lunes, 20 de septiembre de 2021

§ 2.464. La resaca (Bruno Ve Sota, 1955)

Argumento interesante, un desarrollo convencional, un poco trillado para un thiller, pero efectivo y resultón. Sin más. No muy convincente y algo repetitiva, subrayando mucho los aspectos importantes de la cinta, pero dejando que los personajes respiren, se desarrollen. Mezcla además dos historias al comienzo que no favorece un desarrollo armónico. En una película tan corta no parece una buena idea. 
Un reparto interesante: Jayne Mansfield, Kathleen Crowley (una actriz para mi desconocida, con sólo veinte películas entre cine y televisión), John Carradine, y Lawrence Tierney (con esa cara tan poco expresiva y característica de los policías del género) como principales argumentos.
Claramente película de Serie B pero que no ha alcanzado las cotas de originalidad o frescura que otras de la misma época. Metraje muy contenido. Estoy obsesionado con una idea, pero insisto en ella varias veces: debería existir algún tratamiento diferencial para los filmes de menos de 75 minutos, porque son legión los de Serie B que duran justo un par de minutos menos de esa longitud. Acomodar en una sesión doble de tarde dos cintas no exige que una de ellas tenga que duran menos de una determinada duración.

domingo, 19 de septiembre de 2021

§ 2.463. San Quentin (Gordon Douglas, 1946)

Drama carcelario con pretensiones educativas y propagandísticas de poco metraje que tiene el interés de ver las primeras de su director, para mi magnífico, de esos de la industria que saben hacer de todo y se vuelven imprescindibles en el sistema de los estudios.
Bien ambientada, con buenos extras y un desarrollo rápido y que va al grano directamente, con sólo 66 minutos para demostrar que sabes hacer las cosas. 
Se deja ver aunque sabes desde el comienzo que la moraleja es lo que sustenta la cinta, su razón de ser y probablemente en cumplimiento de un encargo, más o menos directo o indirecto a los estudios, por la fecha, la temática y su mensaje.
No es de las peores del género, está rodada en un blanco y negro muy típico y no decepcionará a los amantes del cine negro.

 

§ 2.462. Miedo en la tormenta (Cornel Wilde, 1955)

Una historia muy bien trazada, narrada y ejecutada. Cine negro de autor, similar en su temática a "El último refugio" (Raoul Walsh, 1941) con la que tiene algo más que similitudes. La misma historia, aunque ambientada en el Oeste, la desarrolla años después André De Toth en "El día de los forajidos" de 1959.
Planteada prácticamente como una obra de teatro, con pocos personajes en una situación claustrofóbica, un desarrollo lento en donde priman diálogos y miradas, carga actoral en esencia, y la mirada del niño como principal punto de vista.
Es la primera película que dirigió Cornel Wilde, muy reconocido actor, especialmente de cine negro, de los años cuarenta y cincuenta. No fue muy prolífico en la dirección, dirigió solamente ocho películas. Sólo he visto suya Playa Roja, de 1967, que la recuerdo vagamente como una eficaz película de guerra.
Protagoniza por él mismo con su mujer en la vida real, Jean Wallace (guapa rubia con cara angelical), en el papel femenino protagonista, acompañado por el siempre eficaz Dan Duryea, además de Lee Grant, David Stollery, Dennis Weaver y Steven Hill.
Un resultado eficaz, sincero y entretenido. Me ha gustado mucho, pero no creo que se sitúe muy algo en la escala de obras del género. A los muy aficionados al género sí nos agrada, pero seguro que no tanto a lo no tan aficionados.

sábado, 18 de septiembre de 2021

§ 2.461. La venganza del bergantín (Edward Ludwig, 1948)

Película de aventuras que podría recordar, perfectamente además, a Raoul Walsh. Hombre con pasado que intenta redimirse, no se sabe por qué, de algo que le atormenta. Intuyes que puede ser una mujer, o un asesinato, algo terrible en todo caso. 
Bien narrada, detallista, con un guión que va mostrando las cosas poco a poco, con tintes exóticos y es trasfondo romántico que endulza las tramas y hace aflorar sentimientos encontrados y rivalidades entre los personajes. John Wayne enfrentado con Luther Adler y la chica que es Gail Russell componen los vértices de la estructura argumental de la cinta. Personajes bien definidos y con esquemas muy elementales, como se predica del género de aventuras.
Es la mejor película que he visto del director hasta ahora: El último Gánster (1937), Batallón de construcción (1944), Prueba heroica (1949), El gran Jim McLain (1952), y El Gavilán pistolero (1963). Ruso de nacimiento, hombre emigrado a EE.UU. director que transitó del silente al sonoro, y probablemente un gran hombre de la industria. 37 películas son muchas para ser un outsider.

§ 2.460. Vivamos hoy (Howard Hawks, 1933)

 
Qué maravilla...!!!
Vaya carrera la de Hawks. Todo un maestro del cine que fue capaz de hacer de todo: drama, comedia, oeste, aventuras, cine en estado puro.
Un drama militar, un romance, un canto a la amistad, al amor, a la sensibilidad, a la vida.
Ésta tiene algo de película de William Wyler, no sé por qué, pero podría haberla filmado él: 'Eran tres', 'Rivales', etc. Por momentos me recuerda también a 'Sueño de amor eterno', esa imagen enamorado de Cooper, con esa cara angelical.
Joan era ya una estrella y en la película funciona como tal, todo gira en torno a ella, naturalmente, al ser el vértice del triángulo amoroso. 
La película tiene un guión trabajado por Faulkner y, como no, hay escenas de aviones.
No tiene la fuerza de otras suyas, verdaderas obras maestras, pero ¡¡ Caray!! si esta es su película 'mediocre', cómo serán las brillantes... Bueno, sé perfectamente cómo son, porque las he visto prácticamente todas. Sólo me quedan por adquirir: Su juego favorito (1964), Camino a la gloria (1936) y Bola de fuego (1941), y las primeras de él que no encuentro en ninguna parte: El espejo del alma (1926), Hojas de parra (1926), Donde las dan, las toman (1927), Erase una vez un príncipe (1927), Por las rutas del cielo (1928), El príncipe Fazil (1928), Una chica en cada puerto (1928), ¿Quién es el culpable? (1929), y La escuadrilla del amanecer (1930).

viernes, 17 de septiembre de 2021

§ 2.459 El puente (Bernhard Wicki, 1959)

 

Relato antibelicista espléndido. Hecho en Alemania solamente quince años después de acabada la guerra. Valiente y comprometida. Rodada con sencillez, honestidad y lentitud, muestra toda la crudeza de la vida en un pueblo Alemán al final de la guerra, con todas las miserias y todas las dificultades. En ese contexto se produce el horror de los horrores, o por mejor decir, uno de ellos, la militarización de niños para defender lo indefendible al final del nazismo cuando, cabalmente, la guerra estaba irremediablemente perdida. 
Un pretendido retrato realista, me ha recordado bastante a las películas del Neorealismo Italiano, que deja un poso moral sobre el comportamiento de las gentes, mostrando los diferentes tipos de personas.
Muestra con bastante fidelidad cómo los diferentes chicos viven el reclutamiento y la emotividad de la llamada a filas. Son de diferente estrato social y ven la noticias desde diferentes perspectivas. Los idealistas de una manera, los pesimistas de otra. Pero las madres, en general, son unánimes al percibir la contienda como una catástrofe y la llamada a filas de los chicos como un auténtico suicidio.
La historia gira en la conversación entre el maestro y el jefe de la compañía. El primero le pide al segundo que retrase la incorporación a filas de los chavales, potestad que tiene el segundo que le responde algo muy coherente: los chicos creen que luchan por los ideales de una Alemania grande y fuerte que les ha inculcado la escuela. De algún modo el militar culpa a la sociedad civil de lo que está aconteciendo con los niños.
Le reconozco valor a la cinta, pero no es el cine que más me gusta. En general el cine doctrinario no me agrada, me parece que tiene trazas de documental, y puede quitarme de la cabeza la idea de que pretende "venderme" una visión sesgada de la realidad. En general el cine político tampoco me gusta.


§ 2.458. La emboscada (Harold Daniels, 1951)

Me ha parecido una joya por descubrir. Una película olvidada, poco conocida pero con mucho más que ofrecer de lo que parece. Femme Fatale morena algo menos violenta y dramática que otras de su clase aunque igual de salvaje.
El guión es previsible, el desarrollo esperado, el final cantado. Pero entretiene, se deja ver y forma parte de esa educación sentimental "en negro" para el aprendizaje de ese subgénero tan característico del cine, el que más me gusta junto con el Western.
No es una obra cumbre del género, las hay mejores, pero es interesante.
Un reparto muy de la época: Charles McGraw como Joe Peters, en un papel hecho para él, con esa cara marmórea y ruda de detective honrado y fiable que pierde la cabeza por una mujer que le engaña (y el lo sabe y no le importa, o asume el riesgo de que le importe poco) y una  desconocida para mi Joan Dixon como Diane. De ella sólo he visto: Mensaje del otro mundo (Herbert I. Leeds, 1950), que no me pareció gran cosa, aunque se podía ver por el estilo y la forma de organizar la película.
De él sí he visto algunas más, muchas más. Al fin y al cabo era una estrella del cine. No de las más rutilantes, pero era una estrella.