domingo, 10 de febrero de 2019

§ 1.554. Comedia sexual de una noche de verano (Woody Allen, 1982)

Divertida y alocada comedia de situación. Tiene una cierta gracia, pero no es lo mejor de Allen, ni mucho menos. Está muy cuidada, la música, la ropa, la casa, el guión. Muy bien elegidos los personajes y los actores, pero hay algo, como en todas las de Allen, que no me acaba de cuadrar, que no me encaja. En realidad es que la comedia no es el género que más me agrade.
"Yo no moriré por amor, trabajo en la bolsa" dice el personaje de Allen en un momento concreto, muy ingenioso comentario.

§ 1.553. Rocky II (Sylvester Stallone, 1979)

Comienza la saga. La primera, la original no puede considerarse, en realidad, parte de la saga. Es otro director, otra forma de abordar las cosas. Incluso en la preeminencia del boxeo como parte central de la película. En la primera el metraje no es excesivo, hay escenas de boxeo par no muchas. Sin embargo en esta todo es boxeo, todo. En esta prácticamente todo gira en torno al ring, las escenas con más crudas y la temática no permite nada más.
Es mucho peor película que la original, sin ningún género de dudas.

§ 1.552. Marcado por el odio (Robert Wise, 1956)

Magnífica película de boxeo, con una fuerza y una contundencia como sólo es posible hacerlo Robert Wise, un gran maestro del cine, probablemente el director más versátil de todos los grandes. Musicales, futuristas, biopic... de todo.
El personaje muestra una determinación en el sueño americano que sólo es posible en EE.UU. Siempre me ha gustado muchísimo, pero hacía años que no la veía. 
Creo que es la primera cinta de Paul Newman, la primera en la que es el protagonistas. Y en un par de escenas, muy al principio, sale Steve Mc Queen, no sé si, incluso, sin acreditar.
Sal Mineo también está en su lugar más característico, la calle y esa mezcla de chico malo y gamberro pero de buen corazón.
El guión es perfecto, el tempo apropiado, la intensidad creciente, el desarrollo pausado pero contundente. Una grandísima película. De 10, de las mejores películas de boxeo de todos los tiempos, al menos para mi.

sábado, 9 de febrero de 2019

§ 1.551. Café Society (Woody Allen, 2016)


Pues para mi Woody esta teniendo un resurgimiento, me gustaban sus películas de los 70 y 80 [Annie Hall (1977); Manhattan (1979); La rosa púrpura del Cairo (1985)].
Luego entró en una manida repetición de sí mismo [Celebrity (1998); Acordes y desacuerdos (1999); Granujas de medio pelo (2000); Melinda y Melinda (2004); Match Point (2005); Scoop (2006) y Conocerás al hombre de tus sueños (2010)]. 
De esta época sólo me parecieron realmente impresionantes dos cintas: Misterioso asesinado en Manhattan (1993) y Balas sobre Broadway (1994).
Pero esta cinta sí me gusta. Me gusta mucho el cine dentro del cine. Aunque no es la mejor de ese subgénero: Cautivos del mal y El crepúsculo de los Dioses son las dos mejores.
Allen es claro, directo, no se complica la vida y resuelve bien los problemas. Rueda rápido y pone toda la energía en los guiones. Entre la comedia y la sátira, con profundo sentido del humor, siempre con actores nuevos. Sí es cierto que se repite un poco, pero, la verdad, si te gusta te gusta mucho. No es mi caso. Me agrada, pero no me apasiona. 

§ 1.550. Almas en la hoguera (Henry King, 1949)

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Me ha gustado mucho. Es la segunda vez que la veo. La primera vez que vi una película de este director fue una gran cinta de infausto recuerdo: La Colina del Adiós, con una chica muy guapa Jennifer Jones, y Willian Holden, tan impresionante como siempre. La verdad es que le puse un 5, poca nota porque soy siempre muy generoso, pero no la vi entera, o la vi a trozos a ratos... no pude verla seguida. Una noticia, una de las que más me han impactado en los últimos años, interrumpir mi visionado... 
Ésta es una gran película de guerra, con pocas escena bélicas, siempre documentales, pero muy centrada en la fatiga del combate, en la ilusión por mandar y liderar un grupo y en lo necesario que es el mando para casi cualquier cosa.
En su segunda vez se aprecia más la organización de la escena y decae la intensidad emocional. Pero me parece -me sigue pareciendo- una película imprescindible en el genero bélico. La motivación, la intensidad, y la prestancia están por encima de la capacidad, la preparación y la idoneidad. Solo relativamente, porque, en realidad, la lucha es una mezcla de ambas cosas, ninguna prioritaria, las dos imprescindibles.
Gregory Peck está espléndido. Un actor con una carrera muy sólida, con todos los registros: comedia de situación (Vacaciones en Roma) drama, más o menos épico (Los niños del Brasil, o Matar a un Ruiseñor), y bélica (esta y su debut con Tournier: Días de Gloria). Un grande, sin lugar a dudas.

§ 1.549. Combate en el cielo (Xiao Feng, 2018)


No, no, no, eso no, no, no... No entiendo algunas películas. Esta en concreto me ha parecido muy mala. Una mezcla entre dibujos animados y ordenador pixelado. Actuaciones estereotipadas, personajes absolutamente previsibles y muy pobretonas. Me he acordado mucho de Almas en la hoguera (1949), de Henry King, que la veo a continuación y es infinitamente mejor, una película preciosa.

jueves, 7 de febrero de 2019

§ 1.548. El Código Da Vinci (Ron Howard, 2006)

La novela era malísima, de esas que no puedes terminar por lo bodrio que es. Pero la película es entretenida, se deja ver con su intensidad desbocada y sus cambios de ritmo cada vez más acelerados. No es el tipo de película que me guste, porque, la verdad, me agotan y no dejan nada de nada, como es el caso. Qué además dure dos horas y media es un atraco, es demasiado. Llega un momento en que la cinta decae, no sólo porque se hace muy larga, sino porque cada vez la trama es más absurda, más rocosa, menos verosímil y muy alocada. Con demasiados juegos florales, muchos cambios de perspectiva en personales que no están diseñados, que no participan más que de manera vicaria sin aportar mucho al resultado final: el rico, el sirviente que en realidad es un gran maestre, el compañero del comisario... 
Cuando todo es trama la película se juzga por eso, y esta no es de las mejores.
No es que sea tan mala como el libro, ni mucho menos; simplemente no da con la tecla, o no da con la tecla que a mi me gustaría que tocase. La sucesión de las pistas simbológicas se hace de manera tan rápida que no deja que se aprecien, la profundización en las pistas, el desarrollo de las mismas, su explicación más profunda, su organización en imágenes y diálogos. Tienes que verlas varias veces para entenderlas, y, la verdad, tampoco la película tiene dos visionados. Es normalita tirando de mediocre a razonable, un 5 es más que suficiente.