lunes, 29 de febrero de 2016

HALL, Alexander. Yo soy la ley (1938)

Bueno, no me ha gustado mucho. Es antigua, y se nota, pero no es sólo por la temática, es también por la dirección, la forma de presentar los personajes, la trama y los diálogos. Es una especie de melodrama que no consigue incorporar del todo al espectador a la dinámica discursiva.

sábado, 27 de febrero de 2016

LANG, Fritz Gardenia azul (1953)

Está bien, no es de las mejores de Lang, pero está bien. Tiene dos problemas, uno por delante y otro por detrás. Se llaman: Los Sobornados y Deseos Humanos. Dos obras de arte absolutas que se filmaron antes y después que esta, respectivamente. Es natural que no forme parte de la mejor filmografía de Lang, mi director favorito. El mejor, sin duda, el que más expresa con la cámara, el constructor e ideado de soluciones técnicas, la imaginación al poder...

viernes, 26 de febrero de 2016

MUELLER, Niels. El asesinato de Richard Nixon (2004)

No sé muy bien cuál es la pretensión del director. Probablemente retratar, que no justificar, el viaje a ninguna parte de un hombre un tanto desequilibrado, al que determinados acontecimientos sin relación entre sí -su separación matrimonial, la presión laboral, la relación con su hermano- conducen a un singular callejón sin salida. Emocionalmente inestable, con una cierta conciencia social, no singularmente grave, aunque sí evidente, le empujan a intentar "ser alguien" aunque para ello tenga que realizar una acción absolutamente impensable, intentar matar al presidente de los Estados Unidos.
La actuación de Penn probablemente sea mejor que el resto de la cinta. Particularmente no me gustan los personajes que se construyen sobre la marginalidad, sobre lo singular en vez de sobre lo normal. Y desde esta perspectiva Penn no me consigue meter en el personaje. Todo en él es importado, demasiado poco creíble, muy artificial, nada natural. No me ha convencido. No es un desequilibrado, no es una persona normal que se desequilibra, o un desequilibrado de origen. Es, y se nota mucho, una persona normal que quiere ser o estar desequilibrado, que no es lo mismo. Y probablemente el personaje real de esta historia no sea un ciudadano normal sino un auténtico desequilibrado.
En todo caso se deja ver la cinta, aunque probablemente si tuviera más recorrido la dirección y no se apoyara permanentemente en el personaje principal y le dejara respirar sería mucho mejor película.

miércoles, 24 de febrero de 2016

SEATON, George. Sitiados (1950)

El Berlín al final de la guerra mundial debía ser un hervidero de gentes, pasiones, problemas, nacionalidades, y, sobre todo, de estraperlo y supervivencia, de personas dispuestas a cualquier cosa para sobrevivir.
Las imágenes del Berlín de postguerra son probablemente auténticas, al menos eso se precisa al comienzo de la película. Me recuerda en ese sentido a una de Zineman también interpretada por Montgomery Cliff, también sobre el Berlín de postguerra.
Es un poco larga, abusa de la trama y no la desarrolla hasta el final. Además no se veía del todo bien, y no era de lo más preciso en cuanto a edición.

martes, 23 de febrero de 2016

ROSSELLINI, Roberto. Te querré siempre (1954)

Es la primera película de Rossellini que no es una obra de arte. Esta simplemente es magnífica.
Las relaciones humanas, y en especial las de parejas, son temas fructíferos para la cinematografía, y este moustro del cine no podía dejar la ocasión para hacer una gran película.
No son los celos lo característico de esta cinta, ni el poder de ofender o agredir a otro ser humano al que alguna vez quisiste, ni siquiera el poder o el dominio.
Más propiamente es el hastío, la monotonía y el aburrimiento que sufren las parejas por el desgaste natural de la vida y de las relaciones humanas. Y lo exponer muy bien, con empatía, con intensidad, con energía.
Es una muy buena película.

lunes, 22 de febrero de 2016

BARRETT, David. Fuego Cruzado (2013)

Muy mala. Empezaba bien, con diez minutos más o menos potables, pero luego se va diluyendo sin ser capaz de mantener la tensión de la trama ni el interés del espectador.

sábado, 20 de febrero de 2016

HAWKS, Howard. Río Lobo (1970)

Es una de las peores de las de Hawks con temática del oeste, pero aun así es buena. Su última película.
Alguna vez habrá que hacer un libro con las últimas películas de los dioses sagrados del cine, y comparar cómo se han retirado unos y otros, y apreciar hasta qué punto esta obras crepusculares en realidad estaban de más en su filmografía, o, por el contrario, son obras fecundas y plenas.

viernes, 19 de febrero de 2016

SZABÓ, István. Conociendo a Julia (2004)

Me ha gustado mucho, la intimidad del personaje lo borda Annette. Es una gran actriz, muy propia, muy profesional. Me acuerdo de Open Range, que también hace un grandísimo papel. Y también Bugsy, su primera gran cinta, aunque le ha dado su mayor éxito probablemente sea American Beauty.
Irons es un valor sólido de la actuación. Más de cincuenta películas variadas, sólidas y con mucho argumento.
La vitalidad que manifiesta la intérprete es magnífica, transmite energía y solidez.
Tiene ese intimismo característico de las películas inglesas, tan singular y propio, una mezcla de afectos distintas en las relaciones entre personas y estupendos decorados de casas ideadas para pasar cómodo largos, fríos y lluviosos inviernos.

jueves, 18 de febrero de 2016

PENN, Sean. Cruzando la oscuridad (1995)

Esta película la había visto, supongo que en televisión. Y me pareció intensa y más o menos interesante. Ahora, tras algunos cientos de películas tengo un criterio algo diferente. No es especialmente buena. Puede ser intensa por momentos, la discusión con su mujer y su nuevo marido presente es especialmente significativa. Más allá de esto y de la carrera final hacia la tumba de la niña no es especialmente brillante. 
Sí consigue exponer bien el tema, que no es tanto la muerte de la niña sino la venganza como motor de vida. Por eso cuando un sentimiento de mayor potencia, de más intensidad como lo es el recuerdo de la niña es cuando se desmorona el personaje.

miércoles, 17 de febrero de 2016

DASSIN, Jules. Rififi (1955)

Una obra maestra. Así, sin anestesia. Me parece un cineasta magnífico. Sólo he visto cinto película suya, todas magníficas. Probablemente esta, junto con la Noche en la Ciudad, las mejores.
Nada tiene que envidiar al Halcón Maltés, o a otras grandes del género, absolutamente nada. Los diez o quince minutos dedicados al robo de la caja fuerte son absolutamente sensacionales, de una brillantez e intensidad soberbias.
El ritmo, la trama, los diálogos, los planos, el tono del blanco y negro, todo está en su punto justo.
Me gusta mucho Dassin. Es, por decirlo gráficamente, Europeo, aunque rueda como un Americano.

martes, 16 de febrero de 2016

REINL, Harald. El falsificador de Londres (1961)

Podría haberla firmado Siodmak, perfectamente... Y eso ya quiere decir mucho. La forma de rodar es singular, peculiar, distinta...
La cámara muy cerca de los rostros de la personas, plano abiertos y cámara que se mueve poco. 
El diálogo de esta cinta es demasiado plano para una trama tan complicada y se echa de menos un poco de simplicidad en el desarrollo, que se complica poco a poco y en el tramo final se embrolla demasiado, innecesariamente.
Los actores poco conocidos, aunque vi del director otra cinta, una de submarinos magnífica: U-47 Comandante Prien, de 1958, que creo recordar me gustó mucho...

lunes, 15 de febrero de 2016

STEVENSON, Robert. El hombre que trocó su mente (1936)

Un clásico probablemente. Un miedo entre tecnológico y biológico. Muy de moda la temática en un época en donde en cine descubre que puede contar más cosas que relatos literales de la realidad.

viernes, 12 de febrero de 2016

WYLER, William. No se compra el silencio (1970)

Última película de un grande de verdad. Es curioso esto de las últimas cintas de los monstruos sagrados, pero hay algunas decentes, otras pasables o otras malas... Esta está a medio camino entre pasable y decente. Otros directores fracasan estrepitosamente en sus últimas películas. El caso típico es Billy Wilder, que se despide con Aquí un amigo, y luego vive 20 años más... en los que nadie se acerca a él para que dirija una cinta.
También es curioso el tratamiento que los grandes le dan al racismo. Esta es una muestra de ello, y la de Premiger: "La noche deseada" es otra. Ésta me ha gustado más que aquella, sin duda. Aunque probablemente aquella sea mejor película, y recuerdo que estaba muy cansado, que era domingo y que el metraje estaba mal indicado en la carátula.
Algo le falta a esta película para ser redonda, me llama la atención el final, que explica el título, pero no parece que la actuación del abogado se conociese para este final. Me parece raro, muy raro, distinto.

jueves, 11 de febrero de 2016

GORDON BENNET, Spencer. Incursión en la noche (1942)

Una película de comandos, un tanto rústica, tanto por la temática como por la proyección fílmica. La cámara no se mueve prácticamente nada, y los planos son estático y de un sólo tiro de cámara.
Además es algo simple en los diálogos, con conversaciones muy poco evolucionadas, sencillas en demasía...
Actores para mi desconocidos y director que debuta en mi videoclub.

miércoles, 10 de febrero de 2016

WORKMAN, Chuck. Matar a Castro (1980)

Qué cosa más horrorosa. No sé cómo veo estas cosas. Tengo que ficharlas y punto. Se compraron en su momento, cuando empecé a coleccionar películas y en aquella época, hace unos diez o doce años, pues estás las vendías con los periódicos... y se compraron.

martes, 9 de febrero de 2016

Mc LAGLEN, Andrew V. El gran Mc Lintock (1963)

Bueno, es que la verdad McLaglen no me gusta, abarata las películas, no sabe sacarle juego, es incapaz de hacer una obra redonda. El valle de la violencia sí me gustó, pero poco más... Siempre pienso que es una 'aprovechado' de las circunstancias, de su padre, muy amigo de Ford, de haber rodado con el maestro El hombre tranquilo donde se acredita, que que su padre estuviera en el establismen de la empresa.
Pero luego ves su biografía personal y descubres que al final de sus días, durante muchos años, muchísimos, se retira a un pueblo pequeño a enseñar teatro a niños de instituto. Lo cual es un poco sorprendente, por inusual y poco frecuente.
Más allá de esto contó con las mejores estrellas de su época, todas para él. Y ninguna película es excelente. Dos o tres buenas, alguna que te puede gustar, pero no descolla con ninguna... con esta tampoco.

lunes, 8 de febrero de 2016

FORD, John. Escrito bajo el sol (1957)

Una película impresionante. Me ha gustado, es una obra menor en su filmografía, qué duda cabe, pero su lirismo, su manera de contar las cosas, su planteamiento ético, su guión, y ese para mi gran actor, Wayne, más allá de los tópicos, de los estereotipos, de sus ideas políticas o incluso ideológicas. Lo e O`Hara también es impresionante, qué pelo, qué capacidad de asombrarse con la mirada, con la cintura, con el cuerpo, qué preciosidad de mujer.
El lirismo se torna sorpresa cuando descubres que es una historia absolutamente real, de uno de los guionistas más prolíficos de Hollywood, que colaboró con Ford en algunas ocasiones, particularmente en No eran imprescindibles, que es una cinta a la que le tengo mucha manía, tendré que verla de nuevo otra vez.
He de reconocer que cada vez me gusta más Ford. Es un sello singular, no sé expresarlo, pero tienen algo singular, diferente, propio...

sábado, 6 de febrero de 2016

Mc COWAN, George. El desafío de los siete magníficos (1972)

Mala, no espantosa, he visto cosas peores, pero sí mala. Se oía mal, se veía peor, con una rayas horizontales, una cinta malísima, con un color pálido, como cuando la ropa se pone al sol...
La trama la de siempre, el guión pobre, las interpretaciones en su línea, mala...

jueves, 4 de febrero de 2016

FOSTER, Norman. Sangre en las manos (1948)

     Me ha gustado. Me parece una película decente, con una Fontaine muy en su línea y Burt como siempre: el actor más versátil del mundo. Es seguramente una de las primeras películas de Lancaster. Su papel es más o menos el suyo propio, el de siempre, el que tantas veces a caracterizado, Siodmak, Dassin, etc. 

miércoles, 3 de febrero de 2016

FORD, John. La salida de la luna (1957)

Tres historias independientes entre sí, que pretende narrar el espíritu de la Irlanda natal de Ford retratando situaciones características y peculiares. El narrador en off, bueno, mejor dicho el presentador es Tyrone Power, que dice que tiene raíces irlandesas, cosas que jamás hubiera supuesto.
No es un fresco muy bien coloreado. Llama la atención no tanto el propósito, sino el compromiso político implícito del último de los relatos, en donde encumbra a un dirigente del IRA, sacándole de la cárcel y facilitando su huida por parte de un miembro de la policía irlandesa... Es la clásica película que no vería si no hubiera estado firmada por Ford.
En todo caso es un buen entretenimiento.

martes, 2 de febrero de 2016

KUROSAWA, Akira. Yojimbo (1961)

Una obra de arte, con mayúsculas. De una plasticidad visual y una estética magnífica. Con un metraje que se hace incluso corto, y con una forma de narrar la historia, de una manera tan propia, tan singular, que me llama la atención. Además, esta es otra película de Kurosawa en donde hay lluvia.
Para estar en japonés, subtitulada, no se ha hecho pesada, ni mucho menos.
Lo que no entiendo es como Leone se atrevió a "copiar" literalmente la película. Por un puñado de dólares es idéntico, pero idéntica absolutamente. Hasta detalles pequeños como la huida en un ataúd, el arrastrase por debajo de las casas, el maltrato a quien ayuda al protagonista. 
Tal y como se aprecia no puede deberse a una casualidad. Es el seguimiento de un guión literal.
Qué casualidad que Kurosawa sea el inspirador de dos de los Westher mejores de todos los tiempos: Los siete magníficos y la comentada Por un puñado de dólares.
El actor principal es Toshiro Mifune, su principal fetiche, muy característico, muy peculiar en fisonomía, además de ser uno de los más empleado por la industria de Hollywood en los años dorados, del 50 al 70.
Me ha parecido una película que puede verse varias veces, muchas. Es muy buena, con mucho fondo, con muchas lecturas.

lunes, 1 de febrero de 2016

PARRISH, Robert. El poder invisible (1951)

Me gustan este tipo de películas. Las que más. Ésta en concreto no está mal. No es una maravilla, pero se deja ver y por momentos entretiene y divierte. Parrish es un director discreto, que por momentos tiene buenas películas. Esta es una de ellas, una de sus primeras cintas.
Trama más o menos usual, policía infiltrado en los bajos fondos, en los muelles, entre estibadores portuarios para descubrir el que manda en una cúspide de poder que nadie conoce. El mafioso cobra de cada trabajador por repartirles trabajo y no duda en liquidar a quien se interpone en sus planes.
El objetivo se consigue, y el policía triunfa, poniendo en peligro a su novia, claro está, que gestiona la presión de ser secuestrada sin despeinarse y sin mostrar la más mínima preocupación.
Es una buena película de cine negro.