martes, 29 de septiembre de 2026

§ 4.148. Flores rotas (Jim Jarmusch, 2005)

Una cinta muy célebre, que tuvo muchísimo predicamento, tanto de público como de crítica. De un director para mi desconocido, no había visto nada suyo.
Un guión de lo más interesante convierte a una búsqueda peculiar en una road movie. En todas las road movie se busca algo, o a alguien, un tesoro, dinero, una persona para vengarse, etc. Pero lo singular es que se busca a una antigua amante que tuvo, sin habérselo dicho, un hijo de él.
Algo lenta y pausada, muestra un escenario de lo más peculiar, con un personaje algo apático y desinteresado, nada apasionado, incluso “pasota”.
Muy bien rodada, mantiene el interés y no decae. Me ha gustado mucho. 
Los elementos introspectivos funcionan regular, tirando a mal. Es una especie de comedia negra construida con elementos singulares. Como una cinta de época fuera de su contexto. Esa es su baza y su valor.

lunes, 28 de septiembre de 2026

§ 4.147. Creadores de imágenes (Ingmar Bergman, 2000)


 Un ensayo más que una película en sentido estricto. Uno de esos juegos a los que Bergman nos tenía tan acostumbrados. 
En un escenario, pocos personajes, prevalencia del diálogo, del discurso y de la actuación pura. 
Interesante, pero muy lejos de las grandes obras del genial director sueco.
El miedo y el respecto son dos cosas diferentes. A las personas, a todas, se las tiene respecto. A lo que son, o lo que han hecho, a su obra o incluso a su vida. Pero no hay que tenerles miedo, miedo físico o, más comúnmente, miedo reverencial. 
De ese peculiar tipo de relación humana trata la película. Que no es especialmente buena, no llena la pantalla como otras del maestro, pero puede verse y presenciarse como un espectáculo en sí mismo, sabiendo que estamos en presencia de una película para la televisión.

sábado, 26 de septiembre de 2026

§ 4.146. Terror ciego (Richard Fleischer, 1971)


 Interesante, como todas las de Fleischer, un hombre que conocía el negocio y el cine, las dos cosas. Sabía hacer películas y sabía manejarse en el negocio del cine. Son dos habilidades que no siempre van de la mano. Ha habido cineastas mucho mejores que fracasaron con el lado empresarial e industrial de este tipo de arte. Y, por otro lado, también ha habido cineastas de lo más vulgar que navegaban como pez en el agua en la industria y siempre rodaron cosas, aunque de calidad más que cuestionable. 
La historia que nos narra la hemos visto tantas veces que suena a tópico. Pero esta tiene el mérito de ser una de las primeras en el subgénero.
Actores menores excepto la protagonista principal, que es una interesante Mia Farrow, cuya dotes interpretativas siempre he cuestionado, pero que aquí sí consigue dar con el tono justo. Lo hace bien, muy bien, y no era fácil. Son muchos minutos, muchos muchos, moviéndose en la oscuridad total, haciendo ademanes y gestos de una persona ciega. Es difícil, sobre todo -supongo- para una persona no ciega. 
No me gustan las películas en las que los protagonistas con ciegos, o pierden la vista, o tienen problemas visuales. Superstición si quieren, naturalmente. 
Lo peculiar de la trama es que no hay una explicación del mal, no nos da razones de por qué el mal se comporta como lo hace.
Estamos acostumbrados a que los humanos se comporten de manera racional, incluso cuando hacen el mal. Por eso nos aterra que una acción malvada pueda hacer sin causa alguna, simplemente porque sí. 
Y esto es un poco lo que plantea la película.
Es obvio que la cinta sigue la estela de la muy brillante Sola en la oscuridad (Terence Young, 1967). Bueno, no exactamente, en aquella la ceguera de la protagonista era un recurso en un momento dramático de la cinta, y aquí forma parte principal de la trama. Pero los momento de lucha con la mujer ciega eran insuperables. La recuerdo con verdadera emoción, me pareció un momento aterrador del cine, con una Audrey Hepburn en plena forma. 
Lo peculiar de este guión es el desarrollo de la historia desde el final del primer tercio. El director emplea un tercio del metraje en presentar a los personas y la historia, y dos a desarrollar la vivencia de la mujer. Mucho metraje sola absolutamente soporta Mia, y consigue que no te aburras someramente, aunque por momentos pierdes el interés.
Una más de Fleischer, un maestro de la clase media. O, mejor dicho, un Superclase industrial.

viernes, 25 de septiembre de 2026

§ 4.145. Monster's Ball (Marc Forster, 2001)


 Una película sobre el racismo de lo más tópica y basta posible. No es nada sutil, todo lo contrario.Su gracia reside, precisamente en su zafiedad, en su vulgaridad, en su sencillez. Un mensaje de lo más tosco y de lo más necio. 
Este es el director al que más tarde le dieron la oportunidad de rodar una de la serie de 007, Quantum of Solace (2008) y, la verdad, no puedo entender por qué. 
Es nítida, el color se aprecia bien, funciona por momentos y no es ampulosa o bellaca. Sencillamente es vulgar y sencilla en su mensaje. No hay capacidad de sorpresa por parte del espectador. Los actores, más allá de la capacidad de Billy Bob Thornton, no parecen muy bien elegidos. Aunque Halle Berry consiguió el Oscar a la mejor actriz. Pero Heath Ledger no da para más, y Peter Boyle no puede hacer otra cosa que lo que hace.
La trama se come todo los aspectos de la cinta. No hay más que trama. Si es de las temáticas que te agradan, puede parecerte interesante, pero quien busca algo más en una cinta se queda un poco corta.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

§ 4.144. Balzac y la joven costurera china (Dai Sijie, 2002)


 Un relato duro y seco de que la amistad, el amor, la tensión vital y la pasión puede surgir incluso en los sitios más insospechados y bajo las condiciones más duras. En este caso bajo el régimen chino de la dictadura de Mao y sus campos de reeducación.
Me ha gustado. Son las mismas emociones que en cualquier otra cultura. No tiene la delicadeza de otras obras Chinas o Coreanas, ni por supuesto el lirismo de Ozu o Mizoguchi. En el fondo si se hubiera rodado con occidentales en otros lugares hubiera sido indiferente.
Me ha gustado. Interesantes son los paisajes, los planos, los animales y los árboles y vegetación. 

martes, 22 de septiembre de 2026

§ 4.143. La vida por delante (Fernando Fernán Gómez, 1958)

 Una película que sólo se comprende en un tiempo y en un lugar. Típico producto del “desarrollismo” patrio. Una sociedad que comenzaba a desperezarse del ‘sorongo’ de la GCE, del Franquismo, de la autarquía, de la pobreza extrema y el “cerrado y sacristía”.
Ilusiones juveniles de una vida próspera y nueva, de unos enamorados que pretenden hacerse un hueco en la vida. 
Una genialidad -más- de FFG. Un cineasta total: guionista, director, actor, hombre total. Un grande de verdad. 
La película está restaurada y se ve de maravilla. Un blanco y negro diáfano y brillante, definido y nítido.
Siempre comento lo mismo, que es una pena que no se licencien 500 ó 600 títulos del cine español anterior a la transición. Hay joyas, películas estupendas, mayores y menores, y de todo tipo. Pero claro, FlixOlé tiene la culpa. 
No creo que sea incompatible una plataforma de streaming con una colección de dvd. 

lunes, 21 de septiembre de 2026

$ 4.142. Adolfo Suárez, el Presidente (Sergio Cabrera, 2010)

 


§ 4.141. La tienda en la Calle Mayor (Ján Kadár y Elmar Klos, 1965]

 

Oscar a Película de habla no inglesa de 1965 narra una historia muy humana. En un entorno hostil puede surgir la paz espiritual, la comprensión entre seres humanos y la empatía, condiciones para fomentar una sociedad justa y limpia.
Inteligente y muy rodada, te va introduciendo poco a poco en la dinámica malvada de la “nazificación”, mostrando lo que los buenos hombres debería haber hecho y no lo que hicieron. 
Algo difícil por el idioma, y quizá demasiado larga, es toda una lección de vida, ahora que los extremismos parecen triunfar y ganar elecciones en las urnas. Toda una lección. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

§ 4.140. La maldición de Frankenstein (Jesús Franco, 1972)

Otra más del Tito Jess. De las que se pueden ver. Es interesante por varias cosas. En primer lugar, por la fotografía, el color con que está rodada y el tipo de película con que está rodada. Tiene un punto ‘granulado’, o ‘granuloso’ que hace que el espectador distinga bien los colores oscuros. 
En segundo lugar, or la presencia de Anne Libert y su interpretación de la “mujer-pájaro”, verdaderamente guapa e interesante.
En tercer lugar, por el nombre del doctor maligno -los doctores siempre lo son- Cagliostro, nombre interesante que intuyo que lo trajo de la película atribuida a Orson Welles, que a su vez lo utiliza por ser un personajes de una ópera (creo recordar).
En cuarto lugar, por la preciosa capa portuguesa que luce el ‘doctor’ Seward, el bueno en este caso.
Algo desparramada, con esos puntos delirantes que ya no sabes si son forzados o si era el sello típico del Tito Jess.
Se puede ver, pero como muchas suyas, es para los muy convencidos, los muy de él, los que ven de todo, o de los que le gustan mucho las películas “exhume”.

§ 4.139. El asesinato de Carrero Blanco (Miguel Bardem, 2011)


 

§ 4.138. Queridos camaradas (Andrei Konchalovsky, 2020)

Incómoda y honesta. Pero te deja un cierto regusto peculiar. Pareciera que loa el período de Stalin. Al menos es lo que dicen recurrentemente cuando surgen problemas y tienen que enfrentarse a la resolución de los mismos.
Rodada en blanco y negro pretende poner sobre la mesa los problemas internos que ya tenía la URSS en 1962.
La represión incluso frente a los suyos debería ser una cuestión más frecuente de lo que nos contaron durante años. 
Hay algo de cinismo, un poco de humor mordaz y una crítica abierta al régimen, su burocracia y sus políticos.
Una sociedad inflamada de ideología que situó lo colectivo en el centro del sistema en vez de al individuo no podía construir un paradigma duradero y justo. Era evidente. 
Me ha gustado. Tiene ritmo y tensión, además de efectuar esa labor de proselitismo del que el cine soviético no se libra nunca. Quizá Tarkovsky fuese el único lúdico en toda su industria. Con él coescribió el guion de su película Andréi Rubliov (1966).
El director no es precisamente un principiante. Nació en 1937. Es hermano de Nikita Mijalkov, porque eligió como apellido el de su abuelo.
Hizo su periplo norteamericano incluso con cintas tan peculiares como Tango y Cash, ahí es nada.

viernes, 18 de septiembre de 2026

§ 4.137. Libertad provisional (Roberto Bodegas, 1976)


 Pues una cinta con una temática muy avanzada a su tiempo. Parejas no estandarizadas, prostitución encubierta (y no tan encubierta), lumpem proletariado venido a más, pretensiones sociales, dificultades y soluciones vitales novedosas.
Un director de aquel momento. Tiene una cinta muy singular: Matar al Nani (1988), que siempre me gustó mucho.
Una buena Concha Velasco en plenitud de condiciones y un Patxi Andión que no daba para más. 
Un director que quizá no tuvo suerte y que luego, más tarde, se dedicó a la dirección de series de televisión, supongo que con desigual fortuna.

§ 4.136. Las hermanas Munekata (Yasujiro Ozu, 1950)


 Es que… te quedas sin aliento, sin nada que decir. Es de una delicadeza, de una emotividad expresiva, de una sencillez dramática que apabulla.
No sobra un plano, no sobre un diálogo, no faltan explicaciones, no las necesita, no las reclamas. 
Sencillamente te dejas llevar por una historia absolutamente corriente pero narrada con una introspección y una capacidad reflexiva que impresiona. Porque sólo hay encuadre, planos, diálogos, actores, actuación. Es decir, sólo hay cine.
Me ha gustado mucho el empleo del “plano Ozu”, desde abajo, a 40 centímetros del suelo, porque patrocina una perspectiva singular y muy original. Sobre todo en las escenas familiares, que es cuando más lo usa. Probablemente en exteriores no lo emplea. Tendré que fijarme la próxima vez.
Me ha gustado más el planteamiento que el desenlace, que juega más en las ligas románticas del cine ortodoxo occidental.
Apreciar la alegría o el amor en los rostros de los japoneses me parece difícil y poco fiable. Lo tienes que deducir por el contexto y los diálogos, no tanto por su expresividad, aunque también.
La luchas de las hermanas es soterrada, pero intensa, con piedad y sosiego, pero dura y vivida. 
Son dos formas de vivir lo que plantea, dos maneras de amar y de sentir. Una más serena, madura, adulta, y otra más ligera, vehemente y superficial. Pero las dos son válidas, las dos tienen virtudes y defectos. 
Me pregunto si al día de hoy todavía las mujeres japonesas utilizarán para el día a día los kimonos tan vistosos que se ven en la cinta. Probablemente no, su uso estará reducido a ceremonias y eventos especiales. Pero sólo lo supongo. 

domingo, 13 de septiembre de 2026

§ 4.134. La noche (Michelangelo Antonioni, 1961)


 La segunda de la trilogía de la incomunicación, la primera que veo (pueden verse separadamente, porque no tienen conexión entre sí).
Muy interesante. Como el Desierto Rojo, es difícil entrar en ella, tiene un estilo visual seco y duro. Un blanco y negro grueso, áspero e industrial agudiza la sensación de tristeza.
No es que sea una película existencial, pero plantea preguntas incómodas y difíciles, de esas que todos los hacemos antes o después y que por necesidad no podemos plantearnos frecuentemente. No podríamos vivir con la angustia de tener que racionalizar la muerte, la soledad, la enfermedad, la pena o la tristeza. Hay que continuar y seguir hacia adelante, aunque no sepamos qué significa eso, ni para qué sirve. 
Aunque no es el tono, sí es la temática de Bergman, tratada, eso sí, desde una perspectiva muy diferente. Para empezar, en Antonioni los diálogos forman parte esencia de la película, mientras que al potencia visual de Bergman es su punto fuerte. 
Desde luego puede verse con tres prospectivas, al menos. En primer lugar, como un replanteamiento de la propia vida cuando observas la enfermedad e inevitable muerte de un amigo. En segundo lugar, como el hastío de un matrimonio burgués cansado de los años, de sí mismo y de todo lo que les rodea. Y, en tercer lugar, esconde un mensaje de soledad compartida, de imposibilidad de establecer un diálogo natural, sincero y constructivo sobre la pareja y sobre la evolución de cada miembro por separado. 
Ese vértigo de los cuarenta y tantos largos, de esa madurez en la que todo marcha y va sobre ruedas, en los que todavía tienes fuerza y potencia para comenzar una nueva vida pero, sin embargo, te sigue amarrando a la que tienes, por nostalgia, por hábito, por necesidad o cobardía.
No entiendo bien del todo algunos episodios que acontecen en la aventura de la mujer: la pelea, los cohetes, etc. No sé muy bien qué nos quiere decir el director.
Es una película muy de actores, tres espectaculares: Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, con la presencia de Monica Vitti y Bernhard Wicki, el gran director austríaco.

§ 4.133. El castillo de Fu Manchú (Jesús Franco, 1969)

Lo que se esperaba, pero mejor de lo que se esperaba. Segunda de Fu Manchú a cargo de Franco, que rodó dos de la saga, de una dieciséis, aproximadamente. 
No es una saga propiamente dicha, ni tienen continuidad, ni son dela misma productora -con lo que la homogeneidad entre ellas es imposible- ni siguiera juegan como otras sagas (007, básicamente) con el mismo modelo de película: misión, chicas, tensión, resultado esperado, fin feliz, en el caso de la saga de James Bond.
Se puede ver, pero se nota que Franco ya empezaba a desparramar. Buen color, una trama razonable y un metraje clásico y ortodoxo. No tiene pinta de haber aprovechado mucho material de otras películas.
Se deja ver, un rato, y, desde luego, una sola vez.

sábado, 12 de septiembre de 2026

§ 4.132. Doctor Jekyll y el Hombre Lobo (León Klimovsky 1972)

Un poco lo de siempre. Pero son películas entretenidas. Es, al parecer, la sexta entrega de Waldemar Daninsky, siempre con Paul Naschy a la cabeza. Aquí con Jack Taylor y Mirta Miller.
Buen color, buen formato, bien rodada, algo espesa y muy previsible, pero interesante. Algún día tengo que poner en orden todas las películas de este tipo. Verlas todas por orden, aunque sé que son de diferentes directores, épocas e incluso productoras. Pero se puede intentar.
Falta imaginación en las productoras españolas. A un precio competitivo se podrían sacar las once películas en un pack y estoy seguro que se venderían. Bueno, ahora con el streming quizá no tanto como a mi me gustaría. 
El cine de este género me gusta… Ya saben mis lectores del blog, me encantan las malas películas, creo que son muy buenas.
Siempre hay un malo que lo es pero no por elección ni convicción, sino porque se encuentra sometidos a fuerzas que no puede evitar, una chica guapísima, a veces ligera de ropa, casí siempre perturbada por la visión de horrores y por la vivencia de emociones morbosas, un par de escenas de violencia contenida, algunos momentos de tensión sexual y un resultado siempre abierto a futuras ediciones de la misma película en otro formato. 
Me ha gustado, sobre todo porque el formato está muy cuidado. Para ser una cinta de hace más de cincuenta y cinto años está muy bien lograda. A lo mejor es una restauración. 

§ 4.131. ¿Quién puede matar a un niño? (Chicho Ibáñez Serrador, 1976)


 Aunque no lo dice está claramente inspirada en El señor de las moscas, la novela de William Golding (que ha tenido, a su vez, varias versiones cinematográficas, entre ellas la muy interesante de  Peter Brook de 1963).
Los créditos de la película indican que se basa en la novela de Juan José Plans titulada El juego de los niños (1976). Pero existe una evidente conexión entre ellas.
Plans trabajó en la Cadena Ser durante muchos años con programas de terror radiofónicos, y lo he escuchado en podcast clásicos que se han recuperado narrando historias de terror muy bien estructuradas.
Me ha sorprendido la película. No esperaba un desarrollo tan crudo y terrorífico. Bien construida, bien narrada, con actores extranjeros.
Me ha llamado la atención la referencia que hacen los protagonistas a La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960), más que nada porque desvirtúa por completo el argumento de la historia. El protagonista le dice a la protagonista que es la historia de un señor que asesina a sus hijos para que no sufran los problemas generados por los hombres. Nada que ver con la realidad, por supuesto.
La maldad en los niños tiene algo singularmente maléfico, luciferino, “becebulesco”, porque mezcla la ignorancia con la crueldad, y siempre se supone que el mal es informado, no ignoto.
Su principio me parece un poco lento, excesivamente moroso, poco adecuado para lo que se espera de ella. Sirve para crear expectativas, generar confusión y acentuar la disonancia con lo que va a ocurrir en la segunda parte.
Cuando llegan a la Isla la historia fluye de manera más rápida.
No conocía a ninguno de los dos actores adultos, Lewis Fiander y Prunella Ransome. A él solo le visto en El doctor y los diablos (Freddie Francis, 1985), y a ella únicamente en  Lejos del mundanal ruido (John Schlesinger, 1967).
Más allá del terror implícito en la presencia de los niños, otro tema de la cinta podría ser la incomunicación entre adultos y niños, aunque de manera más secundaria.
Me ha interesado, pero no me ha gustado tanto como La Residencia, de 1969, que sí la veo como película más hecha, más cerrada, más ortodoxa. 
Esta parece, no obstante, mucho mejor cinta, más influyente. Una película de culto, que siempre funciona como referencia entre las mejores española de terror de todos los tiempos. 
Apreciar cómo el miedo y el terror se va introduciendo en los adultos a través de la soledad, la ausencia de adultos y la única presencia de niños que, además, son muy poco comunicativos genera una tensión creciente que augura un resultado más que previsible. 
Interesante, pero no me parece tan determinante como muchos cinéfilos la aprecian.

viernes, 11 de septiembre de 2026

§ 4.130. Apocalipsis sexual (Carlos Aured y Sergio Bergonzelli, 1982)


 Supongo que cada director rueda lo que puede, no lo que quiere. Excepto los verdaderamente brillantes. Aured tiene cosas la mar de interesante, perdone algún momento debió entender que su única manera de seguir rodando era meter a gente en el cine como fuese, y en aqeul momento el porno soft era un camino más o menos seguro.
Esto es una cinta abiertamente pornográfica, al estilo de otras tantas que se rodó en aquellos años, que no tiene nada de singular. 
La veo por esa pretensión de “totalidad” que tengo sobre muchos directores, ese propósito de ver todo lo que rodaron. Pero en este caso, la verdad, es que es un bodrio.
Como curiosidad: actúa Lina Roman, musa de Jesus Franco.



§ 4.129. El factor humano (Otto Preminger, 1979)

 

La vi hace muchos años, no menos de 25 y me gustó. Ahora la he vuelto a ver, y me ha volado la cabeza. Es una gran película, una cinta realmente brillante.
Y lo peculiar de la cosa es que el novelista Graham Greene sí tuvo contacto muy directo, además, con Kim Philby, un espía británico que trabajó 30 años para los americanos siendo un alto funcionario del MI6. La película es anterior a que se descubriera el escándalo, pero es sintomático que la temática sea parecida, sino idéntica. Esta historia merecería una gran serie de televisión, pero no creo que se haya rodado.
No es una cinta oscura, pero sí los propósitos que anidan en el protagonista. Es capaz de pasar desapercibido y, a la vez, tener una gran capacidad de observación. 
Me ha encantado.

§ 4.171. Arrabalera (Tulio Demicheli, 1950)

 Debut cinematográfico de un clásico del cine argentino y español, Tulio Demicheli. Un director polifacético, capaz de rodar de todo, en tod...