domingo, 9 de marzo de 2025

§ 3.723. Nefertiti, Reina del Nilo (Fernando Cerchio, 1961)

La música que principia la cinta es muy parecida a la de la segunda fase de Cleopatra de Mankiewicz, cuando la derrota, el alcohol y los desastres acechan a las vidas de los protagonistas más importantes de la obra.
No había visto nada de Cerchio, al que tengo por un director de Serie B italiano. Western baratos, spaguetti, obras históricas, y de aventuras.
No está mal rodada, lo que ocurre es que le sobran 20 minutos, un 20 por ciento. Las cosas se pueden contar de manera más rápida y directa. 
Los escenarios están muy bien trazados, las ropas, los atrezos, etc.
Lo que ocurre es que, a pesar de los fallos de guión, las rémoras de continuidad, y algunas cosas más, de manera incomprensible, va decayendo y vas perdiendo el interés en ella. Los primeros 40 minutos tienen interés, van narrándose las cosas y muestras interés por ver qué ocurre y disfrutas del proceso. Pero luego, como digo, sobre el minutos 40 ó 45 va perdiendo interés.
Jeanne Crain es Nefertiti. Guapa y sobria, pero algo acartonada. No sé si es fría o distinta, pero no la ves implicada en el papel. No me ha parecido brillante. Vincent Price es el Sumo Sacerdote. Y no, decididamente, no. Con un rostro casi desfigurado por el maquillaje y con las cejas depiladas. Edmund Purdom es el escultor, con un aire al musculoso Victor Mature, pero sin tanta gracia. Al lado de Victor, éste actor es un aprendiz. Por último, Amedeo Nazzari es el Faraón. 
La música es de Carlo Rustichelli, un compositor muy prolífico, pues trabajó en decenas de obras.
Una cinta que pretende ser entretenida, pero que naufraga un poco a medida que avanza y que se pierde en sus pretensiones de gran obra. Interesante, sin más.

§ 3.722. Los cuervos (Julio Coll Claramunt, 1962)

Muy serio Coll. Muy serio. Un cineasta verdaderamente interesante. He visto ya varias cosas suyas y todas me han gustado.
La pareja Arturo Fernández y, sobre todo, George Rigaud, un actor muy interesante.
De Coll he visto: La cárcel de cristal (1956); Distrito quinto (1957), Un vaso de whisky (1958); Ensayo general para la muerte (1963); y Persecución hasta Valencia (1968). Y excepto la última, todas las demás me han parecido magníficas.
Ésta también. Con un guión algo inverosímil, pero que funciona, nos enfrenta con la dualidad de la bondad y la maldad en uno mismo. La capacidad de destruir todo a tu alrededor y hundirte con "todo el equipo" es un comportamiento bastante común. Y de esto va la película.
No tan pujante como otras suyas, pero me ha gustado.
Esa escenografía clásica, como si estuviéramos en un teatro, ese blanco y negro tan nítido, con un grano fino, esos claroscuros. Es verla y saber que estas ante una película española de los años 50 ó 60. 

§ 3.721. Alambradas de violencia (León Klimovsky, y Enzo G. Castellari, 1966)

 

Una más de Django, que podría ser un grupo extenso de películas, de varios directores y tiempos. Tiene su gracia. Hasta 73 títulos me salen desde el primer Django (Sergio Corbucci, 1966). Supongo que he visto muchas, claro. Desde luego las más noticiables con total seguridad.
Esta es una codirección entre un director español (de nacionalidad Argentina, aunque afincado en España y siempre rodando en este país) encaminado a dirigir en masa y un italiano dedicado a menesteres parecidos. 
Está bien, pero el ritmo no acompaña. No sé. Tiene buenas ideas, pero el desarrollo es irregular, algo lento pero sin demasiada gracia. Hay algo que no funciona del todo.
Venganza, hermanos gemelos al servicio de la ley. Uno es asesinado y cuando aparece el otro causa verdadera conmoción. 



sábado, 8 de marzo de 2025

§ 3.720. La endemoniada (Amando De Ossorio, 1975)

Esa época de la transición dio muy buenos réditos en el cine. Una época muy prolífica. 
Muy incluida por el Exorcista de 1973, pero no por La profecía, porque es de 1976. Era una época de demonios, fenómenos sobrenaturales y paranormales.
Un guión de lo más interesante, a la altura de las mejores inglesas del género. Pero con un tratamiento algo deficitario. Le falta carga actoral. Se descompensa mucho en este sentido. El guión podría haberlo firmado un grande Hollywood de los guiones, sin duda.
Incluso algunas escenas bien podría inspirar obras mayores. Pero en algunos momentos tiene un tratamiento deficitario. No está a la altura de lo que se pretende. La idea de la película es buena. Me ha recordado a Ceremonia Sangrienta (Jorge Grau, 1973), no sé por qué. Quizá por los jardines en que se ruedan algunas escenas.
El cambio de humor de la niña, su proceso de endemonización está muy mal logrado. No engarza bien los argumentos. Hay algo que funciona, el interés en apreciar qué ocurre con la historia, pero se organiza no del todo bien.
De Ossorio ya he visto unas cuantas cosas. Ese típico director que era capaz de meter a muchas gente en el cine pero que las pasaba canutas para su próximo proyecto. Uno de los hombres que sirvieron para industrializar el cine en aquellos años.
Me ha parecido interesante, pero no me ha gustado especialmente. Tiene cosas, pero no del todo bien ejecutadas.

§ 3.719. - Hatari ¡ (Howard Hawks, 1962)

Masculinidad tóxica, dicen. Hay que joderse la cantidad de jilipolleces que dice la gente. Una gran película. Sin más. A mi me encanta. Siempre me ha gustado. Es toda una cinta de aventuras. Moderna, pero de aventuras. Podría haberla firmado Hathaway, o cualquier otro director de aventuras: Anthony Mann, por ejemplo. 
Todo un ejercicio de estilismo expresando la amistad, el amor por los animales, y la alegría de vivir. 

jueves, 6 de marzo de 2025

§ 3.718. Caballero sin espada (Frank Capra, 1939)

El cineasta de la bondad, de la felicidad, de los buenos sentimientos. De la América buena, de la posible, de la que quieren los padres para sus hijos. De la alegría y el goce. 
Las cosas las plantea con sencillez, pareciendo cosas de niños, contadas para niños. 
Desmenuza las situaciones, y es capaz de meter 'mucho cine' en pocos minutos. Muchos diálogos, muchas escenas, gran carga de profundidad. Pero bajo esa aparente sencillez esconde una auténtica carga de profundidad. Siempre el camino es la bondad. Siempre los buenos sentimientos y los limpios de corazón tienen recorrido. Y las cosas así planteadas sirven. Para conseguir éxitos personales, pero también políticos. Ese discurso es, sin lugar a dudas, revolucionario. 
Frente a los viejos gordos y calvos, se presentan los jóvenes, delgados y con pelo. Todo un discurso generacional que cala. En la sociedad, en la gente, incluso en los poderosos.
La política, cuando era otra cosa.

miércoles, 5 de marzo de 2025

§ 3.717. Una lección de amor (Ingmar Bergman, 1954)

 

Todno desusado de Bergman, algo ligero, por momentos comedia. Con trascendencia, pero comedia. Me recuerda, no por la temática sino por la profesión del personaje a "El Doctor T y las mujeres" (Robert Altman, 2000). 
Gunnar Björnstrand es el actor. Uno de los fieles de Bergman. Las dos mujeres son: Eva Dahlbeck, la esposa, (también típica del director) y Yvonne Lombard, la amante (que me suena menos).
Bergman, como siempre, con sus temas preferidos. La incomunicación, la soledad, la pareja, el amor, el sexo, las pasiones, lo que mueve el mundo, en definitiva.
Las conversaciones, los diálogos, son muy avanzados para su tiempo. Celos, amor, sexo, amantes, infidelidades, reconciliación, vida...
Me ha gustado, pero eso no es una novedad. Me gusta todo lo suyo. A veces más, otras menos. Pero siempre me han gustado sus películas.

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)