martes, 9 de junio de 2026

§ 4.084. Accatone (Pier Paolo Pasolini, 1961)

Pues será todo el neorealismo que quieras, tendrá toda la virtud que supongas y quizá constituya una obra de arte en sí misma, pero me parece un trastazo, un latazo, un coñazo, una pretenciosidad (con música de Bach, esto sí) y un aburrimiento. Pare ver esto prefiero no ver nada. 
¿Que lo que digo es sacrílego desde un punto de vista cinematográfica?
Pues me es indiferente. No soy un crítico de cine, ni soy un pretencioso. Soy simplemente un aficionado al que le gusta coleccionar películas, ver películas y ficharlas.
Y esta no la voy a volver a ver nunca más.
No me gusta el neorrealismo italiano, ni sus derivaciones. No lo soporto, me parece una estafa. Ni Visconti con Rocco y sus hermanos (aunque es la que más me gustó), Obsesión y La tierra tiembla; ni De Sica con el Ladrón de Bicicletas; ni cintas similares. Alguna cosa de King Vidor sí me gustó, en concreto La calle, pero tampoco sé si calificarlo de Neorealismo. 
No sé si Rosellini puede calificarse en sentido estricto como Neorealismo, pero Roma, Ciudad abierta sí me pareció muy buena. También me gustó Europa 51 (mucho), pero no Alemania, Año cero, y por supuesto Stromboli. Surcos de Nieves Conde es otra cosa.
No soporto esa sensación de estar viendo un documental, más o menos camuflado, de no estar viendo una ficción.
Yo no quiero aprender con el cine, ni que me de doctrina, ni que me enseñe. Quiero que me mienta, que me cuente cuentos. 
Quiero ser engañado por el cine, quiero sentirme bien viendo película que sé que son mentira. Piratas, tigres, bandoleros, amores eternos, mujeres que no dan problemas, trabajos bien pagados, hombres fuertes, héroes de plástico, indios tras los caballos...
Esto es insufrible.

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