo sea, pero es algo mejor que otras en el mundo de Franco.
El director emplea dos excelentes actrices: Mercedes Mc Cambridge (en su rol de guardiana de la moralidad y suministradora de carne) y Maria Schell (como excelente modelo de discreción y contrapunto al ambiente erótico que se respira), que cada una en su registro realizan unos papeles verdaderamente interesantes. Algo manidos y llenos de tópicos, pero es de los mejores materiales con los que ha contado Franco en su extensísima filmografía.
Me ha interesado sobre todo por cómo sublima lo erótico en estas dos actrices, que, evidentemente, no estan para hacer las cosas que otras actrices con menos cartel sí estarían dispuestas a hacer, Lina Romay, sin ir más lejos.
Está bien rodada, se deja ver y es verdaderamente de las mejores de esta época de Jess, en la que ya se había tirado al barro de rodar y rodar lo que fuese a cualquier hora, momento y lugar.
jueves, 8 de octubre de 2026
§ 4.161. El lado oscuro del corazón (Eliseo Subiela, 1992)
Melancólica sin ser empalagosa, y fina y delicada sin ser cursi ni manida.
Bien rodada, con un guión cultivado.
A medida que pasa el metraje la cinta empieza a decaer. Tiene mejor propósito que desarrollo. En algunos momentos se muestra reiterativa, y entonces la magia se esconde.
Demasiado larga, convirtiéndose en autoreferencial y reiterativa.
La idea de organizar los diálogos a base de poemas es interesante, pero se hace muy pesada. Básicamente porque la poesía que se declama no tiene relación alguna con la trama. No se trata de que dialoguen en verso, que podría ser novedoso o emocionante, sino que, en determinados momentos, se interrumpe el diálogo y se declama un poema.
No es una idea original, pero en este caso funciona regular.
Más interesante y con mejor planteamiento que el desarrollo y el resultado.
miércoles, 7 de octubre de 2026
§ 4.160. El hospital (Lee Cipolla, 2013)
Muy interesante, y muy bien rodada. Me ha sorprendido para bien. Una verdadera obra buena. Llena de matices, dobleces y de las que te hacen pensar.
Actuaciones contenidas, con profundidad por actores con no demasiado renombre, exceptuando a Danny Glover, que sí puede considerarse un actor reconocido.
Problemas morales, éticos y existenciales alrededor de las obligaciones de un enfermero en un turno de noche de un hospital.
No es que sea una película dogma, pero en la forma de enfocar y organizar los planos se muestra que no es, en realidad, un cine ortodoxo, clásico. Cómo se mueve la cámara, cómo vibra con la propia vida de los personajes, un enfoque “sucio”, “realista”, desenfocado.
Elementos oníricos perturban el desarrollo lineal de la historia. Y lo interesante es cómo se mezclan las historias con el devenir de los pacientes, algunos con enfermedades muy graves.
Es muy interesante la comparación entre el personaje masculino principal, ya curtido en mil noches de angustia, y una aprendiz joven que intenta aprender de él cuando, en realidad, poco tiene que enseñarle porque él con sobrevivir tiene suficiente.
Me ha gustado, me ha parecido muy interesante y sumamente fresca, distinta. Da gusto ver cosas nuevas que narran la cosas de forma distinta.
Muy recomendable.
martes, 6 de octubre de 2026
§ 4.159. Carnaval de sangre (Leonard Kirtman, 1970)
Más tarde habría decenas, centenares de películas de asesinos en serie y sus crímenes, pero esta es una de las más peculiares. No sólo por lo artesanal de su manufactura, que también, sino, sobre todo, porque prácticamente es la película de un sólo hombre: la dirigió, redacto el guión y dicen que incluso la rodó montó. Lo que hoy en día son especialidades diferentes, lo acumula el creador en sí mismo. Rodada también en escenarios reales y con una precariedad de medios que en determinados momento apabulla y sorprende.
Es todo una noticia que haya sobrevivido todos estos años y no haya quedado enterrada en el cúmulo de miles de proyectos similares o parecidos que se diferencian poco o prácticamente nada unos de otros.
Pero éste tiene algo. Lo industrioso de su fabricación, lo peculiar de su resultado y también, por qué no decirlo, lo singular de la personalidad de su director.
Fue su única película, y no ha firmado ni un guión más ni ha participado en ninguna otra película. Al menos no se acreditado en las bases de datos más tradicionales.
Después de esta se dedicó, al parecer, a rodar películas pornográficas. Qué cosas.
La cinta es considerada un proto “slasher”, un acercamiento al género de una manera peculiar por la forma y por la factura.
Además cuenta con la participación bajo seudónimo de Burt Young, luego muy conocido por participar en varias películas de la saga Rocky.
Como rareza es interesante, pero no es una gran obra. Se ve por su peculiaridad y porque hay que ver de todo. Pero le falta estructura, ritmo y recorrido. No creo ni que el propio director quisiera hacer una película en sentido estricto, parece más un ensayo fílmico, un estudio de situación, como si estableciera un diapasón para marcar el ritmo de un género que estaba naciendo.
Se puede ver, sin más.
§ 4.158. Sangre en la pradera (Paul Martin, 1964)
Hay todo un subgrupo de este tipo de western, bien narrados, con una escenografía brillante, buen color, un guión aceptable, espacios abiertos y muchos extras.
El guión no es un prodigio, pero la idea es buena.
Pero es una película sin pulso, sin emoción, muerta, sin vida, excesivamente organizada, sin expresividad, sin energía. Una cinta sin belleza.
Director de unas quince cintas de muy variada temática, todas muy parecidas, con una tendencia a las comedias musicales.
Un título, en definitiva, que se enmarca en la línea de los Western alemanes, no europeos, de unos años en los que todo eran cintas de este tipo. Era algo más que na moda, era toda una forma de hacer cine.
domingo, 4 de octubre de 2026
§ 4.157. La casa encantada (William Beaudine, 1943)
Otra película que veo de un director que no conozco, que no me suena de nada, a pesar, al parecer, de ser uno de los pioneros y haber rodado decenas de películas.
Una comedia ligera, de situación, espabilada e interesante. Una de las primeras que rodó Ava Gardner, en uno de esos papeles que ya firmaba con su nombre. En seis u ocho película ya había participado, y supongo que empezaba a depegar antes del éxito incontestable de Forajidos (Robert Siodmak, 1946).
El animal más bello del mundo está algo apagado, no tiene esa racionalidad, esa potencia tan suya y tan característica, de mujer incontrolable, empoderada desde su belleza y su saberse ser deseada.
Bela Lugosi es el otro reclamo de la cinta, algo mayor y “cascado”, fuera, en todo caso, de sus mejores papeles. Aquí hace uno de mero relleno.
Es una comedia ligera, sin muchas pretensiones, un metraje civilizadísimo de 64 minutos. Probablemente destinada a las dobles sesiones de los sábados puede considerarse incluso una película juvenil, porque el peso de la actuación lo llevan los jóvenes.
El reclamo de Lugosi y Gardner en los carteles no se corresponde con el peso que llevan en la cinta, ni en metraje ni en importancia.
Curiosa.
§ 4.155. ¿Cuánto cobra un espía? (Jesús Franco, 1984)
Esta película pertenece a este último grupo. No tiene nada. Más allá de ver a Lina Roman y Antonio Mayans, que son de sus más fieles actores, la historia no da más de sí.
En un tono de comedia ligera y desenfadada no consigue el tono adecuado. El guión y los diálogos no consiguen centrar el tono, y Franco nunca ha sido un prodigio en las imágenes o un gran virtuoso de la técnica, más allá del tópico zoom al que le dio un protagonismo desmesurado al final de su carrera.
Además es una cinta fuera de sus registros clásicos. No es de vampiros, ni de ese género entre miedo y erótico que tanto cultivó.
Me ha aburrido soberanamente.
sábado, 3 de octubre de 2026
§ 4.154. Somnia. Dentro de tus sueños (Mike Flanagan, 2016)
El terror no es, ni mucho menos, mi género favorito, pero hay que ver de todo, películas de todos los géneros, de todos los países y de todas las categorías y estilos.
Un director para mi totalmente desconocido. Al parecer es un especialista en películas de terror. Ha dirigido varias y algunas series para productoras que se estrenaron en Netflix y otras plataformas.
La película es interesante. Las actuaciones no tanto. Actores algo planos, aunque quizá sea eso lo que demanda este tipo de películas, otorgándole el protagonismo a la trama y los aspectos oscuros y cerrados de la historia. Los dos principales son Kate Bosworth y Thomas Jane, desconocidos para mi.
No tengo criterio definido para saber si la cinta es buena o mala, porque no estoy formado en este tipo de cine, pero me parece que no es especialmente brillante. Tiene momentos intensos y cuidados, pero en general no me ha gustado demasiado. Pero quizá no porque no sea intensa o no esté cuidada, sino porque no es mi género. Sé identificar perfectamente si una cinta del Oeste, por ejemplo, tiene calidad o no. Y también lo sé para una película de miedo. Ésta no es una obra de arte, eso seguro. Pero más allá de eso, no tengo parámetros para valorarla en su medianía.
Los actores me parecen planos, la historia traída por los pelos y el desarrollo de sus escenas climáticas algo previsibles y poco novedosas.
Las películas de miedo que verdaderamente considero brillantes son aquellas en las que los actores tienen ese punto histérico y sobrepasado que les da un tono por encima del diapasón de la media. El canon para mi, en este sentido, es El resplandor (Stanley Kubrick, 1980), en la que los dos actores principales, incluso los secundarios, están claramente sobrepasados.
§ 4.153. Sangre en mis zapatos (Jesús Franco, 1983)
Si esta era con seudónimo, podemos imaginar el cariño (poco) que el propio Jess le tenía.
Reúne todos los tópicos de su género, del género Jess quiero decir. Los actores: Antonio Mayans, Lina Roman y Howard Vernon. Solo viendo a esos tres en la misma cinta sabes que tiene que ser del Tito Jess.
Metraje estándar de 90 minutos, directa a la temática desde el primer minuto y poco dada a la galería. Los recursos estilísticos brillan por su ausencia, centrándose en lo qué ocurre, desechando el cómo ocurre. Un cine básico y directo que no defrauda a los que esperan específicamente ese tipo de cine.
A mi me gustan sus películas. Tienen su aquel, su gracia, su momento. Porque el lector ya sabe lo que pienso de la necesidad de ver malas películas. No se puede ver todos los días obras de arte, acabas saturado y ni siquiera tienes capacidad para apreciar detalles, momentos, planos y diálogos. Pura saturación. Para desengrasar es conveniente ver de todo, en todo momento y sin tregua.
Una trama básica, unos personajes simples, desarrollo directo y resultado mediocre.
No es de las mejores de Jesús Franco, pero es entretenida, se puede ver y no pertenece al género semipornográfico tan visitado por él y que aburre una barbaridad.
§ 4.152. Cercados (Louis Clyde Stoumen, 1959)
La cinta tiene un guión de lo más interesante, con un desarrollo notable, plano ingeniosos y una solvente producción. No creo que sea muy conocida, se encuentra enterrada en los catálogos baratos de una película a un euro (como mucho) y en la carátula difícilmente se aprecian los créditos (he tenido que buscar en Filmaffinity la información de la cinta).
Seguramente despreciada por la crítica y con una deficiente exhibición y comercialización.
Me gustan las caras, los rostros, los planos cortos que recuerdan a las primeras películas bélicas de Samuel Fuller.
Algunas escenas hubieran tenido mayor dimensión se hubiesen dispuesto de mayor presupuestos: en ocasiones se repiten escenario, además en planos medios que no dejan abierta la perspectiva y dan una imagen pobretona y raquítica.
No está tan mal como pudiera parecer. Es interesante, tiene desarrollo y un metraje de lo más civilizado, 74 minutos.
viernes, 2 de octubre de 2026
§ 4.151. Parada en Tokyo (Richard L. Breen, 1957)
Director de una sola película, que es intresante sin ser brillante.
Fue, sobre todo, un buen guionista, célebre por sus colaboraciones con Billy Wilder (Berlín Occidental), Melvin LeRoy (FBI), Gordon Douglas (Hampa Dorada), Jean Negulesco (El hundimiento del Titanic), Lewis Allen (Reto a la muerte), Georg Cukor (El modelo y la casamentera) o Henry Hathaway (Niagara).
En definitiva, un hombre más de guiones que de dirección.
La cinta tiene interés por lo sofisticado de su argumento, los escenarios que plantea, y porque la trama que mantiene alerta y entretenido. Pero no es una gran obra.
Fácil de ver, colorida, con esa mezcla entre estrellas emergentes (Robert Wagner, Joan Collins) y consolidadas (Edmond O'Brien).
jueves, 1 de octubre de 2026
§ 4.150. Mi semana con Marilyn (Simon Curtís, 2011)
Tiene su gracia, su tensión y su garbo. Funciona y apetece ser vista.
§ 4.149. Verano del 42 (Robert Mulligan, 1971)
Con un punto relacionado con las faldas, las muchachas, las pasiones que comienzan y el sexo como llamada vital y sensorial.
Me ha gustado. No creo que con la pasión que seguramente gustaba a Garci, pero sí, me ha interesado. Pero me ha parecido un poco larga y demasiado almibarada. Excesivamente dulce.
Mi fuerte no son las películas de amor.
Lo singular del caso es que la película se basa en un libro del memorias del propio guionista, Herman Raucher en el verano de 1942. Es una historia totalmente real, que sucedió y que marco la vida y la obra del propio guionista.
martes, 29 de septiembre de 2026
§ 4.148. Flores rotas (Jim Jarmusch, 2005)
Un guión de lo más interesante convierte a una búsqueda peculiar en una road movie. En todas las road movie se busca algo, o a alguien, un tesoro, dinero, una persona para vengarse, etc. Pero lo singular es que se busca a una antigua amante que tuvo, sin habérselo dicho, un hijo de él.
Algo lenta y pausada, muestra un escenario de lo más peculiar, con un personaje algo apático y desinteresado, nada apasionado, incluso “pasota”.
Muy bien rodada, mantiene el interés y no decae. Me ha gustado mucho.
Los elementos introspectivos funcionan regular, tirando a mal. Es una especie de comedia negra construida con elementos singulares. Como una cinta de época fuera de su contexto. Esa es su baza y su valor.
lunes, 28 de septiembre de 2026
§ 4.147. Creadores de imágenes (Ingmar Bergman, 2000)
Un ensayo más que una película en sentido estricto. Uno de esos juegos a los que Bergman nos tenía tan acostumbrados.
En un escenario, pocos personajes, prevalencia del diálogo, del discurso y de la actuación pura.
Interesante, pero muy lejos de las grandes obras del genial director sueco.
El miedo y el respecto son dos cosas diferentes. A las personas, a todas, se las tiene respecto. A lo que son, o lo que han hecho, a su obra o incluso a su vida. Pero no hay que tenerles miedo, miedo físico o, más comúnmente, miedo reverencial.
De ese peculiar tipo de relación humana trata la película. Que no es especialmente buena, no llena la pantalla como otras del maestro, pero puede verse y presenciarse como un espectáculo en sí mismo, sabiendo que estamos en presencia de una película para la televisión.
sábado, 26 de septiembre de 2026
§ 4.146. Terror ciego (Richard Fleischer, 1971)
Interesante, como todas las de Fleischer, un hombre que conocía el negocio y el cine, las dos cosas. Sabía hacer películas y sabía manejarse en el negocio del cine. Son dos habilidades que no siempre van de la mano. Ha habido cineastas mucho mejores que fracasaron con el lado empresarial e industrial de este tipo de arte. Y, por otro lado, también ha habido cineastas de lo más vulgar que navegaban como pez en el agua en la industria y siempre rodaron cosas, aunque de calidad más que cuestionable.
La historia que nos narra la hemos visto tantas veces que suena a tópico. Pero esta tiene el mérito de ser una de las primeras en el subgénero.
Actores menores excepto la protagonista principal, que es una interesante Mia Farrow, cuya dotes interpretativas siempre he cuestionado, pero que aquí sí consigue dar con el tono justo. Lo hace bien, muy bien, y no era fácil. Son muchos minutos, muchos muchos, moviéndose en la oscuridad total, haciendo ademanes y gestos de una persona ciega. Es difícil, sobre todo -supongo- para una persona no ciega.
No me gustan las películas en las que los protagonistas con ciegos, o pierden la vista, o tienen problemas visuales. Superstición si quieren, naturalmente.
Lo peculiar de la trama es que no hay una explicación del mal, no nos da razones de por qué el mal se comporta como lo hace.
Estamos acostumbrados a que los humanos se comporten de manera racional, incluso cuando hacen el mal. Por eso nos aterra que una acción malvada pueda hacer sin causa alguna, simplemente porque sí.
Y esto es un poco lo que plantea la película.
Es obvio que la cinta sigue la estela de la muy brillante Sola en la oscuridad (Terence Young, 1967). Bueno, no exactamente, en aquella la ceguera de la protagonista era un recurso en un momento dramático de la cinta, y aquí forma parte principal de la trama. Pero los momento de lucha con la mujer ciega eran insuperables. La recuerdo con verdadera emoción, me pareció un momento aterrador del cine, con una Audrey Hepburn en plena forma.
Lo peculiar de este guión es el desarrollo de la historia desde el final del primer tercio. El director emplea un tercio del metraje en presentar a los personas y la historia, y dos a desarrollar la vivencia de la mujer. Mucho metraje sola absolutamente soporta Mia, y consigue que no te aburras someramente, aunque por momentos pierdes el interés.
Una más de Fleischer, un maestro de la clase media. O, mejor dicho, un Superclase industrial.
viernes, 25 de septiembre de 2026
§ 4.145. Monster's Ball (Marc Forster, 2001)
Una película sobre el racismo de lo más tópica y basta posible. No es nada sutil, todo lo contrario.Su gracia reside, precisamente en su zafiedad, en su vulgaridad, en su sencillez. Un mensaje de lo más tosco y de lo más necio.
Este es el director al que más tarde le dieron la oportunidad de rodar una de la serie de 007, Quantum of Solace (2008) y, la verdad, no puedo entender por qué.
Es nítida, el color se aprecia bien, funciona por momentos y no es ampulosa o bellaca. Sencillamente es vulgar y sencilla en su mensaje. No hay capacidad de sorpresa por parte del espectador. Los actores, más allá de la capacidad de Billy Bob Thornton, no parecen muy bien elegidos. Aunque Halle Berry consiguió el Oscar a la mejor actriz. Pero Heath Ledger no da para más, y Peter Boyle no puede hacer otra cosa que lo que hace.
La trama se come todo los aspectos de la cinta. No hay más que trama. Si es de las temáticas que te agradan, puede parecerte interesante, pero quien busca algo más en una cinta se queda un poco corta.
miércoles, 23 de septiembre de 2026
§ 4.144. Balzac y la joven costurera china (Dai Sijie, 2002)
Un relato duro y seco de que la amistad, el amor, la tensión vital y la pasión puede surgir incluso en los sitios más insospechados y bajo las condiciones más duras. En este caso bajo el régimen chino de la dictadura de Mao y sus campos de reeducación.
Me ha gustado. Son las mismas emociones que en cualquier otra cultura. No tiene la delicadeza de otras obras Chinas o Coreanas, ni por supuesto el lirismo de Ozu o Mizoguchi. En el fondo si se hubiera rodado con occidentales en otros lugares hubiera sido indiferente.
Me ha gustado. Interesantes son los paisajes, los planos, los animales y los árboles y vegetación.
martes, 22 de septiembre de 2026
§ 4.143. La vida por delante (Fernando Fernán Gómez, 1958)
Ilusiones juveniles de una vida próspera y nueva, de unos enamorados que pretenden hacerse un hueco en la vida.
Una genialidad -más- de FFG. Un cineasta total: guionista, director, actor, hombre total. Un grande de verdad.
La película está restaurada y se ve de maravilla. Un blanco y negro diáfano y brillante, definido y nítido.
Siempre comento lo mismo, que es una pena que no se licencien 500 ó 600 títulos del cine español anterior a la transición. Hay joyas, películas estupendas, mayores y menores, y de todo tipo. Pero claro, FlixOlé tiene la culpa.
No creo que sea incompatible una plataforma de streaming con una colección de dvd.
lunes, 21 de septiembre de 2026
§ 4.141. La tienda en la Calle Mayor (Ján Kadár y Elmar Klos, 1965]
Oscar a Película de habla no inglesa de 1965 narra una historia muy humana. En un entorno hostil puede surgir la paz espiritual, la comprensión entre seres humanos y la empatía, condiciones para fomentar una sociedad justa y limpia.
Inteligente y muy rodada, te va introduciendo poco a poco en la dinámica malvada de la “nazificación”, mostrando lo que los buenos hombres debería haber hecho y no lo que hicieron.
Algo difícil por el idioma, y quizá demasiado larga, es toda una lección de vida, ahora que los extremismos parecen triunfar y ganar elecciones en las urnas. Toda una lección.
domingo, 20 de septiembre de 2026
§ 4.140. La maldición de Frankenstein (Jesús Franco, 1972)
En segundo lugar, or la presencia de Anne Libert y su interpretación de la “mujer-pájaro”, verdaderamente guapa e interesante.
En tercer lugar, por el nombre del doctor maligno -los doctores siempre lo son- Cagliostro, nombre interesante que intuyo que lo trajo de la película atribuida a Orson Welles, que a su vez lo utiliza por ser un personajes de una ópera (creo recordar).
En cuarto lugar, por la preciosa capa portuguesa que luce el ‘doctor’ Seward, el bueno en este caso.
Algo desparramada, con esos puntos delirantes que ya no sabes si son forzados o si era el sello típico del Tito Jess.
Se puede ver, pero como muchas suyas, es para los muy convencidos, los muy de él, los que ven de todo, o de los que le gustan mucho las películas “exhume”.
§ 4.138. Queridos camaradas (Andrei Konchalovsky, 2020)
Rodada en blanco y negro pretende poner sobre la mesa los problemas internos que ya tenía la URSS en 1962.
La represión incluso frente a los suyos debería ser una cuestión más frecuente de lo que nos contaron durante años.
Hay algo de cinismo, un poco de humor mordaz y una crítica abierta al régimen, su burocracia y sus políticos.
Una sociedad inflamada de ideología que situó lo colectivo en el centro del sistema en vez de al individuo no podía construir un paradigma duradero y justo. Era evidente.
Me ha gustado. Tiene ritmo y tensión, además de efectuar esa labor de proselitismo del que el cine soviético no se libra nunca. Quizá Tarkovsky fuese el único lúdico en toda su industria. Con él coescribió el guion de su película Andréi Rubliov (1966).
El director no es precisamente un principiante. Nació en 1937. Es hermano de Nikita Mijalkov, porque eligió como apellido el de su abuelo.
Hizo su periplo norteamericano incluso con cintas tan peculiares como Tango y Cash, ahí es nada.
viernes, 18 de septiembre de 2026
§ 4.137. Libertad provisional (Roberto Bodegas, 1976)
Pues una cinta con una temática muy avanzada a su tiempo. Parejas no estandarizadas, prostitución encubierta (y no tan encubierta), lumpem proletariado venido a más, pretensiones sociales, dificultades y soluciones vitales novedosas.
Un director de aquel momento. Tiene una cinta muy singular: Matar al Nani (1988), que siempre me gustó mucho.
Una buena Concha Velasco en plenitud de condiciones y un Patxi Andión que no daba para más.
Un director que quizá no tuvo suerte y que luego, más tarde, se dedicó a la dirección de series de televisión, supongo que con desigual fortuna.
§ 4.136. Las hermanas Munekata (Yasujiro Ozu, 1950)
Es que… te quedas sin aliento, sin nada que decir. Es de una delicadeza, de una emotividad expresiva, de una sencillez dramática que apabulla.
No sobra un plano, no sobre un diálogo, no faltan explicaciones, no las necesita, no las reclamas.
Sencillamente te dejas llevar por una historia absolutamente corriente pero narrada con una introspección y una capacidad reflexiva que impresiona. Porque sólo hay encuadre, planos, diálogos, actores, actuación. Es decir, sólo hay cine.
Me ha gustado mucho el empleo del “plano Ozu”, desde abajo, a 40 centímetros del suelo, porque patrocina una perspectiva singular y muy original. Sobre todo en las escenas familiares, que es cuando más lo usa. Probablemente en exteriores no lo emplea. Tendré que fijarme la próxima vez.
Me ha gustado más el planteamiento que el desenlace, que juega más en las ligas románticas del cine ortodoxo occidental.
Apreciar la alegría o el amor en los rostros de los japoneses me parece difícil y poco fiable. Lo tienes que deducir por el contexto y los diálogos, no tanto por su expresividad, aunque también.
La luchas de las hermanas es soterrada, pero intensa, con piedad y sosiego, pero dura y vivida.
Son dos formas de vivir lo que plantea, dos maneras de amar y de sentir. Una más serena, madura, adulta, y otra más ligera, vehemente y superficial. Pero las dos son válidas, las dos tienen virtudes y defectos.
Me pregunto si al día de hoy todavía las mujeres japonesas utilizarán para el día a día los kimonos tan vistosos que se ven en la cinta. Probablemente no, su uso estará reducido a ceremonias y eventos especiales. Pero sólo lo supongo.
jueves, 17 de septiembre de 2026
domingo, 13 de septiembre de 2026
§ 4.134. La noche (Michelangelo Antonioni, 1961)
La segunda de la trilogía de la incomunicación, la primera que veo (pueden verse separadamente, porque no tienen conexión entre sí).
Muy interesante. Como el Desierto Rojo, es difícil entrar en ella, tiene un estilo visual seco y duro. Un blanco y negro grueso, áspero e industrial agudiza la sensación de tristeza.
No es que sea una película existencial, pero plantea preguntas incómodas y difíciles, de esas que todos los hacemos antes o después y que por necesidad no podemos plantearnos frecuentemente. No podríamos vivir con la angustia de tener que racionalizar la muerte, la soledad, la enfermedad, la pena o la tristeza. Hay que continuar y seguir hacia adelante, aunque no sepamos qué significa eso, ni para qué sirve.
Aunque no es el tono, sí es la temática de Bergman, tratada, eso sí, desde una perspectiva muy diferente. Para empezar, en Antonioni los diálogos forman parte esencia de la película, mientras que al potencia visual de Bergman es su punto fuerte.
Desde luego puede verse con tres prospectivas, al menos. En primer lugar, como un replanteamiento de la propia vida cuando observas la enfermedad e inevitable muerte de un amigo. En segundo lugar, como el hastío de un matrimonio burgués cansado de los años, de sí mismo y de todo lo que les rodea. Y, en tercer lugar, esconde un mensaje de soledad compartida, de imposibilidad de establecer un diálogo natural, sincero y constructivo sobre la pareja y sobre la evolución de cada miembro por separado.
Ese vértigo de los cuarenta y tantos largos, de esa madurez en la que todo marcha y va sobre ruedas, en los que todavía tienes fuerza y potencia para comenzar una nueva vida pero, sin embargo, te sigue amarrando a la que tienes, por nostalgia, por hábito, por necesidad o cobardía.
No entiendo bien del todo algunos episodios que acontecen en la aventura de la mujer: la pelea, los cohetes, etc. No sé muy bien qué nos quiere decir el director.
Es una película muy de actores, tres espectaculares: Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, con la presencia de Monica Vitti y Bernhard Wicki, el gran director austríaco.
§ 4.133. El castillo de Fu Manchú (Jesús Franco, 1969)
No es una saga propiamente dicha, ni tienen continuidad, ni son dela misma productora -con lo que la homogeneidad entre ellas es imposible- ni siguiera juegan como otras sagas (007, básicamente) con el mismo modelo de película: misión, chicas, tensión, resultado esperado, fin feliz, en el caso de la saga de James Bond.
Se puede ver, pero se nota que Franco ya empezaba a desparramar. Buen color, una trama razonable y un metraje clásico y ortodoxo. No tiene pinta de haber aprovechado mucho material de otras películas.
Se deja ver, un rato, y, desde luego, una sola vez.
sábado, 12 de septiembre de 2026
§ 4.132. Doctor Jekyll y el Hombre Lobo (León Klimovsky 1972)
Buen color, buen formato, bien rodada, algo espesa y muy previsible, pero interesante. Algún día tengo que poner en orden todas las películas de este tipo. Verlas todas por orden, aunque sé que son de diferentes directores, épocas e incluso productoras. Pero se puede intentar.
Falta imaginación en las productoras españolas. A un precio competitivo se podrían sacar las once películas en un pack y estoy seguro que se venderían. Bueno, ahora con el streming quizá no tanto como a mi me gustaría.
El cine de este género me gusta… Ya saben mis lectores del blog, me encantan las malas películas, creo que son muy buenas.
Siempre hay un malo que lo es pero no por elección ni convicción, sino porque se encuentra sometidos a fuerzas que no puede evitar, una chica guapísima, a veces ligera de ropa, casí siempre perturbada por la visión de horrores y por la vivencia de emociones morbosas, un par de escenas de violencia contenida, algunos momentos de tensión sexual y un resultado siempre abierto a futuras ediciones de la misma película en otro formato.
Me ha gustado, sobre todo porque el formato está muy cuidado. Para ser una cinta de hace más de cincuenta y cinto años está muy bien lograda. A lo mejor es una restauración.
§ 4.131. ¿Quién puede matar a un niño? (Chicho Ibáñez Serrador, 1976)
Aunque no lo dice está claramente inspirada en El señor de las moscas, la novela de William Golding (que ha tenido, a su vez, varias versiones cinematográficas, entre ellas la muy interesante de Peter Brook de 1963).
Los créditos de la película indican que se basa en la novela de Juan José Plans titulada El juego de los niños (1976). Pero existe una evidente conexión entre ellas.
Plans trabajó en la Cadena Ser durante muchos años con programas de terror radiofónicos, y lo he escuchado en podcast clásicos que se han recuperado narrando historias de terror muy bien estructuradas.
Me ha sorprendido la película. No esperaba un desarrollo tan crudo y terrorífico. Bien construida, bien narrada, con actores extranjeros.
Me ha llamado la atención la referencia que hacen los protagonistas a La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960), más que nada porque desvirtúa por completo el argumento de la historia. El protagonista le dice a la protagonista que es la historia de un señor que asesina a sus hijos para que no sufran los problemas generados por los hombres. Nada que ver con la realidad, por supuesto.
La maldad en los niños tiene algo singularmente maléfico, luciferino, “becebulesco”, porque mezcla la ignorancia con la crueldad, y siempre se supone que el mal es informado, no ignoto.
Su principio me parece un poco lento, excesivamente moroso, poco adecuado para lo que se espera de ella. Sirve para crear expectativas, generar confusión y acentuar la disonancia con lo que va a ocurrir en la segunda parte.
Cuando llegan a la Isla la historia fluye de manera más rápida.
No conocía a ninguno de los dos actores adultos, Lewis Fiander y Prunella Ransome. A él solo le visto en El doctor y los diablos (Freddie Francis, 1985), y a ella únicamente en Lejos del mundanal ruido (John Schlesinger, 1967).
Más allá del terror implícito en la presencia de los niños, otro tema de la cinta podría ser la incomunicación entre adultos y niños, aunque de manera más secundaria.
Me ha interesado, pero no me ha gustado tanto como La Residencia, de 1969, que sí la veo como película más hecha, más cerrada, más ortodoxa.
Esta parece, no obstante, mucho mejor cinta, más influyente. Una película de culto, que siempre funciona como referencia entre las mejores española de terror de todos los tiempos.
Apreciar cómo el miedo y el terror se va introduciendo en los adultos a través de la soledad, la ausencia de adultos y la única presencia de niños que, además, son muy poco comunicativos genera una tensión creciente que augura un resultado más que previsible.
Interesante, pero no me parece tan determinante como muchos cinéfilos la aprecian.
viernes, 11 de septiembre de 2026
§ 4.130. Apocalipsis sexual (Carlos Aured y Sergio Bergonzelli, 1982)
Supongo que cada director rueda lo que puede, no lo que quiere. Excepto los verdaderamente brillantes. Aured tiene cosas la mar de interesante, perdone algún momento debió entender que su única manera de seguir rodando era meter a gente en el cine como fuese, y en aqeul momento el porno soft era un camino más o menos seguro.
Esto es una cinta abiertamente pornográfica, al estilo de otras tantas que se rodó en aquellos años, que no tiene nada de singular.
La veo por esa pretensión de “totalidad” que tengo sobre muchos directores, ese propósito de ver todo lo que rodaron. Pero en este caso, la verdad, es que es un bodrio.
Como curiosidad: actúa Lina Roman, musa de Jesus Franco.
§ 4.129. El factor humano (Otto Preminger, 1979)
La vi hace muchos años, no menos de 25 y me gustó. Ahora la he vuelto a ver, y me ha volado la cabeza. Es una gran película, una cinta realmente brillante.
Y lo peculiar de la cosa es que el novelista Graham Greene sí tuvo contacto muy directo, además, con Kim Philby, un espía británico que trabajó 30 años para los americanos siendo un alto funcionario del MI6. La película es anterior a que se descubriera el escándalo, pero es sintomático que la temática sea parecida, sino idéntica. Esta historia merecería una gran serie de televisión, pero no creo que se haya rodado.
No es una cinta oscura, pero sí los propósitos que anidan en el protagonista. Es capaz de pasar desapercibido y, a la vez, tener una gran capacidad de observación.
Me ha encantado.
martes, 1 de septiembre de 2026
lunes, 31 de agosto de 2026
§ 4.127. La vía láctea (Luís Buñuel, 1969)
El tema elegido era el ideal para proyectar su ateísmo. Es religioso sólo tangencialmente, por lo que pasa por debajo del radar de la crítica abierta de las instancias religiosas. De manera sutil e inteligente va dejando caer sus críticas con ironía, humor y surrealismo, es decir, con comportamientos desusados y fuera de lo admitido como normal, natural y educado con estándares ortodoxos y admitidos por la sociedad.
No es de mis Buñueles favoritos, ni mucho menos, pero tiene su gracia para completar su filmografía.
§ 4.126. Un extraño en la escalera (Tulio Demicheli, 1955)
Clarísimamente influenciada por el cine negro, la película intenta retratar, cómo la ambición cruzada con pasión por unas faldas puede provocaran verdadera obnubilación.
Genial Arturo de Córdova, y magnífica Silvia Pinal.
Evidentemente bebe en las fuentes clásicas, pero lo hace verdaderamente bien.
Bellísima Silvia, una como verdaderamente hermosa, moderna, grande, ojos enormes, y una gracias y un garbo morboso y con ese olor a sexo que sólo saben exhumar las grandes bellezas del Hollywood clásico. Me recuerda a Kim Novak, con esa cabellera impresionante con una espalda recta que no acaba. Una belleza. Pero Pinal no le va a la zaga, ni mucho menos.
§ 4.173. Mariposa negra (Brian Goodman, 2017)
Un thriller muy evidente, en la saga de la cinta clásica de Wyler que marcó un canon en el género, creando un subgénero propio y característ...
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Es una auténtica pérdida de tiempo. No sé cómo películas como esta podían tener público y hueco en la cartelera. Hay cosas del Tito Jess que...
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El terror no es, ni mucho menos, mi género favorito, pero hay que ver de todo, películas de todos los géneros, de todos los países y de to...
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El cachondo del Tío Jess firma la cinta con el seudónimo de Clifford Brown, el célebre trompetista fallecido en un accidente de tráfico muy ...











































