miércoles, 16 de diciembre de 2020

§ 2.173. Al límite (Martin Scorsese, 1999)

    Temática difícil donde la haya. Me llama la atención lo poco que me sonaba la película... No es de las más conocidas suyas, probablemente porque tampoco es de las mejores. Me ha llamado mucho la atención y el tratamiento que se le de a la cuestión. No me parece de Scorsese. No sé cómo decirlo, pero me parecería más propia de Fuqua o incluso de Abel Ferrara. De este tipo de director neoyorkino hasta la médula que se dedica a mostrar el lado más sucio de la gran ciudad. No es que él no lo sea, que lo es, porque nació allí. Es que no ejerce como tal. Sus películas no tiene a NY con protagonista. En esta película tampoco.
    La inhumanidad de un servicio público de urgencias en la ciudad de Nueva York por la noche. 
    Un conductor de ambulancias muy quemado con la noche y los tipos de atenciones que realizan comienza a sufrir alucinaciones. Ve a personas que ha intentado salvar en otras ocasiones, especialmente se le aparece el fantasma de una chica de 18 años. Nicolas Cage es el conductor, Patricia Arquee es la chica del padre que intentan salvar al comienzo de la plelícula y John Goodman el compañero en la ambulancia.
   Homicidios, suicidios, sobredosis, todo tipo de penurias y problemas. Toda una locura, una paranoia de intervenciones, drogas, marginalidad y psicosis de estos trabajadores. Es natural que este tipo de estrés acumulado de días y días conlleve una auténtica psicosis...
    La música es de Elmer Bernstein, básicamente retazos de canciones de rock duro. Elmer es un clásico absoluto, bandas sonoras míticas del cine llevan su sello.
    No me ha gustado especialmente. Creo que el director eligió a Nicolas Cage antes de que se construyera el guión (por Paul Schrader, nada menos -habitual suyo en varias películas-, sobre novela de  Joe Connelly) y elegir actores y casting. Ese punto de ido, de neuroriquillo, de pasado de vueltas creo que le va bien al personaje. Hay algo de autenticidad en ello, de no necesitar actuar. Es cierto que tiene un Oscar, pero no es un buen actor y cuando le vi en el reparto pensé, guauuuu, ¿cómo puede ser que Scorsese, que tan bien elige a sus actores cuenta con él para esta cinta? Me sorprende, mucho además...

§ 2.172. Zelig (Woody Allen, 1983)

    Peculiar ensayo cinematográfico. Un hombre de mediados de los años 20 tiene la capacidad de mutar en cualquier persona que se encuentre a su lado, chino, negro, judio, irlandés, etc. Muta físicamente y es estudiado por psiquiatras y médicos varios. Adopta tanto la forma física como la personalidad para caer bien en cualquier momento y lugar. No tiene una propia personalidad, sólo sirve para adaptarse incluyéndose en el grupo como uno más. Un personaje anodino carente de entidad, como tantos otros que pretende adaptarse a cualquier circunstancia. Es una crítica a un tipo de persona muy de moda actualmente, en realidad, de moda en cualquier momento. Siempre hay un Zelig cerca, una persona sin entidad que lucha densamente por no mostrar quién es intentando integrarse en una realidad que le circunda.
    Es claramente, el antecedente de películas que muestran varios acontecimientos sociales importantes en una determinada sociedad desde la perspectiva de un único personaje, aprovechando para exponer, y criticar, determinados aspectos de un momento histórico.
    Como ensayo en una filmografía completa se puede ver. Como película propiamente dicha no tanto. Me parece interesante verla, pero no creo que sea una película que ve muchas veces en mi vida. Tiene un metraje corto, lo que ayuda a digerir el mensaje, pero sinceramente, la veo porque es de él, si fuese un experimento fílmico de alguien a quien no tuviera respeto no la hubiera terminado.

§ 2.171. Pasaje a la India (David Lean, 1984)

    Última película del genial David Lean, uno de los directores más prodigiosos de la historia del cine. Con un reparto de superlujo: Judy Davis, Victor Banerjee, Peggy Ashcroft, James Fox, Alec Guinness, Nigel Havers, Richard Wilson, Antonia Pemberton, Saeed Jaffrey, Art Malik, Michael Culver, Roshan Seth, Clive Swift, Ann Firbank, Rashid Karapiet, y Dina Pathak
    Novela de E. M. Forster y guión del propio Lean es una buena muestra de la literatura y cine británico. Sensibilidad, atención a los detalles y costumbrismo, a lo que Lean añade monumentalidad, película de gran formato, un color estupendo y unos planos (de amor y lujo) realmente imposibles de realizar fuera de este tipo de cine, del de aquellos años y de este director, de este tipo de directores. No tengo claro que fuera un éxito, sobre todo tras el fracaso comercial de "La hija de Ryan". Es como el último tiro del director de siempre, del que se puede esperar, naturalmente, una gran obra, pero también un gran fracaso en relación al presupuesto concedido y el dinero recaudado.
    La tensión entre las mujeres -madres y novia- del magistrado inglés y la sociedad bienpensante británica es el arco de bóveda sobre el que se edifica la historia. Su viaje tiene más pretensiones que las meramente relacionadas con visitar al hijo. Pretenden conocer la vida y las costumbres del lugar, pero a los británicos no les interesa demasiado congeniar con los nativos. Para ellos la India simplemente es una colonia, a la que esquilmar en beneficio propio, sin necesidad de entender qué ocurre en ellas o cuál es su razón de ser.
    La india obliga, le dice la madre del magistrado a su novia, a enfrentarse a uno consigo mismo, y eso a veces provoca sobresaltos. Desde luego se refiera a los que están más allá del clima, la comida o el idioma... Es evidente que la chica se casa por puro convencionalismo social, no está realmente enamorada del novio, ni mucho menos. Y en este viaje lo aprecia y descubre con total realismo. 
    La excursión a una cuevas muestras todo lo que puede acontecer, algo inesperado: la India no es como ellas dos -novia y madre- han creído. La fascinación por conocer se torna en una experiencia no excesivamente grata. Una violación de la protagonista, de la que es acusado el mérito indú que les acompañaba a las cuevas. Dese luego es algo insólito y poco creíble. Que haya sufrido una agresión puede ser, pero que sea a manos del doctor no parece. Sin embargo la víctima permanece inconsciente, sedada y sometida a un control médico férreo y excesivo.
    La filmografía completa de Lean es la siguiente: Sangre, sudor y lágrimas (1942) [Codirigida: Noël Coward], La vida manda (1944, Un espíritu burlón (1945); Breve encuentro (1945); Cadenas rotas (1946), Olivert Twist (1948), Amigos apasionados (1949), Madeleine (1950), La barrera del sonido (1952), El déspota (1953), Locuras de verano (1955), El puente sobre el río Kwai (1957), Lawrence de Arabia (1962), Doctor Zhivago (1965), La hija de Ryan (1970), y Pasaje a la India (1984). A ella hay sumarle dos cosas más: "La historia más grande jamás contada" (1965) obra codirigida con George Stevens y Jean Negulesco, y "Mayor Barbara" (1941) también codirigida, en este caso con Gabriel Pascal y Harold French.
    Desde luego es una filmografía impresionante, con varias obras maestras absolutas, particularmente tres: El puente sobre el río Kwai (1957), Lawrence de Arabia (1962), Doctor Zhivago (1965). Para mi sus tres mejores películas, las que a mi más me han gustado.
    La película es excesivamente larga, y demasiado pausada. Es cierto que todas sus obras tienen un punto cadencioso, pero en esta, a diferencia de otras, no cuenta cosas (tan) interesantes. Se pierde en una exposición hedonista que no me ha agradado. No entiendo que para contar lo que quieren decirnos el Director tarde tanto en exponerlo. Como a otras tantas centenas de películas le sobra metraje, más de media hora, o incluso más, en este caso.

martes, 15 de diciembre de 2020

§ 2.170. Delitos y faltas (Woody Allen, 1989)

    Una película de Woody Allen, en toda la extensión de la palabra. Brillante, chisporroteante, inteligente, mordaz, tensa y con muchísima retranca. Me ha encantado. Me encanta la ciudad, el color que proyecta, la 'tranquilidad' que respiran sus parques. Muy interesante la relación que mantiene con su sobrina, sobre todo porque la lleva al cine y le compra libros de fotos de Nueva York.
   Problema de adultos planteados como adultos. La infidelidad conyugal y sus consecuencias. El sexo, la pasión y la confianza en sí mismo.
    Su hermana, la madre de su sobrina, ha sido chuleada por un chulo de discoteca. El hermano de su mujer, gran productor de televisión, quiere que rueden una película de su vida para la televisión. Woody hace la película por dinero, para financiar su propia película sobre el sionismo. Y un oftalmólogo famoso tiene una amante, y se lo comenta a un paciente, que es hermano de la mujer de Woody. El oftalmólogo pide a su hermano que le ayude a librarse de su amante. El hermano le propone suprimirla... Mientras se ruede la película Woody se enamora de la asistente de producción (Farrow) que ayuda a filmar la cinta.
    Si hay una falta y profundo arrepentimiento puede haber perdón, le dice el rabino al oftalmólogo. Él duda si pedir perdón a su mujer o decirle al hermano que se encarga de ella. Es, ciertamente, una vida humana le dice el rabino. Toma la determinación y finalmente es asesinada, pero el amante acuden la casa de ella y la ve en el suelo, muerta. Pretende llevarse los objetos personales que le incriminarían en el crimen: cartas, libros, etc.
    El sentimiento de culpa le castiga, le corroe, no le deja respirar ni dormir. Es todo un mar de dudas. Vuelve a casa y el teléfono suena en medio de la noche, como otras veces, sin que nadie conteste al otro lado de la linea, como solía hacer la Angelica en otras ocasiones, amenazándole indirectamente.
    Paralelamente el intelectual judio sobre el que se está haciendo la película se suicida, con lo cual el reportaje que estaba realizando queda en el limbo. No se sabe qué hacer con él. Convertirlo en púas de guitarra dice Woody. 
       La policía está tras la pista y entrevista al oftalmólogo. Ha sido paciente suya y que le ha llamado varias veces a la oficina y a su casa. Él se pone nervioso, obviamente, y le muestra sus dudas a su hermano, que está más acostumbrado que él a esto. Sutilmente le amenazó con liquidarlo si confiesa a la policía. Está perdiendo los nervios, con su familia y en sociedad. Se avizora un desastre monumental...
    Es un estudio sobre las diferentes formas de plantear la infidelidad, una más violenta y con sentimiento de culpa, y otra menos virulenta pero menos satisfactoria. Mientras que la forma trágica por lo menos sí ha sido vivida, la forma sencilla, tranquila y serena ni siquiera llega a consumarse. Una infidelidad es en acto, la otra en potencia. Una real, la otra soñada. Una es un delito, la otra una falta.
     Lleno de frases ingeniosas: Comedia es = tragedia + tiempo. Le quiero como un hermano, como Cain a Abel. Un desconocido defecó encima de mi hermana. Dios es un lujo que no puedo permitirme. Logré librarme del mundo real y ahora me ha alcanzado. Mi exmarido y yo nos enamoramos a primera vista, debí echarle un segundo vistazo.
    Un guión, como todos los suyos, magníficos, una dirección firme y un reparto de lujo: Woody Allen, Alan Alda, Claire Bloom, Anjelica Huston, Mia Farrow, Martin Landau, Jerry Orbach, Caroline Aaron, Sam Waterston, Joanna Gleason, Martin S. Bergmann, Jenny Nichols, Daryl Hannah, Zina Jasper, y Frances Conroy. Me han gustado mucho tanto Alan Alda, como siempre, y especialmente Martin Landau y Angelica Huston. Nunca pensé que Landau podía tener estos registros. Angelica sí la recordaba en otras de Allen y sí la tenía acreditada an estos registros, pero Landau me ha sorprendido.
    Se podría hacer una película sobre las películas que salen en las películas de Allen. Antiguas y clásicas.

lunes, 14 de diciembre de 2020

§ 2.169. El rastro de la pantera (William A Wellman, 1954)

    En un rancho del Oeste nevado, probablemente de Utah, o Nevada, aparece una pantera en la noche. Los tres hijos del matrimonio se levantan para ir a cazarla.
    Director magnífico, con cosas estupendas de verdad, y un elenco de actores de primera: Robert Mitchum, y Teresa Wright como estrellas más preeminentes, acompañados de Diana Lynn, un Tab Hunter siempre tan peculiar y Beulah Bondi, Philip Tonge, y William Hopper. 
    Una especie de drama familiar generacional. El hijo mayor y el de en medio van a la caza, mientras que el menor se queda en la casa nevada con su novia y la hermana de los hijos se queda en la casa. La tremenda nevada impide salir a los miembros de la familia. Ésta incluye a un padre borracho, una madre amargada y un indio que no habla y que va de aquí para allá, del establo a la casa, y viceversa.
    Es interesante porque tiene algo de Centauros (que es de 1956) en la búsqueda a través de la nieve, y también algo de El Cazador de Michael Cimino. No creo que sea un antecedente directo, pero desde luego puede entenderse así.
    El papel de Mitchum es el de hermano mayor, casi padre, que mantiene la integridad de la familia en un ambiente hostil por el clima, los indios y la pantera... no tiene espacio ni tiempo para otras cosas que no sean domesticar todo lo que rodea al rancho y la integridad de la familia. No se indica cuál es la razón por la que tiene ese mal carácter, esas maneras tan duras de conducirse en sus relaciones...
  Teresa Wright es la hermana, y Diana Lynn la novia del hermano menor, que es Tab Hunter. 
    La pantera representa el mal, lo externo, lo que amenaza a todos, el factor externo sobre el que depositar toda la tensión de las frustraciones y relaciones viciadas que se dan en ambientas tan cerrados y perturbadores.
   El Cinemascope funciona de maravilla en estos paisajes del oeste, especialmente en esta película, con planos de nevadas inmensas, y arboles verdes sobresaliendo en lo blanco de la nieve. La nieve es la pureza, la pantera la maldad. Alguien tiene que ganar. El hermano (Mitchum) parece que está enamorado de la misma mujer que su hermano pequeño. Alguien tiene que ganar. El hermano pequeño no tiene autonomía para decidir cómo llevar su vida. En concreto no sabe si pedirle su parte en el negocio para mantener su futura vida o esperar a que él se la ofrezca, pues entiende que sin su actuación pasada no habría rancho, ni tierras, ni nada que mantener. La duda es si la preeminencia del hermano mayor es de tal calibre como para llevar a la ruina a toda la familia, o si, por el contrario, al final cederá y permitirá que el hermano pequeño tenga su propia vida. Todo un drama. La madre es retorcida y mala y el hijo pequeño tiene que elegir: o su familia, madre incluida, o su novia. Su pasado, con el peso que ello conlleva, o el futuro.
    El padre bebe porque no tiene besos de su mujer, una auténtica beata. Tiene mucho más criterio que los que no beben. La madres y la hermana son iguales, por eso chocan.
    Me ha gustado mucho, me ha recordado a aquellas de Mann y de Fuller con Barbara Stanwyck, en donde parecían más tragedias de Shakespeare que tramas del oeste, concretamente Las Furias y 40 pistolas, respectivamente.
    Wellman es un director a tener en cuenta, junto con Curtiz y Walsh los próximos a redondear.
    Le he puesto un 9 en Filmaffinity, probablemente una nota un pelín excesiva pero tiene su lógica compensatoria con otras del mismo autor, a las que he puesto pero nota de la que merecían. Desde luego es un gran de verdad. Con dos otras cosas realmente brillantes, buenas de verdad, entre ellas una mítica para mi: Cielo amarillo.

domingo, 13 de diciembre de 2020

§ 2.168. La dalia negra (Brian De Palma, 2006)

 Aunque Filmaffinity dice que es una nueva versión de la novela llevada al cien por Curtis Hanson en 1997: L. A. Confidencial  el dato no es correcto. Veremos si esta consigue igualarla. Sinceramente me parece difícil, pero De Palma es un director muy sólido. No creo que pretendiera "ajustar cuentas" con Hanson ni nada parecido, pero hay que ser un director muy valiente para versionar la misma novela cuando han pasado tan pocos años de la anterior versión y ésta era realmente magnífica, con un éxito de crítica y público incontestable. Cosas del cine. En realidad no es la misma novela, sino otra del mismo autor con el título de la película.
    La novela es de James Elroy, y el guión de  Josh Friedman. La música merece la pena oírla, y la fotografía es de Vilmos Zsigmond, de quien he visto como director "La larga sombra", e 1992, que la recuerdo muy vagamente -una historia romántica con la viuda del padre fallecido-, y que es su única película, que yo sepa.
    Para empezar tiene cosas que no tiene la celebérrima, que me parece excelente, y que he visto hace nada de tiempo, menos de seis meses. El combate de boxeo de ésta, por ejemplo, y que la mujer del compañero es la dama a adorar... El resto no difiere en el fondo. Son dos formas de enfocar el mismo texto, seguramente más rico que ambas películas. Quiero decir que probablemente las cosas que aquí figuran sí están en el texto, y que Curtis Hanson en su versión obvia u no cuenta. Y al revés, allí habrá cosas que aquí no se cuentan.
    El fondo de corrupción, el propósito de expulsar de la ciudad a vividores y lampones que han aparecido y demás circunstancias del entorno sí son similares. 
    El reparto es bueno, pero no tan estelar como la de 1997: Josh Hartnett, Scarlett Johansson, Aaron Eckhart, Hilary Swank, Mia Kirshner, Mike Starr, Fiona Shaw, Rose McGowan.
    La película es buena, pero no tanto como la anterior, que era soberbia. Obviamente se deja ver y está bien, pero no es aquella. Me llama la atención la participación de Hilary Swank. Actor de talento que triunfó plenamente pero que luego no ha sido capaz de elegir bien sus papeles. Éste en concreto es después de su Million Dolar Baby, que es una película absolutamente impresionante.

§ 2.167. Mister Arkadin (Orson Welles, 1955)

    Siempre me ha gustado esta película, siempre. Tiene algo que me conecta con aquellos que he vivido, Segovia, el Alcazar, donde he sido tan feliz. Aquellos años en los que íbamos juntos al Parador de Segovia, a comer ese cochinillo, a cenar en el parador recién duchado...
    La película tiene algo de mítico, los bailes de máscaras, la iconografía, las conversaciones trascendentes a más no poder... la elección del personaje para buscar la identidad de Mr. Arkadin.
    Mr. Arkadin trata mal a un gigolló que se acerca a su hija, fabricando un informe sobre sus comportamientos empresariales y delincunciales. Su hija se aparte de él, y él le paga con la misma moneda: buscando la identidad de Mr. Arkadin, averiguando de donde salió su fortuna, de dónde procede su prestigio. Una especie de búsqueda de la identidad a veces oculta, a veces ocultada, a veces mostrada...
    Mr. Arkadin le propone contratarle para que tape determinados aspectos de la vida. Está interesado en una contratación en Portugal y cree que el gobierno portugués puede echarse atrás si averiguan cosas sobre él. Mr Arkadin le propone que investigue la vida de Mr Arkadin. El asunto es sencillo: si el investigador no averigua determinadas cosas sobre su vida nadie lo sabrá. 
    Su vida es misteriosa. No recuerda quien era. Apareció en el invierno del 27 con 200.000 francos suizos en un pueblo sin recordar nada de lo que ocurrió antes de esa fecha. 
    No conocer nada del pasado de uno permite no tener conciencia sobre lo que fue o lo que es. Y, además, le permite tener la cobertura para sus acciones actuales.
    La oscuridad de su pasado, sus conexiones con los nazis alemanes y los camisas pardas italianos, y sus negocios oscuros forman parte de su personalidad. Al parecer es polaco, o había nacido allí. Se ha averiguado que procedía de allí.
    La búsqueda de la identidad de Mr Arkadín le lleva por diferentes países, generando diferente situaciones. Mientras busca a Arkadin busca también a Sofia. Parece que ambos tenían negocios ilegales en común. El barroquismo del guión, la vueltas de tuerca, lo que se muestra pero no aparece, lo que parece ser y no es. Todo a la vez y revuelto. Un nombre le lleva a otro, una historia a la siguiente, policía secreta y corrupción, señuelos y ocultamientos...
    Tiene algo de Ciudadano Kane, sin duda, tanto en la forma de rodar, con esos blancos y negros y esassombras, como en el fondo, en el guión, en la historia: los dobles sentidos, la ocultación de la realidad, de la identidad, la iconografía del circo, la presentación de objetos curiosos pero qeu  en principio, nada tienen que ver con la historia central, son signos característico de su cine, de todo su cine, también en La Dama de Shanghai, que vi hace unos días.
    La película es francesa, y, es evidente, está rodada en España, en Segovia. Los actores son: Robert Arden, Orson Welles, Paola Mori, Akim Tamiroff, Michael Redgrave, Patricia Medina, Mischa Auer, Katina Paxinou, Grégoire Aslan, Suzanne Flon, Peter van Eyck. Algunos son muy reconocibles, otros no tantos. Llama la atención el desembarco de la industria cinematográfica española en la producción y elaboración de la cinta.