Clarísimamente influenciada por el cine negro, la película intenta retratar, cómo la ambición cruzada con pasión por unas faldas puede provocaran verdadera obnubilación.
Genial Arturo de Córdova, y magnífica Silvia Pinal.
Evidentemente bebe en las fuentes clásicas, pero lo hace verdaderamente bien.
Bellísima Silvia, una como verdaderamente hermosa, moderna, grande, ojos enormes, y una gracias y un garbo morboso y con ese olor a sexo que sólo saben exhumar las grandes bellezas del Hollywood clásico. Me recuerda a Kim Novak, con esa cabellera impresionante con una espalda recta que no acaba. Una belleza. Pero Pinal no le va a la zaga, ni mucho menos.

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