lunes, 29 de diciembre de 2014

LANG, Fritz. Los crímenes del Dr. Mabuse (1960)

Buena película. El genio nunca decepciona, incluso en la crepuscular versión de sí mismo, probablemente ya agotado en su genio creativo, exprimiento ideas anteriores, proyectos propio naturalmente de peor calidad se supone. Particularmente me ha encantado, la claustrofobia del Hotel, la guapísima actris, desconocida para mí, el americano tranquilo, el Dr. Cornelius, que desde prácticamente el primer momento se sabe que organiza la extorsión y el chantaje de lo que visualiza en el hotel, habitaciones, cafetería, pasillos y demás...
La trama en sí misma es un poco descabellada, poco profunda, pero muy entretenida.
Desde luego Lang es Lang, en los planos, en el movimiento de la cámara, en la presentación de la película con esos ojos que auguran una cinta llena de vouyers...
Muy recomendable.

domingo, 28 de diciembre de 2014

SIODMAK, Robert. La última aventura del general Custer (1967)

Pues sinceramente, mi adoración por Siodmak tengo que planteármela. Con películas como esta sobre todo. Me ha parecido bastante deficiente, mala y poco intensa. Incluso el color en el que está rodada no tiene la calidad que se le presume. Es de 1967, es decir, hay film mucho más antiguos en color que están bastante mejor filmados, desde el punto de vista técnico.
Los actores, ni fu ni fa... no tiene esa peculiar garra de otros Westher, de Ford, o de Hathaway. Tampoco la intensidad dramática que se le supone a otras películas de él.
Algo falla. Probablemente la trama y el guión. No me parece una película noticiable, ni siquiera recomendable. En el catálogo de buenas películas del oeste no figurará en un listado de las más importantes. En una antología sí, claro, pero no creo que figure entre las mejores 100 películas del género.

sábado, 27 de diciembre de 2014

EASTWOOD, Clint. Infierno de cobardes (1972)

Buen Westher, bueno de verdad, varias veces visto, y esta vez mejor que otras. Aunque está llena de tópicos, uno tras otro, no está nada mal. El todo fuerza que plantea es magnífico. También la paliza con látigos en la que muere el hermano del protagonista, alcalde de la ciudad que él, con pintura roja, convierte en un infierno de cobardes.

viernes, 26 de diciembre de 2014

FOSTER, Norman. Estambul (1943)


Bueno, dicen que la empezó a rodar Orson Welles, y que Dios sabe por qué razón la dejó a medias... Hay zonas, muy bonitas, planos típicos, pero o sé, hay algo que no la hace del todo magistral, no sé qué es, no sé tanto de cine. Pero hay planos claramente inspirados en un ambiente de claustrofobia que al parecer es lo que el director quiere provocar. Pero hay algo que chirría, que no se aprecia correctamente, que no sé qué es... y eso lo hace poco genial. El protagonista lo borda, pero no se sabe qué borda. Es demasiado pusilánime para el desenlace final cuando estrella el coche contra un escaparate. Además no pega que sea tan poco bravío siendo un representante de armas en la segunda guerra mundial.
Es buena película, buena de verdad, pero sólo setenta minutos parece poco metraje. Además hay algo que no se explica bien, demasiadas cosas sin explicar en la cinta, demasiadas elipsis, planos que carecen de razonable intensidad. Algo de humos absurdo pero poca intensidad final. 
En definitiva, es buena película pero le falta un son sé qué para ser una gran película.
La última escena con lluvia y pasando de ventana a ventana en pleno vendaval es realmente genial. Pero casa mal con un personaje que no ha dado muestras de potencia y sí de cierta inconsistencia y falta de personalidad a lo largo de la película.
La imagen de potencia de Welles en el personaje que interpreta es estupenda, parece que está hecho para él. Con el bigote tan típico de la época, su peso específico, su voz, excelentemente doblada, su mirada, su empaque general. Junto con Cotten lo mejor de la película.
No conocía al director, en absoluto.

COOPER, Merian C. [Codirigida: Schoedsack, Ernest B.]. King Kong (1933)

Historia tantas veces vista y revista que en realidad cuando ves por primera vez la versión original, como es mi caso ahora, parece que ya la conoces del todo, cuando no es así. Concedí a Rodrigo verla en versión coloreada, que la verdad la hace más amena, dada la calidad de la cinta, que por mucho que la hayan restaurado tiene mucha bruma y en algunos momentos no se distingue realmente lo que se gravó con la cinta.
Aunque parece muy larga no lo es, se deja ver bien y no se hace nada pesada. Está muy compensada en eso que se llama: comienzo, desarrollo y desenlace.
El monstruo para estar fabricado en 1933 es sencillamente genial, guarda en todo momento la proporción, es aterrador pero no gore, y mantiene una agilidad en los movimientos que hacen de sus efectos especiales una obra de arte, desde luego nada que ver con lo que ocurre ahora con los ordenadores y demás, pero la maqueta, su proporción y su movilidad hacen noticiable sus escenas y su desarrollo. Desde este punto de vista nada que decir.
Los actores tienen ese punto de espontaneidad de las películas anteriores a la guerra mundial. Se acababa de salir del cine mudo y eso se nota. Son pocos expresivos, poco actores de teatro con emocionalidad, con intensidad, nada histriónicos, muy planos. Cumplen, claro, pero una versión moderna de esta historia contaría con actores muchos más expresivos.
Da gusto ver películas bien hechas, sea cual sea la fecha en la que se rodaron.

jueves, 25 de diciembre de 2014

NYBY, Christian [Codirigida Howard Hawks]. El enigma de otro mundo (1947)

Película mítica, del género y de todos los tiempos del cine. Una narración extraordinaria, una frase mítica al final: "vigilar el cielo, seguir vigilando el cielo". Alienígenas con rostro y forma humana, pero construidos como un vegetal, sin sentimientos, sin formas de reproducción sexual, sólo por esporas, magnífico y perfecto para la ciencia, pero antinatural, antihumano, desconocido y por ello impropio.
La tensión entre la lucha del científico por salvar al monstruo y el militar por proteger a la tropa, a la base científica, a la vida tal y como la conocemos es muy interesante, sólo se anuncia, no se desarrolla, pero se deja intuida, y en eso es capital la maestra del director.
En un momento concreto un secundario dice que se siente como el Sargento York... que es el título de una película mítica de Hawks, un guiño del codirector.
Muy recomendable.

EASTWOOD, Clint. Licencia para matar (1975)

Bueno, pues no es lo que esperaba, sobre todo viniendo de Eastwood, que me parece un director estupendo. Pero claro, supongo que sus primeras películas no eran tan brillantes, que estaba aprendiendo el oficio. No es que me parezca mala, ni mucho menos, se deja ver y tiene momentos entretenidos, sobre todo los de escalada, tanto en el desierto como en la nieve. Está bastante logrado, incluso muy logrado.
Lo demás es un poco previsible y poco racional, los cuadros, el albino, las chicas... todo un poco 007 pero sin esa clase y sin ese toque especial, distintivo.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

HUSTON, John. Moby Dick (1956)

Excelente película, muy bien rodada, muy bien narrada, fiel reflejo de una magnífica novela. A Rodrigo le encantó, literalmente, y a mi me pareció muy buena. Gran manejo de los tiempos, de la épica, de la lírica, de la idiosincracia interna.
Hubo una escena que me pareció singularmente identificativa de la película. Cuándo iban a embarcar, un marinero vestido de blanco les llama la atención para indicarles cuál era la profecía del capitán Ahag y su destino... Lo peculiar era que es el juego que al final se produce, y Rodrigo, viéndolo comentó en voz alta: es Jesús, que les está anticipando lo qué va a ocurrir. La verdad es que me quedé bastante sorprendido.

martes, 23 de diciembre de 2014

SIODMAK, Robert. El caso de Thelma Jordon (1950)

Adoro a Siodmak, pero esta no es su mejor película. Siendo excelente, le falto algo para llegar a ser esas cuatro o seis películas impresionantes.
Con todo ver a Bárbara Stanwyck en todo su esplendor, con esa forma dulce de moverse, esa manera de mover la falda, con ese vestuario color pastel, probablemente diseñado para ella, en ese ambiente negro, de comisarías y policías rudos y duros es todo un espectáculo visual. El actor, Wendell Corey no lo veo, es demasiado blando, poco empacoso. Aquí quien pegaba fenomenal era Burt Lancaster. Pero bueno, ya había trabajado con el en varias películas, la anterior a esta: El Abrazo de la Muerte, con esa Ivon de Carlo absolutamente deslumbrante y con la posterior: El Terrible Burlón.
En definitiva, bonita, se deja ver, es estupenda, pero de él esperaba una obra de arte definitiva al estilo de Forajidos, con el animal más bonito del mundo, pero se queda en excelente película.

lunes, 22 de diciembre de 2014

LANG, Fritz. El tigre de Esnapur (1959)

Un poco como la de ayer. Debía haberlas visto el revés, primera esta y luego La Tumba, pero bueno, me queda claro qué nos quiere decir el director. 

domingo, 21 de diciembre de 2014

LNAG, Fritz. La tumba india (1959)

Un gran despliegue de ropas, escenarios, decorados... me gusta. No es obviamente su mejor película, pero es entretenida, y muy glamurosa. Me gustó. Empecé a verla y me di cuenta que quizá hubiese sido mejor empezar con El Tigre de Esnapur, porque esta es la segunda parte de aquella, pero bueno así lo he visto.
Me gustó mucho la mujer alemana, vestida con ropas muy bonitas, muy vistosas, y también es destacable el despliege de ropas y joyas. Es todo un poco cartón piedra, pero es bonito. Es como una evolución del director hacia lo básico, los orígenes del cine, una especie de pregunta propia de ¿para qué está el cine?, ¿cuál es su función?. Entretener, puede ser la respuesta, aprender otra. Pero, desde luego, después de rodar complejidades humana tipo los sobornados o deseos humanos, esto es como primero de primaria, no tiene complejidad intelectual, pero sí emocional.
En todo caso Lang no decepciona, nunca decepciona.

sábado, 20 de diciembre de 2014

POST, Ted. Cometieron dos errores (1968)

Bueno, qué voy a decir... No me parece especialmente buena, todo lo contrario. Llena de tópicos pero con un giro nuevo que le quiere imprimir el director y ahí, precisamente por eso, se equivoca. Si es tópica, pues adelante, pero si no, no.
No me ha gustado casi nada. Ni siquiera la música, que podría ser medio buena.
De los peores Westher que he visto en los últimos tiempos... Muy mala...

viernes, 19 de diciembre de 2014

DONALDSON, Roger. Trece días (2000)

Ahora que hace horas que las relaciones entre Cubra y Estados Unidos parecen haberse normalizado, ahora que todo lo pasado en octubre de 1962 queda tan lejano, parece buen momento para revisitar esta cinta, que siempre me ha parecido magnífica las tres veces que la visto entera, y las varias que me la he encontrado en la televisión, por partes, más o menos largas.
Francisco Rubio Sánchez no olvidará fácilmente del día en que dichas relaciones diplomáticas volvieron a su cauce, falleció es mismo día su padre. Qué en paz descanse.
Es probablemente la mejor interpretación de presidentes norteamericano que he visto, no sólo porque físicamente se parece, que también, sino, sobre todo, por la expresión y facilidad de movimientos que acompañan su caminar, la forma de sentarse en la silla y demás gestos corporales. Si me dicen cómo era Kennedy siempre diría que es como aquí lo representa el actor, grácil, de atenta mirada, suave de movimientos, acechante pero no amenazante, dispuesto a moverse con rapidez y energía pero sin necesidad de hacerlo evidente...
La trama muy conocida es entrelazada sin referencias a cuestiones personales, algunas muy escasas escenas, que parecen estar pensadas para relanzar la tensión. Los diálogos son de intensidad creciente, sin que sobre alguno. Y los secundarios que acompañan, los trajes, gafas, coches y atrezzo es de extraordinaria eficiencia.
Lo que mas me he llamado siempre la atención de esta cinta es el papel que jugaron en esa crisis los servicios secretos y, sobre todo el ejército. Se insinúa, bueno, insinuar no, se afirma abiertamente que los militares querían una rápida intervención militar, de arrase total, salvaje... lo que quizá hubiera supuesto algo más que una mera contestación militar por parte de Rusia.
Excelente película, sin lugar a dudas. De las mejores de estos años, al menos para mi.

jueves, 18 de diciembre de 2014

LITVAK, Anatole. Confesiones de un espía nazi (1939)

Una de tantas de la época. Bien narrada, con un excelente guión, personajes muy adecuados y una estética general muy lograda. Un tanto propagandística, como era de esperar en la época, y como tantas películas ha habido de este tipo, pero en general la película está muy bien. Además ese tono épico que se le da a la lucha contra el nazismo, singularmente contra la quinta columna, a mi particularmente me gusta. Es plenamente propagandístico, pero me gusta, es simple, como tantas otras cosas en la vida, pero me gusta.
Robinson impresionante, parece marmóreo, como si su cara con los años fuese exactamente la misma, sin ningún tipo de matiz adicional que revelase su edad y su envejecimiento.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

SHEPARD, Richard. La sobra del cazador (2007)

Nueva visión de los horrores de la guerra de Bosnia a través esta vez de los ojos de un curtido periodista de guerra y su cámara que descubre, oh qué horror, que en la guerra de verdad se mata y se comente crímenes horrendos, incluso a su propia novia.
Se compromete personalmente a perseguir al Forro, el líder espiritual de toda esta paranoia, personaje inspirado, probablemente, en Marko Vladick, el general de alta graduación que ayudó a Radoman Karajic a purgar toda la zona de musulmanes. Descubre horrorizado que las autoridades locales, la ONU, la OTAN y la CIA pasan de perseguir al susodicho... y al final decide ir él a por él y... (sic) dejarlo en medio de una ciudad Bosnia... 
En fin, que la imaginación es estupenda, por lo que dicho final no es creíble. Todo lo demás sí, incluso que la propia ONU para mantenerse en el país dejase que el criminal estuviera suelto, sin no sólo no perseguirle, sino incluso abortando cualquier iniciativa individual en este terreno.
La película se deja ver, sin más. Pero es entretenida, aunque pretende a veces una ironía que no se entiende muy bien.

martes, 16 de diciembre de 2014

PREMINGER, Otto. El abanico de Lady Windermere (1949)

Película de factura impecable, perfectamente dirigida, con un ritmo, una sucesión de escenas, unos decorados, trajes y peinados, joyas y demás absolutamente delicados, propios, adecuados y sumamente agradables. Da gusto ver una comedia de enredo con esta suntuosidad, con esta clase, con esta sutileza, delicadeza y dominio de sí mismo.
No deja de ser una especie de Velvet (serie de moda hoy en España) pero con muchísima más clase. No tiene ese encanto de Laura, pero desde luego es maravillosa película. Me encanta Preminger, seguramente mi director favorito.

lunes, 15 de diciembre de 2014

WISE, Robert. El ladrón de cadáveres (1945)


   Bueno, pues lo esperado. Serie B sobredimensionada por la crítica y por el público. La película es de bajo presupuesto, rodada de manera sencilla, casi parece una obra de teatro, con pocos actores, muy poco presupuesto, explica mal algunas partes de la trama que sin su conocimiento no se entiende correctamente el resto de la película, tiene lagunas de guión más que importantes, seguramente fue mutilada para que entrase en las típicas sesiones dobles tan en boga aquellos años, y la dirección brilla por su ausencia, por no hablar de los actores, que lo más que hacen es sonrreir con la boca entreabierta y abrir mucho los ojos levantando artificialmente las cejas... pero aun así tiene algo que la hace cautivadora, cabeza de un género tan por sabido que ni se ve, tan conocido que ya has visto la película antes de haberla visto, que sabes qué va a ocurrir desde el primer minuto. Pero se deja ver, tiene un no sé qué que la hace agradable.

domingo, 14 de diciembre de 2014

REINL, Harald. U-47 Comandante Prien (1958)

Si te gusta el género bélico, y el subgénero de los submarinos esta es tu película. Las escenas del submarino por dentro son muy reales, muy gráficas, muy creíbles, probablemente rodadas en un submarino de verdad. 
Director para mi desconocido. La película es razonablemente buena. Bien rodada, diálogos acertados y un metraje moderado.

sábado, 13 de diciembre de 2014

CORE, Ericson. Invencible (2006)

Aunque está llena de tópicos y probablemente exagerados de la vida real es cierto que llega bastante, y es capaz de emocionar, seguramente porque sabes que es una historia real, con un personaje cierto y que la base de su historia es cierta.
El resto es de un sentimentalismo característico de una cinta planteada para niños o adolescentes.
Con todo se deja ver y pasas un rato muy agradable, también es cierto que ver este tipo de películas todos los días aburriría soberanamente. Pero a Rodrigo le encantó, se emocionó de verdad, y la entendió en toda su complejidad. Le gusta el cine y, sobre todo, le gusta estar conmigo.

viernes, 12 de diciembre de 2014

HUTTON, Brian G. Una hora en la noche (1973)

Buena película. Muy setentera, en la ropa, en la casa, en los vestidos, en los coches, en las patillas de ellos y en los peinados de ellas.
Taylor es una mujer ligeramente atormentada por el fallecimiento de su primer marido en un accidente de tráfico con una muchacha. Los dos murieron y ella tuvo que reconocer los cadáveres. Su segundo marido es un pudiente inversor de bolsa, tienen una gran casa, un gran jardín y enfrente de su vivienda hay una casa antigua abandonada. Ella cree ver un cadáver en una de las habitaciones de la casa en una noche de tormenta. Policía, histeria, siquiatras, alucinaciones...
Y la amiga que vive con ella y con su marido, que desde la escena primera sabes que es la amante de él, tiene una ligerísima tentación al pastilleo, a darle muuuuccchas pastillas, para dormir, para levantarse...
Todo parece encaminado a ingresarla en un psiquiátrico, aunque hay algo raro, algo que no cuadra, la relación entre los amantes no parece que se dediquen a internarla, sino que quieren ayudarla, no es que ellos provoquen sus visiones, o favorezcan su enloquecimiento, antes al contrario, está ayudando de manera sincera.
Al final todo cuadra. Ella sabe del affeire de ambos y decide asesinarlos en la casa de enfrente de la suya. Tiene la excusa perfecta, la policía la da por loca, y ella se va unos dos meses, más o menos, a internarse en un sanatorio en suiza, para descansar, recuperarse...
Sólo el vecino lo sabe, pero la tiene por mujer excepcional y no va a decir nada...

jueves, 11 de diciembre de 2014

WYLER, William. Brigada 21 (1951)

Magnífica obra de teatro, magnífica película. Los contrastes de la vida puestos al descubierto, la necesidad de dominar el carácter en las relaciones profesionales, sociales y personales, la virtud como sublimación de la personalidad y el engaño que ello supone, el pasado y la infancia como auténtica patria, el amor, el sexo y las parejas anteriores de tu pareja actual, los hijos y su importancia...
Dura película, mas de lo que parece, en la que se narra una horas en una comisaría de policía de Nueva York y, particularmente de un detective demasiado rígido que tomas las cosas por lo personal, al arrastrar un pasado familiar muy difícil, y en particular una infancia  traumática.
Al final muere, como no puede ser de otra manera, probablemente por atacar las situaciones de la vida, y también las profesionales, con un apriorismo inaudito, a rajatabla, sin ceder un ápice en sus planteamientos previos, sin ser dúctil ni capaz de ordenar sus ideas de acuerdo a un sistema de vida adaptativo. En varias ocasiones de le comenta, por compañeros y su mujer, que no puede mantenerse tan rígido en el trabajo, frente al delito y sus protagonistas, que necesariamente la dulzura, la piedad, el arrepentimiento y la empatía forman parte de la vida, y también de su trabajo, aunque él se crea, irremisiblemente de forma equivocada, el último hombre recto en la tierra.
En realidad le pierde su carácter, su manera de ser, su forma de abordar los problemas, su personalidad tan granítica.
Excelente película de un magnífica director, con un Kirk Douglas en estado de gracia, y una Eleanor Parker guapísima que da muy bien la réplica.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

FOWLER JR., Gene. El camino de Oregón (1959)

   Malilla, no mala del todo, pero desde luego es un Westher de serie B, muy serie B. Ver a McMurray con un sombrero de vaquero se hacer raro, acostumbrado a perseguir la abertura de la falta de Barbara Stawyck en perdición. 
   No es que lo haga mal, que no lo hace mal, es que es un actor limitado y sólo creíble, a mi juicio, en este tipo de papeles tan característicos. Pero bueno, la película se deja ver, buenos paisajes, bien ambientada, indios, vaqueros, fechas, carromatos, caballos preciosos y fuerte asaltado por los indios, chica blanca preciosa, y chica indica todavía más preciosa.
   No es una grandísima película, pero bueno, de las del montón que pueden verse. He visto películas peores que esta.

martes, 9 de diciembre de 2014

OPHÜLS, Max. Almas desnudas (1949)

Buena película, muy buena. Extraordinariamente bien rodada, con un metraje razonable y unos actores sublimes, sobre todo Joan Bennett, que borda el papel que interpreta, y con un guapísimo, y jovencísimo James Mason.
Es una historia sencilla, el ocultamiento de un cadáver, del novio de la hija, que fallece accidentalmente pero que la madre sospecha que lo pudo matar la propia hija... un chantajista conoce la historia y la extorsiona con una cartas que la propia hija escribió al finado.
Este chantajista comienza a enamorarse de la madre, de manera sutil pero firme. Ve en ella la clase de vida que podría haber llevado de lo dedicarse al crimen, la organización, la clase, esa calma que tienen las mujeres maduras, serenas, en la plenitud de la vida, esa belleza cordial, amigable, esa seguridad en sí mismas.
Es capaz, no sólo de renunciar a su parte del dinero con su socio, sino a matarle cuando éste intenta chantajear por sí mismo a la mujer, tienen un accidente de tráfico y decide autoinculparse a sí mismo del homicidio del novio de la hija, para salvar cualquier rastro que pudiera existir del accidente, para borrar cualquier duda de sospecha.
La emoción que experimente Joan Bennett en todo momento es de una intensidad sublime, transmite muy bien la angustia por su hija y lo hace sin estridencias, sin violencia, con pequeños gestos, sutiles pero firmes.
El director me parece muy interesante, encuadrado en un tipo de cine muy característico pero muy reconocible. Hay que cultivarlo más.

domingo, 7 de diciembre de 2014

HUSTON, John. Los que no perdonan (1969)

Interesante película. Con un imponente Burt Lancaster, y una menos convincente Audrey Hepburn, pero decente.
Algunas fases son muy brillantes, otras quizá no tanto. Los chicos ennoviados, ella como hija de un indio, las escenas de lucha, la pelea entre hermanos. A mi juicio no alcanza las cotas de los clásicos clasiquísimos, pero está bien, se deja ver y tienes la oportunidad de ver una del oeste de otra manera, con sus tópicos típicos, pero narrados de otra forma.
Huston se adapta a los cánones del género y da su versión de los que es un Westher, no intenta hacer un molde nuevo, no pretende introducir novedades en el género. Hace una película del oeste con su firma, siguiendo las pautas marcadas por los constructores del género: Mann, Ford, Hathaway, etc.
Creo que es la primera película que repito en este blog. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

HARRIS, Ed. Appaloosa (2008)

Raro. Un film raro. Muy cuidado, las ropas, las pistolas, los rifles, las calles de la ciudad, las casas. Se nota que se ha puesto muchísimo interés, todo está cuidado, medido, una película muy trabajada, muy trabajada de verdad. Un interés verdadero. Los diálogos cuidados, trabajados, muy bien trazada: comienzo, desarrollo y desenlace. Sí, eso es verdad, pero le falta algo que no se da ni se regala, ni siquiera en superdotados del cine como Ed Harris. Es algo que hace grande a una película y no se sabe qué es, ese aura, ese misterio, eso que consigue Lang o Siodmak en tres minutos, los comienzos de Hitchcock, no puedo concretar qué es. La película se deja ver perfectamente, muy bien hecha, sin duda es una gran película, pero no es lo que esperaba. Es raro. Es difícil. No  le llega, por ejemplo, a Open range, que he visto hace meses y que es una película muy superior a ésta.
Es verdad que esta semana he visto: Los cuatro hijos de Katy Elder, El Dorado y El desertor del Álamo, tres whester como tres catedrales y eso quizá nuble un poco mi juicio.
Es realidad es bonita, gusta, se deja ver, se nota muy cuidada, muy trabajada, pero no es una grandísimas película. Una más.

viernes, 5 de diciembre de 2014

BOETTICHER, Budd El desertor del Álamo (1953)

   Interesante película. El abandono, la traición, el odio, la delación, el linchamiento público... es el tema de la película. La incapacidad del ser humano para empatizar con actitudes de otros que, en principio, nos parecen contrarias a nuestro código moral, ético o axiológico.
   Pero ambientada en el Oeste, en Texas, en la liberación del Álamo, en el sacrificio del Álamo mejor dicho, en la batalla contra Santa Ana, militar mexicano.
   Glenn Ford no lo hace mal, tiene el perfil de actor de una pieza, pero se me sigue haciendo raro verle en el Oeste, es más un actor en los Sobornados, o Deseos Humanos...

jueves, 4 de diciembre de 2014

HAWKS, Howard. El Dorado (1966)

   Un Whester es esto. La canonicidad del Oeste, los valores que le impregnan, lo que debe ser una película de vaqueros, de ladrones, de pistolas es esto. Ni más, ni menos. Desde luego entre Hawks, Ford, Wellman y Hathaway se encuentras las mejores películas del género. No tiene, desde luego, ningún recorrido original en su diálogo, ni en la trama, ni siquiera en la temática, es parecidísima a Rio Bravo, que a mi me gusta más, quizá porque Anderson siempre me ha parecido una mujer muy guapa.
   Pero esta película está perfectamente construida, muy lograda, muy bien articulada. Me la la impresión, aunque perfectamente puedo estar equivocado que el director pretendía un metraje más largo. En el último cuarto, en veinte o veinticinco minutos, suceden demasiadas cosas, hay una aceleración impropia del ritmo que tiene la propia cinta. Me da que pensar. Probablemente el director estaba pensando en una película de ciento cincuenta minutos, y tuvieron que acomodarla a un metraje más comercial. Es una intuición, pero me parece que fundada.
   Estamos, en definitiva, ante una película absolutamente imprescindible para los amantes del Oeste como género cinematográfico en particular, y para los entendidos del cine en general.

martes, 2 de diciembre de 2014

HATHAWAY, Henry. Los cuatro hijos de Katie Elder (1965)

Gran película, del genial director americano. Siempre me ha parecido que su ausencia de la nómina de grandes directores es irrazonable. Creo que está a la altura de mucho, Fournier, Welman, Siodmak al menos... Quizá un escalón por debajo de los seis o ocho gigantes, Hawck, Huston, Wilder, Wiler, Preminger, pero desde luego en el mismo escalón que Fuller, Negulesco, Sirk, y similar a los más modernos Scorsese por ejemplo.