domingo, 21 de enero de 2024

§ 3.267. Così fan tutte (Tinto Brass, 1992) 

Todas lo hacen. Ese sería, más o menos el título traducido de la obra. Algo más cruda y perversa que otras de Brass, más explícita y abiertamente pornográfica, a diferente de otras con un contenido erótico más sutil.
Es una temática recurrente. Ya vista, por ejemplo, en la Mujer del Juez (aunque parcialmente diferente) y en La criatura (aunque también diferente en su desarrollo). La mejor de todas las que se deslizan por esta senda del deseo insatisfecho y la búsqueda de soluciones a la monotonía sexual es, sin duda alguna, Bella de día, de Buñuel. La menos explícita, por otra parte.
Se hace pesada, sobre todo por la insistencia en el enfoque y la temática. 
El reparto es este: Claudia Koll (que es la protagonista casada que trabaja en una lencería y se siente insatisfecha sexualmente), Paolo Lanza (que es el marido de la protagonista, algo tonto y que no cree que las ensoñaciones de su mujer no son reales), Franco Branciaroli, Ornella Marcucci, Isabella Deiana y Renzo Rinaldi. Ninguno de ellos tiene más de tres películas. Actores semiprofesionales.
El director ya había rodado sus mejores cosas.

§ 3.266. Los burdeles de Paprika (Tinto Brass, 1991)

 
Erotismo nazi, intensidad sexual desacostumbrada, transgresión sexual, porno light, deseo reprimido y luego exaltado, naderías en un entorno nada propicio a la libertad creativa, porque, aunque paree lo contrario, lo que se pretende es trangredir laa reglas establecidas para transmitir un mensaje cinematográfico algo confuso: las pasiones, el deseo, la sexualidad, la posesión.
Preciosa Debora Caprioglio, que es su única película. Nada comparable, con todo,  a Teresa Ann Savoy en Salón Kitty, verdaderamente una grandísim a actriz.

sábado, 20 de enero de 2024

§ 3.265. Tres días de libertad (José Antonio De La Loma, 1995)

 

El último producto de De la Loma, bastante pasado de rosca, algo vulgar y chabacano y trabajándose todos los tópicos habidos y por haber. Es un cine que se explica en un momento, y su momento ya había pasado. Había perdido la frescura juvenil que tuvieron alguno de sus film -actores no profesionales, tramas juveniles fáciles de atraer a un público muy característico- y se entrometía en asuntos para los que no tenía tino, ni probablemente capacidad. Sí gallardía, pero eso no es suficiente.
Mala.

§ 3.264. La novia ensangrentada (Vicente Aranda, 1972)

 

Bueno. Seguimos con Aranda por las mañanas. Tiene su mérito, a qué dudar. Sobre todo porque las películas también hay que verlas y juzgarlas en su contexto, en el momento en el que fueron rodadas. Ésta en concreto es más que interesante. Por dos razones. En primer lugar porque presenta un tono y un 'tempo' muy adecuados a la historia que cuenta. Una cadencia lenta propia del asunto lúgubre que narra. Y, en segundo lugar, porque en algunos momentos, sobre todo en exteriores, muestra unos paisajes gallegos o asturianos, probablemente gallegos, muy bonitos. Peculiares -llovidos, oscuros, abiertos, con piedra y árboles singulares- y muy reconocibles.
Simón Andrey y Maribel Martín están perfectos, pero Alexandra Bastedo en el papel de lujuriosa vampiresa lesbiana está absolutamente preciosa. 
Morbo, sexo, terror a consumar el matrimonio, lesbianismo y fatalidad mortal se conjugan en este fantaterror patrio de calidad y sensibilidad. Está bien trazada, tiene momentos interesante, progresa muy bien y se deja ver, aportando la sensación de que estamos ante una película con una manufactura cuidada y de calidad. Merece la pena.

§ 3.263. La otra alcoba (Eloy De La Iglesia, 1976)

 

Rompedor, transgresor, disruptivo, demoledor, salvaje, aconfesional, homosexual, pornográfico, macarra, drogadicto, bebedor, y creativo... Creativo sobre todo, y por encima de todo. La idea de que un director tiene que expresar quien es no se sustenta apreciando la historia de la cinematografía. Hay muchos directores que han rodado historias ajenas a sus intereses, incluso contrarias a sus pretensiones, pero que eran eficaces artesanos de su género y solventes arquitectos de historias. Y, sin embargo, carecían de imagen, marketing, o imagen. De La Iglesia es un claro ejemplo de un grandísimo director, que no tuvo éxito de crítica, creo que sí de público, pero nunca fue aceptado por esa élite -clastis men- que nada aporta realmente y sí anquilosa la evolución propia del cine y de sus historias.
Buena película, interesante, bien desarrollada y productiva. Estrellas del momento: Amparo Muñoz y Patxi Andión, y también el gran Simón Andreu. 

viernes, 19 de enero de 2024

§ 3.262. Empusa (Paul Naschy, 2010)

 

Última película del gran Naschy, seudónimo de Jacinto Molina, que no lo vio en cine, pues murió en la postproducción. Puede ser que fuese interesante el planteamiento, no lo dudo, pero la puesta en práctica está poco lograda. Tiene, por momentos, una pretensión cómica, como si pretendiera reírse de los tópicos del género. En otros pretende ser algo trascendente, pero en cualquier caso es insatisfactoria. Además tiene dos defectos muy acusados. En primer lugar, porque toda la película se acompaña con una música muy intrusiva que pretende dar intensidad dramática a los momentos más 'gores' de la película pero que, en verdad, dificultan su desarrollo y progresión. Y, en segundo lugar, porque las escenas son tan sencillas y simples que cuesta creer que su pretensión fuese tan nimia y esteril.
Se ve porque es de él, y por lo que significa, pero tiene poco valor.

lunes, 15 de enero de 2024

§ 3.261. Green Book (Peter Farrelly, 2018)

 

Parece mentira que un director que se dedica a comedias de situación juveniles haya hecho esta cinta, que está en otro plano de realidad. Es una película madura, que trata temas 'serios', problemáticas adultas y tratamiento fílmico muy canónico, muy ordenado. Es un tratamiento previsible, sencillo pero la cinta está muy bien hecha, es entretenida y funciona. Es entretenida, tiene mensaje, quizá un poco larga, pero verdaderamente interesante. El racismo tuvo muchas manifestaciones, pero seguramente en la música fue el aspecto más obsceno, porque la creatividad era de los negros, también el virtuosismo y el glamour. Sin embargo la industria estaba gobernada por blancos. 
Parece ser una historia real, aunque el guión no procede de un libro. La información no lo precisa así.
Muy bien Viggo Mortensen, maduro y sereno, también estupendo Mahershala Ali y fantástica Linda Cardellini.
Una película muy recomendable, aunque no sé si llega al Oscar a mejor película. Me ha gustado, pero no me parece sorprendente.