viernes, 26 de febrero de 2016

MUELLER, Niels. El asesinato de Richard Nixon (2004)

No sé muy bien cuál es la pretensión del director. Probablemente retratar, que no justificar, el viaje a ninguna parte de un hombre un tanto desequilibrado, al que determinados acontecimientos sin relación entre sí -su separación matrimonial, la presión laboral, la relación con su hermano- conducen a un singular callejón sin salida. Emocionalmente inestable, con una cierta conciencia social, no singularmente grave, aunque sí evidente, le empujan a intentar "ser alguien" aunque para ello tenga que realizar una acción absolutamente impensable, intentar matar al presidente de los Estados Unidos.
La actuación de Penn probablemente sea mejor que el resto de la cinta. Particularmente no me gustan los personajes que se construyen sobre la marginalidad, sobre lo singular en vez de sobre lo normal. Y desde esta perspectiva Penn no me consigue meter en el personaje. Todo en él es importado, demasiado poco creíble, muy artificial, nada natural. No me ha convencido. No es un desequilibrado, no es una persona normal que se desequilibra, o un desequilibrado de origen. Es, y se nota mucho, una persona normal que quiere ser o estar desequilibrado, que no es lo mismo. Y probablemente el personaje real de esta historia no sea un ciudadano normal sino un auténtico desequilibrado.
En todo caso se deja ver la cinta, aunque probablemente si tuviera más recorrido la dirección y no se apoyara permanentemente en el personaje principal y le dejara respirar sería mucho mejor película.

miércoles, 24 de febrero de 2016

SEATON, George. Sitiados (1950)

El Berlín al final de la guerra mundial debía ser un hervidero de gentes, pasiones, problemas, nacionalidades, y, sobre todo, de estraperlo y supervivencia, de personas dispuestas a cualquier cosa para sobrevivir.
Las imágenes del Berlín de postguerra son probablemente auténticas, al menos eso se precisa al comienzo de la película. Me recuerda en ese sentido a una de Zineman también interpretada por Montgomery Cliff, también sobre el Berlín de postguerra.
Es un poco larga, abusa de la trama y no la desarrolla hasta el final. Además no se veía del todo bien, y no era de lo más preciso en cuanto a edición.

martes, 23 de febrero de 2016

ROSSELLINI, Roberto. Te querré siempre (1954)

Es la primera película de Rossellini que no es una obra de arte. Esta simplemente es magnífica.
Las relaciones humanas, y en especial las de parejas, son temas fructíferos para la cinematografía, y este moustro del cine no podía dejar la ocasión para hacer una gran película.
No son los celos lo característico de esta cinta, ni el poder de ofender o agredir a otro ser humano al que alguna vez quisiste, ni siquiera el poder o el dominio.
Más propiamente es el hastío, la monotonía y el aburrimiento que sufren las parejas por el desgaste natural de la vida y de las relaciones humanas. Y lo exponer muy bien, con empatía, con intensidad, con energía.
Es una muy buena película.

lunes, 22 de febrero de 2016

BARRETT, David. Fuego Cruzado (2013)

Muy mala. Empezaba bien, con diez minutos más o menos potables, pero luego se va diluyendo sin ser capaz de mantener la tensión de la trama ni el interés del espectador.

sábado, 20 de febrero de 2016

HAWKS, Howard. Río Lobo (1970)

Es una de las peores de las de Hawks con temática del oeste, pero aun así es buena. Su última película.
Alguna vez habrá que hacer un libro con las últimas películas de los dioses sagrados del cine, y comparar cómo se han retirado unos y otros, y apreciar hasta qué punto esta obras crepusculares en realidad estaban de más en su filmografía, o, por el contrario, son obras fecundas y plenas.

viernes, 19 de febrero de 2016

SZABÓ, István. Conociendo a Julia (2004)

Me ha gustado mucho, la intimidad del personaje lo borda Annette. Es una gran actriz, muy propia, muy profesional. Me acuerdo de Open Range, que también hace un grandísimo papel. Y también Bugsy, su primera gran cinta, aunque le ha dado su mayor éxito probablemente sea American Beauty.
Irons es un valor sólido de la actuación. Más de cincuenta películas variadas, sólidas y con mucho argumento.
La vitalidad que manifiesta la intérprete es magnífica, transmite energía y solidez.
Tiene ese intimismo característico de las películas inglesas, tan singular y propio, una mezcla de afectos distintas en las relaciones entre personas y estupendos decorados de casas ideadas para pasar cómodo largos, fríos y lluviosos inviernos.