jueves, 10 de diciembre de 2015

GODARD, Jean-Luc. Al final de la escapada (1960)

Pues me ha decepcionado. Y mucho. Es cierto que está rodada de manera peculiar, la forma de visualizarla es diferente y todo en ella es como muy 'nuevo'. Incluso la trama, que en el fondo es un tanto similar a los actuales 'ni-ni' pero en versión lumpen. El protagonista podía haber matado a un policía o irse a comer un helado. Hacer el amor con esta chica americana o irse al hipódromo. Está como harto de vivir, como cansado, y representa el modelo de chicos sin futuro, tremendamente urbanos y que pasan por la vida sin pena ni gloria.
Es un modelo muy actual, tremendamente contemporáneo, pero no conecta con mi forma de ver la realidad, ni siquiera el modelo propio de vida o de sociedad.
Con todo hay que reconocerle virtudes propias. En concreto me ha gustado mucho la escena, toda rodada con una sola cámara, en un solo plano que se va moviendo a lo largo de la habitación, en la que están en la habitación moviéndose a lo largo de la cama, hablando y comentando cosas absolutamente triviales, como ir a por tabaco, y perspectivas de futuro de lo más trascendente, como el embarazo de la chica.
Y el final de la película es bastante intenso, raro pero singular, la carrera hacia ninguna parte, la sonrisa en el momento de morir, y las palabras de él dirigidas a la chica, llamándola 'asquerosa' y que ella repite sin saber el significado preguntándose qué quiere decir y haciendo ese gesto con el dedo pulgar por los labios tan característico de él y que ella repite en homenaje a su amante fallecido pero también como reivindicación propia de un modelo de vivir. Son peculiaridades que trascienden la cinta, y que no se olvidan.
No es una película que me haya gustado especialmente, pero es seguro que no la olvidaré fácilmente.

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