domingo, 3 de marzo de 2024

§ 3.323. La dama de Beirut (Ladislao Vajda, 1965)

 

Un producto al servicio de la guapísima Sara Montiel, después de su venida de EE.UU. y su divorcio de Anthony Mann. Una cantante mediocre y una actriz limitada, pero con un glamour y una personalidad que echaba para atrás. Impresionante, algo enigmática, exudando sensualidad y provocación. Pero en la justa línea, sin pasar el límite del recato y la cortesía.
Seguro que fue una película muy vista en su momento. Con un galán de la época, una trama muy del gusto del espectador, exteriores exóticos y canciones ligeras. 
Entretenida, sin más. No avanza del todo elásticamente, se pierde el interés y ser recupera, la canciones son muy intrusivas, interrumpiendo el desarrollo de la trama. El desarrollo es algo manido, previsible, aunque quizá ese no sea su mayor defecto. Le falta un empujón para redondearse. No llena la cinta Sara con su sola presencia. La diferencia entre una excelente actriz del sistema y una auténtica estrella. Sara por momento fue lo segundo, pero en esta cinta está más cerca de los primero.
Obviamente para los incondicionales de la Montiel  es estupenda.

sábado, 2 de marzo de 2024

§ 3.322. Gemidos de placer (Jesús Franco, 1983)

 

Tríos sexuales, sadomasoquismo, sexualidad diferente, un poco de dominación, control del otro... todo muy normal en un Jess Franco de lo más bizarro. Con su Lina Romay como musa en una trama de lo más tratada, y nunca agotada.
No tiene nada en donde agarrar. Ni es interesante, ni tiene un desarrollo limpio, ni tiene tomas o planos interesantes, ni el erotismo es tal... No sé. Es de lo peorcito que he visto siempre. Realmente deplorable. 

§ 3.321. Un silencio de tumba (Jesus Franco, 1972)

 

'Setentera' por todas partes. Personajes morbosos, situaciones estresantes, dominio de las personalidades, algo oculto siempre, un trasfondo de maldad, de perversidad, de descontrol moral. Y el sexo siempre presente, mostrándolo o escondiéndolo, pero siempre presente. 
Una isla cerrada, algo de Un ángel exterminador, una pizca de rigor fílmico, 83 minutos comedidos y una obsesión maternal malsana y deteriorada para quien la protagonista y alienante para los demás. 
Obsesiones, angustia, ambiente cerrado, opresión y tensión sexual.
Vulgar y corriente, incluso para Franco.

§ 3.320. La noche de las estrellas fugaces (Jesus Franco, 1973)

 

Mismos temas de siempre, argumentario circular, obsesiones perpetuas, un erotismo light poco edificante, una música de la época (setentera, con coros y algo electrónico), un punto de exhibicionismo, unos nenúfares como excusa para ocultar el desnudo, chica guapa tonta y malignos mayores (con las pupilas dilatadas) dignos de encerrarse en un geriátrico pero que se dedican a 'dar por culo' a las gentes del lugar.
En la línea de Jess Franco, antes de se Jesús.

miércoles, 28 de febrero de 2024

§ 3.319. Negocios de familia (Sidney Lumet, 1989)

 

Judios en Booklyn, tres generaciones de neoyorkinos que relatan el tránsito de las tradiciones ortodoxas a la modernidad.
Interesante, pero no creo que tenga nada que ver con las mejores películas de Lumet, un genio del séptimo arte. 
Un buen reparto, un guión inteligente, y el sueño de siempre de todo maleante: realizar el robo perfecto, que es el que no deja rastro.
Nueva York, paisajismo urbano, ver a Sean Connery y Dustin Hoffman como alegría y el aliciente del robo. Poco más. No es realmente una película vacía o fallida, pero no impacta, no llena, y además de sumamente previsible es un poco larga.
Casi de lo peror de Lumet que recuerdo. 

martes, 27 de febrero de 2024

§ 3.318. Robinson Crusoe en Marte (Byron Haskin, 1964)

 

Pues es interesante. No tiene el aliciente de una gran obra de ciencia ficción -los efectos especiales son toscos, baratos y poco impactantes- ni tampoco es una obra de 'personajes' que pueda centrar la atención del espectador en el trabajo actoral. Pero es una conjunción interesante de aspectos que le dan un aire de 'culto', de película a tener en consideración, especialmente por los  muy aficionados al género.
Pocos diálogos, música constante, distopía y soledad, supervivencia y oxígeno. 
Una adaptación 'sui géneris' de la obra de Daniel Dafoe.
No me ha agradado demasiado, pero en realidad es que las de ciencias ficción no me gusta, pero sí es una película para recordar. Sugestiva y entretenida. Te mantiene pegado a la pantalla.

lunes, 26 de febrero de 2024

§ 3.317. Dodge, ciudad sin ley (Michael Curtiz, 1939)

 
La tengo por gran clásico, de esos canónicos que forjan la leyenda de un director, de un actor, de una actriz. De un año, además, verdaderamente magnífico en la historia del cine, 1939.
Tiene ese punto de epopeya que tanto gustaba en aquellos años y que tan bien pega con el Western. Un punto de película fundacional, creadora de un subgénero dentro del género, aquel que se dedica a narrar, como si de un poema épico moderno se tratase, las peripecias de la conquista del Oeste.
Es amena, muy entretenida, divertida y muy recordable. Es de las que no se olvidan. Por momentos emotiva, en otros de aventuras, siempre western, y con dos superestrellas de la pantalla de todos los tiempos: Errol Flynn y Olivia de Havilland. En sus tiempo más álgidos, en plena expansión del cine.

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)