sábado, 25 de enero de 2014

FORD, John. Qué verde era mi valle (1941)



10. Punto.

BOETTICHER, Budd El asesino anda suelto (1956)

Un autor para mi desconocido, absolutamente desconocido. Me ha gustado. Cine negro en estado puro. Policía mata accidentalmente a la mujer de un ladrón de bancos. Accidentalmente porque él había disparado primero y le habían comunicado que en la habitación no había nadie más.
Ingresa en prisión y por buen comportamiento presta su condena en una granja, de la que escapa y asesina a un repartidor y a un granjero. Su idea es clara: matar a la mujer del policía.
El asesino tiene algo de Anibal el Canibal, el juego que hace con las gafas es parecido a cómo mira él... no sé, me ha recordado, probablemente no tenga nada que ver.
Joseph Cotten en su línea, tan bien como siempre, sólido y poco ceremonioso. Rhonda Fleming muy guapa, con esos estándares de belleza tan propia. Esa rubia platino, a la que él llama pelirroja, con esas curvas, esa cintura, esos pechos en punta con esos suerte llevados hasta el paroxismo en perros de paja de Peckinpak. Esa forma de caminar, a saltitos, con ese pelo rubio, esa cara de porcelana blanca, esos rasgos óseos tan marcados, esa cara tan intemporal.
Las tensiones interiores de ella por el temor a que a su marido le ocurra algún percance por ser policía están bastante bien narrado. Transmite bien la intensidad de la angustia, aunque es demasiado poco verosímil, pues visto lo visto a dónde ha llegado la industria del terror, esta angustia es para casi desayunar.
El disparo en la botella de leche está logradísimo, me recuerda a aquél de Fuller en un tonel.
En algunos momentos el tono dramático sube con intensidad notable, por ejemplo, cuando a la mujer del policía le comunican que el auténtico objetivo del pistolero no es el policía, sino su mujer.
El desenlace es muy previsible pero está muy bien rodado, con una intensidad magnifica.
Bootticher de lo que he visto es un director clásico, no tiene una forma de narrar diferente, ni nada le hace peculiar, es el típico artesano de la industria, que vive cada plano en su cabeza y lo proyecta a la pantalla.
Muy bonita, en definitiva.

JOHN FORD. El hombre tranquilo (1952)

Qué voy a decir yo de esta película, si figura entre mis mejores recuerdos, lo tiene todo para ser una obra de arte. Lo es.

domingo, 19 de enero de 2014

KAZAN, Elia. Viva Zapata (1952)

Vale, vale. Este es el delator de comunistas, el perro de todos los perros, el traidor, el malo... El culmen de todas las desdichas, lo peor de lo peor... Un ser abyecto y repugnante... Un bicho malo que es capaz de traicionar a todos los suyos, a los de su extirpe, a sus compañeros... 
Sí. Y un cojonudo director de cine.

sábado, 18 de enero de 2014

PETERSEN, Wolfgang. El submarino (1981)

No, si no digo que no, digo que no me gustan las películas de este tipo... Sí, sí, será una obra maestra, cosa que dudo pero en fin, digo que a mi no me gusta... Me cansa el horror, el hastío, la angustia bajo el agua. No se trata de ver siempre 20000 leguas de viaje submarino, sino de no sufrir con la película. Llega un momento en que la angustia de los personajes es tan intensa que yo desconecto, empiezo a pensar en otras cosas, me aburre, estoy deseando que acabe.
En fin, que si se quiere experimentar cómo se viaja en un submarino en plena guerra mundial esta es su película, si pretendes ver una buena película para descansar, pasar en rato, y divertirte, pues entonces, pues entonces, pues entonces... pues entonces no.

domingo, 12 de enero de 2014

HUTTON, Brian G. El desafío de la águilas (1968)

Bueno, como cinta de culto no es, precisamente. Tiene lo que se espera de una película como esta, es decir, acción, acción, y acción...
Nada más que eso, que no es poco. Pero lo consigue. 
Yo la había visto ya, pero a Rodrigo le ha encantado.

sábado, 11 de enero de 2014

FRITZ LANG. Espíritu de conquista (1941)

Buena película, sin más. No reconozco al Lang que más me gusta, pero es buena, tiene lo que una del oeste tiene que tener y, en fin, es más que entretenida.
El mito de ferrocarril pero en versión telégrafo. La lucha por conectar con teléfono a través de zonas indias. El progreso frente al atraso.
La otra cuestión que trata es cómo el oeste se convierte en una lavadora de la moral. Todo el mundo tiene su segunda oportunidad, por muy salvaje que hayas sido, lo que supone el oeste, la huida, lo desconocido, la necesidad de luchar contra los elementos... Pues bien, nada importa del pasado anterior. Sólo lo que sucede en tiempo presente. La moral, la ética y los demás conceptos burgueses que modulan la sociedad y la relación entre personas quedan matizados en este nuevo escenario, en donde sólo imparta la realidad de la dureza del día a dia...

martes, 7 de enero de 2014

CROMWELL, John. La trampa (1951)


Buena película, clásica en su género. Bien narrada, bien construida, aunque llena de tópico, lo que ocurre es que no se sabe si los copia, o se los copian.


domingo, 5 de enero de 2014

STURGES, John. La gran evasión (1963)


   Otra obra de arte que canoniza todo un género. Es, sin lugar a dudas, la mejor película sobre escapismo de un campo de concentración. Lo tiene todo: intensidad, trama, actores, música muy acorde a lo necesario, tensión creciente, diálogos adecuados, heroísmo, y está muy bien rodada.
   Ninguna otra sobre esta temática tiene esta intensidad. Es clara, el mensaje que proyecta es nítido, no hay dudas sobre qué quieren expresar, qué quieren decir... 
   Magnífica, aunque para Rodrigo un poco pesada. No hay tiros!!!

sábado, 4 de enero de 2014

STURGES, John. Los siete magníficos (1960)

   Me ha sorprendido bastante, bastante de verdad la calificación que le dan a esta película en filmaffinity... Un 7,5. Yo le he dado un 9, sin complejos, sin tapujos... Estoy convencido que muchos los que consideran que no es una película estupenda son los que miran una y otra vez el reloj para ver cuándo acaba la de Bergman que están viendo y no se enteran de nada de lo que ven...
   Desde luego si lo que quieren ver es un documental moralista que se olviden de esta cinta. A mi el cine me gusta porque es capaz  de entretener y, a la vez, transmitir mensajes, emocionar y educar. Pero no es en sí mismo un propósito intelectual en el sentido de ser un ensayo. Es más una novela. Las hay buenas y malas, que sirven para algo y otras que no.
   Esta película es cine en sentido directo, abierto y sincero. Una historia común, repetida después y que es copia de otra anterior. Es una historia de siempre. Pero muy bien contada. Da gusto ver una película así.
   Rodrigo que dice que es una de las que más le han gustado, junto con su adorada Centauros del Desierto. Grande mi hijo.