sábado, 8 de febrero de 2025

§ 3.680. Capitán Ángel (Edwin L. Marin, 1945)

 
Más que interesante cinta, mejor de lo que podría parecer. Una drama, y una vivencia, y también una venganza. Un toque noir en todo, con cierto estilo, blanco y negro perfecto, 80 minutos. Un Serie Be de calidad, de esas películas que, con los años, han quedado situadas en donde se merecen. Bien hecha, con seriedad y sin dramatismos. Nada artificial. El guión peca de tópicos, y es inverosímil, pero qué carajo... Esto es el cine.
Ambiente marino, a pesa de que aparece, en las imágenes de tierra, uno de los característicos puentes de Madison, con los de la película. No recuerdo de qué Estado eran.
A George Raft se le ve algo 'bruto', poco fino, duro y seco hasta el amaneramiento. Claire Trevor parece encasillada en el papel de prostituta que tanta fama le dio (La diligencia, John Ford, 1939).
La chica protagonista se llama Signe Hasso, que trabajó con Zinneman, Bergman, y Cecil B. DeMille, entre otros. No hizo muchas películas, era sueca y tenía un pelo muy característicos.

jueves, 6 de febrero de 2025

§ 3.679. Una profesión peligrosa (Ted Tetzlaff, 1949)

Otra de George Raft, un actor de lo más interesante, con Ella Raines, tan guapa como siempre y un Pat O`Brien que siempre hace de detective, policía, sacerdote, hombre de autoridad, respetable y sincero.
Un 'noir' de factura clásica, con triángulo amoroso, luces de neón, fraude al seguro, pasado que se presenta inesperadamente, futuro incierto y fatalista.
Buen guión, bien narradas, un blanco y negro que se ve bien y un sonido bien hecho.
No tiene el empaque de los grandes 'noir', pero juega en las grandes ligas. Tiene garbo, donaire, estilo y se deja ver.

martes, 4 de febrero de 2025

§ 3.678. Nocturno (Edwin L. Marin, 1946)

Un noir interesante, con pretensiones de Serie B de un director oficioso y una estrella medida siempre encasillada en el tipo de papeles de mafioso 'seriote' y de buen corazón al que le pierde un rastro de honestidad que le viene de la adoración que siente por su madre y por la enseñanza católica que recibió en el colegio irlandés al que acudió siendo niño.
Actor tremendamente popular, encasillado en papeles de policía o mafioso, preferentemente estos últimos, no tiene el empaque de los grandes del cine ni la gracia o el garbo de los menores. Es algo plano y excesivamente formal, ortodoxo, un hombre del que te puedes fiar. Perfectamente bien vestido, algo atildado, masculino sin músculos. Un hombre corriente con carisma.
Interesante película, bien trazada, con un muy buen guión y unos diálogos irónicos y acerados. 
Se puede ver, metraje civilizado, resultado previsible aunque no aburre ni cansa.






lunes, 3 de febrero de 2025

§ 3.677. El rostro de la muerte (Alfred Sole, 1976)

Una historia bastante plana, con poco garbo, nada de gracias y poco sentido cinematográfico serio. 
Seguro que tuvo su momento, incluso su público, pero no creo que sea considerada una cinta de culto, ni nada parecido.
Como todas las historias de este tipo, es más fácil explicar la trama desde la psicopatía. Se obra así porque al sujeto le falta un tornillo. Punto. Existe otra posibilidad, que el mal no tenga explicación o que se explique desde el propio mal. Las primeras, a la que pertenece esta película, son más simple, soliendo ser malas y previsibles. Las segundas son mejores, o por lo menos más sugestivas.
Intenta mostrar los cánones clásicos de una historia como esta, pero, a diferencia de otras de aquellos años, no llega a impactar con determinación. 
Pertenece a ese subgénero de terror religioso con formas de funcionar singulares. Parece que el miedo en la iglesia tiene que ser menos miedoso, peo al frecuentarse en un lugar en principio seguro la sensación de pesadumbre se acrecienta.
Actores no muy conocidos, y un director que sólo rodó otras dos cosas. pero calificadas en las plataformas que ésta, que tampoco tiene un anota excelsa.
No es una película que vaya a ver dos veces, eso seguro.

domingo, 2 de febrero de 2025

§ 3.676. El ídolo caído (Carol Reed, 1948)

Le escuché al Fiscal de los Cowboys que esta película era una joya olvidada, o escondida. Era en una sección, El Cofre del pirata, que luego desapreció. Se trataba de recuperar películas interesantes que habían pasado desapercibidas en su momento pero que verdaderamente eran magníficas.
Generalmente las películas con niños no me gustan, me parecen artificiales y difíciles de comprender. Nunca sé muy bien cuál es el términos adecuado para verlas, si desde su óptica o desde la del adulto con el que se relaciona. Si son cintas en donde sólo intervienen niños directamente no la veo. 
Esta verdaderamente es magnífica. Tierna y delicada. Con una trama sugestiva e interesante, rodada con verdadero tino y sensibilidad. Sólo como lo hace un grande como lo es Reed. 
Ralph Richardson está espléndido, íntegro, lleno de energía contenida y cautivador. Michèle Morgan es su amante, una actriz que le he visto menos. Y la tercera en discordia es Sonia Dresdel, que no la recuerdo en ninguna película (sólo participó en diez).
El niño es Bobby Henrey, que tampoco le recuerdo en ninguna cinta, porque sólo hizo ésta cinta.
Me ha gustado mucho. Puede pasar por un gran clásico. Escenario, atrezo, guión, música, fotografía y esa vaporosa atmósfera que sólo las grandes películas consiguen. Los planos y encuadres son magníficos, el tono de sinceridad del niño, de verdadera inocencia, encaña a la perfección con el esfuerzo que hace el protagonista para ocultar su idilio con la querida. Es una verdadera ternura. 
El descubrimiento de la verdad le hará crecer a toda velocidad, dejando de ser quien es

§ 3.675. Cartas boca arriba (Jesus Franco, 1966)

Cinta de la época francesa del tío Jess en donde ya comenzaba a desparramar. Argumento loco, loquísimo, producto de una imaginación desbordante para el cine, sobria puesta en escena, a veces parodiando las películas de 007, otras las clásicas de cine negro americano, con actores de segunda fila, excepción hecha de Fernando Rey (que no aparece mucho, no tiene muchos minutos de películas), y un metraje siempre muy civilizado.
Me gusta la forma en que expone el argumento, el blanco y negro tan sobrio y nítido, pero la película es prescindible, totalmente prescindible.
Por más que prestes atención, que quieras que te guste, tanto la trama como la puesta en escena terminan aburriendo y cansando. 
Bonitas escenas de la costa mediterranea, al más puro estilo James Bond, aunque con un tratamiento que a veces parece ser Cuba o cualquier otro país caribeño. El actor principal es Eddie Constantine, que le he visto muy poco. La actriz principal es Françoise Brion, una de tantas francesas de la que también he visto muy pocas cosas, otras de Franco y el bodrio aquel de Preminger, índigno de él que se llamaba "Desafío al mundo (Rosedub)", de 1975.
Robot del mismo grupo sanguíneo, planes para apoderarse del mundo, organización en la sombra siempre servida por pérfidos malignos que se rodean de chicas guapísimas. Un poco delirante todo. Así hay que intentar verlo, desde la pura y barata diversión más plana y simple. No hay de dónde agarrar.

sábado, 1 de febrero de 2025

§ 3.674. El valor de un cobarde (León Klimovsky, 1969)


Ladrones del oeste, traidores, tiros, algo de amor, un punto de película conocida ya muchas veces vista y noventa minutos. Es lo que tiene la película.
Embuste y traición. Pero entretiene. Cosas del Spaguetti Western, que no es un género menor, ni mucho menos. Tiene cosas y una de ellas es lo prolífico que resulta el género, la cantidad de obras que ha producido, el volumen de directores, actores, escritores y cineastas que han trabajado en él.
La historia tiene su aquel, entretiene, deja que pase el tiempo y sirve al propósito que pretende. 
Bien caracterizados los personajes bien narrados, bien trabajados. 
Me ha gustado mucho Sarah Ross, actriz que sólo hizo cinto películas, todas ellas entre 1968 y 1969. También tiene su aquel Diana Sorell, que tampoco hizo muchas más, once en total, siempre en aquellos años.