jueves, 19 de marzo de 2015

FORD, John. La taberna del irlandés (1963)

Viva el cine, Viva Ford!!!. ¿No es lo mismo?. Sí, para muchos sí, y para mi empiezo a comprender que quizá también, que el cine es un invento cuyo lenguaje lo inventó, antes que otros, y mejor que otros Ford.
Qué bonita película, qué gracia en el trama, los diálogos, los personajes... Sin ser propiamente una comedia está narrada como si lo fuese, con unos niños deliciosos y una misa de Navidad en un iglesia con goteras absolutamente magnífica, prodigiosa.
La última escena, obviamente, no pasa el corte moral actual y probablemente como hombre de su tiempo, Ford no la hubiese incorporado tal cual en el metraje final. Pero era el tiempo que era y la tradición que era. Sin más.
Es una trama parecida a El hombre tranquilo, pero de menor fuste, peor en general. Pero claro aquella era obra maestra, y esa simplemente es una magnífica película.

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