martes, 27 de diciembre de 2016

STEVENS, George. Raíces profundas (1953)



Excelente Westher, magnífico, de los mejores de la historia. Un relato veraz, intenso y dramático de la clásica lucha entre campesinos y vaqueros, con el personaje venido de no se sabe dónde y es capaz de solucionar un problema de la manera que él no quería, volviendo a su pasado, a quién fue, de quien escapa pero también de quien le persigue en la vida. 
Al final, cuando se marcha para no volver, en la conversación con el niño de la familia le dice algo muy veraz: no se puede huir de tu pasado, ni dejar de ser quien eres, para bien o para mal soy quien soy...
Excelente Van Heflin, y muy bien Alan Ladd... pero esta película era para Randolf Scott, sin lugar a dudas. Ladd no le acaba de dar la profundidad dramática que su pasado parece indicar, no es capaz de que el espectador vea que tiene un pasado turbio, sórdido... tiene una cara muy dulce. Scott es más duro, tiene una cara marmórea, pero con un cierto fondo de nobleza...
Supongo que esto se le puede decir de muchísimas película, actores y papeles...

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