martes, 27 de diciembre de 2016

STEVENS, George. Raíces profundas (1953)



Excelente Westher, magnífico, de los mejores de la historia. Un relato veraz, intenso y dramático de la clásica lucha entre campesinos y vaqueros, con el personaje venido de no se sabe dónde y es capaz de solucionar un problema de la manera que él no quería, volviendo a su pasado, a quién fue, de quien escapa pero también de quien le persigue en la vida. 
Al final, cuando se marcha para no volver, en la conversación con el niño de la familia le dice algo muy veraz: no se puede huir de tu pasado, ni dejar de ser quien eres, para bien o para mal soy quien soy...
Excelente Van Heflin, y muy bien Alan Ladd... pero esta película era para Randolf Scott, sin lugar a dudas. Ladd no le acaba de dar la profundidad dramática que su pasado parece indicar, no es capaz de que el espectador vea que tiene un pasado turbio, sórdido... tiene una cara muy dulce. Scott es más duro, tiene una cara marmórea, pero con un cierto fondo de nobleza...
Supongo que esto se le puede decir de muchísimas película, actores y papeles...

lunes, 26 de diciembre de 2016

TUTTLE, Frank. Suspense (1946).

Me ha gustado mucho, sobre todo el tratamiento de las sombras, las luces y el encuadre de los personajes en relación con la luz. Cuando la situación se tensa por el guión la luz es pálida, poco intensa en general pero muy clara, muy centrada en el personaje principal. Cuando es una escena romántica la luz es general, abarca a todos, a toda la escena.
Me llama mucho la atención las escenas de patinaje, no he llegado a saber si se emplea o no una doble.

domingo, 25 de diciembre de 2016

KAWALEROWICZ, Jerzy. Faraón (1966)

Gran película. Muy buena. Excelente. Gran interpretación de las intrigas del poder, de la religión en un estado teocrático, de la guerra como extensión de la litigiosidad política. 
Y todo ello en una película polaca... fuera de las líneas clásicas de Hollywood. Es, probablemente, la más fiel de las películas que yo he visto sobre este tema, muy lograda en cuanto a la ambientación, lo que llama producción artística, quizá la música está algo fuera de lo deseable, no parece acompañar mucho el desarrollo de toda la trama, pero bueno. Actores desconocidos, pero muy definidos en sus papeles, aspecto a lo que ayudan mucho tanto el vestuario como los peinados, muy singulares ambos.
Puede leerse la película como una crítica al papel de la religión en la vida política o civil, pero también al revés, la importancia de la religión, que mantiene la esencia de lo que el estado es cuando gobernantes poco prudentes pretenden convertirse en augures de la eternidad.
La simpleza de la trama ayuda mucho a la comprensión de la historia, tantas veces vivida. La acumulación de riqueza del poder religioso choca con la necesidad de actuar del poder civil, y en estos choques inevitablemente se producen roces difícilmente conciliables sin cambios bruscos.

SEATON, George. Silencio de muerte (1963)

Film claramente anti belicista, bien rodado y con fondo y contenido. No es lo más propio para ver en navidad, pero bueno.

viernes, 23 de diciembre de 2016

SCHLESINGER, John. Cowboy de medianoche (1969)



No es el cine que más me gusta, pero parece razonable verla alguna vez. Recordaba vagamente la sordidez de la relación, la podredumbre de su vida, la tristeza de todo la cinta...
Pero es peor de lo que recordaba. El sueño americano no siempre se consigue...

martes, 20 de diciembre de 2016

PASOLINI, Pier Paolo. Las mil y una noches (1974)



Sinceramente, no es el cine que más me gusta. Me echa para atrás, no le cojo el agrado, me parece que el preciosismo que plantea está fuera de los cánones que más me gustan... Pero entiende que haya público para este tipo de cintas. No entiendo el erotismo que plantea, la obsesión por mostrar pollas y coños, no veo la trama, ni entiendo el guión, los diálogos no me parecen que vayan a parte alguna, los actores no son precisamente virtuosos del arte escénico.
Ni siquiera tiene una fotografía preciosa, aun rodándose en lugares tremendamente bellos.
Es un regodeo en el preciosismo que no va a ninguna parte, no me deja nada después, no me transmite durante el visionado, y desde luego olvidaré por completo la cinta con el paso del tiempo, aunque, curiosamente, en cuando vea una escena en la tele en cualquier momento la identificaré como una película de Pasolini.
No es Ordet, que tiene un peso singular, una forma de abordar la exposición de la trama muy característica, es otra cosa...
A la gente que le guste mucho en cine y no particularmente el norteamericano, que obviamente no es mi caso, este tipo de cine le encantará. No lo dudo. Pero yo soy de Lang, Preminger, Sirk, Siodmak, Bilder, Alfred, incluso Lean o Dasin... es decir, todos "americanos"... Directores formados en la técnica europea pero que desarrollaron lo mejor de sus carreras en estados unidos.

lunes, 19 de diciembre de 2016

ALLEN, Lewis. Alma negra (1948)

Inquietante cinta. Con unos personajes muy definidos, muy claros en su contenido moral, en sus expectativas, en sus comportamientos. Nada dudosos.
Ann Todd es una actriz peculiar, muy oscura, negra, como el título de la película... La llamaban la pequeña Garbo, pero no tiene la profundidad emocional de ella. Es mucho más liviana, tiene menos recorrido y está mucho más encajonada en su espectro interpretativo. Siempre relacionado con mujeres singularmente dañinas, guapas con peligro, sin ser la típica mujer fatal. Retorcidas, con planes ocultos, taimadas, suaves pero peligrosas, llenas de rencor, sin contenido moral. Unidireccionales en su propósito.
Ray Millan es un caballo trotón, no te va a ganar carreras, porque no tiene esa velocidad, pero sí puede correr muchos kilómetros a gran velocidad. Es un actor de fondo, de recorrido, que puede hacer prácticamente cualquier papel, y en este esas virtudes hacen que haga bien su trabajo, pero se queda un poco descompensado frente a Todd, que está hecha para este tipo de tramas.
Es una buena película, de un director solvente, que seguramente creó escuela, una cinta de culto, que el paso del tiempo no ha hecho olvidar, antes al contrario. Seguramente sea una cinta de culto, recuperada por el paso del tiempo.

sábado, 17 de diciembre de 2016

GREENGRASS, Paul. Capitán Phillips (2013)


No me ha gustado nada, pero nada de nada... Me ha parecido que toda ella es una sobreactuación, un guión que, aunque probablemente se corresponda con la realidad, en el cine no queda del todo bien, es demasiado rápida, demasiado espídica, no deja hueco a ningún tipo de reflexión, ni siquiera te puedes fijar en los detalles. Me ha parecido superficial y poco trabajada.
En definitiva, nada recomendable.

viernes, 16 de diciembre de 2016

KING, Henry. La colina del adiós (1955)


Melodrama romántico al servicio de dos grandes actores, Willian Holden y Jennifer Jones, que están muy razonablemente comprometidos con sus personajes, con una trama interesante y grandes dosis de angustia vital.
Tiene todos los ases para convertirse en un clásico, y probablemente lo es, pero no me ha gustado demasiado, no me ha llegado. Ademas, a mitad de la película me informaron de una noticia que no se me olvidará en la vida.
La musica, a fuerza de ser repetitiva se convierte en una molestia... es una melodía repetitiva, obsesiva, machacona.
Un película más, sin más.

jueves, 15 de diciembre de 2016

DREYER, Carl Theodor. Ordet, la palabra (1955)

La película una vez vista no se olvida. Eso seguro. Es muy distinta a cualquier otra, en la forma, en la temática, en el fondo, en los recursos, en la luz, en la sensación de pausa y parsimonia, en la decoración, austera no, lo siguiente.
Cine de autor en estado puro, dogma. Minimalismo técnico, expresionismo en blanco y negro y contención en la interpretación.
Religión y dogmatismo en estado puro.
Le he puesto un 9, no tanto porque me haya parecido una maravilla, que probablemente lo es, sino porque no la voy a olvidar en la vida. Es diferente a cualquier otra cosa. Diferente a todo lo visto hasta ahora.
No es una obra de teatro, no tiene un guión con mucho desarrollo temática. Es una exposición ordenada de una dialéctica dogmática sobre la religión, sus fronteras, sus repercusiones para la vida social y personal, y, sobre todo, es una reflexión sobre la fe, sobre la religiosidad y sobre la trascendencia del ser humano.
Con momentos dramáticos muy efectistas: el dolor es bello, también me enamoré de su cuerpo...
No se olvida.
Me gustaría saber más de su director, que por lo poco que he leído de él debió tener una religiosidad intensa... por decirlo suavemente.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

MAMOULIAN, Rouben. Sangre y arena (1941)

Melodrama con todos los tópicos imaginables. Toreros, gitanos, santos, vírgenes, novias de toda la vida, pobreza, sangre... y arena.
Tyrone Power sería capaz de hacer de muerto y sería creíble... Rita Hayworth era una mujer extraordinariamente guapa, algo más limitada en su forma de actuar.

martes, 13 de diciembre de 2016

SPOTTISWOODE, Roger. Bajo el fuego (1983)

Desconocido para mi director. No es mala, pero es muy larga y se repite un poco al final. 
Como siempre elevando la profesión de periodista a los altares de los oficios permisibles por hombres morales, duros pero con un fondo (marxista, obviamente) heroico que les permite juzgar sobre la marcha cualquier tipo de contienda bélica siempre que puedan ponerse en contra de los intereses de su propio país. Un poco lo de siempre...
Nolte está fantástico, y Hackman casi como siempre, planito pero simpático...
La desconocida para mi era Joanna Cassidy, que no la recordaba en película alguna. Es un tipo de mujer que no me agrada, demasiado imperiosa, en un rol de fuerza que ni siquiera me agrada para los hombres. El propio Nolte es más fino en sus actuaciones, en sus gestos, en sus movimientos.
Pero bueno, es algo menor. El fondo es lo que no me acaba de agradar. No un un juicio moral a Somoza, ni a sus actuaciones, ni siquiera es un juicio moral al revolucionario, Rafael. Es más que eso, es una especie de superioridad ética de todo lo que sea revolucionario sin necesidad de mostrarlo. En algún momento de la película dice Nolte que él no toma partido, que es periodista, pero obviamente eso significa que ya ha tomado partido, por el lado correcto (según él), naturalmente... 

lunes, 12 de diciembre de 2016

GRAY, James. La otra cara del crimen (2000)

Interesante, más o menos se deja ver, un poco larga, pero en fin. Me ha gustado mucho Richard Phoenix, me parece que da la talla. 
Es más creo que podría con papeles de mayor entidad, de mayor peso. No sé sí es que no se los han dado, o ha fracasado en alguna otra cinta y eso le ha lastrado... Pero, la verdad, parece que podría con más carga dramática.
El resto está bien.

KUBRICK, Stanley. Espartaco (1960)

Obra maestra del cine.

sábado, 10 de diciembre de 2016

WALSH, Raoul. Mando siniestro (1940)

No me ha gustado demasiado. Me parece poco Westher, es más un drama de época, pero, a la vez, poco desarrollado. Una temática antigua, demasiado infantil, con pocos matices, muy planita...
Wayne está irreconocible.
Walsh es un gran director, pero esta no es su mejor cinta.

viernes, 9 de diciembre de 2016

BECKER, Harold. El campo de cebollas (1979)


Innecesariamente larga, sin por ello ser preciosista. Es un codazo de cinta, que no se sabe muy bien qué quiere contarnos, si la angustia del policía que abandona el cuerpo por sentirse culpable de la muerte de su compañero, o si quiere mostrar la lucha judicial de los acusados para no ir a la cámara de gas.
Dos horas son más que suficientes para ello, y la verdad, para contar lo que nos ha contado con 90 basta.
Bien James Woods en una de sus primera películas, también el policía, John Savage, y los demás pues como se puede uno esperar en una cinta que no pasará a la historia del cine.

jueves, 8 de diciembre de 2016

LEVIN, Henry. Tres jóvenes de Texas (1954)


Muy flojita, incluso mala.... No es de lo mejor que he visto. Nada hacía presagiar una cosa tan mala... Porque siempre he tenido buen criterio sobre este director.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

ROACH, Jay. Trumbo (2015


Pues muy interesante, más allá de los biopic realmente son muy entretenidos cuando el protagonista lo es, en este caso además la película se deja ver, está bien hecha, y con interpretaciones más que notables. Además te deja aprender cosas de cine, aspecto siempre interesante.
Desde luego no sabía que fue el guionista de Éxodo, sí lo sabía de Espartaco. Magnífica participación, tras tener que trabajar de "negro" y ganar de tapadillo dos óscar: por Vacaciones en Roma y por otra de un torero en méxico.
El actor incluso se parece al protagonista, y se encuentra acompañada de una (esta vez) discreta Diana Lane, y de una mala malísima Helen Mirren que encarna a una periodista de cotilleos de Hollywood que le hace la vida imposible a Trumbo.
En todo caso la película no profundiza en algo obvio y que falta en  la cinta aunque se insinúa: la contradicción interior del personaje, Comunista de salón y rico guionista. Si se hubiera transitado por esta vía probablemente hubiera sido mejor película.
Quedan tremendamente mal tanto John Wayne, como Edwar G. Robinson, además del jefazo de la MGM.
En fin, lo preocupante es que fue todo verdad.
Vi otra de Winkler sobre el mismo tema que era mucho mejor, sobre todo en intensidad dramática, en contenido axiológico y mensaje. Pero esta es más visual, más nítida, más fácil de ver. Ambas son buenas, pero aquella era mejor, mejor tratado el material dramático, mejor caracterizado interiormente los personajes. Por más que en esta se parezca más el protagonista.

martes, 6 de diciembre de 2016

HUSTON, John. La Biblia. En su principio (1966)


Tres historias del Antiguo Testamento. La creación y Adán y Eva, Noe y su barca y Abraham y sus hijos, Ismael de una esclava y Isaac de su propia esposa.
Está bien en algunos momentos, el diluvio, la ira de Dios en voz en off, George C. Scott en algunos pasajes... pero en general es una película que se fe sólo una vez, que es demasiado preciosista sin serlo, que cuenta una historia muy conocida, por lo que no hay trama y prácticamente sin diálogos, lo cual le resta mucha creatividad.
Si en vez ser filmada por Huston lo es por perico el de los palotes estamos hablando de su última película...

lunes, 5 de diciembre de 2016

HATHAWAT, Henry. El maravilloso mundo del circo (1964)


Una obra muy menor para Hathaway. Está bien, pero no es lo que se espera de él. Capacitado para mucho más, para muchísimo más. En realidad es que las películas sobre el Circo no me agradan demasiado, no me gustan. Y además no te esperas un drama de Hathaway, te esperas otras cosas, pero no un drama. Y este es un dramón en toda reglas. Con una Claudia Cardinale soberbia, y una Rita Hayworth estropeadísima, nada que ver con lo que fue... Los años, los abusos, las frustraciones...

martes, 29 de noviembre de 2016

SEGAL, Alex. ¡ Rapto ¡ (1956)

Buena película, al servicio de un gran actor, Glenn Ford, capaz de interpretar de una manera magnífica situaciones difíciles.
Donna Reed la recuerdo más en películas del Oeste poco brillantes.
El director era  novedoso para mi. Refugiado prácticamente desde el comienzo de su carrera en la televisión y no en el cine sólo tiene un puñado de películas, entre las que, probablemente, esta sea la mejor.
Trama conocida nada más comenzar la película para los espectadores de hoy día, pues a comienzos de siglo se rodó un remarke que tuvo un cierto predicamento, sobre todo por la reacción del padre del niño raptado, que es la contraria a la natural, que es pagar.
El padre prefiere no pagar porque entiende que es la forma de asegurar la vida de su hijo, si es que está vivo en el momento de tomar la decisión de no pagar. No es lo más normal, dese luego, pero desde luego tiene que ser una variable que manejen los cuerpos y fuerzas de seguridad casi con seguridad, casi permanentemente.
Matar a un niño no debe ser nada fácil, a sangre fría y por venganza mucho más.
Es una buena película, un pequeño clásico del cine, recuperado por la nueva versión. Pero esta cinta es buena, estupenda, se deja ver...

sábado, 26 de noviembre de 2016

REED, Carol. El tormento y el éxtasis (1965)

Una obra de arte. Maravillosa. Estupenda. A Rodrigo le ha encantado, por eso se la he puesto.
Tiene algo de académica la cinta, de esas que sirven para algo más que para ver, disfrutar o entretenerse. Sirven para aprender, para gozar con la sensación de aprendizaje.
No se puede hacer mejor la película. Es imposible.
Me recuerda mucho a David Lean. Los dos británicos, los dos grandes estilistas, dedicados a lo pequeño, observadores de la riqueza de matices, excelentes cineastas.

viernes, 25 de noviembre de 2016

JOHNSON, Lamont. Los que saben morir (1970)

Una película de guerra muy peculiar. Por la trama, por la forma de abordar los problemas desde el punto de vista emocional. Es un campo de concentración de soldamos alemanes en Escocia. Lo cual ya, de por sí, tiene su gracia. Sobre todo porque no sabes con quien vas, quienes son los malos y quienes son los buenos. Todo lo que hacen los alemanes por escapar tendría, en principio, que ser bien visto por el espectador, y sin embargo juegas a intercambiar las emociones y tus deseos.
Al final respetas al que intenta escapar y lo consideras como lo que tiene que ser...
Los personajes están muy bien elegidos, representan prototipos de soldados alemanes y británicos respectivamente.
El director, según he visto porque esta es la primera película suya que veo, trabajó principalmente para la televisión, aunque hizo tres o cuatro películas, de las cuales esta parece la mejor, pues es la mejor valorada en Filmafinity, base de datos canónica en este tema.
Entretenida y se deja ver, en definitiva.

martes, 22 de noviembre de 2016

BERGMAN, Ingmar. Fresas salvajes (1957)

Me gusta. Es muy buena. No es tan impactante como el manantial de la doncella, o el séptimo sello. Ni siquiera tiene la belleza de Persona o el Huevo de la Serpiente. Pero es suya, no hay la menor duda. Es onírica, de una visualizad significativa, con una intelectualidad apabullante... Una especie de road movie diferente a las clásicas americanas, una búsqueda iniciatica de sí mismo a través de sus recuerdos. Y siempre la vida, la prole, los problemas existenciales de la vida. ¿Quién es cada uno?, ¿para qué se vive?, ¿cuáles son los valores esenciales de la vida?.
Recuperar las vivencias juveniles de una señor mayor que está un poco de vuelta de todo para reflexionar sobre qué ha sido su vida, cómo está su hijo (que no quiere tener hijos), las relaciones con su nuera, con la mujer que cuida, cuál es el recuerdo de su mujer ya fallecida a través de los ojos de un niño enamorado en un verano en el que la búsqueda de fresas era la principal ocupación.
¿Qué son las fresas?. El sexo quizá, la pasión amorosa, le virilidad de la juventud. No lo sé. Pero no hay un elemento de una película de Bergman que no tenga alguna razón de ser, un por qué.
Me han encantado los actores. Además de Bibi Andersson, que es su musa más importante, dejando al margen a su segunda mujer, me ha parecido impresionante Victor Sjöström. Una interpretación prodigiosa, es capaz de mostrar emociones con solo mover la cara. Los años le pesan lo que le tienen que pesar...
No se hace nada pesada, como sí ocurre con otras suyas que tienen mucho metraje. Es más, parece que falta cinta y recorrido.
Seguro que al verla de nuevo detecto cosas que no he apreciado. En concreto me llama la atención el muestreo de personajes que entran y salen de la cinta. El matrimonio con el accidente de coche. ¿Por qué un accidente, por qué de coche?. Y los muchachos, ¿qué pintan, qué representan?. La juventud nada más. No. Hay claves escondidas en la cinta. Que hay que ver de nuevo.
Como todas las suyas me impresionan muchísimo.

sábado, 19 de noviembre de 2016

FERRER, José. El infierno de los héroes (1955)

Una más de esas de misiones especiales medio suicidas que constituyen un género en sí mismo, pero que no han sido superadas por los Doce del Patíbulo, de la que esta es antecedente claro.
No es mala, aunque en algunos momentos se hace un poco tediosa.

viernes, 18 de noviembre de 2016

HUGGINS, Roy. Los forasteros (1952)

Mejor película de lo que al principio parecía. Se ve muy bien, quiero decir que se visualiza correctamente, con un color muy intenso, sin movimiento, y también se escucha muy bien. Es una muy buena copia.
Tiene muy buen guión, la trama está bien construida, los actores muy en la línea de lo que se requiere, con un Lee Marvin que parece que está desde el final de los días, y un Randolph Scott que está soberbio. Parece hecho para cintas como esta. Oeste fácil, algunos tiros, buenos y malos totalmente definidos, chica guapa arrebatadamente fuera de lugar, por su trajes, por su peinado y por su situación en la cinta, y algunos malos. Pero malos no muy malos, no perversos, no sádicos. Malos para tener un punto con contrapunto sobre el que edificar el discurso.
Y el mensaje final: que el amor redime, que es capaz de modificar comportamientos, hábitos, formas de ser, pasado... Historia repetida, una y otra vez, en multitud de cintas, especialmente en las del Oeste.

jueves, 17 de noviembre de 2016

WELLMAN, William A. La escuadrilla Lafayette (1958)

Normalita. No propia de su autor, gran cineasta. Al parecer tiene aspectos autobiográficos, pero no consigue la emoción de otras cintas suyas.

martes, 15 de noviembre de 2016

CROMWELL, John. Cautivos del deseo (1934)

Buena adaptación de una novela de W. Somerset Maugham titulada "Servidumbre humana". La cinta se veía bien, pero se movía un poco en algunas escenas y el granulado no dejaba apreciar bien el blanco y negro.
Leslie Howard lo hace muy bien, representa bien lo que pretende ser. Y Bette Davis está soberbia, magnífica, extraordinaria, con unos ojos muy singulares, una caída de párpados muy singular.
Un metraje muy contenido, 83 minutos, sirven para contar la historia, pero lo fotografía no es especialmente buena.
La novela es muy superior a la película, que no es capaz de transmitir fidedignamente lo que quiere expresar la historia. En la película queda como una curiosidad más, como un amorío, no transmite la angustia de vivir, de sentir que sí es capaz de narrar la novela. Hay, al parecer, varias versiones, pero este tiene que ser de las primeras, y, probablemente, de las más clásicas.

lunes, 14 de noviembre de 2016

BRAHM, John y DE TOTH, André. Semilla de odio (1944).

Interesante cinta. Un gran drama sicológico que a veces no presenta bien la trama y otras no resuelve bien algunos problemas pero que puede tener su efectividad. Me ha gustado, aunque no se consigue un resultado muy logrado. Es efectiva, pero poco más.

domingo, 13 de noviembre de 2016

WELLMAN, William A. Escrito en el cielo (1954)

Flojita, muy larga en metraje y sin demasiada chispa. Es cierto que puede ser un antecedente de las películas de catástrofes aéreas, Aeropuerto y su saga principalmente. Además estos días se anuncia la película e Clint Eastwood sobre el aviador que aterrizó el aparato en el río Hudson, tras salir del aeródromo de La Guardia, en Nueva York, más que aeródromo aeropuerto.
La película es larga, demasiado, con la pretensión complicada de exponer cómo cambian de perspectiva los viajeros del avión a medida que la situación se va empeorando técnicamente en el aparato. Quien era duro se transforma en comprensible, los que dudaban de sí mismos endurecen su carácter, etc.
No es especialmente buena, de un autor que me parece magnífico.

viernes, 11 de noviembre de 2016

FITZGIBBON, Ian. La recompensa (2009)

No es gran cosa. Y no está bien narrada. No me ha gustado casi nada, sobre todo porque retrata a los irlandeses como una especie de lumpen proletariado que no responde a la realidad. Actores no muy conocidos y una trama mafiosa irlandesa que me es extraña y alejada.
No es un director que haya realizado muchas películas, antes al contrario, una ocho o diez, y casi todas para televisión.

martes, 8 de noviembre de 2016

LEAN, David. Madeleine (1950)

Extraordinaria película, con un guión fabuloso y un juego de cámara inmenso, prácticamente no tiene cortes, y podría plantearse como obra de teatro.
Por ponerle un pero es un poquito larga, 110 minutos, y quizá con 90 hubiera bastado. El comienzo es demasiado lento, con una tendencia a extenderse demasiado, con detalles pequeños, muy pequeños, que no llevan a ninguna parte.
La mujer de Lean, Ann Todd tiene una cara luminosa, y un tanto perversa, como de pícara. Y lo hace realmente muy bien. El para mi desconocido, al menos como actor protagonista, Norman Wooland esté con menos desarrollo en el personaje de lo que podía parecer. 
En la segunda parte la cinta crece, a partir el minuto 70 camina de forma mucho más acelerada, probablemente porque el director así lo quiere, dando la sensación de peligro.
Hau cosas que no se explican, sobre todo lo relacionado con el segundo novio, no queda claro que no supiera algo en relación con el noviazgo previo de la protagonista, o que no lo intuyera. En todo caso es un papel difícil y oscuro.
La sociedad decimonónica británica se encuentra un poco estereotipada, pero quizá la pretensión del director no era mostrarla en modo alguno. Lo que sí queda perfectamente subrayado es la autoridad efectiva que ejercía el padre sobre los miembros de la familia, de manera absolutamente desproporcionada desde la perspectiva actual.
Lo único que es difícil de ver son dos cosas. No se explica cómo se enamora del primer novio, aunque queda claro que él pretende aprovecharse de la situación para prosperar económicamente, y, en segundo lugar, no da pista alguna sobre dos cosas: cómo le envenena con la taza de chocolate en la primera visita de él a la casa por la puerta principal, y, en segundo lugar, qué ocurre desde que él vuelve de Francia tras recibir la carta hasta que muerte por injusta de arsénico. Es evidente que quiere provocar en el espectador la duda sobre su comportamiento en ambas situaciones, sin decantarse por ninguna de ellas, pero eso resta dramatismo al final del acto. Quizá algún plano de ella paseando por la calle, sola evidentemente, o entrando en alguna famacia, algo... El director quiere dejarlo absolutamente oscuro.
Como la risa final de ella dentro del coche. ¿Eres inocente o culpable, Madeleine?

lunes, 7 de noviembre de 2016

HAMILTON, Guy y MACKENDRICK, Alexander. El discípulo del diablo (1959).

Entretenida, como si pretendiese ser una película de época... magnífico Laurence Olivier, colosal Kirk Douglas, y estupendo Burt Lancaster. Cualquier de ellos, por sí solo, llena una pantalla de cine.

domingo, 6 de noviembre de 2016

STURGES, John. La gran evasión (1963)

Otra obra de arte. Un desfile de personajes muy caracterizados, muy propios, con unos nazis muy humanos, dicho sea de paso.
Es un canto al trabajo en equipo, en las posibilidades del mando con autoridad pero con decisión. Es una gran película.

sábado, 5 de noviembre de 2016

STURGES, John. Los siete magníficos (1960)

Una obra de arte. El cine es esto. Me parece magnífica, insuperable. La he visto ya no sé cuántas veces, quizá veinte o treinta... y es de esas películas que las recuerdas perfectamente. No es de esas que al verlas de nuevo descubres nuevas cosas. No tiene pretensiones de ser una película 'culta', para élites o que crea escuela. Nada de eso. Es, simplemente, una obra de arte en sí misma. Una película estupenda, bien rodada, con un guión fabuloso, actores imponentes y una música genial, de Elmer Berstein.
En definitiva, una de esas 100 que verías infinidad de veces.

viernes, 4 de noviembre de 2016

DESMOND HURST, Brian. Aquella noche en Varsovia (1941)

Melodrama un tanto tontón y poco efectista, que gira en torno a una composición musical al piano realmente bonita.
No es de lo mejor que puede verse. Rodada en un tecnicolor brillantísimo, con unos colores de tal intensidad que parece coloreada.
Los actores son desconocidas para mi. Anton Walbrook sí ha intervenido en varias películas, unas treinta, sin embargo la chica, llamada Sally Grey es para mi un absoluta desconocida, solo hizo tres cintas.
Es la primera película que veo de este director. 

jueves, 3 de noviembre de 2016

SIEGEL, Don. Almas en tiniebla (1949)

Es una película espléndida, magnífica, realmente está muy bien hecha. Incluso los actores, un para mi malísimo Ronald Reagan, aunque en esta película puede salvarse, y una bella Viveca Lindfors, mujer singular de belleza serena y a la vez enigmática.
La trama está muy desarrolla, con un guión sencillo y efectivo. Un trabajo muy logrado de un gran guionista: Kathryn Scola, sobre una novela de Philip Wylie. Aborda la epilepsia con total naturalidad, y, sobre todo, con todos los matices de culpa, miedo, amargura y sentido de integración social.
Dos almas torturadas por la mente, por el cerebro, por las capacidades, que juntas suman más que por separado. Algo común que ocurre con tantas personas que quizá sea algo más común de lo que parece.
Me ha parecido espléndida, magníficamente rodada, estupendamente escrita y normalmente interpretada.
Muy recomendable de un autor que tiene de todo en su filmografía, espléndidas obras maestras y películas ruinosas desde el punto de vista estético y dramático. Genialidades y fracasos. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

JOHNSON, Nunnally. El Ángel vestido de rojo (1960)


Me ha encantado. Sobre todo porque aporta una visión distinta, especial, propia, sobre la guerra civil y determinados episodios en relación con los curas, sacerdotes y demás.
No es una película típica sobre el problema, y aborda el tema con gran generosidad de perspectivas. No es lo más común criticar la intervención del bando republicano, rojo. Lo común es lo contrario, proponer siempre la trama desde una perspectiva condescendiente con los escesos del bando republicano.
Ava está tremenda, y Bogarde igual. Gran película de actores, gran película de director, que sólo tiene 8 cintas, y que yo sepa solo cinco editadas en España: Decisión a medianoche (1954); La viuda negra (1954); El hombre del traje gris (1956); Las tres caras de Eva (1957) y El Ángel vestido de rojo (1960).
Todas estupendas. Me parece que en lo que era magnífico era como guionista.

viernes, 28 de octubre de 2016

CIMINO, Michael. Un botín de 500.000 dólares (1974)

Me ha gustado, mucho además. Muy bien rodada, con un guión muy trabajado. Hasta la buena media hora no sabes qué ocurre, por qué disparan a un párroco, y cuál es la razón de la huida del cura...
Me ha gustado mucho la tensión de no saber qué quieren hacer, o cómo lo van a hacer. Esconde muy bien sus intenciones, provocando una cierta expectativa en el espectador.

jueves, 27 de octubre de 2016

BRAHM, John. Una vida y un amor (1947)

De esas películas que me gustan a mi. Gran trama, con un Mac Murray espléndido y una Ava Gardner inicial que despunta por su belleza y apunta lo que siempre fue, una actriz enorme.
Perlas, policías corruptos, traficantes de todo, mujer apasionada, contiene todos los elementos para ser un clásico, que es lo que es...
Me ha encantado.
Director desconocido para mi, no había visto nada suyo. De esos a medio camino entre el comienzo de la industria y el masivo empleo del sonoro.

miércoles, 26 de octubre de 2016

MILIUS, John. Dillinger (1973)

No es mala película. Quizá un poco larga y en algunos momentos deslavazada. Pero las escenas de tiros son de alta calidad, no ando como Grupo Salvaje, de Pequinpack, que es una obra de arte, pero sí muy buenas.
Hay cosas que no se comprenden del todo bien, intenta proyectar una imagen de icono de la cultura pop pero a la vez ensalza el personaje principal del policía, que es retratado como un hombre correcto, probo y profesional, sin ningún animadversión hacia el delincuente. Al punto que no se sabe si el protagonista no es él.
Las persecuciones de coches también son fantásticas, y las escenas de muerte son como deben ser, como deben ser en las películas, que probablemente nada tengan que ver con la realidad. Es decir, en el cine se muere como dice esta película, que es el canon de muchas otras.
Es curioso cómo trata la recepción de la gente de la banda de Dillinger. Como algo conocido e incluso consentido y alabado.
El la primera película de Millius, más conocido por su Conán el Bárbaro, que también es una muy buena película.
Los actores están muy bien elegidos, quizá sobre Dreyfus, que nada pinta aquí, con esa cara de santón de pueblo. Tanto Warren Oates, como Ben Johnson están estupendos, en el esplendor de su carrera.


lunes, 24 de octubre de 2016

BERGMAN, Ingmar. Persona (1966)

Extraordinaria película. Distinga, diferente, como todas las de Bergman. Con una luz especial, con unos planos muy cercanos a la cara muy impresionantes, con diálogos muy difíciles y con propósito moral o axiológico cuando menos discutible.
No es que sea una obra de teatro llevada al cine, que también, es que es menos que una obra de teatro, en el sentido de los diálogos y el escenario. Prácticamente sólo habla un personaje, el de la enfermera, y sólo habla sobre un tema.
La maternidad tiene difícil encaje en según qué personas. Y este es el meollo de la cuestión. Para la actriz que está muda fue una condena y por eso decidió no disfrutarla aunque sí tener el bebé, para la enfermera hubiera sido una condena y precisamente por eso abortó.
La culpa, el pecado, el sufrimiento, la responsabilidad, el sexo y su disfrute. Todo ello en un collage visual de extraordinaria factura, magníficamente expuestos y, como en todas su películas, con la sensación de que habría que verla tres veces más para sacarle más partido, más jugo, más sabor, más contenido.
Su visualización es difícil, su diálogo también, incluso la temática tiene en algunos momentos algo de incomprensión, pero siempre es enigmática, atrayente, impecable. 
Me gustan muchos sus película, pero como me pasa con Rossellini, necesito no ver más de una a la semana, son emocionalmente muy potentes, fuertes, agresivas, muy emotivas. Además me ocurre algo peculiar, lo que vea hoy está condenado a no gustarme. Después de una experiencia tan potente cualquier cosa que se ve no es buena, no se deje ver, no gusta. Me pasa siempre.

domingo, 23 de octubre de 2016

HUSTON, John. Evasión o victoria (1981)

La he visto ya demasiadas veces. A Rodrigo le gusta mucho y ayer lo tocó elegir a él. Caine está magnífico, y Max Von Sido. Y me he fijado en Stallone. Y la verdad, puede ser su mejor película. Es planito, pero da el pego. Hace bien lo que tiene que hacer, y no lo hace más, no desentona. Es un papel que no tiene nada dramático, es decir, no expresa sensaciones profundas, y por eso funciona. Obviamente no es un actor para hacer Otelo, pero para lo que se requiere de él sí funciona.