viernes, 5 de diciembre de 2014

BOETTICHER, Budd El desertor del Álamo (1953)

   Interesante película. El abandono, la traición, el odio, la delación, el linchamiento público... es el tema de la película. La incapacidad del ser humano para empatizar con actitudes de otros que, en principio, nos parecen contrarias a nuestro código moral, ético o axiológico.
   Pero ambientada en el Oeste, en Texas, en la liberación del Álamo, en el sacrificio del Álamo mejor dicho, en la batalla contra Santa Ana, militar mexicano.
   Glenn Ford no lo hace mal, tiene el perfil de actor de una pieza, pero se me sigue haciendo raro verle en el Oeste, es más un actor en los Sobornados, o Deseos Humanos...

jueves, 4 de diciembre de 2014

HAWKS, Howard. El Dorado (1966)

   Un Whester es esto. La canonicidad del Oeste, los valores que le impregnan, lo que debe ser una película de vaqueros, de ladrones, de pistolas es esto. Ni más, ni menos. Desde luego entre Hawks, Ford, Wellman y Hathaway se encuentras las mejores películas del género. No tiene, desde luego, ningún recorrido original en su diálogo, ni en la trama, ni siquiera en la temática, es parecidísima a Rio Bravo, que a mi me gusta más, quizá porque Anderson siempre me ha parecido una mujer muy guapa.
   Pero esta película está perfectamente construida, muy lograda, muy bien articulada. Me la la impresión, aunque perfectamente puedo estar equivocado que el director pretendía un metraje más largo. En el último cuarto, en veinte o veinticinco minutos, suceden demasiadas cosas, hay una aceleración impropia del ritmo que tiene la propia cinta. Me da que pensar. Probablemente el director estaba pensando en una película de ciento cincuenta minutos, y tuvieron que acomodarla a un metraje más comercial. Es una intuición, pero me parece que fundada.
   Estamos, en definitiva, ante una película absolutamente imprescindible para los amantes del Oeste como género cinematográfico en particular, y para los entendidos del cine en general.

martes, 2 de diciembre de 2014

HATHAWAY, Henry. Los cuatro hijos de Katie Elder (1965)

Gran película, del genial director americano. Siempre me ha parecido que su ausencia de la nómina de grandes directores es irrazonable. Creo que está a la altura de mucho, Fournier, Welman, Siodmak al menos... Quizá un escalón por debajo de los seis o ocho gigantes, Hawck, Huston, Wilder, Wiler, Preminger, pero desde luego en el mismo escalón que Fuller, Negulesco, Sirk, y similar a los más modernos Scorsese por ejemplo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

CURTIZ, Michael. Pasaje para Marsella (1944)

Buena película, excelente, buen repaso por la historia de unos presidiarios de la Guayana Francesa y su integración con la resistencias francesa.

viernes, 28 de noviembre de 2014

ENRIGHT, Ray. Gung Ho! (1943)

Una de guerra, una más, una más de las cientos de películas/propaganda que se rodaron en la segunda guerra mundial, donde el cine era un arma también de de combate.
No es especialmente buena. Sin demasiados complicaciones, muy elemental. Ni siquiera la parte histórica de la batalla está bien explicada.

jueves, 27 de noviembre de 2014

JOHNSON, Nunnally. Las tres caras de Eva (1957)

Director de muy pocas películas, Johnson crea una atmósfera bastante opresiva en esta cinta, para mi la mejor de su carrera. Un claro caso clínico de doble personalidad provocada por el trauma que le provoca a una niña tener que besar a un pariente fallecido.
Su desdoblamiento se acrecienta con la vida familiar y las obligaciones de ser madres, al punto de convertirse en un peligro para la niña y para ella misma. Dos mujeres en el mismo cuerpo. La que es, casada y madre en una sociedad clasista, oprimida por el marido y abnegada ama de casa; y otra más ligera de cascos, poco convencional y muy deslenguada. El final aparece otra tercera, que es la que pone el equilibrio entre ellas dos.
Lee Cobb es el médico y lo hace francamente bien. Es un secundario de superlujo. 
Los temas psiquiátricos han dado muchísimo juego a la literatura y al cine, a la ficción en general, desde luego más juego que a la producción científica y académica psiquiátrica. 
No llega a la altura de la de Huston sobre Freud, pero tampoco es mala. 
Es, si no recuero mal, la tercera vez que la veo. La primera no me gusto demasiado, la recuerdo de joven, muy poco clara, la segunda la vi hace unos diez años, y me pareció magnífica, al punto de considerarla una excelente película, una obra de arte escondida. Esta tercera vez la sitúo en el punto de equilibrio de considerarla una buena película, intemporal, pero sin llegar a las cotas de gran obra de arte. Está bien, muy bien, pero no es una obra de arte.