miércoles, 3 de febrero de 2021

§ 2.283. Juventud salvaje (Mark Robson, 1944)

 

Película de "aprendizaje" de Robson, de las que ya he visto muchas, casi todas de cine de terror de Serie B. 
El tema que trata esta está muy manido. Películas similares tienen Fleischer, Ray... delincuencia en tipos de ocio improductivo, juventud perdida sin futuro. Un tema de siempre.
Demasiado oscura la cinta, muy "negra", en una visualización vertical poco agradable hoy en día.
No me ha gustado especialmente. Quizá tenga el modelo de otras cintas similares de más calidad.

martes, 2 de febrero de 2021

§ 2.282. Señales del futuro (Alex Proyas, 2009)

Tiene mejor pinta que contenido. Mejor planteamiento que desarrollo. Los primeros cuarenta o cincuenta minutos son muy entretenidos, el planteamiento de la trama es interesante y sugestivo. Pero a partir de la hora la película se vuelve como todas las de su subgénero. Pasa de ser una película de ciencias ficción a una de terror, una combinación que funciona bien.
El guión es interesante, la trama esta bien lograda, pero el resultado no es bueno. Hay cosas que no funcionan. Por ejemplo, la relación entre los hombres que susurran y las predicciones (aunque se explica más tarde), la anticipación del fenómeno en un trabajo académico del profesor; la relación entre la madre de la niña y su propia madre, la que escribió la profecía, y, sobre todo, la vinculación entre la muerte de la mujer del protagonista y las profecías, como si su conocimiento previo por parte del profesor hubiera podido evitar el incendio que, a cientos de kilómetros del lugar en donde vive la familia, hubiera podido ser evitado por su actuación. Tampoco funciona bien el rapto de los niños por los hombre que susurraban en sus cabezas. Cinematográficamente hablando el misterio de las piedras negras tiene su gracia. No se sabe qué son ni por qué se reciben.
Luego, al final, la película transita hacia unas escenas de auténtica acción, persecuciones de coches, policía, catástrofe, etc.
Película rara que dejó de tener interés cuando la trama empieza a no tener ni pies ni cabeza y empiezas a recordar lo mal actor que es Nicolas Cage.

lunes, 1 de febrero de 2021

§ 2.281. Kundum (Martín Scorsese, 1997)

Después de Casino (1995) el gran director Scorsese no sorprende con esta película, extraña, a mi modo de ver, en la filmografía del director, aunque es cierto que tiene varias de contenido religioso: La última tentación de Cristo (1988) y Silencio (2016) que tengo pero que todavía no he visto.
Visualmente es un festín de color, rojos, amarillos, blancos. Dramáticamente es interesante, históricamente es comprometida, al narrar circunstancias y hechos auténticamente históricos y, al parecer, con gran fidelidad. La música está muy lograda, y el guión es una delicia, está trabajado. Todo está muy bien pero no es una gran película.
Es lenta, pero ese no es el problema. Más que lenta es tediosa. no se trata de que "pasen cosas", aquí sí pasan cosas, muchas, y tampoco se trata de que se narren con velocidad, pero sí con ritmo, con algo de energía e intensidad.
No creo que profundice prácticamente nada en el conflicto entre China y el Tibet. Se da por supuesto que el que presencia la película lo sabe, y que incluso lo conoce, sabe de qué va la cosa, etc. Tampoco en la conversión religiosa del Lama, y en la enunciación de la cultura de la no violencia.
El reparto es casi lo de menos, pero intervienen auténticos Dalais lama en la cinta.
Se deja ver pero se hace un poco larga, ya saben los lectores de este blog que es una característica que de 20 años para acá se ha puesto de moda. En las películas de los años 40, 50 y  60 no tengo esa apreciación. Ayer vi Cimarrón (Anthony Mann, 1960) y La legión invencible (John Ford, 1949) y en ninguna de las dos tuve la sensación de que fuesen especialmente largas, antes al contrario me faltaba película.
Hay una película sobre similar temática: Siete años en el Tibet (Jean-Jacques Annaud, 1997), y otra que probablemente influyó en esta: El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1987).

domingo, 31 de enero de 2021

§ 2.280. Hombres errantes (Nicholas Ray, 1952)

Agrio retrato de la desolación, de las oportunidades, de lo que se quiere, aunque se sabe que no se puede.
Gran relato con tres interpretaciones interesantes: Susan Hayward que luce primero en los créditos, Robert Mitchum tan sobrio como siempre y un Arthur Kennedy que le tenía por un actor menor y aunque no aguante el tipo es capaz de conllevar bien la competencia.
El mundo de los rodeos, a medio camino entre el éxito y el lumpen proletariado, medio duro y exigente, peligroso y competitivo, con estímulos potentes para ganar dinero, con suerte mucho, pero asustado por lo peligroso que es.
Es una estructura narrativa similar a El color del dinero (Martin Scorsese, 1986). Hombre maduro, de vuelta de todo, enseña las labores del oficio a un joven talentoso al que acompaña su mujer por el circuito de la práctica correspondiente (billar o rodeo). La mujer y el hombre maduro no se llevan bien, pero por el bien del caballista deciden llevarse bien. Es el hilo conductor de la película.
Con esta cinta acabo Ray, que me parece que tiene una filmografía absolutamente estupenda. Veinte películas impresionantes. Me ha gustado mucho todas, que las narro seguidamente: Los amantes de la noche (1948); Un secreto de mujer (1949);  Llamad a cualquier puerta (1949); En un lugar solitario (1950);  Nacida para el mal (1950); Infierno en las nubes (1951); La casa en la sombra (1951); Hombres errantes (1952); Johnny Guitar (1954); Busca tu refugio (1955); Rebelde sin causa (1955); Más poderoso que la vida (1956);  Sangre caliente (1956); Amarga victoria (1957); La verdadera historia de Jesse James (1957); Muerte en los pantanos (1958); Chicago, años 30 (1958);  Los dientes del diablo (1960);  Rey de Reyes (1961); y 55 días en Pekín (1963)
A estas hay que sumarle una película experimental: Nunca volveremos a casa (1973), y dos colaboraciones: Sueños húmedos  (Max Fischer, Lasse Braun, Hans Kanters, 1974), y finalmente Relámpago sobre agua (Wim Wenders, Nicholas Ray, 1980) que acabo de ver hace muy poco y no me gustó nada.

§ 2.279. La legión invencible (John Ford, 1949)

La segunda película de la trilogía de caballería. La más sombría desde el punto de vista del personaje principal, un hombre con un pasado pero sin futuro. El ejercito ha sido todo para él, ha moldeado su vida, su familia y su ser. Todo él ha vivido para el ejército. Esperando el retiro tiene que enfrentarse a situaciones peligrosas y difíciles de resolver.
Es la cuarta vez que la veo en 10 años. Es una de las de Ford que más he visto. Tiene algo de poética en la derrota que me maravilla. Ford es muy de eso.

sábado, 30 de enero de 2021

§ 2.278. El día amanecerá (Harold French, 1942)

Una película propagandística, sencilla, bien desarrollada y con un resultado no excesivamente brillante. Se deja ver y poco más. Una historia entretenida.
El director es para mi desconocido, Harold French, británico de los considerados clásicos. Hombre de cine, actor  luego director, retirado prácticamente en 1955 vivió 100 años, muriendo en 1997.
El reparto es este: Hugh Williams, Griffith Jones, Deborah Kerr (en una de sus primeras películas), Ralph Richardson, Francis L. Sullivan, Roland Culver, y Finlay Currie.

§ 2.277. Cimarron (Anthony Mann, 1960)

Nadie rueda en espacios abiertos como Mann. Su último Western, después de toda una media docena larga de absolutas obras de arte del género: La puerta del diablo (1950), Winchester 73 (1950), Las furias (1950), Horizontes lejanos (1952), Colorado Jim (1953), Tierras lejanas (1954), El hombre de Laramie (1955), Cazador de forajidos (1957) [no confundir con "El cazador de forajidos" (André De Toth, 1954)] y El hombre del oeste (1958) que es una película más reflexiva e interior sobre el género y sus personajes.
Pretende rodar una epopeya, una saga completa, un conjunto de relaciones a lo largo de los años. Me encanta Mann, creo que es un grandísimo director, un hombre de cine de los pies a la cabeza, que rodó de todo, además: negro, amor, guerra, antiguo y por supuesto oeste. Junto con Hathaway y Ford es el verdadero forjador del género, quien construye los códigos del cine de este tipo.
Las imágenes de la carrera para la conquista de la tierra de Oklahoma es, sencillamente, historia del cine: la búsqueda de un futuro mejor, el egoismo del hombre, la violencia humana, la criminalidad, el deseo, el perdón, la redención, las nuevas oportunidades, la venganza, lo tiene todo esa carrera, el pasado, el futuro, la verdad...
Glenn Ford está espléndido, como Anne Baxter, aunque se hace raro verla vestida de vaquera, sin esos trajes de muselina de "All about whit Eva" en donde es reina y señora de toda la historia. Maria Schell en un papel de prudente mujer de un hombre con un pasado digamos que turbio. Idealista, soñador, algo rebelde y siempre dispuesto a ponerse en marcha, en acción. No le va ser director de un periódico, estar sentado trabajando en una oficia, etc.
Los demás actores son: Arthur O'Connell, Russ Tamblyn, Mercedes McCambridge (ganador del Oscar en El Político), David Opatoshu, Vic Morrow, Robert Keith, Charles McGraw, Harry Morgan, Lili Darvas, Aline MacMahon, Edgar Buchanan, L.Q. Jones, Mary Wickes, Royal Dano, Vladimir Sokoloff, George Brenlin, James Dime, y Gene Roth.
La novela es de Edna Ferber, autora de un buen puñado de novelas que se han llegado al cine.

$ 3.975. Ashanti (Richard Fleischer, 1979)