jueves, 16 de mayo de 2024

§ 3.399. Los últimos juegos prohibidos (Michael Winner, 1971)

 
No sé muy bien cómo elegía Brando las películas que quería rodar. Supongo que a estas alturas de su carrera priorizaba otras cosas que la formalidad estética o la calidad de los guiones. De las aproximadamente 40 películas en las que actuó como actor no hay menos de diez o doce en las que se le ve desganado, cansado y aburrido. 
Esta es una de ellas. Sin embargo guaro con cariño Queimada, que sólo se rodó un año antes y siempre me ha parecido que está enérgico, brillante, varonil. Seguramente fue su última gran película. Sí, lo sé. Luego rodó El padrino pero eso es otra historia...
Es una especie de adptación libre de Otra vuelta de tuerca, cuya mejor versión es Suspense de Jack Clayton de 1961. Ésta no es tan brillante, pero es muy buena, muy sentida. Un ritmo y un "crescendo" brillante, un uso de la luz y de las sombras magnífico, incluso la música acompaña bien de verdad.
La verdad es que languidece a medida que los niños intentan reproducir los juegos sadomasoquistas que ven hacer a los mayores, el hombre para todo, jardinero y cuidador del jardín, y la institutriz, una bella Stephanie Beacham, actriz que empezó realmente bien pero que no llegó a ser especialmente brillante. 
La premisa de la cinta es estupenda, pero a medida que avanza pierde interés.

miércoles, 15 de mayo de 2024

§ 3.398. El ojo de la aguja (Richard Marquand, 1981)

Un director de muy pocas películas, con un gran éxito en una de las de la saga de la Guerra de las Galaxias: El retorno del Jedi, de 1983, una de las mejores de la saga.
Una cinta muy británica, circunstancia que se aprecia tanto en el fondo, como en el color y las formas. Una historia muy detallada, realista, incluso plausible. Una nueva versión, más oscura y menos edulcorada que Operación Cicerón, que es preciosa y mejor cinta que esta, pero que no tiene el realismo de ésta. 
Las tres tramas van convergiendo con naturalidad en el climax de la cinta. La historia de desamor entre la chica y el paralítico, la huida del espía alemán infiltrado y el policía que pretende resolver el asesinato de la casera del espía.
Una ambientación perfectamente lograda, unos enclaves naturales muy apropiados y una música propia de un thriller.
Los actores son Donald Sutherland, que está imperial, como siempre, y Kate Nelligan, la desagradable madre de los niños de El príncipe de las mareas.

martes, 14 de mayo de 2024

§ 3.397. El pan nuestro de cada día (King Vidor, 1934)

 

Realismo "made in USA". La calle de 1930 me pareció una cinta muy interesante, ésta no tanto. Con claras pretensiones colectivistas. Pero en un todo alegre, desenfrenado y verdaderamente optimista. Tiene un indudable parecido con las de Capra, pero en esta el tono es más profundo, en las otras está tomado desde el perfil divertido, lúdico, incluso ligero. Esta cinta, a medio camino entre Las uvas de la Ira (John Ford, 1940) y las de Capra bien hubiera podido considerarse subversiva, incluso reaccionaria. Pero no hay nada de eso. Narra, sencillamente, la lucha de unos trabajadores por salir adelante, por luchar por tener una oportunidad. Una cinta optimista, algo utópica pero sincera. 
Me ha gustado mucho.


lunes, 13 de mayo de 2024

§ 3.396. Los caballeros del rey Arturo (Richard Thorpe, 1953)

 

Capa y espada de extraordinaria calidad, de un grande del género, con obras estupendas en este subgénero 'artúrico' tan interesante y que tanto juego proporciona.
Batallas, colores, venganzas, amoríos, leyendas... preciosa. 
El reparto típico de la época. con un Robert Taylor imperial, un Mel Ferrer que da hondura y solera a la historia y una, para mi sorprendente Ava Gardner. También está presente Stanley Baker, un actorazo impresionante que nunca decepciona.
Tiene esa solera de cinta de aventuras que sabes que termina bien, que es agradable de ver, y siempre funciona. No es que sea una película de niños, es que te vuelves un niño cuando la ves. 
Me ha gustado mucho.

domingo, 12 de mayo de 2024

§ 3.395. Mamá sangrienta (Roger Corman, 1970)

 
Ayer murió Roger Corman. Un auténtico director clásico. Un señor que tiene más de cien colaboraciones entre dirección, guión, o producción. Más de 130 según Filmaffinity, 56 como director. He visto cosas suyas muy interesantes, tanto las adaptaciones de los relatos de Edgar Allan Poe como los western y películas más modernas como El intruso, una verdadera maravilla.
La historia es, al parecer, real. El papel de la madre a cargo de Shelley Winters es extraordinaria. Una actriz muy considerable, verdaderamente brillante, dotada y capaz de llenar la pantalla por sí misma. Una actriz verdaderamente brillante.
En los papeles de los hijos están: Don Stroud, y Robert de Niro. También interviene Bruce Dern, en un papel muy interesante.
Esa 'ruralidad' americana no me gusta demasiado. Es un ambiente que no conozco bien, sólo de ver este tipo de películas y me llama la atención la mezcla que hay entre paletismo y salvajismo, incultura  y mediocridad.
Está bien la película, refleja el ambiente y muestra con frialdad el retraso mental de la madre y de los hijos. Especialmente uno de ellos, realmente un bestia sin escrúpulos, moral o límites. Un auténtico demente. Pero la locura de la madre es sencillamente aberrante. Una demente que no podría ser considerada ni siquiera madre. 

§ 3.394. El poder (Byron Haskin, 1968)

No es lo que esperaba del director.

sábado, 11 de mayo de 2024

§ 3.393. El imperio de la pasión (Nagisa Oshina, 1978)

Menos impactante que El imperio de los sentidos de 1976. En su estela, tanto en la trama como en el planteamiento de la historia.  Vida rural japonesa del siglo XIX, amantes desbocados, pasión a raudales -algo menos que en la otra cinta-  y ese puntito thriller que sirve como vehículo para contar la película.
Buenos planos, casi siempre en escenarios cerrados, y algo de violencia en las posesiones sexuales. No me ha gustado tanto como la primera, que la recuerdo como verdaderamente interesante. Ni la culpa, ni la pasión, ni el seguimiento del crimen despierta verdadero interés. Ni siquiera estáticamente es interesante. La historia fantasmal no suscita interés, ni visualmente, ni estéticamente, ni en su desarrollo. No es ni impactante, ni interesante.
Se puede ver, sin más. 

$ 3.974. Él (Luis Buñuel, 1953)