lunes, 31 de diciembre de 2012

ODETS, Clifford. Sangre en primera página (1959)

     Magnífica película de un director para mi desconocido. Deben ser de las primeras películas de Rita Haywoord, quizá un poco sobrepasada en un papel de intensidad dramática que hubiera calzado muy bien en actrices tipo Bety Davies.
     Además cuando en el minuto cuarenta y cinco ya está en pleno juicio uno se imagina que te van a contar hasta el recurso de casación en una película de dos horas. Pero no se hace nada pesada la trama y la exposición. Es más, sabe a poco.
     Más allá de la falta de exquisita tensión dramática en los actores, que están bien pero que no parece que consigan potenciar sus recursos más a allá de lo normal, la película es espléndida. Bien rodada, con diálogos precisos, nada parece sobrar del metraje, es proporcionada en la verosimilitud de lo narrado, y está muy bien contada.
     La trama es sencilla. Mujer casada con un macarra, conoce a viudo que acaba de perder a su único hijo que se dedica a los impuestos, a su gestión y cobro. De manera inocente pero firme parecen iniciar un idilio, aunque no se muestra de manera explícita. Él se encuentra de viaje fuera de la ciudad cuando recibe una llamada de ella, que le dice que su madre la ha amenazado. El vuelve a la ciudad y en un accidente, a todas luces no premeditado, muere el marido. Él vuelve a la ciudad en la que pernoctaba, y ya tiene una coartada. Ella dice que un hombre ha entrado en la casa y matado a su marido... 
   Nada parece convencer a un fiscal del Estado muy curtido, y todo parece indicar que el juicio con jurado se los va a llevar por delante... Nada de eso. Todo sale bien, y al final todo parece indicar que el mismo juez profesional que le comunica el veredicto del jurado es quien les casa.
    El Director sólo hizo esta película y otra en 1944, al parecer. Desde luego si por está se condenó en la industria del cine no tiene ninguna razón de ser. Peores películas han sido encumbradas al Olimpo de la excelsitud. De juicio y demás, así, a primer vista, es de las mejores que he visto, y junto con Testigo de Cargo, Anatomía de un Asesinato, Matar a un Ruiseñor, y El Proceso Paradine, constituirían el poker de ases de las películas en la materia.

SIEGEL, D. Crimen en las calles (1956)

 

     En fin, una obra del arte del subgénero de delincuentes juveniles. No hay mucho que decir de la trama, casi desarrollada en una calle, como si fuera una obra de teatro. Unos chicos bastante maleados por sí mismos, capitaneado por un Cassavettes magistral, y secundado por un Sal Mineo bastante interesante, planean un asesinado, casi sin demasiado sentido, de un vecino que se ha chivado a la policía de que en una pelea entre bandas uno de los de ésta ha amenazado a un rival con un arma de fuego casera. El chico va a la cárcel y parece el momento elegido para que el Kie de la tribu, el Masca, cometa su primer delito de sangre, lo que le situaría en otro escenario, salvaje y brutal, pero de superior entidad.
     Un asistente social, que si lo hubiera protagonizado Karl Mandel hubiera sido un papel de Oscar, pretende interponerse en los planes del chico. Planes que no conoce y que sólo a través del hermanastro de éste puede imaginar. Al final el crimen no se consuma y todo parece indicar que la reforma de los chicos parece posible.
     Magnífica película, excelente de verdad, de las obras maestras de Siegel.

lunes, 24 de diciembre de 2012

EDGAR G. ULMER: Detour (1945)

     Muy buena película de cómo las casualidades de la vida a veces se convierten en fatalidades.
     Un hombre hace autostop y es recogido por un hombre que fallece en el trayecto. Se queda con el coche y recoge a su vez a una mujer que recuerda el coche y su dueño. Ya le ha cogido, ya le tiene atrapado. Cine negro en estado puro. Buen desarrollo, buena trama y gran perspectiva.

FRITZ LANG. Furia (1936)


   Excelente película, que, a mi juicio, no está a la altura de otras de Lang, aunque es magnífica, y seguramente algunos la consideren una obra de arte, como casi todo Lang. Lo que ocurre, al menos a mi, es que me gustó más La Jauría Humana, de Arthur Penn, y eso marca un poco la visión parcial que se tiene sobre esta.
   En todo caso es muy buena. Gran tensión, buen desarrollo, excelente final. Lo que ocurre es que no resiste comparación alguna con Deseos Humanos, por ejemplo.

domingo, 23 de diciembre de 2012

HATHAWAY, Henry. Cuando muere el día (1941)

     Un director que hizo de la eficacia y del oficio su arte, una cara bonita, en realidad preciosa: Gene Tierney, un diálogo eficaz, un escenario interesante, un George Sander muy en su papel y una trama novedosa.
     En plena guerra mundial un destacamento militar británico en el África central tiene sospechas de que alemanes e italianos están armando a una tribu local para levantarse contra los ingleses. Mujer guapísima, hija de inglés y árabe es la propietaria de la ruta comercial de la zona. ¿Está implicada en el tráfico de armas, o se hace a sus espaldas?. Eso intenta averiguar el guapo de turno.
    Muy interesante dos cosas. La música ocupa todo el tiempo que no hay diálogo, muy lograda por cierto, y la luz en la cara de Tierney. Esa cara, esa boca, esos ojos... una mujer guapísima de una mirada enigmática, atormentada seguramente, probablemente.

JACQUES TOURNEUR: Retorno al pasado (1947)

  Buena película, maravillosamente buena. Actores extraordinarios, gentilidad en los diálogos, malas malísima, guapas guapísimas. Hombres duros de pelar, que defienden su identidad. Dinero, estafa, declaración de la renta, provisionalidad, honestidad. Nada que temer y todo por apostar. Mundos inexistentes al día de hoy que hacen difícil imaginar hoy. Mafiosos con estilo, con personalidad, no como ahora que la dictadura del chandal gobierna la nariz colombiana de los nuevos horteras, chulos de bar... con chicas vulgares que no saben follar, sólo comer la polla.
    Mitchum debe tener un altar en algún sitio. Estoy convencido. Pertenece a la estirpe, a la raza, a la animalidad. Es un actor de género, sin duda, no te lo imaginas en un musical, ni siquiera en una comedia, pero en estos papeles es salvaje, brutal, racial, de donde vienen las tripas.
     La trama es bien conocida. Chico de buen corazón traiciona al jefe con su chica. Huida, nueva vida, nuevo amor al que explicarle que su pasado a vuelto para llevárselo por delante. Difícil elección la que tiene por delante. Nunca aciertas qué hacer.

sábado, 22 de diciembre de 2012

HAWKS, Howard. Rio Bravo (1959)

     Buena película, muy vista pero no por ello menos buena. Tampoco mejora con los años. Es buena y siempre lo será. Sin más. No me ha gustado tanto como Río Rojo, que me pareció excepcionalmente buena, pero vamos es una película fabulosa. Quizá la primera gran película del Oeste que me empezó a gustar. La recuerdo como una de mis favoritas de pequeño, pero la he visto muchas veces, demasiadas quizá, probablemente más de diez, y eso se nota para una película de esta temática. En todo caso me alegro de haberla visto otra vez, por todo, pero sobre todo por compararla con Río Rojo. Y la comparación aunque aquella sale engrandecida, ésta no pierde mucho en la comparación.
     El punto culminante de la película no es cuando Dean Martin revierte el Whyski a la Botella, sino cuando canta echado en un camastro con un pitillo en la boca y se le acompaña con una guitarra. Sabes que nada va a suceder, todo va a ir bien, al final, como debe ser, ganan los buenos.
    La chica es tema aparte, porque la verdad es que Dickinson está guapísima, con un doblaje de voz un tanto aflautado pero muy bien conseguido.
    No sé porque pero siempre me ha parecido una película para niños, que a la gente que empieza a ver cine le puede gustar mucho.