Joseph H Lewis es un director más que interesante. Dominaba el oficio y eso se nota en sus cintas. Un clásico del cine negro, con dos o tres cosas que son todo un clásico.
Esta en concreto no la tengo por muy conocida. Es oscura, cerrada y algo asfixiante. Intenta, más o menos, adentrarse en las entretelas de la detención del contable de un mafioso. De una manera u otra es un remedo de la detención del mafioso más famoso de todos los tiempos, Al Capone.
Un sobrio Glenn Ford acompañado de una guapa y también sobria y elegante Nina Foch dan vida al núcleo amoroso del policía de hacienda que va detrás del tema.
Es una cinta interesante, sin más. Un poco plana, sin demasiado pulso.





