No me suelen gustar los biopic de personas del espectáculo. Entiendo que es muy difícil contar lo que hacen sin ver lo que hacen. De deportistas y actores también es difícil. Los que funciona son de personajes en profesiones estándar: médicos, ingenieros, militares, políticos, personas sobre las que no tienes formada una idea de cómo son o cómo deben ser.
El personaje de Kaufman debía ser peculiar. El clásico “loco carioca” que va a lo suyo y que tiene una forma tan singular de actuar y comportarse en la vida y en el espectáculo que se duda de si es un genio o un loco.Dudo bastente que, tal y como lo retratan en la película, no tuviese de verdad un problema psíquico, o incluso de doble personalidad.
Me parece que lleva su visión de las cosas hasta un punto delirante. Aunque quizá de eso se trate. De conseguir que la gente se ría de verdad, de sí misma, de los demás, de todo, de cualquier cosa.
Desde luego es una forma muy creativa de abordar el mundo del espectáculo. Novedosa y rupturista, quizá lo mejor que se puede decir de un cómico.

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