lunes, 28 de diciembre de 2015

COSTNER, Kevin. Bailando con lobos (1990)

Excelente Westher, donde los buenos son los indios. Seguro que no es la única película con esta temática, pero muy probablemente sea una de las mejores.
Hay escenas míticas, aunque, a mi juicio, le faltan imágenes de nieve. Oeste y nieve siempre me ha encantado.

domingo, 27 de diciembre de 2015

ALDRICH, Robert. A diez segundos del infierno (1959)

Me ha gustado mucho, sobre todo el tratamiento que le da a la angustia, a la sensación de frío resentimiento que experimentan los protagonistas frente a su propio peligro. 
Es la primera película que veo a Jack Palance de protagonista, con esa cara marmórea tan típica y caraterística.

sábado, 26 de diciembre de 2015

SEILER, Lewis. Dia D, hora H (1950)

Me ha gustado mucho el tratamiento del enfoque que le da el director a las caras, me recuerda a una película de Fuller, Balas vengadoras, creo recordar, o Cascos de Acero quizá.

viernes, 25 de diciembre de 2015

ATTENBOROUGH, Richard. Gandhi (1982)

Pues más allá de la fascinación por el personaje, el respeto que inspira, y la importancia de su legado, la película no es especialmente brillante. No es buena. No trasciende, no es capaz de enganchar emocionalmente. Es muy larga, demasiado. Y tampoco explica adecuadamente el problema político. No es un biotip moderno, actual. Si no conoces el trasfondo y su propia historia que cuesta seguir la cinta. Hay acontecimientos de la misma que no se comprenden si no los conoces, la revuelta de la Sal en 1931 la tuve que buscar en Wikipedia, el comienzo de su vida política en Sudáfrica, y algunos otros acontecimientos significativos.
Es evidente que el director no pretende informar, pero es imposible seguir un guión de su vida sin determinados acaeceres. 

STALLONE, Sylvester. Rocky II (1979)

No consigue transmitir lo que la primera cinta.

BELLAMY, Earl. El asalto de Phantom Hill (1966)

Bueno, bastante poca cosa... mediocre, pero pasable. No tiene pretensiones, pero tampoco te martiriza, simplemente se deja ver.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Mc LAGLEN, Andrew V. Camino de Oregón (1967)

Pues he de reconocer que me ha gustado. La verdad es que le tengo una manía tremenda a Mc Laglen, no por nada especial, sino porque le considero un aprovechado, un director que lo es no por su valía, que no tiene mucha, sino por la amistad de su padre, buen actor, con el mundo de Hollywood, sobre todo con John Wayne. Dice que era amigo de borracheras de éste y de Ford, de la camarilla del mejor mundo del cine.
Sus últimas películas son infames: cerco roto, leones del mar, y doce del patíbulo 2. También tiene una que no he visto: puente sobre el río Ewa 2. En fin, cosas como noticiables. Pero al igual que me pasó con El Valle de la Violencia, esta no es especialmente mala.
Aunque plantea la cinta como una especie de parque temático del Westher. Hay desierto, pero poco, caballos, pero no muchos, indios, pero poco salvajes, peleas pero no intensas.
Me da la impresión que otros directores con peores mimbres hacen mejores películas. Tiene en esta a Kird Douglas, a Robert Michum y a Robert Widmark, tres monstruos sagrados, cada uno a su manera, del cine de todos los tiempos. Y no consigue una película superbrillante, sino algo mediocre. Que sí, que se puede ver, pero no es, ni muchísimo menos, una gran película. Desde luego no como se podría prever por los actores que intervienen.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

VIDOR, King. Paso al Noroeste (1940)


Paisajes increíbles, de un Oeste puro, camino hacia Oregón, película un tanto simplona, que además no llega a calar en la trama, un tanto sosa y un poco incoherente. O le falta la batalla final, que se corta en la cinta, o no tiene mucho sentido. No está del todo mal, pero no es una gran cinta.

sábado, 19 de diciembre de 2015

ALDRICH, Robert. La venganza de Ulzana (1972)

Excelente Westher, que reune todos los tópicos en sí mismo. Burt Lancaster está espectacular, y la trama es en sí misma noticiable. Unos indios renegados tienen que ser metidos en vereda... y el explorador encargado de ello es Burt, que junto con un joven militar, inexperto y demasiado apegado a la 'academia' intentan dar caza a Ulzana.

jueves, 17 de diciembre de 2015

CROMWELL, John. Sin remisión (1950)

Buena película. Un interesante drama carcelario sólo de mujeres, prácticamente no hay actores, más que secundarios muy secundarios, prácticamente de relleno. Efecto querido, naturalmente, por el director.
Una muy joven Eleanor Parker muy guapa y en algunas escenas con el pelo completamente rapado, lo cual es una herejía con ese pelo suyo tan característico.
Un poco previsible y guiada bajo cánones muy trillados, pero es efectista.
No conozco otra película carcelaria sólo de mujeres, más allá de las relacionadas con los campos de concentración y esas películas semieróticas absolutamente abracadabarnte...
Cromwell es un buen director, muy en la línea de los clásicos. Se deja ver con naturalidad y está muy bien trabajado.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LUBITSCH, Ernst y PREMIGER, Otto. La dama del armiño (1948)


No me ha gustado especialmente. Es cierto que tiene ese toque Lubitsch en algunas escenas, como la que transcurre al comienzo en donde el asistente de cámara de la Dama del Armiño le dice: "no vamos a provocar a los austriacos llamándoles austriacos". Pero poco más. La actriz principal todo lo guapa que se puede esperar. Se llama Betty Grable, y es para mi desconocida. Toda bizcochable, todo lo tópica que puede suponerse. No es del tipo de película que me agrade mucho. Se puede ver, pero sinceramente no es mi tipo de cinta. Además de ser de "época" y eso ya para mi las sitúa fuera de mis preferencias, el hecho de tener tantas canciones, además no traducidas y que forman parte de la verdadera trama de la historia, dificulta algo más su posicionamiento en mis preferencias.

martes, 15 de diciembre de 2015

GRINDE, Nick. Hitler, vivo o muerto (1942)

Bueno, pues un bodrio propagandístico espantoso, con una dinámica delirante, con una trama simple como una lata de tomate, y con unas interpretaciones planas sin matiz alguno y con poquísimo recorrido.
Director para mi desconocido. Es, según he comprobado, su última película, con una carrera medianamente prolífica, muchos títulos en la época de transición del cine mudo al sonoro.
Las películas de nazis son un subgénero en sí mismo, pero esta es de las peores que he visto nunca. También puede serlo, seguramente, el relativo a los atentados a Hitler, entre los que esta no es de la mejores.

lunes, 14 de diciembre de 2015

BERGMAN, Ingmar. Sueños (1955)

No me ha gustado demasiado. Tiene una visualizad mágica, magnética, peculiar. Muy reconocible, cinematográfica. La trama es interesante, dos historias que se entrecruzan para un resultado más que reconocible. Comienza mostrando dos mujeres con sus respectivos sueños y termina como empezó, exactamente en el mismo sitio, prácticamente haciendo lo mismo y con idéntica sensación personal por cada una de ellas. Han experimentado un viaje emocional friccionado, una de ellas con un guapo cónsul que le regala un vestido y unas joyas y otra con un amante casado que es incapaz de dar un golpe de mano para reordenar su vida matrimonial, su vida en general.
En el fondo plantea algo muy humano, profundamente humano, digno y propio del género. La necesidad de ser querido es consustancial al hombre, y ello lleva a buscar dicho afecto en cualquier sitio y lugar, bajo cualquier fórmula y en cualquier situación. El discurso de la mujer del amante de la protagonista cuando le comenta la seguridad que tiene en que su arruinado marido la abandone y siga con ella por una mera cuestión de comodidad emocional es fascinante, de una intensidad desgarradora, impresionante. Por ella vale un película entera.
No es un cine que me guste demasiado, me agrada más la intensidad de un cine más fácil, más 'americano'. Este cine europeo, tan de 'pensar' me agota un tanto, me obliga a una atención que no quiero desplegar a esas horas de la noche. Pero cada vez me agrada más, me motiva y subyuga. Tiene virtudes acusadas y defectos más que evidentes.

domingo, 13 de diciembre de 2015

FRANKENHEIMER, John. El tren (1964)



Excelente película de guerra, con una trama y un guión dignos de las mejores cintas de la época. Con un Burt Lancaster en estado sideral y con una capacidad de transmitir sensaciones emocionales dignas del mejor actor. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

GODARD, Jean-Luc. Al final de la escapada (1960)

Pues me ha decepcionado. Y mucho. Es cierto que está rodada de manera peculiar, la forma de visualizarla es diferente y todo en ella es como muy 'nuevo'. Incluso la trama, que en el fondo es un tanto similar a los actuales 'ni-ni' pero en versión lumpen. El protagonista podía haber matado a un policía o irse a comer un helado. Hacer el amor con esta chica americana o irse al hipódromo. Está como harto de vivir, como cansado, y representa el modelo de chicos sin futuro, tremendamente urbanos y que pasan por la vida sin pena ni gloria.
Es un modelo muy actual, tremendamente contemporáneo, pero no conecta con mi forma de ver la realidad, ni siquiera el modelo propio de vida o de sociedad.
Con todo hay que reconocerle virtudes propias. En concreto me ha gustado mucho la escena, toda rodada con una sola cámara, en un solo plano que se va moviendo a lo largo de la habitación, en la que están en la habitación moviéndose a lo largo de la cama, hablando y comentando cosas absolutamente triviales, como ir a por tabaco, y perspectivas de futuro de lo más trascendente, como el embarazo de la chica.
Y el final de la película es bastante intenso, raro pero singular, la carrera hacia ninguna parte, la sonrisa en el momento de morir, y las palabras de él dirigidas a la chica, llamándola 'asquerosa' y que ella repite sin saber el significado preguntándose qué quiere decir y haciendo ese gesto con el dedo pulgar por los labios tan característico de él y que ella repite en homenaje a su amante fallecido pero también como reivindicación propia de un modelo de vivir. Son peculiaridades que trascienden la cinta, y que no se olvidan.
No es una película que me haya gustado especialmente, pero es seguro que no la olvidaré fácilmente.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ANNAKIN, Ken. - El día más largo (1962) (Codirigido: MARTON, Andrew, y WICKI, Bernhard)


Gran película de guerra, muchas veces vista...

WELLES, Orson. Una historia inmoral (1968)

Pues una película distinta, casi una obra de teatro. Pocos personajes, muy desarrollado el diálogo, escenarios pobres (¿probablemente rodada en la plaza mayor de Chinchon?), y esa estática tan propia de sí mismo, como hombre mayor, derrotado, gordo, como una especie de sí mismo.

lunes, 7 de diciembre de 2015

ANNAKIN, Ken. La batalla de las Ardenas (1965)

Una de guerra más. Me ha gustado. La había visto ya con Rodrigo, y algunas escenas sí las recordaba. Otras no tanto. No es una genialidad, pero es buena. Quizá con algunas pretensiones que van más allá de una simple película de cine. Que haya una introducción con música, el entreacto, ese tipo de cosas que no concuerdan con una simple película de guerra.

domingo, 6 de diciembre de 2015

LEWIS, Joseph H. El Séptimo de Caballería (1956)

Todos los tópicos de la guerra contra los indios están aquí presentes. Todos. En este caso hay una pequeña variación. no se gana por hacer perder a los indios la batalla, se gana porque se consigue recuperar los cadáveres de los compañeros muertos en la batalla de Litle Big Horn, en donde Custer, al parecer en una estrategia muy equivocada plantea una batalla sin ninguna posibilidad de supervivencia, dirigiéndose directamente a una muerte segura.
Muy interesante en la película es cuando discuten cual fue el error militar de Custer, y de qué manera podrían haberle ayudado los demás oficiales con mando en plaza...
Una especie de autocrítica poco común en las películas americanas. Un tratamiento probablemente muy cercano a la verdad real, y no esa edulcorada que con frecuencias transmiten el mundo de ficción.

viernes, 4 de diciembre de 2015

MONTAGNE, Edward J. El misterio del tatuaje (1950)

   Pues una especie de CSI, de policía científica de los años 50. Me ha gustado mucho las perspectiva de los pasajes urbanos, NY rodada en esos años tenía incluso césped y parques, pocos coches por las calles y no tanto ajetreo como en la vida actual.
   No conocía ni al director, ni a los actores. Alguno puede sonarme como secundarios en películas de esos años, pero no de manera relevante.

jueves, 3 de diciembre de 2015

MIKHALKOV, Nikita. Quemado por el sol (1994)

     Vi esta película hace veinte años, cuando estaba haciendo la tesis doctoral y salía con Cristina García Caldera... no recuerdo exactamente si fue nada más estrenarse o tiempo después, pero fue en el cine, en el centro comercial del Eroski. Qué tiempos!!! Parece mentira, cuánto tiempo, y cómo hemos cambiado.
     Me encanó, me pareció especialmente tierna y muy emotiva. Ahora me ha gustado también, quizá por motivos diferentes, no por los mismos. Antes venía la trama, el motivos, el contenido, ahora me ha encantado la forma de rodar, los planos continuos de diez o doce minutos cada uno con movimientos de cámara y diálogos entrecruzados. La ternura que se manifiesta en la mirada del Capitan del Ejército, en las caricias a la niña, en el comportamiento de los personajes secundarios, el borrachín, la mujer de la limpieza, las abuelas, los vecinos...
     Me ha recordado mucho, aunque sé que puede ser una herejía, a los primeros veinticinco minutos de El Cazador, de Michael Cimino, cuando nos muestra la boda rusa en el centro del USA.
     Otra circunstancia noticiase es la participación del Director como Actor principal. No es usual y en ambas facetas da la talla. Creo recordar que la niña protagonista era la hija del director. Además hay una anécdota muy bonita. Cuando recibe el Oscar de la Academia de Hollywood en 1994 sube al estrado con su hija, la protagonista, y el padre le comenta en público que efectivamente le va a comprar la bicicleta que le había prometido si ganaba el premio. Muy tierno.
     He visto que rodó una segunda e incluso una tercera parte, siguiendo las desventuras de la familia del capitán represalias. No creo que tenga la genialidad de esta cinta, esa chispa que hace que una película supera a otras, ambas rodadas técnicamente sin reproche y con actuaciones buenas de los actores. Es muy difícil de describir, pero fácil de apreciar.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

HATHAWAY, Henry. Arenas de muerte (1957)

     Como siempre no defrauda. Hathaway es un maestro del cine. Magnífico, soberbio, dedicado a lo que importa, el cine. Con buenos diálogos, rapidez en las escenas, desarrollo adecuado, gran embalaje, gran cine.

martes, 1 de diciembre de 2015

HUSTON, John. Casino Royale (1967) [codirigido: Kenneth Hughes, Val Guest, Robert Parrish, Joseph McGrath, Richard Talmadge].

     Delirante. Sin más. Sin sentido, llena de guiños a las auténticas de Bond pero para acomplejarlas. Desde luego si consideras que la saga no es buen cine esta cinta te divertirá. Pero si entiendes que es una buena serie de películas pues seguramente no te agradará.
     Desde luego es una burla constante, una planteamiento absolutamente delirante, con un guión loco, con unas actuaciones actorales que más que de actores parecen payasos. Llega a ser ridículo, pero bueno, no sé por qué Huston ha querido hacer esta parodia. Sería interesante preguntarlo. Tiene algo que ver, seguro, con la lucha entre las grandes productoras. Nadie puede evitar que un director haga una película basada en una novela de 007. No es lo razonable dada la calidad de las cintas producidas por Brocoli. Es probable que la calidad de las de la serie ahora sea más superior a las antiguas, muy superior. Y desde este punto de vista a lo mejor lo que quería Huston era ridiculizar las cintas de la serie de aquella época. Pero a mi no me parecen tan malas. Ni mucho menos. No son nunca, ni antes ni ahora, de extraordinaria calidad, jamás una obra de arte, y es cierto que algunas parodiaban en exceso los tics y formas de comportarse de unos espías muy particulares.
    En concreto machaca hasta la saciedad la idea de espías irresistibles para las mujeres, hombres de una sexualidad desbordante, y de una capacidad de supervivencia mítica ante los ataques de las féminas, mortales o no.