domingo, 11 de octubre de 2026

§ 4.167. Adios, mi amor (Vincent Sherman, 1951)

Joan Crawford es todo lo que una estrella de cine es. Guapa, sin ser una de las guapas; actriz dotadísima; algo diva pero no escandalosa; perturbadora en la mirada; mala cuando hay que ser mala, y buena cuando tiene que ser buena.
Alta pero no escandalosamente alta y con ese magnetismo que desprenden las verdaderas artistas.
De el director he visto ya varias cosas, y siempre me ha parecido un director de los más solvente, competente y eficaz. 
Suyas he visto: El regreso del Doctor X (1939); A través de la noche (1941); Lucha en la sombra (1941); Camino de espinas (1943); El señor Skeffington (1944) una verdadera obra de arte; La sentencia (1947), muy entretenida; La envidiosa (1950) bastante decente; Los condenados no lloran (1950), otra gran película; La dama de Trinidad (1952), entretenida comedia de aventuras; Bestias de ciudad (1957), otra película brillante y La ciudad frente a mi (1959), otra gran cinta. 
Es un director verdaderamente competente, empotrado en el cine dorado de los años más brillantes.
La película tiene trama, historia, desarrollo, un blanco y negro muy bonito y una historia triangular algo convencional pero interesante. 
Por momentos emotiva y algo cándida, pero emocionante. La nostalgia de los recuerdos, del tiempo que pasó y no volverá, de lo que pudo ser y no fue, o no fue como pensábamos que iba a ser, o sólo lo fue a medias. 
Le falta algo de tensión dramática en las relaciones sentimentales para ser verdaderamente más profunda. Me ha gustado.

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§ 4.167. Adios, mi amor (Vincent Sherman, 1951)

Joan Crawford es todo lo que una estrella de cine es. Guapa, sin ser una de las guapas; actriz dotadísima; algo diva pero no escandalosa; pe...