lunes, 19 de abril de 2021

§ 2.360. Corazones en fuga (Michael Powell, 1969)

Un maduro pintor hastiado del mundo del arte, de todo el mercado y de sí mismo, decide volver a la ciudad australiana en la que nació. No tiene mucha fe en el género humano, en las mujeres, en la vida. No está enfermo, y no parece que tenga una crisis creativa, simplemente se recluye en un atolón para descansar, desconectar y encontrarse a sí mismo y una razón para seguir pintando. Una especie de homenaje a Paul Gauguin y su exilio en las islas Marquesas y en Tahití pero en versión postmoderna, actual.
Intimista, dulce, delicada y con sensibilidad. Me ha gustado mucho. El paraíso en la tierra, un sitio tranquilo y alejado de cualquier exigencia de cualquier tipo, sin prisas, sin neuras, sin zapatos... con una mujer que lo enamora desde su simpleza y su bondad. Una mujer sincera, porque no conoce otra forma de relacionarse, y simple, en el bien entendido sentido de la palabra.
Paisajes increíbles, de una belleza poco conocida, poco filmada, belleza submarina, con playas inmensas sin un alma, verde tropical de arboles gigantescos, aves casi mitológicas, y un ambiente de calma y paz.
Una reflexión sobre la edad adulta, sobre el ser mayor y sus diferentes formas de abordar esa edad de la vida. Interesante y reflexiva.
Gran cinta, intimista y delicada, de un gran director británico y con un reparto muy adecuado: James Mason como el pintor y Helen Mirren como la musa que le devuelve su fe en la vida y en la pintura. El resto del reparto es el siguiente: Jack MacGowran, Neva Carr-Glynn, Andonia Katsaros, Michael Boddy, Slim de Grey, y Frank Thring.

domingo, 18 de abril de 2021

§ 2.359. El ojo mentiroso (Peter Yates, 1981)

   Psicópata enredado en un juego de voyerismo con una periodista a la que grava en video sus intervenciones en televisión. En el edificio donde trabaja como portero se produce un asesinato. Él la llama comentándole que sabe qué ha ocurrido y quién ha sido el asesino. Todo se complica, claro.
   Qué ganas tenía de ver una mala película, la verdad, porque llevo una racha estupenda, con películas auténticamente magnificas, varias, curiosamente de Bette Davis. Esta no es que sea ala, porque tampoco es eso; simplemente no es buena, no es una gran película.  Es rápida, tiene un metraje decente y se deja ver, da gusto ver a Hurt y a Weaver tan singulares, tan jóvenes, al comienzo de sus carreras, que todavía continúan...
   Reparto decente, con unos jóvenes Sigourney Weaver, William Hurt, y James Woods, y un ya maduro Christopher Plummer, a los que acompañan: Irene Worth, Pamela Reed, Albert Paulsen, Kenneth McMillan, y un poco conocido en esos momentos Morgan Freeman.
    Director competente, con alguna cinta realmente espléndida, como Bullitt (1968) y con medianías: La guerra de Murphy (1971), El confidente (1973) y Sospechoso (1987).

§ 2.358. Canción de cuna para un cadáver (Robert Aldrich, 1964)

Magnífica película, una de las mejores que he visto en los últimos años. Un planteamiento sencillo pero muy eficaz: una solterona de avanzada edad y estado mental dudoso no quiere abandonar su casa solariega en la que ha vivido toda la vida porque en el jardín están enterrados miembros de su familia. Su reclusión obedece al fallecimiento de su hombre amado... En 1927, es decir 36 años antes, la mujer pretendía fugarse con su amante, un hombre casado. El día en que se iban a marchar se celebraba una fiesta y ese día aparece brutalmente asesinado. Todo el mundo cree que ha sido ella la que le ha matado, porque apareció en el baile con el vestido ensangrentado. Los periódicos se hicieron amplio eco del homicidio y del triángulo amoroso que subyacía debajo. La recuperación escandalosa del asunto por las revistas y periódicos al hilo de la construcción de la carretera.
Tanto el amigo como la prima habían sido novios, y entre ellos hay algo más que una vieja amistad. La prima fue la que dio carta blanca al asunto, la que se lo chivó al padre y a la mujer del marido que iba a fugarse.
Director mítico para mi, uno de los que más cariño tengo, uno de los mejores, al menos para mi...
Un reparto de auténtico escándalo: Bette Davis como protagonista absoluta de la historia, Olivia de Havilland como la prima que la ayuda, Joseph Cotten como amigo de la mujer, Agnes Moorehead, Cecil Kellaway como periodista ávido de sucesos que contar, Victor Buono como padre de la mujer, Mary Astor como la mujer del marido que se va a escapar con la chica, George Kennedy como capataz de la obra, Wesley Addy como comisario de policía, William Campbell, y Bruce Dern como novio de la mujer con la que pensaba fugarse.

§ 2.357. Amarga victoria (Edmund Goulding, 1939)

Reparto de auténtico escándalo: Bette Davis como la ingobernable niña bien incapaz de asumir su enfermedad conoce a un médico célebre, neurocirujano (George Brent) para que le salve la vida. La operación es la única posibilidad de sobrevivir. Ambientada en el mundo de los caballos y las carreras, con Humphrey Bogart como preparador de caballos de carreras.
Henry Travers es el médico de la familia que intenta que el neurocirujano asuma a la mujer como paciente.
El romance entre ellos es cuestión de tiempo. Cuanto más cerca está ella de asumir su enfermedad más cerca están el uno del otro. Gran melodrama con trasfondo médico.
Geraldine Fitzgerald es su mejor amiga. El reparto se completa con Ronald Reagan como adulador de la chica, Cora Witherspoon, Dorothy Peterson, Virginia Brissac, Charles Richman, Herbert Rawlinson, Leonard Mudie, Fay Helm, y Lottie Williams.
Del director he visto algunas cosas, todas excelentes: Grand Hotel (1932), El filo de la navaja (1946), El callejón de las almas perdidas (1947) y El caso 880 (1950). Todas me han parecido estupendas, magníficas. Las recuerdo con gran cariño, afecto y dedicación.
Director de corte clásico, de gran formato, con superestrellas del starsystem, guionistas más cercanos a ser escritores que a meros redactores de historias, productores ejecutivos que gestionaban decenas de miles de dólares para llevar a cabo una cinta. Carteles de cine, estrenos multitudinarios, radios y televisiones pendientes de las estrellas, películas como acontecimientos célebres...
Un mundo de este cine ya no existe. Garci el otro día en los Cowboys de medianoche dijo que si hiciera de nuevo su programa de cine tan célebre "Qué grande es el cine" se llamaría "Qué grande fue el cine", queriendo insistir en una idea que repite varias veces: que el cine de estudios, de producciones en serie con estilo y determinación concreta y precisa ha desaparecido, ya no es el que era, el que fue... y es verdad.

§ 2.356. Capitanes intrépidos (Victor Fleming, 1937)

No es una película de niños, a pesar de lo que pudiera parecer... es para cualquier público.
Llena de valores, profundidad y enseñanza. Da gusto ver este tipo de cine. Es de 1937, hace 84 años...!!!
Un reparto estupendo: Spencer Tracy hace de marinero portugués amigo del niño, Freddie Bartholomew es el repelente niño pedante que se cae por la borda y en reflotado por un barco de pesca con el que tiene que permanecer tres meses, Lionel Barrymore es el capitan del marco, Melvyn Douglas es el padre del niño, Mickey Rooney el hijo del jefe que se hace amigo suyo, John Carradine, y Dennis O'Keefe completan el reparto.

sábado, 17 de abril de 2021

§ 2.355. Crimen perfecto (Alfred Hitchcock, 1954)

Un Hitchcock mayor, sin lugar a dudas, a pesar de la fama que tiene que ser una obra menor...
De menor nada, mayor mayor...!!!
Maravillosamente bien trazada, rodada y con un resultado magnífico. Todo el desarrollo de la historia, los pasos del guión, tanto la preparación del crimen, como su desarrollo y su desenlace están absolutamente medidos, paso a paso, caminando de uno a otro con suavidad, con energía y con una pausa y lentitud que explican el crimen con total credibilidad.
Un reparto de auténtico escándalo: Grace Kelly, Ray Milland, Robert Cummings, John Williams, Anthony Dawson, Leo Britt, Patrick Allen, y George Leigh. Con guión de Frederick Knott, música de Dimitri Tiomkin, y fotografía de Robert Burks.

§ 2.354. A merced del odio (Seth Holt, 1965)

Aterradora Bette Davis. No sabes exactamente por qué, pero intuyes que algo pasa por la cabeza de la niñera, turbio y sombrío, maligno. Y nada parece indicarlo. En la primera media hora todavía no ha mostrado su faz, su cara, pero hay algo que no funciona bien en ella.
El desarrollo de la historia es muy sucio. La hija del matrimonio fue asesinada y el niño menor fue acusado de ello. Pero él dice que no fue, que nada tuvo que ver.
La madre, por supuesto, acabó desequilibraba con toda la historia. El marido es secretario de la Reina y tiene una vida laboral intensa, con viajes y demás. La niñera es la auténtica dueña de la casa, quien gobierna vidas y hechos de todos los miembros de la familia.
El envenenamiento de un pastel de carne lleva a la madre al hospital y es llamada su hermana, la tía del niño, que sufre del corazón. Todo parece indicar que se va a desencadenar una tragedia.
El resto del reparto lo forman: William Dix es el niño de la familia acusado de matar a hermana, Jill Bennett es la madre, James Villiers es el padre, siendo los demás del reparto: Wendy Craig, Pamela Franklin, Maurice Denham, Jack Watling, Alfred Burke, y Nora Gordon. 
Actores menores en comparación con el monstruo que es la Bette Davis, que en lo sesenta interpretó tres películas de "miedo": ¿Qué fue de Baby Jane? (1962), y Canción de cuna para un cadáver (1964) ambas de Robert Aldrich, y ésta. Una trilogía que es una especie de canto del cisne de un prodigio interpretativo como ella.

$ 3.975. Ashanti (Richard Fleischer, 1979)