Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
domingo, 13 de septiembre de 2026
§ 4.134. La noche (Michelangelo Antonioni, 1961)
La segunda de la trilogía de la incomunicación, la primera que veo (pueden verse separadamente, porque no tienen conexión entre sí).
Muy interesante. Como el Desierto Rojo, es difícil entrar en ella, tiene un estilo visual seco y duro. Un blanco y negro grueso, áspero e industrial agudiza la sensación de tristeza.
No es que sea una película existencial, pero plantea preguntas incómodas y difíciles, de esas que todos los hacemos antes o después y que por necesidad no podemos plantearnos frecuentemente. No podríamos vivir con la angustia de tener que racionalizar la muerte, la soledad, la enfermedad, la pena o la tristeza. Hay que continuar y seguir hacia adelante, aunque no sepamos qué significa eso, ni para qué sirve.
Aunque no es el tono, sí es la temática de Bergman, tratada, eso sí, desde una perspectiva muy diferente. Para empezar, en Antonioni los diálogos forman parte esencia de la película, mientras que al potencia visual de Bergman es su punto fuerte.
Desde luego puede verse con tres prospectivas, al menos. En primer lugar, como un replanteamiento de la propia vida cuando observas la enfermedad e inevitable muerte de un amigo. En segundo lugar, como el hastío de un matrimonio burgués cansado de los años, de sí mismo y de todo lo que les rodea. Y, en tercer lugar, esconde un mensaje de soledad compartida, de imposibilidad de establecer un diálogo natural, sincero y constructivo sobre la pareja y sobre la evolución de cada miembro por separado.
Ese vértigo de los cuarenta y tantos largos, de esa madurez en la que todo marcha y va sobre ruedas, en los que todavía tienes fuerza y potencia para comenzar una nueva vida pero, sin embargo, te sigue amarrando a la que tienes, por nostalgia, por hábito, por necesidad o cobardía.
No entiendo bien del todo algunos episodios que acontecen en la aventura de la mujer: la pelea, los cohetes, etc. No sé muy bien qué nos quiere decir el director.
Es una película muy de actores, tres espectaculares: Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, con la presencia de Monica Vitti y Bernhard Wicki, el gran director austríaco.
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