He visto cosas peores, pero no muchas. Un Western básico, lleno de tópicos y que funciona como las novelas del Oeste, esas en las que LaFuente Estefanía era un crack.
Se ve por el interés de ver qué ocurre con los personajes. Nada más.
Lo peculiar es que el protagonista principal es un pistolero mayor, listo como un demonio que conoce dónde se encuentran unos kilos de oro que robó antes de entrar en prisión veinte años antes.
La galería de personajes es espectacularmente paródica. El malo malísimo, el malo guapo, el indio, el resentido, el joven con ínfulas… todos, más o menos los de siempre.
Dura 90 minutos y se hace pesada. Para lo que tiene que decir es mucho metraje.
Alguna situación cómica, algún plano, algún diálogo, pero pocas cosas que decir. Todo envuelto en una estética del oeste de lo más ordinario.
Un oeste básico para pasar un rato de la tarde de un día de verano. Sin más. Nada más que recordar.
Se ve por el interés de ver qué ocurre con los personajes. Nada más.
Lo peculiar es que el protagonista principal es un pistolero mayor, listo como un demonio que conoce dónde se encuentran unos kilos de oro que robó antes de entrar en prisión veinte años antes.
La galería de personajes es espectacularmente paródica. El malo malísimo, el malo guapo, el indio, el resentido, el joven con ínfulas… todos, más o menos los de siempre.
Dura 90 minutos y se hace pesada. Para lo que tiene que decir es mucho metraje.
Alguna situación cómica, algún plano, algún diálogo, pero pocas cosas que decir. Todo envuelto en una estética del oeste de lo más ordinario.
Un oeste básico para pasar un rato de la tarde de un día de verano. Sin más. Nada más que recordar.
