Hay que tener valor para hacer una película sobre un desertor del Vietnan que vuelve deshumanizado y desvirtualizado.
Pero funciona. No es una gran película, pero funciona. Por dos motivos. En primer lugar, porque es una película corta, de una hora y veinte minutos, por lo que va directa al grano. En segundo lugar, porque todo es trama, todo es guión y su desarrollo. Nada de reflexiones, introspecciones, o monólogos interiores.
Es un thriller internacional (varios países, algunos exóticos) con una trama en Roma principalmente y algunas otras secundarias en otros países, que pretende introducirse en el mundo del estraperlo internacional, el tráfico de joyas y demás enredos.
Un hombre que deserta de la guerra es reclutado por una banda internacional de criminales. A partir de hay se desarrolla la historia. Entretenida y algo trillada, pero se puede ver. No varias veces.
Lev Stepanovich era un contador de historias ciego que la abuela de León Tolstoy tenía a sueldo en la casa familiar. Era legendaria su capacidad para contar cuentos... manipularlos, hacerlos una y otra vez de manera diferente... Eso pretende este Blog, contar cuentos... de manera creible.
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