jueves, 5 de marzo de 2015

FOLEY, James. Confidence (2003)

Jake Vig (Edward Burns) es un avispado y elegante timador que acaba de estafar, con la ayuda de su equipo, miles de dólares al incauto Lionel Dolby. Sus colaboradores son Gordo (Paul Giamatti), Shills Miles (Brian Van Holt), Big Al y dos agentes corruptos del Departamento de Policía de Los Ángeles, Lloyd Whitworth (Donal Logue) y Omar Manzano (Luis Guzmán).
Cuando Jake descubre que Lionel es el contable del excéntrico jefe del hampa Winston King (Dustin Hoffman), decide devolverle el dinero al gángster. Inmediatamente después, organiza el mayor golpe de su vida: la víctima será Morgan Gillette, un banquero muy bien relacionado con el crimen organizado. Pero a Jake le falta una pieza para completar el equipo: la atrevida carterista Lily (Rachel Weisz), cuya misión será llevar a cabo un complejo plan que incluye créditos a empresas, contabilidad creativa, transferencias bancarias y cuentas en el extranjero. (FILMAFFINITY)
Bueno, es entretenida. Sin mucho más. Se deja ver y tiene buen ritmo. Con este tipo de películas siempre pasa lo mismo, si ayer viste una maravilla se queda muy corta, si ayer viste una mala película tu juicio es más generoso.
Pero ayer vi una gran película...

miércoles, 4 de marzo de 2015

DMYTRYK, Edward. Alvarez Kelly (1966)

Buena película con dos actores en estado de gracia. Holden y Widmark... ambos en lo más alto de sus respectivas carreras y con gran experiencia.
La historia es bonita, un ganadero es contratado para llevar 2500 cabezas hasta prácticamente la línea de fuego... mujeres, aventuras, robo de las cabezas, viajes en barco de novias de militares hartas de esperar tiempos mejores, espectacular estampida final de la reses a través de un puente cuando los Yankis pretendían frenar el robo de las cabezas.

lunes, 2 de marzo de 2015

AFFLECK, Ben. Adiós pequeña adiós (2007)

En un comienzo me encantó... me pareció que estábamos ante un nuevo cronista de la América de siempre, de esa que no vemos en el glamour del día a día, de la América de verdad. Pero luego la intensidad se diluye para contarnos una historia como tantas otras de putrefacción policial, de héroes jóvenes que se enfrentan por primera vez a su realidad y a la necesidad u oportunidad de tener que situarse en el lado correcto de la vida.
Era obvio que la niña iba a vivir mejor con el jefe de policía, pero ¿puede una persona sabiendo qué ocurre consentirlo sin denunciarlo?.
Es un dilema moral duro, muy duro, al que da varias respuestas el director, la del protagonista (que supongo que es su hermano, por el apellido, no creo que sea su hijo, no tiene edad de tener uno tan 'crecido') al que le queda grande el protagonismo de la cinta, y el de su novia, que ya no quiere vivir con él por cómo ha desarrollado el final de la historia.

domingo, 1 de marzo de 2015

sábado, 28 de febrero de 2015

KOUNEN, Jan. Blueberry (2004)

Horrorosa, la peor película que he visto en años... y llevo veinte viendo películas de forma sistemática.

viernes, 27 de febrero de 2015

NICCOL, Andrew. Gattaca (1997)

La ciencia ficción no me gusta, en general. No me aporta nada, encuentro que sus películas son frías y distantes, poco apegadas, más dirigidas a otro público. Seguramente tienen su gracia, en esta, por ejemplo, la música está muy lograda, el ambiente frío y glacial también, la pulcritud en el vestir, los colores sobrios, la ausencia de conversaciones, evocan un mundo absolutamente aséptico, ausente de relaciones personales, gélido. Sí consigue ese efecto, lo que no consigue provocar es que eso me guste, me estimule. Incluso las relaciones humanas son distintas, no hay odio, amor, intensidad, pasión, no hay emotividad.

jueves, 26 de febrero de 2015

ZINNEMANN, Fred. Los ángeles perdidos (1948)

Durísimo película, con una carga emocional tremenda, una historia conmovedora, amarga y dulce, como el chocolate. Niños y guerra es una combinación tremendamente impactante, y tal y como está rodada ésta mucho más. Además, según dice su carátula está rodada en la ciudad de Nuremberg, justo después del final de la guerra, por lo que los edificios destruidos no son decorados, sino que son auténticos.
Los grandes sufridores de una guerra son los niños, los civiles, los hombres desarmados, las mujeres... en esta todavía más, porque no hubo piedad.