sábado, 21 de marzo de 2015

WELLMAN, William A. Las aventuras de Buffalo Bill (1944)

Buena película, entretenida, y además te da la oportunidad de ver la cara resplandeciente de Maureen O´Hara, lo cual siempre es un valor añadido. A Rodrigo le encantó, porque es sencilla, no tiene pretensiones difíciles para un niño y al final siempre ganas los buenos. El actor que encarna a Buffalo Bill Cody está perfectamente caracterizado según la leyenda típica en el sector... Además la película narra los últimos días de su vida, los del circo y la explotación comercial de su imagen de forma mucho más delicada que la película de Altman, que hace unos días vi.
Seguramente en la iconografía americana Bill representa el último hombre auténticamente del Oeste, quien se enfrentó a los últimos indios salvajes, pero también se construye sobre su vida, sobre todo la última parte, la iconografía del estereotipo y la visión prototípica de sí mismo.
Vellman es de esos artesanos de la industria que ha sobrevivido por sus películas más allá de lo que pensaban quienes le permitían rodar y apostar su dinero. Siempre son películas sobrias, bien rodadas, sin pretensiones efectistas, comedidas pero entretenidas y diáfanas. Claro, no busques aquí planos de cámara extraños o profundidades emocionales complicadísimas. Es cine limpio, sincero. Es lo que es: ver una película para entretenerse.

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