sábado, 30 de enero de 2021

§ 2.275. Sed de mal (Orson Welles, 1958)

Una indiscutible obra cumbre del cine negro. La he visto más de 4 ó 6 veces. En cada visionado me parece mejor cinta, más madura, hecha, cerrada, completa.
Cómo va mezclando las dos historias, y va desentrañando las malicias de la policía americana es magistral, el dominio del guión es descomunal, siendo un canon de la mistura entre el trabajo policial del protagonista y su vida personal.
Es impresionante el uso de la luz, sobre todo por las sombras que proyecta, jugando con el bien y el mal, lo iluminado y lo que queda oculto a la visión de las personas.
El debate sobre las formas diferentes de abordar el trabajo policial es el motor que mueve la cinta, el mensaje final, la moraleja. Y director lo plantea al revés de como usualmente se puede imaginar esta cuestión: los policías decentes son los mexicanos y los corruptos los americanos.
Me ha encantado Welles como actor, con una fuerza y potencia descomunales. Magnífico también es Akim Tamiroff, todo un personaje, toda una garantía de actuación.
Janet Leigh no funciona del todo, no la veo, parece la pieza más débil del engranaje. Charlton Heston impresiona con su templanza y con su carácter, llena la pantalla y planta cara al mismísimo Orson.
También intervienen, aunque con poquísimo metraje Marlene Dietrich, y Zsa Zsa Gabor. También, aunque brevísimamente, aparece Joseph Cotten. El resto del reparto es Joseph Calleia, Dennis Weaver, Ray Collins, y Mercedes McCambridge.

viernes, 29 de enero de 2021

§ 2.274. El tren (John Frankenheimer, 1964)

La vi en 2015 y en 2014. Es la tercera vez que la veo. Me ha gustado mucho las otras dos veces que la vi. Rodrigo es la primera vez que la ve. Espero que le guste.
Era la época dorada de Frankenheimer, los años verdaderamente buenos, en creatividad y público.
Es un poco larga, quizá le sobren 20 ó 30 minutos, pero es entretenida.
Excelente reparto: Burt Lancaster, Paul Scofield, Jeanne Moreau, Michel Simon, Howard Vernon, Suzanne Flon, Charles Millot, Wolfgang Preiss, y Albert Rémy.

§ 2.273. El gran orador (Jack B. Hively, 1939)

 
Una más de 1939, que fue un año absolutamente magnífico.
Un gran abogado defiende a delincuentes de forma eficaz, pero uno que es culpable se enamora de su hija... Todo un lío.
Director desconocido para mi, que tiene una sola película de cine -ésta-, varias para la televisión.
Los actores no me suenan nada, actores a medio camino del mudo y del sonoro: Lee Tracy, Barbara Read, Patric Knowles, Allan Lane, Linda Hayes, Morgan Conway, Robert Emmett Keane, Roy Gordon, Robert Strange, Elliott Sullivan, y Leonid Kinskey.

jueves, 28 de enero de 2021

§ 2.272. El traidor (Marco Bellocchio, 2019)

 

A medio camino entre el telefilm y la miniserie, en dos horas y media nos cuenta los últimos años de vida de Tommaso Buscetta, hombre clave de la mafia de la heroína en Italia a principios de los ochenta. Tras exiliarse en Brasil es extraditado a Italia y, para sorpresa de propios y extraños, decide colaborar con el Juez Giovanni Falconne. Su familia brasileña se encuentra a salvo en Estados Unidos y a él le entran las dudas de si participar con el Juez o bien seguir callado. Decide hablar.
La película es un poco larga, demasiado. Con una hora y media valdría, quizá dos, pero dos y media es una exageración. Me parece que se queda a medio camino entre una pequeña serie, a lo mejor de cinco o seis horas y una película pretendidamente épica.

miércoles, 27 de enero de 2021

§ 2.271. El cerebro de un billón de dólares (Ken Russell, 1967)

La tercera película de la saga de Harry Palmer, un espía al estilo 007, muy de moda en aquella época, sobre novelas de Len Deighton.
Las otras dos entregas ya las vi, y no me gustaron demasiado. Entretenidas, pero, desde mi óptica, las lastraba la comparación con las de 007. Ipcress (Sidney J. Furie, 1965) y Funeral en Berlín (Guy Hamilton, 1966)
Un guión un poco confuso. El robo de una material genético en forma de huevos que es entregado a una organización encargada de la liberación del pueblo letón del tiranismo soviético. El protagonista, Michal Caine -también de las otras dos- se ve involucrado en sucesivas aventuras a cual más abracabadrante. Primero al entregar el termo llego de los huevos a Karl Malden, espía al servicio de un cerebro electrónico, luego cuando se hace pasar por miembro de esa organización, más tarde cuando es detenido por los soviéticos, etc. Más tarde, una vez que es salvado por un general ruso al que debía favores es enviado de nuevo a la organización que le había mandado con instrucciones precisas. Parece que está jugando a un doble juego: para la organización que pretende la liberación de Letonia y para los rusos que pretenden seguirla subyugando.
A todo esto la revolución es financiada por un rico americano que está obsesionado en eliminar el comunismo. Todo un dislate...
Michael Caine, en su papel, Karl Malden discretito, y la chica es Françoise Dorléac, vistosa y audaz. Es una actriz que falleció muy joven, a los 25 años, con una veintena de películas. Hubiera sido una gran estrella. También cuenta con Ed Begley es el millonario americano que financia la revolución letona, y Oskar Homolka, haciendo de lo que sabe, de ruso.
Me parece que las tramas más sencillas funcionan mejor, en este caso con muchas y variadas, pero con poco recorrido. Visualmente la película es bonita, un color muy vivo y escenas y planos ricos y variados.

§ 2.270. Por un puñado de dólares (Sergio Leone, 1964)

Tan buena como siempre...

domingo, 24 de enero de 2021

§ 2.269. Marchar o morir (Dick Richards, 1977)

Del director vi hace muchísimo años una película que me encantó: Adiós muñeca (1975), con un Robert Mitchum absolutamente imperial. Me impactó mucho, todas las adaptaciones de novelas policíacas clásicas me gustan mucho, sin excepción.
Esta de hoy es posterior a aquella, la siguiente en la breve lista de siete películas como director, alguna codirigida.
El argumento es interesante: la legión extranjera tras la IGM tiene que proteger a una expedición de excavadores de tumbas en el desierto de Marruecos. Se busca una ciudad enterrada en las arenas del desierto. Los beduinos acechan, e impiden que se realicen las excavaciones.
No se explica que pinta una mujer (Deneuve) en esta expedición, o al menos no me he fijado. No sé si quizá se cortó la película.
La vida militar de la legión extranjera es esbozada, comentando algunos aspectos, la marcha en el desierto, los ejercicios de tiro, y poco más. Las sanciones, realmente tortura, ante los incumplimientos de la disciplina.
En reparto es generoso en estrellas: Gene Hackman, Terence Hill, Catherine Deneuve, Max von Sydow, a los que acompañan Ian Holm como jefe de los beduinos, Jack O'Halloran, Rufus Magloire, Marcel Bozzuffi, y André Penvern.
Destaca Hackman que siempre ha tenido el status de gran estrella ,y lo guapísima que es Deneuve, realmente espectacular, con una belleza natural y sofisticada a la vez, realmente preciosa. Una gran mujer, con clase y estilo. Personalidad y belleza, inteligencia y glamour. Un diosa. Sydow es toda una personalidad del cine, nada más que decir.
Una película entretenida, sin más. Con menos desarrollo que las posibilidades que parecía anticipar por la historia que se vislumbraba por situación, reparto y director.