Debut cinematográfico de Elia Kazan, director de 19 largometrajes a cualificación mejor. Entre ellos extraordinarias películas míticas y geniales.
Ésta me ha parecido excesivamente larga, para contar lo que quiere contar no hace falta darle una extensión tan desmesurada. No creo que en un cine actual, más preocupado a la restricción de medios pudieran hacerse este tipo de excesos. 128 minutos es una duración larga.
No dudo que sea una cinta excelente, tanto técnica como dramáticamente, pero no es lo que más me ha gustado de Kazan, que aquí se comporta como un cronista realista que rueda “América, América” que como el idealista de “Viva Zapata”.
Tiene la gracia de ser un producto de gran formato, grandes intenciones, actores muy teatrales, guión profundo y muy trabajado y melancolía en el resultado.
Hay algo de King Vidor en la cinta, de La calle, una cinta que me pareció paradigmática de neorealismo americano. Aunque sea una exageración uno este tipo de cine con Rossellini, con De Sica, y esta gente tan creativa que lo que que pretende es ser cronista de la realidad.
El casting es extraordinario: Dorothy McGuire, James Dunn, Peggy Ann, Ted Donaldson, Joan Blondell, Lloyd Nolan, James Gleason, Ruth Nelson, y McDonough
John Alexander.
No es lo que más me ha gustado de Kazan y ni siquiera me parece una cinta verdaderamente brillante. Hablo desde un nivel de apreciación personal, no desde un punto de vista técnico o estilístico. Seguramente es una cinta apreciada, pero no creo que tenga nada que ver, por ejemplo, con Mar de hierba, que es su segunda película y su primera obra de arte.
Ésta me ha parecido excesivamente larga, para contar lo que quiere contar no hace falta darle una extensión tan desmesurada. No creo que en un cine actual, más preocupado a la restricción de medios pudieran hacerse este tipo de excesos. 128 minutos es una duración larga.
No dudo que sea una cinta excelente, tanto técnica como dramáticamente, pero no es lo que más me ha gustado de Kazan, que aquí se comporta como un cronista realista que rueda “América, América” que como el idealista de “Viva Zapata”.
Tiene la gracia de ser un producto de gran formato, grandes intenciones, actores muy teatrales, guión profundo y muy trabajado y melancolía en el resultado.
Hay algo de King Vidor en la cinta, de La calle, una cinta que me pareció paradigmática de neorealismo americano. Aunque sea una exageración uno este tipo de cine con Rossellini, con De Sica, y esta gente tan creativa que lo que que pretende es ser cronista de la realidad.
El casting es extraordinario: Dorothy McGuire, James Dunn, Peggy Ann, Ted Donaldson, Joan Blondell, Lloyd Nolan, James Gleason, Ruth Nelson, y McDonough
John Alexander.
No es lo que más me ha gustado de Kazan y ni siquiera me parece una cinta verdaderamente brillante. Hablo desde un nivel de apreciación personal, no desde un punto de vista técnico o estilístico. Seguramente es una cinta apreciada, pero no creo que tenga nada que ver, por ejemplo, con Mar de hierba, que es su segunda película y su primera obra de arte.

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