martes, 27 de abril de 2021

§ 2.367. El cabo del terror (J. Lee Thompson, 1962)

Un clásico del cine negro, en un subgrupo de locos vengadores que salen de la cárcel odiando a sus abogados, aunque en este caso por deponer como testigo en un juicio en el que fue condenado por agredir a una mujer.
Me ha parecido una maravilla, una película cerrada, completa, y dignamente envejecida. Pasa perfectamente el paso del tiempo. Es más tiene copias en una de Scorsese que vi hace muchos años y que recuerdo algo violenta en algunos momentos. En toco caso inferior a ésta en la creación del clima asfixiante que pretende conseguir.
La familia, tras el suceso que da muerte al perro, se vuelve muy susceptible, muy irritable. Cambian dinámicas y rutinas y ahí está el caldo de cultivo que desea provocar. La necesidad de estar protegido aconseja contratar a un detective privado, mientras que el expresidiario se encama con una chica local, a la que golpea una noche. Se insinúan claramente problemas de tipo sexual, como los que le llevaron a prisión por el crimen que cometió hace años... 
Es una película excelente. Me ha encantado.
Excelente reparto: Gregory Peck en ese papel de abogado bonachón pero firme en sus convicciones, feliz en su vida y en su profesión aunque ejerce en un pueblo de segunda categoría del sur profundo de USA; Robert Mitchum en el papel de malo malísimo que ha pasado unos años en prisión por una agresión sexual y los ha aprovechado para estudiar derecho y así poder bordear la ley un sus vericuetos en su acoso al abogado que departió como testigo en el juicio que le condenó. Una pareja que funciona perfectamente. Polly Bergen es la mujer del abogado, y Lori Martin su hija.
Martin Balsam es el jefe de policía que coopera con el abogado para intentar echar al presidiario de la ciudad. Y Telly Savalas es el detective privado que contrata el abogado para que rebusque en la basura del expresidiario para intentar atacarle. Por último Barrie Chase es diana, la chica que se encandila del primitivo y brutal expresidiario.

lunes, 26 de abril de 2021

§ 2.366. Sacrificio (Andrei Tarkovsky, 1986)

 

Acabo con Tarkovsky, porque tres cosas suyas: Tempo di viaggio (codorigida conTonino Guerra) (1983), y El violín y la apisonadora (1963), y Hoy no habrá salida Unión Soviética (Codirigida con Aleksandr Gordon) (1959) no están editadas, que yo sepa.
Bueno, pues muy suyo, peculiar y propio.
En el cumpleaños de un famoso y aclamado actor de teatro ya retirado acuden su hija, un médico amigo de la familia, y el cartero de la zona para celebrar el evento. Están presentes su mujer y su hijo pequeño, de unos 9 años...
Estalla una guerra mundial, de tipo nuclear y ellos siguen en casa. El cartero convence al actor de que una de sus sirvientas es una bruja y que hay que realizar un sacrificio para salvar al mundo.
Le reconozco el valor de poner en escena un ensayo filosófico. La fotografía es espléndida, pero no sé a dónde me quiere llevar. Me parece algo más que cine, es cine/ensayo, pero no me agrada en los cánones de lo que el cine representa para mi: un entretenimiento con fondo y estructura.
Me pierdo en su discurso, me aburre su estética, no consigo comprender el mensaje, ni tampoco creo que el lenguaje elegido sea el mejor para lo que pretende. Una especie de obra de teatro que se desarrolla en una sola habitación. Sin cambios de ritmo, sin grandes expectativas, ni ningún tipo de efecto. Camina lenta y parsimoniosamente hacia... ¿dónde?
Tiene algo onírico, algo de Bergman, algo de Dreyer, algo de poesía, algo de pintura, algo de ensayo, algo de trascendencia, algo de testamento fílmico, algo de enseñanza, todo ello en un discurso críptico, abstracto, nada lineal, poco expresivo y lleno de alegorías, que a veces captas y otras veces no tanto. 
Si lo que pretende es mostrar una crisis de fe del protagonista una vez acaecido el conflicto bélico éste no llega hasta el minuto 70. 
Además la necesidad del sacrificio de la sirvienta -que, para complicar más las cosas, se llama María- no se sabe muy bien a qué se debe, para qué se organiza. Las explicaciones que da el cartero no parece que tengan lógica alguna. Pero tampoco lo plantea como una necesidad impuesta por la fe. Ni razón ni fe.
El cartero pretende que el actor pase la noche con la bruja María, como si fuese un redentor.
Definitivamente no me gusta Tarkovsky. No creo que se encuentre entre los mejores directores de la historia, desde mi punto de vista personal, se entiende. Sin embargo sí creo que es un director muy estudiado y seguido, en lo estético y para el aprendizaje del discurso cinematográfico. Pero no soy un fanático. Entiendo que pueda gustar mucho a muchas personas. Lo que no creo es que puede gustar "un poco". O te gusta mucho o no te gusta. No puede gustarte un poquito, o gustarte alguna de sus películas. O te agrada su forma, realmente propia y definitiva, de filmar, o no te gusta. O 10 ó 0. No parece que pueda haber término medio.

§ 2.365. Mesas separadas (Delbert Mann, 1958)

Un renombrado clásico, que suele nombrarse como obra maestra de su director, con un excelente reparto: David Niven, Burt Lancaster, Rita Hayworth, Deborah Kerr, Wendy Hiller, Gladys Cooper, Rod Taylor, Audrey Dalton, Cathleen Nesbitt, y Felix Aylmer.
Planteado como obra de teatro más que como discurso cinematográfico, con un resultado magnífico, espléndido, una auténtica obra de arte del séptimo arte.
Todo transcurre en un hotel británico de costa, a tres minutos de la playa y con "mesas separadas" para almorzar y cenar. Tranquilidad y relax. Conviven varias personas variopintas, de diferente condición y pelaje.
Un militar (David Niven) con una excelente hoja de servicios que ha sido condenado por una conducta indecente, y que esconde un pasado inventado: dice ser un militar galardonado en la IIGM, en el Alemein, y no fue así, únicamente participó como encargado de un puesto de retaguardia; una madre dominante (Gladys Cooper) que convive con una hija acosada por su inseguridad, algo enfermiza, y el terror a su propia madre  (Kerr); un enigmático Lancaster al que visita su ex-mujer -Rita Hayworth-, a la que no ve desde hace cinco años, los que ha pasado en la cárcel, probablemente por agredirla a ella. Él está ahora enamorado de la dueña del hotelito -Wendy Hiller-; y también moran allí un estudiante de medicina (Rod Taylor) que quiere ser cirujano que está allí con su novia (Audrey Dalton)... 
Historias cruzadas que centran en las vivencias del hotel...
Excelente película, con un resultado estupendo.

domingo, 25 de abril de 2021

§ 2.364. La mujer de fuego (André De Toth, 1947)

De Toth cada vez me gusta más.
Un buen reparto, con un gran Joel McCrea, como siempre y una guapa Veronica Lake un tanto rígida en su movimientos, ademanes y diálogos. No era una gran actriz, pero tenía probablemente un gran peso en la taquilla.
Ovejeros contra ganaderos, y en medio una guapa chica, que resulta ser la hija del ganadero... y se quiere casar con el ovejero.
Eterno debate e igual planteamiento que en otras ocasiones con un resultado satisfactorio. No es una de sus mejores cintas, pero es que De Toth tiene muchas buenas.

jueves, 22 de abril de 2021

§ 2.363. Mujeres culpables (Robert Wise, 1957)

Wise siempre es una garantía, de calidad, de intensidad, de buen cine.
Un muy buen reparto (Jean Simmons, Joan Fontaine, y Paul Newman en los papeles principales, y Piper Laurie y Sandra Dee en el papel de las otras dos hermanas) en un drama judicial sobre cuatro hermanas en Nueva Zelanda en la IIGM. La copia que he visionado no se ve del todo bien. Es un blanco y negro un poco sucio, que no matiza las formas y que cansa un poco. Además el sonido aunque bien acompasado no se encuentra bien vocalizado, se escucha bien en cantidad pero no en la calidad del doblaje. Tiene que haber copias de mejor calidad.
Una de las hermanas se ha casado dos veces, una con un militar Neozelandés y otra, creyendo muerto al marido, con un americano. Plantea abiertamente el drama que supone un país sin hombre, dedicados a la guerra y con mujeres en las casas en su país dedicadas a cuestiones diarias.
Interesante y bien expuesta. Narra bien la asfixia de las relaciones viciadas. Mejor Simmons que Fontaine. Este no es un papel para ella, y sí para Simmons, que parece más trotona, más para cualquier cosa, más actriz que belleza.

martes, 20 de abril de 2021

§ 2.362. Transsiberian (Brad Anderson, 2008)

Interesante planteamiento: una joven pareja de fotógrafos americanos que ha estado trabajando en China decide volver a Moscú empleando el Transiberiano. Allí entablan amistad con una pareja de chicos que parecen haber hecho el viaje otras veces, y con un inspector de policía que investiga el asesinado de un traficante de drogas. Esta pareja parece tener algunas dobleces, no ser como aparentan ser. Comparten bagón en el tren y tiene que mantenerse en estrecho contacto, por lo que llegan a conocerse bien. Ella sospecha más que él, que es más inocente y crédulo. Ella tiene algo de descreída, de mujer que ha vivido otras historias antes de llegar a él. Por eso tiene una más acentuada capacidad para apreciar las dobleces en las relaciones humanas.
Coproducción de varios países a cargo de un director prioritariamente de películas para la televisión.
El reparto es el siguiente: Woody Harrelson, Emily Mortimer, Kate Mara, Eduardo Noriega, y Ben Kingsley.

§ 2.361. La extraña pasajera (Irving Rapper, 1942)

Una mujer enferma mentalmente, hija de una mujer muy dominante que la tuvo mayor, es tratada por un psiquiatra joven y con pretensiones de gran doctor. Es hija no deseada de un matrimonio mayor, y se encuentra totalmente dominada por una madre obsesiva y controladora, tremendamente absorbente y dominante.
Se encuentra encerrada en casa, recordando un viaje a Europa en barco y el romance que surgió con un miembro de la tripulación. Ella mantiene un odio soterrado hacia su madre, que la obliga a quedarse en casa, cuidándola, siempre en casa, encerrada sin poder vivir la vida. Más que enfermedad siente angustia por no poder desarrollarse.
El doctor acude a la casa porque la esposa de su hermano -su cuñada- le ha pedido que la vea. Así lo hace. Y recomienda unas semanas en una casa de reposo, pasados los cuales debe volver al hogar, hecho que le asusta sobremanera.
Tanto el doctor como su cuñada le preparan un viaje en barco por Europa para que se relaje, cambie de ambiente y se desarrolle. Allí conoce a un hombre casado que tiene dos hijas. Es un hombre no excesivamente feliz, que no explica adecuadamente qué hace en un crucero solo, sin su familia. Al parecer va a hacer negocios a Río, pues el crucero es por sudamérica.
Mientras ella recupera su ansia de vivir, su pasión por la vida y su autoestima, él es capaz de recuperar la ilusión. Una historia de amor desde la tristeza, de la recuperación de la vida desde lo más básico, el amor. A medida que transcurre el viaje ella va conociendo la tristeza de la vida del arquitecto, su matrimonio infeliz, el embarazo prematuro de su mujer, los celos de ella y las angustias que siente por todo... prácticamente su enfermedad.
Él va haciéndose una idea de la vida que ha tenido ella. Su acercamiento es inevitable.
Cuando arriban en Río de Janeiro él le comenta que es final de su viaje. Ella le acompaña en un viaje en coche aunque tiene que volver al barco para zarpar esa noche. Sin embargo un accidente de coche sin importancia impide que ella tome el barco. Debe permanecer con ella en Río hasta que coja un avión a Buenos Aires... puede cogerlo hoy o dentro de cinco días... El romance está servido, el desenlace luctuoso parece que también.
Ella vuelve a Boston, a su casa, tras terminar el viaje. Llega convertida en una estrella, una mujer fabulosa, sonriente, llena de vida y de energía. Todo ha cambiado, y, sin embargo, todo sigue igual...
Reparto muy solvente encabezado por Bette Davis, junto con un gran Paul Henreid, y el siempre solvente Claude Rains. Les acompañan: Gladys Cooper, Bonita Granville, John Loder, Ilka Chase, Janis Wilson, Lee Patrick, y Franklin Pangborn.
Bette Davis es una autentica bestia cinematográfica, la actriz de actrices, el canon absoluto, la medida de todo, el fin del cine. La mujer de mujeres en el cine. Me ha gustado mucho Paul Henreid, me parece un actor solvente, de método, de estilo sobrio y carácter introvertido. Claude Rains está como siempre, estupendo en su actuación, como siempre.

$ 3.975. Ashanti (Richard Fleischer, 1979)