sábado, 3 de octubre de 2026

§ 4.152. Cercados (Louis Clyde Stoumen, 1959)

Primera y única película de un excelente fotógrafo (que ideo e inventó incluso algunas técnicas fotográficas) y productor y guionista. Ganador de un Oscar a la categoría de Mejor documental, es un hombre de cine de toda la vida, siempre vinculado a la industria.
La cinta tiene un guión de lo más interesante, con un desarrollo notable, plano ingeniosos y una solvente producción. No creo que sea muy conocida, se encuentra enterrada en los catálogos baratos de una película a un euro (como mucho) y en la carátula difícilmente se aprecian los créditos (he tenido que buscar en Filmaffinity la información de la cinta).
Seguramente despreciada por la crítica y con una deficiente exhibición y comercialización. 
Me gustan las caras, los rostros, los planos cortos que recuerdan a las primeras películas bélicas de Samuel Fuller.
Algunas escenas hubieran tenido mayor dimensión se hubiesen dispuesto de mayor presupuestos: en ocasiones se repiten escenario, además en planos medios que no dejan abierta la perspectiva y dan una imagen pobretona y raquítica.
No está tan mal como pudiera parecer. Es interesante, tiene desarrollo y un metraje de lo más civilizado, 74 minutos.

viernes, 2 de octubre de 2026

§ 4.151. Parada en Tokyo (Richard L. Breen, 1957)

Director de una sola película, que es intresante sin ser brillante.
Fue, sobre todo, un buen guionista, célebre por sus colaboraciones con Billy Wilder (Berlín Occidental), Melvin LeRoy (FBI), Gordon Douglas (Hampa Dorada), Jean Negulesco (El hundimiento del Titanic), Lewis Allen (Reto a la muerte), Georg Cukor (El modelo y la casamentera) o Henry Hathaway (Niagara).
En definitiva, un hombre más de guiones que de dirección.
La cinta tiene interés por lo sofisticado de su argumento, los escenarios que plantea, y porque la trama que mantiene alerta y entretenido. Pero no es una gran obra. 
Fácil de ver, colorida, con esa mezcla entre estrellas emergentes (Robert Wagner, Joan Collins)  y consolidadas (Edmond O'Brien).

jueves, 1 de octubre de 2026

§ 4.150. Mi semana con Marilyn (Simon Curtís, 2011)

Interesante y divertida película, al parecer auténticamente autobiográfica. Narra las peripecias de la actriz cuando rodaba El príncipe y la Corista en Londres en 1956. Allí se ve acompañada por un muchacho muy joven (23 años) que le sirve de asistente durante una semana de las varias que estuvo rodando.
Tiene su gracia, su tensión y su garbo. Funciona y apetece ser vista.

§ 4.149. Verano del 42 (Robert Mulligan, 1971)

Supongo que es una película que le gusta mucho a Garci. Es un canto a la nostalgia personal, a lo que podíamos haber sido y nunca fuimos, a lo que nos hubiera gustado ser. Cuando éramos puros, inocentes y comenzábamos a descubrir la vida y sus misterios, sus entresijos, sus complicaciones. 
Con un punto relacionado con las faldas, las muchachas, las pasiones que comienzan y el sexo como llamada vital y sensorial.
Me ha gustado. No creo que con la pasión que seguramente gustaba a Garci, pero sí, me ha interesado. Pero me ha parecido un poco larga y demasiado almibarada. Excesivamente dulce.
Mi fuerte no son las películas de amor.
Lo singular del caso es que la película se basa en un libro del memorias del propio guionista, Herman Raucher en el verano de 1942. Es una historia totalmente real, que sucedió y que marco la vida y la obra del propio guionista.

martes, 29 de septiembre de 2026

§ 4.148. Flores rotas (Jim Jarmusch, 2005)

Una cinta muy célebre, que tuvo muchísimo predicamento, tanto de público como de crítica. De un director para mi desconocido, no había visto nada suyo.
Un guión de lo más interesante convierte a una búsqueda peculiar en una road movie. En todas las road movie se busca algo, o a alguien, un tesoro, dinero, una persona para vengarse, etc. Pero lo singular es que se busca a una antigua amante que tuvo, sin habérselo dicho, un hijo de él.
Algo lenta y pausada, muestra un escenario de lo más peculiar, con un personaje algo apático y desinteresado, nada apasionado, incluso “pasota”.
Muy bien rodada, mantiene el interés y no decae. Me ha gustado mucho. 
Los elementos introspectivos funcionan regular, tirando a mal. Es una especie de comedia negra construida con elementos singulares. Como una cinta de época fuera de su contexto. Esa es su baza y su valor.

lunes, 28 de septiembre de 2026

§ 4.147. Creadores de imágenes (Ingmar Bergman, 2000)


 Un ensayo más que una película en sentido estricto. Uno de esos juegos a los que Bergman nos tenía tan acostumbrados. 
En un escenario, pocos personajes, prevalencia del diálogo, del discurso y de la actuación pura. 
Interesante, pero muy lejos de las grandes obras del genial director sueco.
El miedo y el respecto son dos cosas diferentes. A las personas, a todas, se las tiene respecto. A lo que son, o lo que han hecho, a su obra o incluso a su vida. Pero no hay que tenerles miedo, miedo físico o, más comúnmente, miedo reverencial. 
De ese peculiar tipo de relación humana trata la película. Que no es especialmente buena, no llena la pantalla como otras del maestro, pero puede verse y presenciarse como un espectáculo en sí mismo, sabiendo que estamos en presencia de una película para la televisión.

sábado, 26 de septiembre de 2026

§ 4.146. Terror ciego (Richard Fleischer, 1971)


 Interesante, como todas las de Fleischer, un hombre que conocía el negocio y el cine, las dos cosas. Sabía hacer películas y sabía manejarse en el negocio del cine. Son dos habilidades que no siempre van de la mano. Ha habido cineastas mucho mejores que fracasaron con el lado empresarial e industrial de este tipo de arte. Y, por otro lado, también ha habido cineastas de lo más vulgar que navegaban como pez en el agua en la industria y siempre rodaron cosas, aunque de calidad más que cuestionable. 
La historia que nos narra la hemos visto tantas veces que suena a tópico. Pero esta tiene el mérito de ser una de las primeras en el subgénero.
Actores menores excepto la protagonista principal, que es una interesante Mia Farrow, cuya dotes interpretativas siempre he cuestionado, pero que aquí sí consigue dar con el tono justo. Lo hace bien, muy bien, y no era fácil. Son muchos minutos, muchos muchos, moviéndose en la oscuridad total, haciendo ademanes y gestos de una persona ciega. Es difícil, sobre todo -supongo- para una persona no ciega. 
No me gustan las películas en las que los protagonistas con ciegos, o pierden la vista, o tienen problemas visuales. Superstición si quieren, naturalmente. 
Lo peculiar de la trama es que no hay una explicación del mal, no nos da razones de por qué el mal se comporta como lo hace.
Estamos acostumbrados a que los humanos se comporten de manera racional, incluso cuando hacen el mal. Por eso nos aterra que una acción malvada pueda hacer sin causa alguna, simplemente porque sí. 
Y esto es un poco lo que plantea la película.
Es obvio que la cinta sigue la estela de la muy brillante Sola en la oscuridad (Terence Young, 1967). Bueno, no exactamente, en aquella la ceguera de la protagonista era un recurso en un momento dramático de la cinta, y aquí forma parte principal de la trama. Pero los momento de lucha con la mujer ciega eran insuperables. La recuerdo con verdadera emoción, me pareció un momento aterrador del cine, con una Audrey Hepburn en plena forma. 
Lo peculiar de este guión es el desarrollo de la historia desde el final del primer tercio. El director emplea un tercio del metraje en presentar a los personas y la historia, y dos a desarrollar la vivencia de la mujer. Mucho metraje sola absolutamente soporta Mia, y consigue que no te aburras someramente, aunque por momentos pierdes el interés.
Una más de Fleischer, un maestro de la clase media. O, mejor dicho, un Superclase industrial.

§ 4.159. Carnaval de sangre (Leonard Kirtman, 1970)

Pues una película de lo más interesante. Totalmente experimental, rodada en cinco días, abordando una temática que luego daría muchísimo jue...