lunes, 16 de noviembre de 2020

§ 2.108. Ted Bundy (Matthew Bright, , 2002)


    La historia real de uno de los primeros asesinos en serie de carácter sexual. Insisto en lo de real, porque es así, la descripción que hace Wikipedia de sus crímenes es sencillamente aterrador, hasta treinta y pico asesinatos de mujeres cometió en una de años en EE.UU. cambiando a veces de Estado para burlar la vigilancia de los investigadores.
    Mantenía a su vez una relación, más o menos estable, con una mujer que sirvió para meterlo entre rejas.
      Los primeros 55 minutos narran los crímenes del sujeto, un auténtico psicótico sexual, un despiadado asesino que mató a decenas de mujeres de forma violentísima y despiadada.
     Los actores no me suenan de nada: Michael Reilly Burke es el protagonista, y las chicas son: Boti Bliss, Julianna McCarthy, Steffani Brass, Tricia Dickson, Meadow Sisto, Melissa Schmidt, Jennifer Tisdale, Eric DaRe, Deborah Offner, Tom Savini, Annalee Autumn, Diana Kauffman, Tiffany Shepis, y Alexa Jago. 
    Aparece también el propio Ted Bundy, seguramente en alguna de las escenas finales. Llama la atención el parecido del actor con el personaje. Se parecen verdaderamente, más allá del propio maquillaje y el atrezzo que le rodea. Es la estructura de la cara lo que dota de verosimilitud al personaje.
    El canon de las películas de este tipo sigue siendo Zodiac (David Fincher, 2007), aunque hay una versión diferente sobre el mismo tema: Despertando a Zodiac (Jonathan Wright, 2017).

§ 2.107. Jezabel (William Wyler, 1938)

   Todo un clásico. El cine es esto. Lo debe olvidarse, esto es el cine. Lo demás son otras cosas. Entiende que a veces sea difícil de ver, que tiene limitaciones en cuanto a la conexión con la gente más joven.
  El personaje femenino puede considerarse una copia de Escarlata O´Hara, la protagonista de "Lo que el viento se llevó", caprichosa, egoísta, desconsiderada, soberbia, egocéntrica,  celosa, juguetona, arrogante, rompedora, etc. Un personaje a la altura de la actriz que lo interpreta, una maravillosa Bette Davis. Se arropa en un Henry Fonda en plenitud de sus facultades, varonil, arrogante, guapo a rabiar... 
     La trama es sencilla, una mujer del Sur de USA de familia tradicional acomodada pretende jugar con el amor de su novio, provocándole en su comportamiento caprichoso y rompedor, en una especie de prueba de fuerza del amor que él le profesa a ella. Se viste inconvenientemente para un baile de sociedad, interrumpe las negociaciones del novio en una reunión de negocios en un banco, etc. Juegos malabares para ponerse a prueba, ella y su orgullo, las convenciones sociales y la sociedad biempensante. Es, desde luego, un propósito deliberado y consciente, aunque sus consecuencias no son previsibles. El trasfondo de todo esto, la pregunta que sobrevuela el carácter rompedor de la muchacha es, ¿será capaz de mantener esa seguridad en sí misma cuando vengan mal dadas, cuando no todo se ponga a su favor? En estos casos o el carácter te reafirma en tus posiciones, en tu forma de ser, o te quiebras como un junco y te adaptas a la realidad, entendiendo que tu forma de ser anterior era producto de unos pecado de juventud. Si toman esta segunda vía se convierten en talibanes de los principios, de los recuerdos, de las costumbres. No se sabe realmente si sus caprichos y sus manías son impostadas o es su forma de ser. Las personalidades de hierro no suelen ser comunes. Lo normal es ceder ante la adversidad, convertirte en alguien acomodaticio.
    Un año después de el primer rechazo amoroso de la caprichosa Jezabel llega el enamorado con su esposa a una fiesta, lo cual es una revolución tanto para su antigua novia como a toda la sociedad del Sur. Perdió su oportunidad. Su carácter y su forma de ser la impidieron averiguar qué batallas dar y cuales no, dependiendo de dos variables: la importancia de la batalla y las posibilidades de ganar dicha batalla.
    No parece que se dé por vencida. Luchará por él, aunque es una batalla perdida, él está casado y aquella sociedad no es como ésta, más permisiva y abierta a nuevas formas de relaciones entre hombres y mujeres.
   El resto del equipo son: George Brent, un actor notable, para mi siempre asociado a "La escalera de caracol" (Robert Siodmak, 1945), Margaret Lindsay, Donald Crisp, Fay Bainter, Richard Cromwell, Henry O'Neill, Spring Byington.
     Todo lo que hizo Wyler es, al menos para mi, maravilloso. No hay película mediocre, todas me han gustado. Y todas me han gustado mucho.

domingo, 15 de noviembre de 2020

§ 2.106. Entropy (Phil Joanou, 1999)

   Bueno, pues no sé. Recordaba al director por Prisioneros del Cielo, de 1996, que recuerdo vagamente pero con cariño. Sé que me gustó, aunque también la vi hace muchos años, los gustos cambian, naturalmente, y el paladar se hace más fino, más exigente.
   Los actores: Stephen Dorff, Kelly MacDonald, Lauren Holly, Bono, Hector Elizondo, Frank Vincent, Judith Godrèche, Paul Guilfoyle, Jon Tenney, Jim Gaffigan, Kathryn Erbe, Bray Poor.
   Al parecer es una película autobiográfica. Es cierto que él efectivamente dirigió videos musicales de U2 y tuvo un matrimonio corto con una modelo. Todo como cuenta en la película. Amor a primera vista con una modelo, película para hacer, intereses de todo tipo, velocidad emocional salvaje...
    Es curioso ver en el paisaje de NY las torres gemelas. Hay un guiño a la película "Érase una vez en America", de Sergio Leone, en el plano en que se ve entre dos calles parte del puente de Broklyn, en una de las escenas más bonitas de la historia del cine.
    El director abandona la película, le obligan a continuar, se modifcan las escenas, el guión, se acorta el presupuesto, etc. Parece que la película va a seguir, se van a echar a los productores, que están todos los días tocando las narices. La chica modelo deja su trabajo para estar con él, y luego se queda embarazada, pero aborta. Todo entra en bucle, de forma rápida, e incluso amenazante... la sucesión de acontecimientos perjudica su película, es evidente. Además lo hace de una forma amenazante, como si se tratase de un peligro que se cierne sobre el director.
      No me parece una gran cinta, no es una gran película, ni mucho menos. No tiene fuerza y la exposición de los problemas circulares del director no me parecen bien narrados, ni bien resueltos, a veces parece un mero documental, más o menos complejo. Los actores, además, no parece que estén en su papel, no dan juego, no me convencen, en absoluto además...

§ 2.105. Luciérnagas en el jardín (Dennis Lee, 2008)

  Previsible drama familiar en el que tras una desgracia se destapan todas los fantasmas enterrados durante años. Padre de bastante mal carácter cuya forma de ser domeña a toda la familia, con devastadores efectos sobre sus hijos, especialmente el niño.
Un poco pastelosa sí parece: manidos tópicos sobre la culpa y el perdón, sobre el daño en las familias que provocan las progenitores con personalidades tóxicas. La película no es muy allá, no está especialmente bien narrada, ni aporta una perspectiva innovadora o distintiva.
    Una cosa muy de sobremesa, de algo más calidad que las que ponen en A3, pero muy parecidas. Estéticamente mejor cuidada, pero no mucho más allá.
    El padre es realmente sorprendente, un hombre con muy mal carácter aunque con una forma de ser dulce y educada. Nada que tenga de bueno puede suplir su forma de ser tan primitiva.
 Sirve de reflexión para cualquiera que sea padre, especialmente a los que han estado sometidos a la tensión de vivir bajo una personalidad familiar parecida. Más que nada porque ese tipo de comportamientos que se reproducen con los hijos suelen ser aprendidas de los propios padres. Una forma de abuso como cualquier otra.

§ 2.104. El ansia (Tony Scott, 1983)

 

   Una de vampiros emocionales. Con un reparto más que decente: Catherine Deneuve, David Bowie, Susan Sarandon, y  Willem Dafoe, entre otros.
   Tony, a diferencia de lo que me pasa con su hermano, que me parece extraordinario cuando está cen trado en lo que debe estar centrado, me parece bueno a ratos. Ridley es bueno casi siempre.
   Esta es su primera película, más allá de una cinta muy corta (26 minutos) que dirigió con su hermano ("Uno de los desaparecidos", 1969) y de otra película llamada "Amados recuerdos" (1971).
   Una muy joven Susan Sarandon, en una de sus primeras 30 películas de las más de cien que tiene, prácticamente en todos los géneros.
Con un guapísimo David Bowie, en su primera película, o segunda porque ese mismo año intervino en otra muy conocida: Feliz Navidad, Mr. Lawrence, de Hagisa Óshima. Me ha gustado mucho Catherine Deneuve, tan guapísima como siempre, cuando ya era una consagrada actriz. 144 película dice Filmaffinity que ha hecho.    También interviene Willem Dafoe, en una de sus primeras cintas.
   Envejecimiento, longevidad, vampirismo... los efectos de la falta de sueño en el envejecimiento en el ser humano, y la consideraicón del envejecimiento como una enfermedad de la sangre es el tema de la película. Una vampiresa de edad indefinida pero siempre igual a lo largo de los años infecta a un chico joven y guapo. Este contacta con una investigadora del sueño de un instituto de investigación para que le ayude a no envejecer, pues su deterioro físico es más que evidente. Interesante propuesta, supongo que consolidada por el público, que en aquellos años gustaba de este tipo de temáticas. Además es razonable pensar que fue bien de público porque le permitió abordar otras películas, luego éxito incontestables de público... Sería interesante preguntar cuál de los dos hermanos tuvo más éxito de público, en taquilla y en relación al presupuesto concedido para realizar cada película. A lo mejor nos llevábamos una gran sorpresa.
   Él envejece pero ella no, y aquí radica la gracia del asunto. Él le pide qu ele le mate, pero ella no lo hace, no es capaz. Algo de música sicodélica, sonidos más que melodía, primeros planos de la cara de ella, espectacular, como siempre y poco más.

§ 2.103. Canción de cuna (José Luís Garci, 1994)

   Una película muy difícil de hacer, tremendamente compleja, con unos diálogos recluidos en su contenido y en su contexto, un convento de clausura a finales de siglo XIX en Castilla.
   Qué cosa más bonita de película. Qué amor se siente al ver cómo se miran el médico y la reverenda madre.
   Una niña en un convento de monjas de clausura puede ser, de hecho es, una revolución en toda regla. Es algo inverosímil, pero funciona
   El cine de Garci me llega profundamente, no sé cuál es la razón, pero todas sus películas son preciosas, llenas de dulzura, amor, sensibilidad y verdaderos sentimientos. Una delicia. Con ese constante repetir una canción, una nana en este caso, para enmarcar las tomas, la película y su contenido.
    Las actrices son: Fiorella Faltoyano, Amparo Larrañaga, María Massip, Maribel Verdú, Virginia Mataix, Diana Peñalver, María Luisa Ponte. Los actores son: Carmelo Gómez y el gran Alfredo Landa.

sábado, 14 de noviembre de 2020

§ 2.102. Amanece que no es poco (José Luis Cuerda, 1989)

 
Película famosísima, tanto de su director como del cine español. Es una especie de absurda comedia de situación en la estela de Bienvenido Mister Marshall...
No es negro, es "minoría étnica"... ya en esa época existía el lenguaje políticamente correcto. Una galería de personajes variopintos: un profesor de Universidad un poco atontado, Guardias Civiles rurales que controlan lo que los lugareños beben, curas con celebraciones de misas peculiares, cantantes de ópera maravillosas, coros rusos exiliados, personajes que se desdoblan, borrachos infames, señores enterrados en el suelo como lechugas, un ejército de chavales jóvenes americanos que están de visita, campesinos que hablan a las calabazas, paisanos que se tiran pedos y sale fuego del culo, putas colectivas que son usadas por todos, señor que folla con mujer mayor y ella pare dos niños al momento, pastor de color que se siente un Massai... Y lo mejor de todo: un tío que copia Luz de Agosto, en un pueblo que adora a Faulkner... Y el jefe de la guardia civil detiene al plagiador... El tabernero habla de Pedro Salinas y Kadafis con criterio, y el cliente le dice: "vaya brasa que me estás dando".
Todo ello visto desde la visión del profesor y su padre que han llegado al pueblo en un sidecar.
Un guión de abracadabra, sin ton ni son. No le veo la gracia. No es de lo que más me gusta, ni mucho menos.
Me parece un desquicie. Cuando veo una película pretende que me cuente algo, que no sea una simple sucesión de imágenes con actores y diálogo. Aquí no sé qué me quiere decir el director. Sé, y soy consciente de ello, que tiene multitud de seguidores, incluso que van a los  lugares en donde se rodó para visitarlos y demás..., pero qué quieres que te diga, querido lector, me parece una estupidez, llena de diálogos ingeniosos pero sin conexión entre sí, fuera de una lógica interna que hace que funcione la historia.
No es que sea surrealista, es que es una estupidez. No creo, sinceramente, que su fama fuese siquiera imaginada por su autor. Tiene un visionado, pero más por la fama que tiene que por su valor cinéfilo. 

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)