lunes, 19 de febrero de 2024

§ 3.308. Emboscada en extremo oriente (Ken Annakin, 1975)

 

La copia que tengo se ve regular. Como si el color hubiera perdido potencia. Seguramente no es una copia de calidad. Se puede ver, y si la historia fuera realmente interesante, no te fijarías en estas cosas. Pero no es de las mejores cintas que he visto. Desde luego la peor de Annakin que he visto. Aunque sólo he visto tres: El día más largo (1962) (Codirigido con Andrew Marton y Bernhard Wicki), La batalla de las Ardenas (1965), y La selva blanca (1972).
Le tengo por un director de películas de guerra. Además sus mejores años ya habían pasado. Tras esta sólo hizo tres o cuatro cosas más, casi todas para la televisión. 
El reparto es impresionante. No es fácil juntar a David Niven y a Toshirō Mifune, dos verdaderos grandes del cine ya entrados en años y que había filmados sus mejores películas. Les acompaña Hardy Krüger, un actor del momento. 
El fondo de la historia tiene su aquel. Las mentiras, las relaciones con el niño pequeño, los líos diplomáticos. El cansancio de vivir de unos, el hastío de otros, la hipocresía de todos, el mundo de las relaciones entre países.
No parece que esté muy bien rodada, tiene algo de premura en sus planteamientos, de rapidez improvisada, de incipiente desatención, de encuadres que no funcionan, de planos quizá fuera de lugar. No sé. No me parece que técnicamente esté optimizado el guión.
La música, muy de la época, es de Roy Budd, autor de otras melodías de películas muy reconocidas en la época: Patos salvajes, Lobos Marinos, El molino negro, Contrato en Marsella, América Violenta, El oro de nadie y, sobre todo, Asesino implacable, la mejor de todas las citadas. 
Es interesante, pero no deja mucho fondo, ni tiene recorrido.

domingo, 18 de febrero de 2024

§ 3.307. Caniche (Bigas Luna, 1979)

 

No es morbo exactamente, tampoco falsedad, ni siquiera desfachatez o desaliño. Es podredumbre. Breviario de podredumbre, si citáramos a Ciorán. Me parece desagradable por momentos, incomprensible en otros, retorcida y malévola, sofocante y malsana. 
Hacer del caniche la lente desde la que se mira a los familiares puede ser una idea ingeniosa, no lo dudo, pero no me parece fructífera. 
Broncas, líos, gritos, sexo, complejos, vidas de mierda, sueños de grandeza, algo de zoofilia, lunas llenas, y, sobre todo, vidas vacias.
Interesante a la vez que deprimente. Tan poco sugestiva como atrayente. 
El empeño en mostrar los aspectos más crudos y sucios de la realidad: la sangre, la carne, las tuberías roñosas, la suciedad de las paredes, la mugre de la casa, la ropa sucia. La basura en las calles, la delectación con la muestra cómo comen los perros, etc.
Caspa estilística como vehículo de transmisión de una idea que no consigue calar. Se intuye una crítica a la sociedad bien pensante catalana, esa que vivía mejor en el Franquismo y en ese 'no sabe usted con quien está hablando' que en las libertades. Abiertos de piernas, pero no de mentes. Ricos de segunda generación ya arruinados por sus propia manera de vivir y su incapacidad para desarrollar un trabajo propio. Eso sí lo muestra. Pero esa hipocresía catalana no la veo. No creo que fuese su propósito, o no creo que fuese su objetivo primigenio. 
Se deja ver, sobre todo por el interés que tienes en ver cómo evoluciona, pero no es una película que vaya a repetir. No desde luego en breve.

§ 3.306. Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar, 1988).

 

Hace por lo menos veinte años que no la veo. Probablemente más. La recuerdo perfectamente. Y vista ahora, después de haber visto toda la filmografía de Almodóvar, algunas de sus películas varias veces, tengo que reconocer que su estilo visual, la intensidad dramática y el estilo general es el mismo, exactamente el mismo.
La recordaba más larga. Me ha gustado mucho. Es excelente. Una de sus mejores películas. 
Los colores chillones, los planos divididos, la centralidad de la feminidad como eje sobre el que pivota toda la historia... elementos comunes a todo su cine. 
El enloquecimiento que forma parte de su esencia, el gazpacho, el taxi. Está llena de planos icónicos, sonidos de siempre, actuaciones míticas.
Es una gran película.

§ 3.305. Minnesota Clay (Sergio Corbucci, 1965)

La leyenda del tirador imbatible. Todo tino, certidumbre y acierto con el arma, con la pistola, en este caso. 
Un producto menor de la que luego, más tarde, sería la factoría Corbucci. Sus inicios en el Western 'espaguetizado', que no deja de ser una del oeste, de toda la vida, pasada por la 'minipimer' italiana de la factorías de ficción de prestigio dedicadas, en este caso, a la Serie B.
Trama básica, pistolero con oficio que vuelve al lugar del que nunca debió salir, para no se sabe muy bien qué. Si vengar algo, si recuperar su amor perdido, si recuperar sus tierras, si augurar un futuro mejor... No es un mesías, pero tampoco 'el vengado de la pradera'. Un hombre distinto que no sabe pelear con su propia identidad. 
No es una gran película. Por momentos se deja ver, pero no tiene ni fondo, ni estructura, ni recorrido.
 

sábado, 17 de febrero de 2024

§ 3.304. Contra toda Ley (Michael Crichton, 1989)

 

Interesante thriller del montón con el reclamo de un gran Burt Reynolds, una guapa Theresa Russell y un secundario de lujo, Ned Beatty.
Un desarrollo convencional, una trama lógica y que se desarrolla con soltura. Es la última película de las siete que dirigió. Al parecer su fracaso en taquilla le hizo abandonar la dirección. Almas de metal (1973) y Coma (1978) son estupendas. Ésta no tanto. 
Le falta la adrenalina que sí tienen otras películas de Reynolds y la soltura de las 'policíacas' interesantes. Por momentos es 'plasticosa', algo amanerada y muy previsible. Le falta chispa y empuje.
Esa búsqueda del asesino para salvarse a sí mismo es algo muy aburrido, manido y poco edificante.

§ 3.303. Malena (Amando De Ossorio, 1969)

 
Mala de solemnidad. Qué cosa. Bajo el reclamo de Anita Ekberg se construye una historia de vampiros previsible, aburrida, sin tono ni empaque, sosa, nada entretenida, y únicamente apta para los muy fan de este tipo de películas. Barata, con un guión tope y sin emoción ninguna, una música nada interesante Carlo Savina con un órgano prominente que no deja lugar a la imaginación, ese punto de lesbianismo que estaba tan en boga en la época, y muy pocas cosas más...
Totalmente prescindible.

viernes, 16 de febrero de 2024

§ 3.302. Musa (Jaume Balagueró, 2017)

 

Como siempre, sus propuestas iniciales son magníficas, como quizá no pueda ser de otra manera en películas de miedo. Quiero decir que hay que cuidar mucho los principios, las exposiciones iniciales, la presentación de personajes, las tramas iniciaticas. 
Hay algo confuso en el comienzo, no es un fallo de guión exactamente, porque crees que más tarde, a lo largo de la película, te lo va a contar. Pero no es una base argumental sólida la que edifica la cinta. Es algo raro. 
La exposición de los títulos de créditos es una maravilla. Visualmente muy atrayentes y sugestivos y, al mismo tiempo, perturbadores y retorcidos.
El actor principal es demasiado limitado para un papel como éste. Nada más ver cómo evolucionaba pensé en cómo lo hubiera hecho John Malkovich. El aire descarnado y falto de identidad, fuera de sí mismo y recomido por sus angustias y su resquemores previos no se transmiten bien en su actitud corporal y su posicionamiento en la historia. Es mucho papel para un actor tan poco dotado. 
Los sueños premonitorios deben ser aterradores. Pero no creo que sean comunes en personas normales. Como material para una película como esta sí, por supuesto. 
La historia está bien desarrollada. Tiene su gracia, quizá sea un poco larga y la música no funciona tan bien como en otras películas suyas, y la fuerza general no es tan arrolladora. De todas las que he visto suyas últimamente [Los sin nombre (1999), Darkness (2002), Frágiles (2005)] es la que menos me gusta. Las dos últimas citadas me parecen mejores.
De toda su filmografía me siguen pareciendo más valiosas [•REC] (2007, Codirigida con Paco Plaza), y Mientras duermes (2011).
Me pierdo en alguna de las tramas, no entiendo cuál es el interés en introducir a Dante y su infierno en esta historia, con sus siete musas y demás.
Llegas agotado al minuto 30, cuando comienza verdaderamente la trama. Se me hizo larga, y  por momentos poco comprensible. Cómo se introduce la historia de la niña y la relación con la prostituta tiene como fuelle. Sustos, neuras, histeria y poco más.
Me ha decepcionado.