Penúltima cinta de Cimino, la que probablemente se le condenó al obstracismo en la industria definitivamente.
Con esta las he visto todas, las buenas: Un botín..., El cazador; las mediocres: La puerta, Manhattan..., El siciliano; y las peores: ésta y al cazador de sol.
Siete cintas en total con resultado discreto. Una obra verdaderamente cumbre, y unas cuantas medianías que ni fu, ni fa. Se pueden ver, pero poco aportan.
Ésta en concreto es bastante normalita. Comienza bien, con dos historias paralelas que antes o después se juntarán y explicarán por qué de la historia doble. Pretende ser un remake de Horas desesperadas de William Wyler de 1955. Es casi una ofensa. Pero cosas peores se han viso y se han rodado.
Es un producto a medio camino entre el blockbaster, y el cine de autor que no puede funcionar bien. Entre una búsqueda desesperada de la taquilla y la afirmación de sí mismo como autor de una época, como exponente cualificado de una generación.
Es de esas que considero de un solo visionado.
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