lunes, 6 de enero de 2020

§ 1.792. Corazón de hielo (Gordon Douglas, 1950)

Magnífica cinta de un director más que interesante.
Cine negro en estado puro, con James Cagney en estado puro, Barbara Payton una actriz que hizo muy pocas películas, 12 en total en muy pocos años de carrera y que murió muy joven con 39 años a causa de sus problemas con el alcohol, Helena Carter una actriz para mi no especialmente conocida pero que efectivamente trabajó mucho, y con Ward Bond que se hace raro no verle a caballo.
Clásica y tópica historia de cine negro. Un criminal evadido de prisión que vuelve a sus oficios delictivos inmiscuyendo a un policía de alta graduación. Triángulo amoroso incluido. Me ha gustado mucho, un gran ambiente, muy logrado.
En alguna escena aparece un coche inglés -volante a la derecha-, aunque la película esta rodada y ambientada en Estados Unidos. Una chica que le gusta correr con los coches, muy emocionante.

§ 1.791. Gardenia azul (Fritz Lang, 1953)


Muy buena película de cine negro, Con una Ann Baxter magnífica y un Richard Conte más que razonable. 
Cine negro en estado puro.

§ 1.790. Clandestino y Caballero (Fritz Lang, 1946)

Magnífica en toda su extensión.

sábado, 28 de diciembre de 2019

§ 1.788. La legión de los hombres sin alma (Victor Halperin, 1932)

1932. La primera película de zombies, clásica ya e inspiradora de otras muchas, centenas literalmente. Para ser an antigua se ve bien, no está restaurada maravillosamente, pero se puede ver. Y oír, se oye muy bien, incluso a bajo volumen, cosa que se agradece.
Más allá de la literalidad de lo que propone el mensaje que expone es que los hombres sin alma no son nada, máquinas que se mueven por el azar o por el dominio o influencia de otras personas. Vivir es, sin más, tener alma. Quien carece de ella no está vivo, es un no-vivo, un zombie.
El directo se llama Victor Halperin, un desconocido absoluto para mi.


§ 1.787. Robocop (Paul Verhoeven, 1987)

Distopía clásica, película de culto, ciencia ficción irreal pero con trazas de realidad: privatización de la policía y de la protección pública, hombres máquina capaces de conducirse con criterios humanos y con pretensiones como tales, etc. Pero cuando sueña recuerda, y se acuerda de como murió y todo se complica. Es capaz de pensar por sí mismo y la base para favorecer su propia personalidad es ser libre, y una vez que se prueba la libertad todo es diferente. Todo cambia.
No me parece una gran cinta, más allá de la curiosidad de verla, ver por ver. Sin más...!!!

viernes, 27 de diciembre de 2019

§ 1.786. Prisionero del odio (John Ford, 1936)

Un relato sobrio, sereno, desapasionado incluso sobre un episodio que seguramente no guste mucho al pueblo americano: el tratamiento dispensado a Samuel Mudd, médico que se vio involucrado en la muerte de Abraham Lincoln en 1865, aunque finalmente fue indultado en 1869.
La referencia en Wikipedia es muy clara:https://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Mudd
No queda del todo claro si Samuel Mudd conocía los planes para el asesinato del presidente, pero sí coinciden en que no tuvo un papel relevante.
Ford es Ford, imágenes claras, relato lineal, desarrollo pausado, música acompasada (nunca protagonista) y que cada espectador se forme la idea que quiera sobre la historia. 
La película no muestra toda la vida del protagonista, ni siquiera su participación en el homicidio, únicamente muestra al comienzo como ayuda a curar la pierna del asesino, cómo se desarrolla el juicio, y, sobre todo su encarcelamiento, su plan fallido de fuga y su vida en una prisión de los Cayos de Florida.
Siempre me ha llamado mucho la atención el odio que ha provocado Ford en la progresía bien pensante de la feligresía sociata de este país. Película como esta, y como otras, no permitir imputarle calificativo de facha, de retrógrado, de misógino y de todos esos pecados que han practicado con asiduidad hombres de todo tipo y condición en todos los tiempos y lugares.

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)