Me ha sorprendido, la esperaba más básica, peor, del motón, y me ha sorprendido, mucho, especialmente su calma, su temple, su estilo pausado, tranquilo, sereno, incluso detenido.
El papel de robert Duval es muy bueno, difícil en su carrera, pues nunca ha hecho de malo malísimo, que yo recuerde, y no lo hace nada mal. Antes al contrario, es creíble y veraz. No se espera de él un papel así, pero le imprime una personalidad peculiar. Acostrumbrado como estamos a asesinos, o vitaminados, musculosos, y fornidos, o bien neuróticos, neurasténicos y psicópatas, ver un asesino tan "normal" no es tran sencillo. Me recuerda a Get Carter, el personaje de Michael Caine, aunque aquel era un profesional desde el principio, y éste parece haber aprendido el oficio sobre la marcha. Aunque tiene un pasado nada halagüeño, turbio y oscuro.
Su frialdad, su calma, su saber hacer no es compatible con una improvisación, antes al contrario, revela costumbre, oficio, escuela, práctica. No hay posibilidad alguna de que su conducirse sea espontaneo.
Me ha gustado, me gusta este director, del que he visto pocas cosas.
Aemás de Duval interviene Jane Greer, lo cual ha sido toda una sorpresa, pero está irreconocible, lejos de sus papeles de femme fatale que la hicieron mundialmente conocida, toda una estrella en su momento, todo un canon de mujer de los cincuenta.

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