viernes, 13 de mayo de 2016

AMENABAR, Alejandro. Regresión (2015)

Este señor sabe lo que hace. Me falta Mar adentro y Ágora, pero todas las demás me han gustado mucho. Este pretende ser oscura, hechizante, profunda a su manera, sobre un tema de moda en un momento concreto, con dos tabúes circulando sobre el escenario: el maltrato infantil, y las sectas satánicas. Casi nada.
La música está demasiado alta en ocasiones y aunque pretende ser un sonido de fondo tras las conversaciones a veces, muy a menudo, dificulta el seguimiento de la propia conversación.
El cambio brusco, casi al final, de temática: de sectas satánica a chantaje de una niña demasiado lista no está suficientemente explicado, ni tampoco por qué es todo un fraude, qué consecuencias tuvo en la sociedad americana, cuál ha sido el desarrollo posterior de la cuestión, ¿sigue de moda esta moda?
Ethan Hawks está soberbio, magnífico, estupendo. Contenido, comprometido, lleno de matices dentro de su tosquedad.
Lo que me llama la atención son dos cosas. En las primeras escenas se explica que el FBI ya había investigado estas cuestiones y las había abandonado, porque carecía de la más mínima prueba sobre el asunto.
La segunda es la falta de consistencia que desde el primer momento se aprecia en la argumentación de la niña. Si se ve por segunda vez probablemente se aprecian mejor estos matices.
Por otra parte nada sabes de la vida del protagonista, ni por qué está sólo, ni cuál es la razón por la que todo este tema afecta sobremanera a la niña. Nunca te deja ver alguna duda del personaje, ni tampoco por qué todo le desequilibra tanto, ni si tiene compañeros.
Es, en general, una buena película, de un director con talento.
No sé si habrá conseguido penetrar en EE.UU., que probablemente era lo que quería con esa cinta.

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