domingo, 11 de febrero de 2024

§ 3.298. Nadie oyó gritar (Eloy De La Iglesia, 1973)

 

Qué guapa era Carmen Sevilla, recientemente fallecida tras una larga enfermedad.
Qué gran actor era Vicente Parra. Inolvidable en la Semana del asesino. Qué empaque tenía. Mirada de seductor, cuerpo grande, barba florida, y unas gafas de pasta muy de la época.  Mejor actor él que ella. El duelo interpretativo tiene su gracia. Me recuerda a Los tres días del cóndor (Sidney Polack, 1975).
El enfoque que le da siempre De La Iglesia a sus películas es realmente atractivo. Planos de larga duración con enfoques no muy cercanos. Silencio y utilización de sonidos histriónicos patrocinan un ambiente exquisito y algo elitista, en el sentido de no para todos. Algunos planos picados, de abajo hacía arriba, o al revés patrocinan un peculiar sentido del miedo y del gore.
El guión es interesante, algo inverosímil pero interesante. La idea de ir revelando las cuestiones por las que decidió asesinar a su mujer es muy inteligente. Y apoyarse en escenas retroactivas también. Me ha gustado mucho.

§ 3.297. Jugando con la muerte (José Antonio De La Loma, 1982)

 

Pues el reparto no lo es todo. En este, no sé muy bien por qué, intervienen, nada menos, que George Peppard, Max von Sydow,  y Chuck Connors. No sé. Esa pregunta de qué puede salir mal. Pues eso. A lo mejor no se trata sólo de nombre, sino de un cúmulo de cosas que para que funcionen tiene que tener una coherencia interna. Y esta película no la tiene. 

sábado, 10 de febrero de 2024

§ 3.296. El demonio de la armas (Joseph H Lewis, 1950)

 

La última vez que la vi fue el 6 de octubre de 2016.

§ 3.295. La tumba del pistolero (Amando De Ossorio, 1964)

Una del Oeste de Serie B hispánica. Con todos los buenos y todos los malos caracteres. Tiene algo de "Cometieron dos errores" Ted Post (1968), pero con más defectos, una tónica más lineal, menos matices y peores actores.
Aun así tiene su gracia. Es la mejor película que he visto de Ossorio. Muy interesantes son el blanco y negro que emplea, y los paisajes abiertos, canchales y pedregosas tierras que bien pudieran ser de Extremadura (aunque probablemente será de Madrid).
Algo sobreactuado en los personajes, el sheriff es el más comedido, que pretenden acentuar tanto los matices que se hacen algo histriónicos. El pistolero es George Martin, Mercedes Alonso es la chica, Jack Taylor el malo y Luis Induni el Sheriff. 
Creo que es mejor de lo que parece y el cine español no anda sobrado de Western. Tiene un metraje contenido y aunque por momentos es irregular se puede ver y disfrutar.

§ 3.294. La noche del terror ciego (Amando De Ossorio, 1972)

Un poco lo de siempre. Zoombies, un poco de destape, algún plano interesante, un metraje comedido, buenas localizaciones exteriores, y una trama ortodoxa en la dinámica cinematográfica de aquellos años.
Lo mejor de todo son los planos en la edificación antigua, probablemente unas ruinas de una Catedral o Iglesia abandonas hace decenas de años. Entretenida por momentos, pero baja de calidad y contenido.
 

jueves, 8 de febrero de 2024

§ 3.293. Beeman, el magnífico (Brian De Palma, 1972)

 

Una de las primeras de De Palma, experimentales todavía, poco maduras y sin una gran aportación personal. Escoradas hacia la comedia y la sátira, la farsa y el humor absurdo, llenas de gag, de golpes de efectos en los que se mezclan imágenes con sonidos, en donde las tramas son difíciles de imaginar. Tramas locas, más allá de las comedias de situación. Es un paso más evolucionado que las simples tramas de risas, de situaciones difíciles o comprometidas. En esta en concreto el absurdo es lo que gobierna la comicidad de la historia, pero no consigo reírme con ninguno de los gag. 
La continuidad de la trama es más que dudosa, las implicaciones emocionales del personaje a veces aparecen y otra no. No se explica bien por qué quiere abandonar la vida rutinaria a la que está sometido. Cuál sea la razón por la que quiere convertirse en mago tampoco queda claro. 
La cinta no tiene comicidad, no tiene un propósito definido, ni  desarrolla un mensaje propio. Me parece un experimento con un resultado más que deficiente. Aparecen motivaciones y circunstancias delirantes: un afinador de pianos, la carta de dimisión, la pulsión sexual desenfrenada de ella, la búsqueda de hotel...
Un delirio tras otro. No me ha gustado nada. 

miércoles, 7 de febrero de 2024

§ 3.292. Los inconquistables (Cecil B. DeMille, 1947)

Un clasicazo del cine de todos los tiempos. De un Director mítico en la industria, en la influencia posterior, en todo el cine de aventuras, en el clásico, en todo el cine. Me gusta mucho todo lo que he visto de él. 
La presencia de Gary Cooper es impresionante. Llena toda la pantalla. Hace pequeña a Paulette Goddart, que no era una actriz menor. Los secundarios son extraordinarios: Boris Karloff, Cecil Kellaway, Ward Bond, Howard Da Silva y Mike Mazurki.
Un color magnífico, unos encuadres y unos planos ortodoxos y un desarrollo magnífico. Un canon de las películas de aventuras. Tiene ese punto sentimental que suaviza la trama bélica, y la tensión de las aventuras.
Tiene algo de Raoul Walsh, algo de Tournier, algo de Mann, algo de Capra, algo de un cine de toda la vida. Algo inconmensurable, algo inasible, un ambiente tremendamente bien logrado, un guión camina y avanza suave pero firmemente. Da gusto ver este tipo de películas. No puedo entender la nota con la que la califican en las plataformas. Me parece sorprendente. En filmaffinity tiene un 7; en Letterboxd un 6.6, y en IMDb un 6.8. No entiendo muy bien cuál es la razón. Probablemente en las plataformas se valoran más las novedades, las películas actuales. Y lo entiendo. 
En cualquier caso, me parece muy buena. Tremenda, visualmente muy apetecible y extraordinariamente bien desarrollada. Planteamiento clásico, ortodoxia cinematográfica y conclusión estupenda. Me ha encantado.