martes, 17 de mayo de 2016

KUROSAWA, Akira. La fortaleza escondida (1958)


Magnífica película. Estupenda de verdad. Una iconografía realmente muy vistosa, como casi siempre en Kurosawa. Con su actor fetiche, Toshiró Mifune. La historia es sencilla, y la cuenta estupendamente. Lo cual nos lleva al análisis reflexivo siguiente: contar una historia es una cosa, y vivirla es otra. Un director de cine es capaz de contar la compra del pan del día de manera específica, singular, propia, cinematográfica.
Que esta sea la historia que inspira la guerra de las galaxias creo que es dejar volar la imaginación demasiado lejos. Claro que tiene una cierta cercanía con esa historia, una princesa en un país extranjero que tiene el propósito de reconstruir un pueblo y que debe volver a su casa para conseguir ese propósito. Aquí se acaban las coincidencias. Lo demás es intentar encontrar antecedentes cinematográficos donde no los hay. Nada que ver con Yojimbo, de la cual sí puede decirse que hay una copia fidedigna, literal: La muerte tenía un precio.
Gran cinta en definitiva.

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