sábado, 3 de mayo de 2025

§ 3.806. Rebeldes en Canadá (Amando De Ossorio, 1965)


Hay que ser valiente para meterse en este "berenjenal". Una película en el Canadá, con tramperos, soldados vestidos de rojo, fuertes, indios, y chicas sensuales que cantan en francés. 
Venganzas familiares, prados, espacios abiertos, deberes que cumplir que van más allá del honor, de la lealtad y de la propia existencia. 
No le sale del todo mal, quiero decir que el resultado no es desastroso del todo, pero queda lejos de ser una gran película. Es una especie de Spaghetti Western en su tratamiento, pero una película de aventuras en el fondo. Una opción arriesgada, con un metraje civilizado que seguro que fue un fracaso absoluto en taquilla. Actores no muy conocidos, un guión tan básico que da pena y escenas que no tiene mucha sintonía con otras del plano siguiente.
De todas las películas de De Ossorio, ésta quizá sea la más peculiar. Un clásico del Fantaterror patrio que aportó cosas en su momento, pero que naufraga con mayores alturas. No aguanta ni siquiera el metraje. Y eso que es corto. Son tópicos típicos, escenas de rellano, y argumento colaterales sin demasiado sentido y consideración. 
No me ha gustado especialmente.

viernes, 2 de mayo de 2025

§ 3.805. Lo desconocido (Leslie Norman, y Joseph Losey, 1956)

Una cinta horror de Serie B británica. Con participación en la dirección, al parecer, de Joseph Losey, un director que me gusta mucho.
Cómo y por qué llega a la dirección de esta obra, y de qué manera se hace cargo Leslie Norman es una circunstancia que no conozco. La Wikipedia algo dice, pero no me aclara demasiado. Al parecer la empezó Losey y más tarde la abandono. Estaba bajo vigilancia de las autoridades gubernativas y su inefable comité de actividades antiamericanas y se escapó a Inglaterra para seguir trabajando.
Tiene su gracia, se enmarca en la idea del horror nuclear, a lo desconocido y a es unión entre extraterrestres y potencia nuclear. 
Es un típico producto inglés, que bien podría estar a cargo de un director americano como Tourneur, aunque del nacionalidad francesa, pues siempre rodó -a mi al menos me lo parece- con si fuera un Europeo, Inglés concretamente, no Francés, que era su nacionalidad. Me recuerda, por la intensidad del blanco y negro, el contexto y demás circunstancias a la Noche del demonio (1957)
También podría haberla rodada otro americano por excelencia: Robert Wise y su Ultimátum a la Tierra (1951). Tiene hechuras de clásico, pero le falta firmeza y determinación.

§ 3.804. La carta esférica (Imanol Uribe, 2007)

Muy entretenida. Leí la novela hace muchísimos años, y no me acordaba de los detalles, sólo de la trama general. 
Tesoros, barcos, mar, robos, riquezas, y una historia de amor encubierta.  Una trama muy trabajada, con un guión del propio director sobre la novela de Pérez Reverte. Quizá no sea una de sus mejores novelas, pero da muchísimo juego como película. Es un escritor muy cinematográfico, con un lenguaje muy cinéfilo.
El escenario está muy bien planteado, los personajes muy bien elegidos, muy caracterizados. 
Todo el protagonismo se lo llevan Carmelo Gómez y Aitana Sánchez-Gijón, una pareja verdaderamente interesante, que funciona a la perfección. Ella mejor actriz que él actor, sin duda alguna. Pero la pareja funciona en la química que destilan. El bruto y la chica dulce (en teoría, pero salvaje y peligrosa en la práctica). El juego de la chica está mejor expuestos que la poca inteligencia de él. Ella es sutil, él bruto. Al final, como era previsible, nada es (del todo) lo que parece. Como en todo thriller, el engaño, la sutilidad y la engañifa forma parte de la trama.

§ 3.803. Las ratas (Robert Siodmak, 1955)

 
Una obra "realista" de un director tendente a lo fantástico, a exponencial áspenos oníricos de la realidad, al menos en su primera etapa.
Un relato durísimo, que emocionalmente desgasta mucho y sitúa al espectador en una permanente tensión sobre la protagonista, una dulce y débil Maria Schell que se ve acosada, hasta extremos letales, por un Curd Jürgens al que no le va este papel, no casa ni con su personalidad, ni siquiera con su físico. 
Hilando muy fino podría verse como un retrato crítico de la sociedad comunista, del comunismo real de la Alemania Democrática frente al liberalismo de la Federal, siendo las ratas el síntoma del descreimiento moral en la sociedad perfecta que pretende crear el nuevo hombre.
Funciona a medio camino entre la crítica social, el realismo, aportando tintes de cine negro que se exponencial con la excelente fotografía que destila.

jueves, 1 de mayo de 2025

§ 3.802. Dos mil dólares por coyote (León Klimovsky, 1966)

 
Pues lo esperado. Oeste barato, fácil, sin pretensiones. Rodado a toda velocidad, (seguramente) con poco presupuesto, actores no muy conocidos, aprovechando utillería, caballos, escenarios, y demás diseño de producción de otras tantas producciones iguales que alimentaban una taquilla poco exigente y sí muy fiel al género.
La típica historia del cazarecompensas de buen corazón metido en el oficio como una forma de suicidio anticipado. 
Película vulgar dónde las haya. No es la infame de Torrejón City que acabo de desechar hace un momento, porque peores combinaciones que el género del oeste con la comedia no hay, pero no va muy a la zaga. 
Previsible, con un guión totalmente trillado y con ningún aspecto original, unos escenarios mediocres, muchos caballos incluso cuando no eran necesarios (por momentos parece que al vaquero le persiguen diferente número de bandidos, a veces muchos, otras no tanto, siempre en la misma escena), y actuaciones individuales y colectivas que no parecen responder a ningún tipo de motivación racional.
Me llama la atención la poca prisa que se da el vaquero al que persigue el Sheriff... es de esos que no muere de cornada de burro.
Rodada indudablemente en España, pero quizá no en Almería, porque los paisajes parecen demarrados verdes como para haber sido filmada en un erial.
La música, más armoniosa que inteligente, intenta acompasar los momentos con una forma de enfatizar y subrayar el clímax que no deja nada a la improvisación. 
Me ha parecido mala. Mala, malísima. Aburrida, vulgar y tediosa por momentos.

§ 3.801. Torrejón city (León Klimovky, 1962)

 

Infme

§ 3.800. Estrellas en mi corona (Jacques Tourneur, 1950)


Un Wester muy famoso, de uno de mis directores fetiche, que todavía no había visto. 
La ciudad de oeste ideal se ve corrompida por las rencillas, las insidias y los malos entendidos de la vida diaria. Un planteamiento de la vida diaria alejado de la testosterona que usualmente se destila en películas de este género.
Tierna y emotiva, pero también dura y seca. Como si se tratase de dos planos: la cotidianidad y el ideal; lo que es y lo que queremos que sea. El doctor y el pastor. Uno y otro. Enfrentados pero necesitados el uno del otro. También puede verse como una lucha soterrada entre ciencia y religión, entre la fe y creencia, y la constancia y lo que es.
Un Western diferente, distinto, nada violento, ni bronco, ni salvaje. 
Es entretenido, y tiene pretensiones, pero decae un tanto hacia la media hora. Cierto que para retomar con masa fuerza más tarde, pero tiene valles de intensidad y de atención.
En todo caso, es una obra notable.

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)