martes, 30 de junio de 2015

EDWARDS, Blake. Dos hombres contra el oeste (1971)

   Estas películas de ritmos lentos, de visionado pausado, son de un oeste que no es el mío. Parece una obra de teatro, que es lo que es, sin tensión, sin esa premura de las del Oeste de 'verdad'.
   Además Ryan O`Neal siempre me ha parecido un actor de moda que se mantuvo más tiempo del que merecía, frente a Holden que es uno de los mejores actores de todos los tiempos.
   Edwards es un gran director, versatil como pocos, pero en esta película, al menos a mi, no me parece que acierte con el tono. Para empezar es largísima, 131 minutos parece excesivo para contar esta historia, que no tiene más de noventa. La prueba de ello es que la cinta que yo tengo debe ser alguna versión mejorada o ampliada, frente a la que se comercializó en España que según filmaffinity dura 109 minutos. Quizá con ese metraje se podrían haber hecho mejor las cosas.

lunes, 29 de junio de 2015

DeMILLE, Cecil B. Por el valle de las sombras (1944)

Bonita historia, netamente Yanki, más americana que la crema de cacahuete. Médico destinado en Java con arrojo desmedido consigue salvar a doce soldados malheridos de caer en manos de los japoneses que estaban invadiendo la isla, con una historia paralela de un amor correspondido sólo a medias, y de un descubrimiento científico no del todo consolidado.
Buena película de uno de los constructores del cine americano, con el que siempre he tenido reparos... no encajaba en mi gusto, pero como otros tantos al final, será por la insistencia en el visionado de cintas, me acaba gustando aquello que no me gustaba. Será que no lo entendía y quizá ahora sí.

domingo, 28 de junio de 2015

MANN, Michael. El último mohicano (1992)

Es la primera vez que la veo, aunque es de esas míticas de los noventa que todo el mundo ha visto un montón de veces y que le ha encantado. Pues es la primera vez que la veo y bueno, pues se deja ver, pero poco más... no me ha parecido una grandiosidad de cinta. La música es muy conocida, todavía se sigue oyendo por ahí...

sábado, 27 de junio de 2015

FORMAN, Milos. Alguien voló sobre el niño del cuco (1975)

Durísima. Durísima de verdad, de las más duras que he visto. Ya la había visto hace muchos, muchos muchos, y la recordaba más o menos igual. Es salvaje.

viernes, 26 de junio de 2015

SIEGEL, Don. Duelo en Silver Creek (1952)

No es que se diga un mal Westher, que no lo es, pero no se ajusta a los Cánones de lo que a mi me gusta como película del oeste, no es canónica. No, no es exactamente eso. Sí reproduce los cánones típicos y tópicos del género, pero tiene algo que le falta algo que sí tiene las películas de Ford o de Hawks, de Mann o de Hathaway, que son los tótem tabú del género. Es bonita, se deja ver, hay pistolas, tiros, mujeres hermosas, poco whisky (parece mentira) y escasas peleas.
Siegel es, qué duda cabe, uno de los grandes, pero estas películas iniciales de su filmografía no son sus mejores obras.

jueves, 25 de junio de 2015

ALLEN, Lewis. Brumas de inquietud (1958)

   Melodrama trabajado y muy bien estructurado alrededor de un amor infiel y una muerte repentina. Todas las películas que recuerdo de Lana Turner son de una mujer torturada por el amor, más que por el amor, por las circunstancias que rodearon el amor de su vida, que imposibilitan su desarrollo emocional por cauces ordinarios y trillados. Nada más sencillo que amar y ser amado, pero nada más difícil que conseguir que esa normalidad sea la divisa de la relación, porque la normalidad hay que respetarla y quererla.
   La guerra desde luego debe ser un buen lugar para enamorarse, no porque presente las condiciones ideales, que no es el caso sino todo lo contrario, sino porque, más probablemente, porque el ser humano debe experimentar una increíble sensación de fragilidad y de necesidad de vivir, de potenciarse por lo que pueda pasar.

miércoles, 24 de junio de 2015

MANN, Anthony [Codirigida con Alfred L. Werker]. Orden: caza sin cuartel (1948)

   Film noir de toda la vida. Muy bien narrado, con ese trepidante ritmo cochinero de las películas de acción, no es que vaya deprisa, ni mucho menos, pero no va lenta, no va despacio.
   Forma parte de este tipo de cintas, que las hay a decenas, a quintales métricos, en las que el director se explaya en ensayar fórmulas cinematográficas nuevas. Los planos, la luces, los diálogos. De esta cinta me llama la atención el último plano, la persecución por las alcantarillas de la ciudad, muy similar a El Tercer Hombre, de Carol Read.
   El Codirector para mi es desconocido. Pero lo cierto es que aunque cualquier página de internet considera que el director es Mann en la cinta, en al menos esta, solo figura el otro.

martes, 23 de junio de 2015

DIETERLE, William. Salomé (1953)

   Interesante película que no llega a ser una grande del género. Guapísima Rita Hayworth y un espléndido Stewart Granger que conduce bien la trama pero que, en general, le falta un hervor para elevarse a las míticas de la misma temática.
   Es interesante observar cómo la industria del cine recupera clásicos bíblicos para incorporarlos a su política comercial. Funcionan bien seguramente porque son baratos de realizar a nivel producción y su exportación fuera de EEUU es viable, sobre todo en Europa, sin demasiados problemas.
   Lo guapísima que era Hayworth no ha sido superado todavía por nadie. Qué cara más bella, qué pelo más hermoso...

lunes, 22 de junio de 2015

POLLACK, Sydney. La tapadera (1993)

La he vista tantas veces que es fácil tener un juicio demasiado apreciativo sobre ella. No es especialmente buena, pero se deja ver, es intensa y llena de intensidad.

LEVIN, Henry. Genghis Khan (1965)

Buena película, peplum en estado puro. Buena trama, buenas interpretaciones, un poco raro James Mason en versión de chino mandarín, y muy bien Omar Sharif...

YATES, Peter. La guerra de Murphy (1971)

Bueno, pues una más...

sábado, 20 de junio de 2015

CORMAN, Roger. El barón rojo (1971)

  Magníficas escenas aéreas, con aviones con motores clásicos, no a  reacción. Gran mérito del director, que consigue una trama entretenida, pero sobre todo que rueda con un colorido y una atención las persecuciones en el aire estupendas. Me ha gustado mucho.
  El director me da la impresión, sólo tengo tres películas suyas, que es ese clásico artesano de la serie B que es recuperado con los años por cantidad de cinéfilos...

viernes, 19 de junio de 2015

ROSSELLINI, Roberto. Stromboli (1950)

Qué maravilla, qué cosa más bonita. Qué difícil es que una película sea capaz de conmoverte de la manera que lo hace esta. Obviamente no es una cinta fácil de ver, de analizar, por momentos es sombría, oscura, angustiante, pero narra perfectamente lo que quiere comentar: las difíciles relaciones de pareja, la huida hacia el matrimonio como situación vivencial, las dificultades que la sociedad pone, cuanto más endogámica más dificultades, la renuncia a los sueños, la integración en una sociedad cerrada llena de prejuicios sociales, religiosos... la naturaleza con su potencia destructora...
La escena de las pesca de los atunes (creo que son atunes) con las artes características, levantándolas y dejando cada vez menos agua para respirar es un símil perfecto con el matrimonio enclaustrado en el que vive la protagonista. Entre todos ahogan a los peces, como la sociedad ahoga al matrimonio.
Otra escena fundamental, la que explica la paradoja del matrimonio sin amor, sin fe y sin vitalidad es la que acontece al final, cuando después de renuncia a atravesar la isla por lo alto del volcán caminando decide volver y pide a dios, no que le ayude a cumplir sus sueños, sino a ser capaz de renuncia a su yo, ser capaz de cumplir el rol para el que está destinada, aquel que eligió en el campo de concentración cuando decidió casarse con un soldado para escapar... para acabar encerrada en otro recinto más opresivo: un matrimonio sin amor, en una sociedad que no te comprende.
Neorrealismo italiano en toda su expresión, con la crudeza más realista posible. No tiene reparos el realizador italiano de mostrar todas las miserias, morales y sociales de su propio país, incluso en los aspectos más sórdidos y vejatorios: la violencia de género, la delación, el espionaje de las mujeres de la isla...
Sería interesante observar si coincide temporalmente el romance del director y la actriz con la película, y si esta es su primera película juntos, porque desde luego parece una crítica feroz al matrimonio y sus costuras tan apretadas.

jueves, 18 de junio de 2015

SEILER, Lewis. El gran golpe (1942)

Trabajos de este tipo forjaron la leyenda del duro con corazón, del hombre de principio que simplemente no tuvo más elección vital que dedicarse a ser un mafioso... Y claro, la lucha entre lo que pretende y lo que es capaz de hacer hace que su interior está convulso, agitado, dificultando el natural equilibrio necesario para vivir y para desarrollarse, para amar y para disfrutar.
Irene Manning para mi es una desconocida. No tiene la dulzura de cara que se le presume a un femme fatalle, ni tampoco la fuerza necesaria para empujar el papel, más allá de ser correcta y desarrollar bien el papel que le toca.
Es una película que se deja ver, en algún momento te vas de ella, hay algún argumento circular poco claro, de ida y vuelta y algunas escenas no han envejecido bien, como, por ejemplo, la persecución de la policía en coche por la nieve. Ahora sería espectacular, pero seguro que en la época fue todo un hito.
Por otro lado la fuga de la prisión no está bien conseguida, parece algo al alcance de cualquiera y no parece que eso sea lo propio y característico de una prisión.

miércoles, 17 de junio de 2015

DAVES, Delmer. Cowboy (1958)

No es de lo mejor de Davis, pero se deja ver. Es entretenida y tiene la virtud de ver a Glenn Ford en toda su plenitud y a un Jack Lemmon de vaquero, circunstancia que nunca lo había pensado.
La redención de un amor de juventud a través de la pradera, quizá sea una simplificación excesiva, pero desde luego es lo que plantea.
La vida del vaquero, la mistificación de la pradera, la vida salvaje, la vida libre, todos y cada uno de los mitos de los auténticos Cowboy están presentes, el alcohol, las partidas de cartas, el tabaco, los indios, las vacas...

martes, 16 de junio de 2015

BRASS, Tinto. Salon Kitty (1976)


  Pues no me parece tan mala como auguraba. Es cierto que la auguraba horrorosa, y cualquier mejora sobre las previsiones dulcifica el juicio. En realidad la temática es interesante, la puesta en escena, las canciones, los vestidos y el atrezzo están muy bien compuestos, y las escenas de sexo son de un light que bien pueden pasar como inofensivas en estas épocas de porno on line a golpe de un click de ordenador, tablet, o teléfono.
  Dos escenas me gustaron especialmente, la primera es al comienzo cuando se visualiza cómo se mata a un cerdo, la sangre, el sexo como animalidad, que luego, casi al final, cuando se mata al protagonista se recupera, porque cuando le pegan un tiro no grita como un humano, sino como un cerdo.
  La otra es cuando se confiesa el nazi, cuando dice que el partido, y el nacionalsocialismo le importa un carajo, lo que quiere es el poder, la capacidad de mandar, el miedo que inspira, que la ideología se la pasa por el forro, que el quiere el mando y eso se logra desde el poder, desde el partido.
  Bueno, se puede ver... una vez en la vida.

lunes, 15 de junio de 2015

FLEISCHER, Richard. Bodyguard (1948)

Interesante película, de las que me gustan. Negra, sólida, berroqueña, directa, parece un gancho de izquierdas de un peso pesado. Me gusta Fleischer, es bueno, muy bueno, tiene de todo, también este tipo de película como de iniciación a la dirección. 
Me ha llamado mucho la atención el actor protagonista: Lawrence Tierney, de aquello muy ilustre, aunque no sé si con relación filial con Gene, la mujer más guapa del cine.

domingo, 14 de junio de 2015

PARRISH, Robert. Más allá de río Grande (1959)

Bueno, pues no me ha gustado mucho, la verdad. No es muy buena, además de muy previsible y rodada de forma plana, muy plana, casi sin nada que decir...
Mitchum todavía tiene un pase, aunque no, ni de lejos, su mejor papel. London pues mejor que su papel lo hubiera rodado cualquier otra actriz del mundo.

sábado, 13 de junio de 2015

FROST, Lee. Campo de concentración Nº 7 (1969)

Horrorosa película. Qué cosa más deplorable... Mala, mala, mala... como no he visto otra igual!!!
Una de las peores películas de todos los tiempos.

viernes, 12 de junio de 2015

GOULDING, Edmund. El filo de la navaja (1946)

Sobre la novela del mismo título de W Somerset Maugham, uno de mis escritores favoritos, nos presenta este sólido director su visión particular sobre la novela. Y lo hace construyendo una muy sólida película, tremendamente intensa y muy gráfica. Aunque yo recordaba la novela mucho más mundana, mucho más frívola, no tan emocionalmente desgarradora.
Los aspectos lúdicos están más tratados en la novela, el regodeo en lo frívolo es mucho mayor; en la película se incide más en la búsqueda interior del protagonista, en ese camino que no se sabe a dónde le lleva pero que no puede dejar de emprender.
Tyrone Power excelente, como siempre, muy sólido, muy contenido, muy en un papel que le va como anillo al dedo. Gene Tierney en un papel que quizá no le fuera mucho, hacer de mala no está en su fisonomía, no parece que sea un papel para ella, pero da la talla. Es que esa cara de porcelana, esas faldas de tubo hasta por debajo de la rodilla, ese movimiento tan sutil, esa capacidad de cimbrear el cuerpo con esa suavidad...
Cuando ves a Clifton Weeb no puedes no acordarte de Laura... es su mismo papel reproducido una y otra vez, esa especie de dando elitista, formado en la cultura de la exclusividad, práctico y cínico como ninguno...
Desde luego la película, y el libro (aunque en menor medida, según lo recuerdo) plantea un debate muy interesante para un hombre moderno. Las preguntas esenciales de la vida, a las que, de una manera u otra todos los seres humanos intentan dar explicación cabal: qué hacemos en esta vida, para qué estamos aquí, qué camino hemos de seguir, cuál es el objeto de la vida, con qué instrumentos conformamos nuestro futuro, están presentes en la búsqueda interior del protagonista. Conocerse a uno mismo es la mayor prueba de sabiduría, y, como dice el propio escritor al final de la película, sólo unos pocos hombres consiguen profundizar en uno mismo hasta hacer de la bondad el motor de su vida.

jueves, 11 de junio de 2015

WISE, Robert. Nacido para matar (1947)

Buena película, de cine negro, melodrama noir... Con caminos trazados pero muy agradable de ver. De estas hay cientos, algunas dan totalmente en el clavo, otras no tanto, esta está a medio camino, ni es una grandísima obra del género, ni es mala de solemnidad.
Claire Trevor es una belleza serena, una femme fatal pero ya mudaría, no es esa arrebatadora belleza de las mujeres absolutamente tótem tabú del cine, pero es muy guapa, y le da una carga de emotividad más que interesante. Él es para mi un desconocido, muy al estilo de Danna Andrews o Fred McMurray, hierático, demasiado estilizado para quien es, poco propenso a las emociones, rígido...

miércoles, 10 de junio de 2015

NEGULESCO, Jean. Los conspiradores (1944)

     Película de factura clásica. Mujer bellísima, enredo de espías internacionales, guerrero solitario frente a los nazis (el holandés errante) y una trama con una velocidad inusitada, con una de virajes sobre sí misma difícil de seguir en algunos momentos, pero siempre interesante. Sigue un poco ese esquema tan circular y a veces neurótico de La Máscara de Dimitirás, pero sin tanto éxito.      
     En algunas escenas, por el volumen de personajes secundarios podría parecer que está viendo Casablanca, o el Halcón Maltés. No sólo por Paul Henreid, naturalmente, sino también por Peter Lorre, y el gordito del Pájaro Azul de Casablanca que no sé cómo se llama. Pero también por el volumen de secundarios desconocidos, esos trajes grises, esos sombreros, esas cigarrillos, esas ropas.
     El problema de estas películas, siendo esta magnífica, estupenda y sumamente satisfactoria, es que se fía todo a la capacidad del espectador de creer la trama e imbricarse en ella. Y a veces se mucho fía. La mirada de Lamarr a veces no es suficiente. Es una mujer de una belleza desafiante, imperiosa, arrebatadora, pero no es una gran actriz, a mi no me lo parece. Es un poco hierática, y no muy expresiva, aunque tiene un pelo y una mirada absolutamente arrebatadora.
     Negulesco es un director a seguir, a ver toda su filmografía. Muy interesante.

martes, 9 de junio de 2015

DAVES, Delmer. El tren de las 3:10 (1957)

Estupenda película, gran Westher, con interpretaciones magníficas, tanto de Glenn Ford, faltaría más, pero sobre todo de Van Heflin, un gran desconocido para mi hasta hace relativamente poco pero que muestra esa clase media de actores americanos absolutamente imprescindibles, magníficos.
A veces un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer, sin parar a pensar qué ocurriría si no lo hiciese, sin detenerse por las consecuencias que ello pudiera generar, más o menos desagradables. Delmer Davis es un grande, muy bueno, magnífico, estupendo.

lunes, 8 de junio de 2015

FLEISCHER, Richard. Cuando el destino nos alcance (1973)

Título precioso, que no tiene nada que ver con el original, que es el de la comida sintética que se fabrica con cadáveres. 
Dos imágenes para la eternidad. Cuando se recogen manifestantes con buldozer y cuando se muera, la forma moderna de morir, viendo imágenes idílicas y bucólicas de la tierra, los animales.
Rara en su concepción, pero bueno, se puede ver. Es peor de lo que creía.

sábado, 6 de junio de 2015

DI SILVESTRO, Rino. Las deportadas de la SS (1976)

Horrorosa, después de este porno light sólo queda el clásico del porno en conventos de monjas. Qué mierda de película.

miércoles, 3 de junio de 2015

BENEDEK, László. Salvaje (1953)

   El nuevo hombre ha llegado. Un nuevo estilo de vida, de forma de ser, de capacidades, de sentimientos, un hombre incomprendido y a la vez fácil de entender, básico en sus pretensiones, complejo en su tratamiento.
   Un hombre que se sabe rebelde pero no sabe por qué, que se conoce en combate, pero no contra qué o contra quién. Que lucha pero desconoce para qué. Un hombre que no sabe pedir perdón, que no puede porque nunca lo ha hecho, un hombre al que nadie le dice lo que tiene que hacer, y, sin embargo, todo el mundo le dice lo que no tiene que hacer. Un hombre que no teme a la policía, a la sociedad en la que incrusta, un hombre que no le tiene miedo a nada, quizá sólo a sí mismo.
    Un nuevo modelo de vida se augura en la cinta: trabajar toda la semana y desparramar el fin de semana. Toda una cultura el ocio que todavía hoy subsiste, que todavía hoy se lleva en la sangre y en la piel del lumpen proletariado.
     La película tiene dos méritos. Implementar una iconografía muy clara del nuevo hombre rebelde: vaqueros cortos, botas altas, chupa de cuero, gafas de rock... ese look permanece todavía como uno de los más reconocibles de los que cine ha dado. Y segundo, crear un personaje que sobrevive a sí mimos: ese nuevo hombre del que hablamos, callado y resignado a su vez a su suerte, que se sabe no muy buena, incapaz de canalizar sus emociones más allá d ella fuerza bruta, de la fuerza salvaje, de la emoción basada en enormes dosis de potencia, de "camión en cacharrería"...
   Me parece una película que marca un nuevo género de cine, por la fecha o por lo importante de su impronta, por su estética y por la pose y actuación de sus actores. Es una película en la que todavía hoy, más de sesenta años después puedes encontrar arquetipos del funcionamiento de la juventud actual, ese pasar desdeñoso por la vida, ese pasotismo ante todo y ante todos, ante el sufrimiento y ante la alegría, esa dependencia del alcohol para aspectos lúdicos.
   Brando pues enorme, como siempre... Me ha sorprendido Lee Marvin. Me ha sorprendido que en tantas y tantas películas clásicas interviniese, es todo un clásico. Me recuerda, en este aspecto a Robert Ryan...

martes, 2 de junio de 2015

CURTIZ, Michael. Alma en suplicio (1945)

Pues me ha gustado mucho, mucho de verdad. Plantea dos debates. El primero, muy intuitivo, sobre si puede a los niños dársele siempre todo lo que quieren, y, el segundo, sobre si la clase, el estilo o la forma de ser sofisticado puede comprarse con dinero.
El primero es evidente, siempre que se excede un límite los mayores perjudicados son los propios niños, los propios hijos. En este caso es un de los más gráficos. La niña acaba convirtiéndose en una auténtica idiota, imbécil, estúpida. No se trata de caprichos de una niña mal criada, se trata de algo más grave, más profundo, que afecta a su propia personalidad. Es evidente que a los niños no se les puede mal criar dándoles todo lo que piden. La propia niña, después de disparar a su amante, marido de su madre, le dice a ella que la ayude porque lo que ha ocurrido es tanto la culpa de ella como de su madre...
El segundo es más complejo, porque la ética del trabajo es un producto de la postguerra, una visión de la vida y de la persona, del dinero y del éxito que tienen mucho que ver con la sociedad salida del conflicto bélico, importada de Estados Unidos hacia Europa, aunque aquí ya la apreciación de estas realidades estaban tratadas desde hace, desde hace muchos siglos, más de veinte.
Y no, la impronta de eso que consideramos clase no se consigue con el dinero que da el trabajo. Otra cosa, otro debate, otra realidad es si preferimos el tipo de dinero que viene de estirpe del que procede del propio trabajo.
Y la respuesta es, evidentemente, no.

lunes, 1 de junio de 2015

LEE, Spike. Plan oculto (2006)

    Me ha gustado mucho. Sobre todo los falsback que ha organizado para ir explicando, desde prácticamente el comienzo, el final de la película y su peculiar resultado. La trama es fantástica, el desarrollo muy dinámico, muy rápido, mucha acción sin acción, el desenlace el previsible, y la interpretación de los actores muy buena. Washington llena la pantalla él sólo, es un gran actor, un gran actor de verdad. Owen muy sereno en su papel de chico malo listo y preparado y el resto del reparto muy sólido, Plummer cómo siempre en sus últimos papeles de europeo mayor y rico, Foster tan excitante como siempre y Defoe hace mucho que no le veía pero muy gráfico y pétreo.
   Me ha parecido muy sólida película. En muy poco espacio de tiempo y en muy poco espacio físico narra una especie de obra de teatro. Lo extras, todo el atrrezzo, decorados, y demás está muy bien construido, muy bien desarrollado.
    No explica, y quizá sea un poco el punto más débil de la cinta por qué el ladrón sabe tanto del banquero, porque sabe mucho, hasta la posesión de la caja fuerte y lo que contiene. Los documentos que delatan su pertenencia a la estructura nazi de poder  y los diamantes que guarda en la caja de seguridad.
     No había topado con película de Lee. Me ha gustado. Desde luego sin pretensiones, pero te entretiene y lo narra muy bien, lleno de juegos, detalles, matices...